- Diálogo –
-“Pensamientos” –
-[Notas de la Autora] –

 

"Las Cosas Cambian"

por NeKRo_GiRL

Capítulo VI
 
-          ¿Te… Te sientes bien? – Preguntó el rubio algo dudoso.
-          Sí, algo mareado, gracias por preguntar.
-          Necesito hablar contigo. – Tomó la barbilla del menor haciendo que éste volteara a verlo.
-          ¿Sobre?
 
Shuichi trató de soltarse del agarre, pero Yuki lo sujetó con más fuerza, lo atrajo hacia sí y rozó levemente sus labios. Sintió los suaves labios y sentía derretirse, siempre tuvieron ése sabor a fresa que le encantaba, nunca se cansó de probarlos, saborearlos. Sin dudarlo un momento más, profundizó el  beso, podía oír los jadeos ahogados del pelirrosa, se arriesgó más y logró meter una de sus manos por debajo de la bata de Shuichi.
 
-          Así no… Así no se platica… Uesugi-san. – Interrumpió con la respiración algo entrecortada.
-          Una acción dice más que las palabras. Y no me digas Uesugi-san. – Dijo mientras maldecía mentalmente.
-          Pues que acciones… - Una voz le decía desde la puerta.
-          Seguchi-san… - Las mejillas de Shuichi cambiaban de un rosa pálido a un rojo vivo.
-          No hay problema, Shindou-san. Yo ya sabía que Eiri-san vendría a verte, pero no esperé que fuera tan rápido. – Se excusaba el rubio de ojos esmeralda.
-          ¿Qué pasa? – Preguntó Yuki algo tajante.
-          Vine a ver si habían arreglado las cosas.
-          No hay nada que arreglar, Seguchi-san. – El pelirrosa se puso de pie lentamente y se dirigía a la puerta.
 
Yuki miró fijamente a Tohma y sin decir nada éste salió, no sin antes ponerle seguro a la puerta. Shuichi apenas vio que Tohma abría la puerta y se lanzó contra él, siendo detenido por Yuki.
 
-          ¿Qué haces, Uesugi-san? – Preguntaba algo exaltado Shuichi.
-          Sólo quiero hablar contigo, me tienes que escuchar.
 
Sin soltarlo se dirigió a la cama y ambos se sentaron a hablar.
 
-          Bien. ¿Por qué te fuiste? – Preguntó luego de un suspiro.
-          Porque las cosas no iban bien. – Shuichi desvió su mirada
-          Pudiste habérmelo dicho, hubiéramos hecho algo respecto.
-          No lo creo. Nunca hemos hablado de cosas así, estoy seguro de que no te hubieras molestado en hacerlo.
-          ¿Por qué piensas eso?
-          Es algo cínico que lo preguntes, ¿sabes? – Shuichi perdía el control sobre sus emociones, las lágrimas amenazaban con brotar de sus ojos sin piedad alguna.
-          … - Yuki se acercó al pelirrosa para abrazarlo.
-          No creo que haya algo qué hacer o de qué hablar, Uesugi-san.
 
Shuichi se paró lo más rápido que pudo y se dirigió a la puerta. No supo bien qué hacer, siempre había deseado que Yuki se preocupara por él, aunque fuera un poco, y ahora que, por fin, éste se preocupaba por él, simplemente lo rechazaba. Lentamente giró la perilla de la puerta y salió al pasillo, encontrándose de frente con Ryuichi, quien, al parecer, estaba algo molesto.
 
Ryuichi, por su parte, pensaba en la interrupción de Yuki Eiri, se preguntaba qué tan lejos hubiera llegado de no ser por el fastidioso escritor. Estaba a punto de avanzar, pero sintió un peso recargarse sobre su cuerpo.
 
-          ¿Shu-chan? ¿Qué pasa? – Preguntaba mientras lo tomaba de los hombros.
-          Nada, simplemente me cansé de estar ahí adentro. ¿No sabes si puedo salir?
-          Hace unos momentos intenté entrar para decirte que ya te habían dado de alta, pero la puerta tenía seguro, así que no quise interrumpir…
-          Hubieras tocado, no estaba pasando nada, Sakuma-san.
-          Shuichi… yo… tengo que confesarte algo… - Los nervios se apoderaban de Ryuichi haciéndolo estremecerse. – Pero antes, dime… ¿Yuki Eiri no te dijo nada de mí?
-          Hum… - Puso su índice sobre su barbilla. - No, no que yo me acuerde.
-          Bueno, es que…
-          ¡Holaaa! ¿Cómo estás? – Decía un chico delgado y alto. – No me digas que ya no te acuerdas de mí. Por cierto, no te dije mi nombre. Me llamo Daisuke.
-          ¡Ah! Ya me acordé. Mi nombre es Shuichi. – El pelirrosa no podía esconder sus ruborizadas mejillas. – Mucho gusto.
-          Y dime, ¿quién es tu acompañante? – Preguntaba sonriente.
-          Pues, él es Sakuma Ryuichi.
-          Vaya, vaya. Así que es él. Se ve algo diferente en persona.
-          … - Ryuichi guardaba silencio.
 
Por alguna razón, el simple hecho de que ése chico llegara y tuviera tanta confianza con Shuichi sin siquiera conocerlo, lo hizo sentir algo mal; él todavía no podía acercarse de ésa forma a su querido pelirrosa y, ¿qué ése chico lo hiciera así como así? No le parecía nada justo…


"Las cosas cambian" es propiedad de NeKRo_GiRL presentado por Yersi Fanel

~* Yersi-Nirvana*~