Inspirado por "Yoake Mae: Fate and Destiny" de Seito  

 

Nota: Todos los personas de Fullmetal Alchemist, junto con su concepto en si, no me pertenecen, son propiedad de Hiromu Arakawa/Square Enix. Al igual que los personajes y concepto de Harry Potter, propiedad de JK Rowling.

 

Advertencia: Yaoi, RoyxEd (Si no te agrada, no lo leas, gracias). Spoilers (adelantos) de “Harry Potter y la orden del fénix”

 

Vocabulario:

 

Hagane no: seudónimo de Ed en japonés

Fullmetal: seudónimo de Ed en ingles

Honoo no Renkinjutsushi: Alquimista de Fuego, Seudónimo de Roy en japonés.

Taisa: coronel

Baka: tonto

Hai: si

Ie: no

 

 

 

“Magia y Alquimia”

 

Por Yersi Fanel

Capitulo XVII: Fragmentos  

 

Edward abrió los ojos lentamente, al principio no podía ver nada, pero escuchaba los murmullos de algo, ese algo estaba llamándolo, diciendo su nombre en cientos de voces diferentes, unas en una misma. El joven finalmente reunió toda la fuerza que podía y levantó la mirada.

 

Me cuesta trabajo moverme’ pensó al hacer un esfuerzo de magnitud para levantar su rostro ‘Esta sensación…es como si…’

 

Ed escuchó el susurro de una serpiente a su lado, al mirar, una enorme víbora lo estaba rodeando, impidiéndole que se moviera, esta criatura lo estaba aprisionando, mientras el estaba de rodillas en el suelo.

 

El mundo parecía girar a su alrededor, frente a el estaba un hombre encapuchado, en su mano derecha sostenía una varita y su mano izquierda estaba empapada en sangre, dejando caer las gotas del vital liquido carmesí entre sus dedos hasta el suelo. La mirada de Edward siguió las gotas caer y al mirar el suelo bajo los pies de aquella figura sus ojos se abrieron en sorpresa.

 

Tallado en el piso, labrado con quien sabe que método, estaba un perfecto circulo de alquimia y no era cualquier circulo, era la figura adecuada para el uso de la piedra filosofal.

 

“¿Qué…qué esta pasando?” dijo en un murmullo de voz, que fue el tono las alto que su garganta lo dejó alcanzar.

 

“Esto, joven Elric…” dijo la rasposa voz del hombre frente a el “Es el futuro” el hombre se quitó la capucha, revelando un rostro pálido con rasgos semejantes a los de una serpiente “El futuro que me ayudarás a conseguir chiquillo…” Edward se intentó poner de pie mas la serpiente que lo aprisionaba incrementó su poder en su constricción y provocó que Ed cayera al suelo.

 

Al estar al nivel del suelo, Ed alcanzó a ver la figura de una joven detrás del hombre, un muchacho estaba de rodillas, tratando de mantenerse consiente, frente a el estaba una varita cubierta en sangre, el joven estaba sosteniendo su brazo derecho en su izquierdo, jadeando pesadamente, un par de lentes con el cristal roto cayeron al suelo y Ed pudo ver el rostro lleno de cansancio y dolor de Harry.

 

Cerca de Harry estaba la inconsciente figura de Luna, quien tenía algunos golpes y raspones, su varita yacía cerca de ella y en sus manos eran cubiertas por unos maltratados guantes.  

 

“¡Este es mi gran regreso!” gritó el hombre y su ser se transformó en viento, el cual rodeó a Harry, quien sostuvo su cabeza entre sus manos mientras lanzaba gritos de dolor.

 

“¡Ed, sal de aquí, rápido!” dijo Harry con su voz mezclada con la de su atacante. Antes de que Ed pudiera gritar, la serpiente clavó sus colmillos en el cuello del joven alquimista, la visión de Ed se nubló y pronto todo se volvió negro.

 

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“¡HAA!” Edward despertó con un grito, Seihi casi golpeó el techo de la cama mientras todo el pelo de su cuerpo se erizó como nunca antes y lanzó un chillido.

 

Ed se llevó una mano al pecho mientras trataba de restaurar su respiración. Harry había corrido con su amigo y esperaba junto a su cama a que Edward recuperara el sentido del tiempo. Harry tentativamente extendió su mano y la colocó sobre el hombro de Ed. El joven alquimista estaba empapado en sudor frío.

 

“¿Ed?” llamó Harry en un susurro. Aun era de noche, de hecho el sol no estaba cercano a salir. Ron y Neville se habían despertado al igual que Harry, todos ellos miraban a Ed con preocupación, Ed se abrazó a si mismo, estaba temblando con violencia, Harry estaba muy preocupado.

 

“Neville, llama a la profesora McGonagall por favor, creo que Ed esta en una ataque de pánico” dijo Harry en tono firme.

 

Veinte minutos después, Edward estaba en la enfermería, aun dentro de su estado de pánico, Roy había acudido de inmediato, mas no logró mucho. La señora Ponfrey finalmente logró que Ed se tranquilizara un poco.

 

“¿Solo… solo una pesadilla?” preguntó Ed en un murmullo, Madame Promfrey afirmó con la cabeza mientras frotaba las manos del muchacho en un gesto de cariño.

 

“Así es Ed, solo fue una pesadilla” aseguró la Medimaga. Ed la miró a los ojos y suspiró pesadamente, dejando caer el rostro para que su cabello ocultara sus ojos.

 

“Pero lo que yo vi fue tan real… ese hombre, Harry, Luna…la sangre y… y… fue demasiado real”

 

“¿A quien viste, Edward?” preguntó Madame Pomfrey. Ed cerró los ojos y se recostó en la cama.

 

“A Voldemort” respondió, Madame Pomfrey ahogó un aliento de asombro y se contuvo, para no asustar al joven a su cargo “Vi a Voldemort dándome su discurso de cómo yo le ayudaría a alcanzar la gloria…”

 

Madame Pomfrey miró al joven, quien se postraba agotado ante ella sobre la cama, la medimaga le dio una pócima para ayudarlo a dormir y una vez que se aseguró que el joven alquimista estaba en sueño profundo, miró a Roy, esperando que el alquimista de fuego diera alguna orden, ya que era el tutor del joven.

 

“Creo que lo mas sensato es hablar con el director” dijo Roy en voz baja y decidió ir de inmediato con el director, Dumbledor. 

 

Una vez en el despacho, Roy le contó los pocos detalles que Edward le había contado sobre aquella pesadilla. Dumbledor se acomodó los lentes de media luna y miró al alquimista de fuego.

 

“Al parecer Edward esta sufriendo algo parecido a aquello que Harry lucha en contra, me refiero a visiones por parte de Voldemort” antes de que Roy pudiera siquiera pedir una explicación, el director levantó la mano para indicar que aun no había terminado “Sin embargo estas mas bien parecen visiones del futuro, de aquellas que obtiene los magos con el don del ojo interno…” Dumbledor suspiró ligeramente “Al parecer Edward lo posee, al menos no es un alto grado, tal vez aquello que ve no sean mas que visiones mezcladas con mal sueño”

 

“Es como… si algo le quisiera advertir sobre lo que está por venir” dijo Roy en voz baja.

 

“Es lo mas probable” Dumbledor se apoyó en el escritorio y miró hacía el techo de su oficina “Pero el futuro es algo complicado, ya que nunca es certero…”

 

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A la mañana siguiente, Edward se salió del ala de enfermería sin problemas y se reunió con sus amigos en el gran comedor. Harry y los demás estaban hablando sobre una fuga en Azkaban y como creían que Sirius Black era el punto de reunión, cosa que era imposible, Ed suspiró, el padrino de Harry era culpado de todo atentado últimamente y la realidad es que el hombre ni de su casa salía, literalmente.

 

Los rumores de la fuga de los mortífagos de Azkaban ahora causaban que los estudiantes empezaran a creer más en la versión de Harry, el que Voldemort había regresado. Ed cerró los ojos pesadamente, podía escuchar a muchos alumnos murmurar a su alrededor y esto no se detuvo en todo el día, en cada clase se exponía el tema entre murmullos y secretos.

 

Este incidente había servidor para varias cosas positivas, aunque fueses difícil de creer, algunos estaban empezando a tornar su simpatía y su opinión pronto se tornó hacía Harry, quien al parecer tenía mas creyentes tentativos en su versión de los hechos del resurgir de Voldemort.

 

Las sesiones del ED se habían vuelto mas intensas, los deseos de Harry por ayudar a todos estaban dando frutos, en especial para Neville, quien tras saber que la causante de que sus padres estén internados en San Mungo por tiempo indefinido, había escapado, Bellatrix Lestrange, sus esfuerzos por mejorar eran evidentes y los frutos de su arduo entrenamiento muy sorprendentes.

 

Angelina estaba extasiada por entrenar, Edward más de una vez creyó que caería inconsciente de tanto seguir a la Snitch y de pronto se encontró extrañando mas que nunca su posición de cazador, mas su fervor por ayuda a Harry, quien no podía jugar, lo hacían continuar, mejorando su vista cada vez mas rápido, para lograr tener en su posición la esfera dorada con tiempo mínimo.

 

Así pasaron los días de febrero y antes de que Edward y sus amigos pudieran notarlo, ya había llegado Febrero, el fin de semana en Hogsmade y con ello, la cita de Harry con Luna. Esa mañana todos estaban listos para salir, Edward miró a Luna sobre su hombro, quien estaba esperando cerca de las estatuas de las águilas devorando las serpientes en el vestíbulo para salir del castillo.

 

Harry salió del castillo tropezando con medio mundo, sus lentes estaban mal acomodados y su cabello era una desastre, se arregló tanto la ropa como el cabello en tiempo récord cinco metros antes de llegar a dónde estaba Luna. Ella le sonrió y empezaron a conversar mientras se alejaban junto con el resto del grupo, mientras Edward y Hermione iban a unos cuantos metros de ellos.

 

“¿Cuando le dirás de tu plan?” preguntó Ed a su amiga mientras ella hacía unos rayones en una pequeña libreta sin mirar por dónde iba, por lo que mas de una vez Ed tuvo que guiarla para evitar que chocara contra algo.

 

“Luna ya sabe, después de todo ella es clave en este plan, así que lo dejé a su discreción, van a salir y tener su cita y mientras tanto tu y e iremos a las tres escobas a reunirnos con mi querida amiga la metiche” esto último la chica lo dijo con un claro tono de sarcasmo mezclado con ira. Edward rió nervioso ante el gesto y siguió su camino hacía Hosgmade junto con Hermione, ya que este plan era entre ellos dos y Luna principalmente, había logrado liberarse por un rato del entrenamiento de Quidditch, contrarío a Ron y los demás quienes seguían bajo la dura mano de Angelina. Quien no les tenía ni el más mínimo gesto de piedad ante sus desvalidas y agotadas figuras.

 

Después de todo, tenían un titulo que mantener.  

 

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“¿Adónde quieres ir?” preguntó Harry a Luna, quien se quedó pensando un momento y encontró la respuesta que estaba buscando, chasqueó los dedos y sonrió emocionada.

 

“Normalmente las parejas van a un lugar llamado el Salón de Té de Madame Pudipíe” Dijo casualmente, Harry parpadeó, después de todo Luna no era de las personas que caían dentro de de la categoría de comúnmente.

 

“¿Te gustaría ir a ese…lugar?” preguntó Harry no muy seguro y se confundió aun mas cuando Luna negó con la cabeza alegremente.

 

“No, pero frente a es lugar hay un bonito Café nuevo que me gustaría visitar, creo que hay música bueno, ambiente agradable y sobre todo es muy alternativo, uno de esos estilos que definitivamente no ves en Londres” 

 

Ambos se acercaron a lugar, había dos lugares concurridos en esa calle, uno de ellos era le salón de Té. Harry pudo ver como Cho entraba al salón de Té junto con Roger Davies, el capitán del equipo de Ravenclaw y sonrió de ver que al estaba tratando de seguir con su vida, Harry estaba seguro de que a Cedric no le hubiese gustado que Cho se quedara estancada en el recuerdo de su muerte.

 

Luna tomó de la mano a Harry y ambos se dirigieron al lugar frente al salón de Té, un bonito negocio con diseño rustico Mexicano que hacía poco se había abierto, un muchacho salió del lugar y dando algunos giros con su varita, escribió en el letrero que colgada en blanco de la entrada el nombre del lugar, que apartar de ese momento quedó grabado como “Café de Tacvba”.

 

Ambos entraron al lugar y escucharon resonar la música romántica y con estilo para esa ocasión tan especial:

 

Ayyyyyy...

Ven y dime todas esas cosas,

Invítame a sentarme junto a ti.

Escucharé todos tus sueños

En mí oído…

 

Harry sonrió, definitivamente nunca había estado en un lugar como aquel, ambos fueron guiados hasta una de las mesas y empezaron a ver el menú mientras platicaban alegremente, la tarde sería excelente y lo mejor de todo es que ambos estaban felices de estar con el otro.

 

Y eso era lo que importaba, mientras la música seguía sonando con la inconfundible voz del Tacuvo.

 

No dejes que amanezca,

No dejes que la noche caiga,

No dejes que el sol salga,

Sólo déjame estar junto a ti…

 

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Edward estaba jugando con el adorno de su bebida mientras Hermione miraba con ojos de escopeta a la tercera persona en la mesa, no otra que Rita Skiter, quien alguna vez fue reportera de El Profeta, hoy desempleada, desarreglada y aburrida a morir. La mujer estaba mal sentada en la mesa tomando su tercer baso de Whisky de Fuego sin importarle lo mas mínimo la mirada de Hermione y la indiferencia de Edward.

 

“Si esto lo mas cercano que voy a tener a un cita en el 14 de Febrero, entonces estoy condenado a permanecer solo como champiñón silvestre” murmuró Ed mientras jugada con la sobrilla de la bebida, Hermione dejó caer la cabeza sobre la mesa mientras Rita se desparramaba aun mas en la silla.

 

“Ni lo menciones” dijeron ambas mujeres son todo de fastidio. Edward tuvo que contener una carcajada ante esto.

 

Tras un par de horas Harry y Luna llegaron a las tres escobas, ambos irradiando felicidad, tomandos de la mano y riendo como si el resto del mundo fuera de azúcar y caramelo.

 

“Que empalagoso” comentó Hermione en voz baja.

 

“Estas celosa porque a ti no te llevaron a una cita” dijo Edward, no era una pregunta.

 

“Hasta la ultima fibra de mi ser… estúpido Ron…” dijo entre dientes y suspiró “Pero debo admitir que se ven lindos y ya era hora de que a Harry le saliera algo bien”

 

Rita levantó la mirada y vio a la pareja acercarse, se sentaron en la misma mesa que ellos y ambos miraron asombrados s Rita, quien se enderezó y saco una libreta y una pluma de su bolsa y los dejó sobre la mesa.

 

“De no ser porque estoy extremadamente frustrada en este momento, empezaría a acosarte sobre tu nueva novia” confesó la reportera sin descaro alguno, Harry arqueó una ceja mientras Luna se rió entre dientes.

 

“Bueno, la razón por la que les pedí que vinieran…” dijo Hermione mientras Edward le entregaba un escrito sobre los planes que tenían.

 

Hermione les explicó que quería que Harry tuviera una entrevista con Rita, quien accedió a hacer esto gratuitamente a cambio de que Hermione no la delatara como animaga no registrada, esta entrevista contaría toda la verdad del regreso de Voldemort al mundo de la magia y Luna les dijo que había convencido a su padre de publicar el articulo en El Quisquilloso.

 

Al principio Harry dudo un poco en hacer esto, pero Edward le explicó que lo mejor que podían hacer es que el hablara, algunos lo seguirían tachando de loco, pero otros se darían cuanta de que el Profeta miente por estar bajo la presión del ministerio, y tal y como Rita había dicho, al Profeta solo le importa vender y quedar bien.

 

Rita estaba tan frustrada por su despido que con gusto hizo la entrevista, aunque fuera para El Quisquilloso, parte de su ser deseaba que todo lo que Harry le estaba contando fuera totalmente cierto, por mas terrible que fuera, porque no podía evitar ser egoísta. Ella quería ver su nombre como reportera realzado de nuevo.

 

Edward escuchó atentamente toda la entrevista, mas de una vez apretó los puños al escuchar la historia, Harry, enfrenándose ante Voldemort y los mortífagos con desventaja en poder, número, terreno, de no ser porque el destino no lo quiso así, Harry sin duda hubiera muerto esa noche…

 

De pronto el alquimista se quedó pensando en todas las veces que su propia vida corrió peligro, empezando desde el día en que perdió su brazo y pierna, el pasar de los años, sus acciones, intervenciones, dediciones y la sonrisa del caprichoso destino.

 

Edward se quedó perdido en sus pensamiento, con la imagen de La Puerta en su mente, aquella imagen abriéndose ante el y detrás de ella vio los penetrantes ojos de Voldemort.

 

El joven tuvo que ahogar un grito, mientras miraba a su alrededor algo agitado, aun estaban en Las Tres Escobas, Harry seguía hablando mientras Hermione y Luna escuchaban atentamente, rita seguía preguntando y anotando, nadie había presenciado el súbito regreso a la realidad de Edward.

 

El joven alquimista apoyó su brazo izquierdo en la mesa y su cabeza contra su mano pesadamente y suspiró, concentrándose en aquella inexplicable imagen. No tenía sentido y le preocupaba que se hubiese generado en su mente de aquella manera tan extraña.

 

“¿Ed, estas bien?” preguntó Luna en voz baja, los ojos de Ed se encontraron con los de su amiga, Ed sonrió ligeramente y afirmó con la cabeza.

 

“Si, creo que…. Hum, al parecer se me esta subiendo lo que tomó a la cabeza” Luna parpadeó, miró la ultima bebida de Ed y luego a su amigo y ladeó la cabeza.

 

“Pero solo es cerveza de mantequilla”

 

Edward miró su bebida y luego a Luna y se dejó caer en la silla, de pronto realizando que acababa de afirmar sin cuidado que no aguanta el alcohol, aunque este solo este en su imaginación. 

 

Como en el caso de la bebida a base de cerveza de mantequilla…

 

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Pasaron los días, ahora solo era cuestión de esperar que El Quisquilloso publicara la entrevista de Harry, simple cuestión de tiempo, mientras tanto la vida siguió y el partido contra Hufflepuff llegó mas rápido de lo que los jugadores de Griffindor lo hubieran deseado.

 

Harry, Fred y George estaban en las gradas con cara larga por no poder jugar, mientras Luna a un lado de ellos estaba agitando unos pompones color rojo y amarillo e inventado rimas de apoyo a Griffyndor, detrás de ellos estaba Roy Mustang y Remus Lupin, algo extrañados por las intensas auras de frustración de los tres jóvenes.

 

“Anímense muchachos, sus compañeros lo harán bien y ustedes podrán regresar a jugar al final de año” trató de consolar Lupin, Harry lo miró sobre su hombro y sonrió fingidamente con un gran esfuerzo, Roy se acercó a Lupin y le dijo en voz baja con un tono plano:

 

“Creo que tu esfuerzo no va a funcionar, ni un poco”

 

“No perdía nada con intentarlo” dijo Lupin con sinceridad “Pudo haber funcionado”

 

“Claro y a Edward le fascina tomar leche…” 

 

“¡A la bio a la bo a la bim bom ba, Griffyndor, Griffyndor ganará!...espero” dijo Luna con una risita nerviosa, mientras Harry se dejaba caer de lleno al piso.

 

¡Y empezó el partido! Ron lo estaba haciendo bien a pesar de ponerse nervioso por tener tanta gente viéndolo y una par de quaffle se le escaparon de rango, pero los golpes certeros y anotaciones de Ginny compensaron esos descuidos mientras Edward ladeaba con la velocidad y tensión de seguir a la Snitch Dorada.

 

Las cosas se pusieron tensas cuando Ron detuvo una quaffle, el problema es que lo hizo con la cara, dejándolo con su rostro del mismo color que sus pecas y bastante mareado. Algunos puntos se empezaron a colar desde ese momento y la Canción de los Slythering

 de A Weasley Vamos a coronar volvió a sonar, aunque pocos la coreaban ya, afortunadamente.

 

Ginny tomó venganza lanzado la quaffle al arquero del equipo contrario justo antes de que Edward prácticamente saltara de la escoba para apoderarse de la Snitch Dorada antes que el buscador de Hufflepuff, cuando realizó que la esfera estaba en sus manos ya era tarde, y pronto caería al suelo pero afortunadamente fue auxiliado por Angelina y Alicia, quienes lo tomaron de los brazos para evitar su caída.

 

“Aprecio tu esfuerzo Ed, pero te necesito vivo para el siguiente partido” le comentó Angelina mientras lo dejaban en el suelo arenoso mientras Ed seguía agitando la Snitch Dorada para que todos pudieran verla.

 

Harry y Luna se pusieron de pie y vitorearon a sus amigos por su victoria, los gemelos prácticamente gritaron  todo pulmón lo orgullosos que estaban de sus hermanos, aunque no fueran tan buenos como ellos dos.

 

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Era increíble como las noticias llegaban a la velocidad del rayo en algunas ocasiones, ese fue el pensar de Edward cuando aquella mañana, más de quince lechuzas llegaron con cartas para Harry.

 

La razón era simple, El Quisquilloso había publicado el artículo de su entrevista, recibió tanto respuestas buenas como malas, unos solo querían decirle lo loco que pensaban que estaba mientras otros decían que le creían y unos mas que muy a su pesar y que por mas que querían negarlo, pensaban que tal vez Harry tenía razón.

 

El hecho es que Voldemort había regresado y que el ministerio esta en conspiración para ocultarlo, eso ya era demasiado obvio… 

 

Dolores Umbrige se enteró del asunto y agregó un decreto mas a la larga lista que ya tenía, este les advertía que cualquier alumno que se encontrara con la revista El Quisquilloso sería expulsado.

 

Edward y Hermione estaban mirando este decreto con la sonrisa de oreja a oreja, mientras Harry no entendía como eso podía ser algo bueno.

 

“¿No lo entiendes Harry?” preguntó Hermione “¡Es lo mejor que Umbrige pudo haber hecho para ayudarte!”

 

“¿Por qué?...” preguntó Harry inseguro, Edward le mostró la señal de victoria.

 

“Simple, cuando quieres que alguien haga algo, ¡prohíbelo! entonces TODOS lo harán, con esto Umbrige garantiza que todos van a leer tu articulo, aunque ella no quiera, es como psicología inversa, entre mas te dicen que no debes hacerlo, mas quieres hacerlo, te aseguro que dentro de una semana no habrá una sola alma en Hogwarts que no haya leído esa entrevista”

 

Y así fue, exactamente una semana después, alumnos, maestros, criaturas y fantasmas sabían la verdadera historia del regreso de Voldemort de las vivas palabras de Harry Potter, principal víctima y testigo clave de todo el asunto.

 

Esa semana todos los amigos de Harry fueron bombardeados por preguntas, hasta Luna y Edward, todos querían saber sobre la historia del regreso de Voldemort, la experiencia de Harry.

 

Mientras los maestros estaban apoyando silenciosamente la dedición de Harry en haber hablado, porque tenían prohibido el hablar libremente a los alumnos, pero detalles como que la profesora Sprout le dio veinte puntos a Griffyndor porque Harry le acercó unas tijeras de jardín comprobaban ese silencioso aceptar.

 

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Al pasar de dos semanas la situación estaba tensa, los alumnos querían hablar pero no podían, los maestros estaban en igual situación y a pesar de que ese asunto era importante, lo que mas consternaba a Ed era el hecho de que no había visto a Roy en los últimos tres días. Ni siquiera en la clase o biblioteca, el profesor Lupin dijo que estaba en una misión, pero no era nada de cuidado, mas sus palabras no tranquilizaron al joven.

 

Edward se encontraba en el despacho del profesor Snape, quien estaba haciendo anotaciones simples sobre algunas pociones que necesitaba mientras esperaba que Harry llegara al aula para su sesión de Oclumancia.

 

“Elric” llamó el profesor. El joven alquimista miró sobre su hombro al profesor, quien estaba con la mirada clavada en sus apuntes.

 

“El día de hoy tendré una sesión mas dura con Potter, te tendré que pedir que te retires temprano.

 

“Entiendo Profesor” dijo Edward sin reprochar y se retiró del aula, mientras caminaba por los solitarios pasillos, empezó a escuchar una voz tarareando una melodía desconocida para el.

 

El joven siguió aquella melodía hasta llegar al pasillo que sube a la torre de astronomía, donde la profesora Sybill Trelawney estaba sentada en el marco de una ventana más cercana a las escaleras de la torre, mirando el horizonte desde ese lugar. 

 

“¿Profesora?” preguntó Edward algo inseguro. Trelawney estaba completamente en trance, cantando suavemente sin poner atención a su alrededor, Edward podría asegurar que estaba emitiendo un aura de gran fuerza.

 

Sybill lo miró a los ojos y en ellos, Edward vio aquella borrosa imagen que aparece en sus sueños antes de que pueda despertar.

 

Voldemort, La Puerta del Conocimiento y su persona, en medio de un círculo de alquimia rojo carmesí, el cabello suelo, la túnica desgarrada y los ojos sin brillo, su cuerpo estaba cubierto con marcas similares a tatuajes y en el brazo izquierdo, el símbolo del Oroboros. A su lado yacían sin vida los cuerpos de Roy, Harry y Luna…

 

Edward se dejó caer de rodillas, no sabía que decir, no entendía la imagen que acaba de ver y las lágrimas no pudieron ser contenidas, bajó la cabeza mientras la Profesora Trelawney se acercaba y lo abrazaba con fuerza.

 

“Lo siento mucho querido niño, siento mucho haberte ayudado a abrir una ventana a una mundo que te causará dolor, pero recuerda, el ver el futuro a veces te ayuda a cambiarlo…” le dijo en voz baja, solo para el.

 

Ed levantó la mirada y se encontró con los ahora ya genéricos ojos verdes de la profesora y sonrió tristemente.

 

“¿El ojo interno?...” preguntó en un hilo de voz y cerró los ojos “…¿Siempre es así de triste?”

 

“No corazón… no siempre, pero lamentablemente, uno no puede elegir lo que ve, simplemente…aparece” Edward cerró los ojos y dejó que el silencio del pasillo lo envolviera, mientras sumido en sus pensamientos, una pregunta se formaba.

 

Mis sueños son fragmentos del pasado, recuerdos del futuro, hilos del presente… me pregunto… me pregunto.

 

¿Realmente podré cambiarlo?

 

 

Continuará…

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Notas de la Autora:

 

Saludos a todos, ha pasado un largo tiempo desde la última vez que actualicé y me disculpo por la extrema tardanza, puedo darles todo un detalle de lo que ocurrió, como que estoy a punto de terminar mi carrera universitaria, mi trabajo, cosas familiares, etcétera, etcétera… pero a final de cuentas, no actualicé hasta ahora y ese, básicamente, es el hecho…seee.

 

En fin, después de este intento de disculpa, vamos a los detalles del capitulo:

 

-         El ojo interno es la habilidad de ver más allá, básicamente te permite ver rastros del pasado, presente y más que todo el futuro, esta habilidad mágica es de las más complicadas de controlar y no todos la poseen.

-         Happy, Happy, Love, Love entre Harry y Luna, para que no digan que la historia es pura drama, jaja. 

-         Café De Tacvba… ¡Soy fan de Café Tacvba y lo digo con orgullo!, no pude evitar poner esa referencia, es mas, ni siquiera intenté evitarlo, lo hice con premeditación, alevosía y ventaja… ¡Demándenme!

-         Oroboros: símbolo que todo Homunculus posee tatuado en alguna parte de su cuerpo.

-         La Puerta del Conocimiento: es la que lleva al otro lado, donde se obtiene el entendimiento de la alquimia y se realiza el intercambio equivalente.

 

Sigo con vida y esta historia también, dudas o preguntas, comentarios y sugerencias, mi correo esta en mi perfil de usuario. ¡Hasta Luego!