- "La última Pesadilla"
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- Capítulo 4: Luz
y oscuridad:
Los primeros rayos del sol iluminaban el desolado paisaje. Un reploid de
armadura roja y largo cabello rubio vagaba por el fondo de uno de los
desfiladeros que adornaban el lugar, parecía buscar algo. Una piedrecilla
cayó rodando por una de las laderas del despeñadero. El reploid volteó
hacia arriba, no había nadie. Continuó caminando a pesar de que tenía
la sensación de ser observado.
Después de un rato llegó a la entrada de una caverna.
"Aquí debe ser." Pensó.
Algunas gotas de agua escurrían de las estalactitas formadas en el techo.
Al fondo del pasadizo se alcanzaba a ver una luz muy tenue. El reploid
decidió entrar. Mientras avanzaba no paraba de mirar a su alrededor,
escudriñando cuidadosamente en las paredes. ¿Qué estaba buscando? Ni
siquiera él mismo estaba seguro. Sin embargo, algo dentro de él le decía
que lo que allí encontraría sería determinante para el futuro.
El reploid caminó por el pasadizo hasta llegar a una caverna más ancha.
Una grieta en el techo filtraba la escasa luz. Al fondo se encontraba,
medio enterrada en la pared, una cápsula de color morado. El cristal de
la compuerta estaba roto y de él escurría un líquido verde. El reploid
se acercó a examinarla, estaba vacía, pero, por su tamaño, se podía
deducir que algo muy grande había estado dentro de ella.
- ¡Maldición! Me pregunto si él habrá estado durmiendo aquí dentro.
Espero que no signifique lo que me temo...
El reploid miró hacia el interior de la cápsula. Empezó a recordar: Él
también había estado en una cápsula parecida a esa. Un hombre de bata
blanca y extraño peinado se acercó a él. No alcanzaba a vislumbrar su
rostro pero sabía que se trataba de alguien a quien debía respeto, casi
sumisión.
"Duerme bien, pequeño, dentro de pronto comenzarás tu misión. Ya
imagino la cara de ese maldito cuando te vea y se percate de tu poder.
Cuando despiertes, lo harás trizas..." Fueron las palabras del
hombre antes de cerrar la compuerta, entonces todo se volvió negro.
No recordaba que había sucedido después de que ese científico lo
sellara en la cápsula. Lo único que recordaba era su despertar en la
base de los maverick hunters y a un par de individuos, un anciano de bata
azul y un reploid encapotado, observándolo con curiosidad.
El sonido de una gota de agua chocando contra el suelo interrumpió sus
recuerdos. Se volteó hacia la entrada de la caverna.
- Muy bien, sal de ahí. Sé que has estado siguiéndome. Será mejor que
salgas antes de que me enfade y te vuele la tapa de los sesos.
De entre las sombras apareció un reploid de aspecto anciano, su cabeza
tenía una extraña forma tubular y su vestimenta daba a entender que se
trataba de un hombre de ciencia.
- Vaya, es asombroso. No creí que me descubrirías. - Dijo.
- Supe que estabas allí desde el principio. ¿Qué pretendes? ¿Por qué
me has estado siguiendo?
- Quiero ayudarte. Sé porque viniste a este lugar. Buscas información de
tu pasado, ¿no es así?
- ¿Qué sabes tú de mi pasado?
- Sé más de lo que te imaginas. Por favor, permíteme ayudarte. Yo podría
darte las respuestas que estás buscando, sólo dame la oportunidad.
- ¿Por qué he de confiar en ti? ¿Cómo puedo estar seguro de que no me
traicionarás como a tu antiguo amo? Hasta donde sé, no sólo abandonaste
a Gate en manos de Sigma, sino que además, fingiste tu muerte y
aprovechaste la confusión de la pelea entre X y Sigma para escapar sin
ser descubierto.
El científico rió ligeramente.
- ¡Ah! Mi estimado Zero, vaya que eres muy suspicaz, pero te aseguro que
no necesitas desconfiar de mí. Yo no traicioné a Gate. Mi contrato con
él ya había terminado desde antes que se enfrentara a X. Desde un
principio, acordé ayudarlo sólo si me brindaba el apoyo suficiente para
continuar mi investigación, pero como no cumplió con su parte del trato,
mis responsabilidades hacia él terminaron. Me vi en libertad de hacer lo
mejor para mí, comprenderás que no podía quedarme con el riesgo de ser
eliminado por ese loco de Sigma.
- Pues para ser un genio científico, Gate no era muy brillante si el único
lacayo que pudo conseguirse fue una sabandija como tú.
- ¡Oh! Por supuesto que Gate era brillante, aunque demasiado err...
ambicioso. Era de esperar que fallaría al tratar de controlar a un
monstruo como Sigma, y más aún, al tratar de manipular el DNA de un ser
tan avanzado como tú, Zero. Eres un ser fascinante, digno de ser objeto
de estudio. Nunca vi a otro androide tan sorprendente como tú. De la
manera más atenta te suplico me acompañes, te aseguro que será
beneficioso para ambos.
Zero le miró en forma recelosa.
- ¡Ah! Y supongo que tu interés en mí y en mis poderes es meramente
científico.- Dijo en forma sarcástica. - Déjame adivinar, pretendes
darme información de dudosa veracidad a cambio de que te permita
estudiarme, ¿no? ¡Ja! No me hagas reír. Sé que estás tramando algo,
no sé que sea, pero lamento decírtelo: Yo no voy a ser el conejillo de
indias de nadie, ¡y menos de ti! Lárgate de aquí si no quieres que me
enfade. Tengo mejores cosas que hacer que perder mi tiempo contigo.- Zero
le dio la espalda al anciano reploid.
- Lo lamento mucho, Zero, pero no puedo aceptar esa respuesta.
Presintiendo el peligro, al reploid de cabellera rubia apenas le dio
tiempo de hacerse a un lado para esquivar la ráfaga de energía que el
científico disparó contra él.
- ¡Víbora traidora! - Le gritó furioso.
- No quiero recurrir a la violencia contigo, así que te sugiero que te
rindas y me acompañes por las buenas o me veré obligado a lastimarte.
Zero disparó una ráfaga de plasma contra el científico en respuesta,
pero éste levantó la palma de su mano hacia el frente generando una
barrera de energía que bloqueó el disparo.
- Eres muy impetuoso algunas veces, Zero, más de lo recomendable.
- ¡Cállate y defiéndete!
Zero accionó su sable de luz y saltó hacia Isoc. Este nuevo sable era
diferente al Z-Saber, era de color azul y la hoja se parecía más a la de
una katana. El científico se defendió del ataque disparando una onda de
choque por la palma de su mano, la cual estrelló a Zero contra la pared.
- ¡No tenemos que llegar a esto! Mi único deseo es ayudarte. ¡Tienes
que venir conmigo! Si no lo haces estaremos en mayor peligro del que
imaginas. Por favor, créeme.
- ¡Mientes! - Gritó Zero reincorporándose. - No sé que es lo que
planeas hacer conmigo, pero algo me dice que no es nada bueno. Sé que
trabajaste muy de cerca con Gate para manipular mi DNA. Quizá pretendes
usarme para vengarte de la derrota que tú y High Max sufrieron contra X.
Lo siento mucho sabandija, pero para que te acompañe primero tendrás que
matarme.
Isoc frunció el ceño, esa respuesta no le agradó en nada.
- Bien. Si no piensas venir por las buenas...- Isoc chasqueó los dedos y
al instante, varias estalactitas se desprendieron del techo y comenzaron a
flotar a su alrededor. - ...Entonces será a la mala.
Un nuevo chasquido y las estalactitas salieron disparadas contra Zero, que
apenas alcanzó a esquivarlas gracias a los impulsores en sus botas.
- ¡Ni creas que con eso me detendrás!
Zero trató de golpear a Isoc con su sable, pero la barrera de energía
formada por el científico se lo impidió. Isoc volvió a chasquear los
dedos y una gran roca se desprendió de la pared lanzándose contra Zero.
Al cazador carmesí apenas le dio tiempo de partirla por la mitad, sólo
para ser nuevamente estrellado contra el muro por una de las ondas de
choque de Isoc.
- Esta es tu última oportunidad, Zero. Vienes conmigo o tendré que usar
métodos más persuasivos.
- ¡Púdrete! - Fue la respuesta de Zero mientras volvía a ponerse en
pie. Isoc se enfadó más.
- Bien... si así lo quieres... - El científico formó cinco pequeñas
esferas de energía en las yemas de sus dedos, mismas que disparó hacia
Zero, aunque éste no tuvo problema para repelerlas con ayuda de su sable.
- ¿Eso es todo lo que tienes?
- No... - Isoc formó una esfera de mayor tamaño por sobre su cabeza. -
¡Esto!
Zero trató de desviar el disparo como lo hizo con las esferas anteriores,
pero la bola de energía explotó apenas la tocó la hoja del sable, dañándolo
severamente en el hombro. Isoc volvió a chasquear los dedos. La cápsula
que permanecía incrustada en la pared se desprendió de ella y flotó
hasta ubicarse por encima de Zero.
- Esto pudo ser de otra manera, pero no me dejaste otra opción. Es una lástima
que tu nuevo sable no esté diseñado para penetrar la aleación de esta cápsula.
"Diablos, no imaginé que sus poderes telekinéticos fueran tan
grandes. Se ve que me tiene bien estudiado, pero aún me queda un último
recurso." Pensó Zero mientras llevaba una mano a su hombro
lastimado. Sin que el científico lo notara, Zero comenzó a formar una
pequeña esfera de energía alrededor de su mano.
- Mi intención no es eliminarte, ya que necesito de tu ayuda, así que no
te preocupes. Esto no te dolerá... mucho. - Dijo Isoc poco antes de dar
un nuevo chasquido, provocando que la cápsula se desplomara sobre Zero.
- ¡Tal vez mi sable no pueda ayudarme pero esto sí! ¡Rekkoha!
Zero golpeó el suelo con la esfera de energía, una gran ráfaga de
plasma brotó del suelo desviando la cápsula antes de que cayera sobre él.
La cápsula fue lanzada por el disparo hacia donde se encontraba Isoc,
aunque él no tardó en protegerse con su barrera de energía.
- Eres astuto, Zero, pero no lo... ¡¿Qué?! - Isoc retiró su barrera
demasiado pronto, aprovechando que el científico se había descuidado,
Zero se lanzó sobre de él y le cortó un brazo con su sable. Isoc cayó
de rodillas al suelo, lamentando su derrota.
- ¡Maldición!... Supongo que fui muy estúpido al pensar que podría
vencerte... Puedes hacer conmigo lo que desees...
Isoc cerró los ojos en espera del golpe final, pero para su sorpresa,
Zero desactivó el sable y lo colocó de nuevo en su espalda.
- Lograste herirme. - Dijo llevando una mano al hombro dañado. - No
cualquiera puede hacerlo. Digamos que estamos a mano ahora. Por esta vez
te dejare ir, pero si vuelves a cruzarte en mi camino, juro que entonces sí
te mataré.
Sin prestar más atención al científico, Zero se dirigió a la cápsula
que estaba tumbada a un lado de ellos. La pelea contra Isoc sirvió para
liberarla de la pared y descubrir las terminales ubicadas en su parte
trasera. Un cable salió de la muñeca de Zero y se enchufó a una de las
terminales. Isoc permaneció mirando a Zero, sin acercársele.
- Pareces muy interesado en esa cápsula. ¿Que contenía?
- ¿No te habías ido ya? - Preguntó Zero sin voltear a mirarlo. - Deberías
marcharte ahora que puedes hacerlo. Te he dejado vivir, pero ello no
significa que no vaya a cambiar de opinión.
Isoc rió ligeramente.
- Ahora sé que no lo harás. Te has ablandado mucho Zero. En otras épocas,
tú eras el más despiadado de los maverick hunters. No le tenías compasión
a nada ni a nadie. Creo que hasta serías capaz de dispararle al Papa si tú
misión dependiera de ello. El contacto con reploids inferiores ha
debilitado tu carácter.
Zero apretó los dientes con rabia. Las palabras de Isoc en verdad le
molestaron.
- ¡¿Qué sabe un cobarde y traidor como tú acerca del carácter?! Por
culpa de ese "carácter" como tú le llamas acabé haciendo
cosas imperdonables.
Zero apretó el puño mientras recordaba las palabras de Iris antes de
morir, su mirada, su rostro... Una enorme sensación de desolación le
invadió al recordar como había apretado el cuerpo sin vida de la joven
contra su pecho, en una especie de intento por evitar que su alma se
escapara. ¿Cómo había podido estar tan ciego?
- Isoc, tú no sabes nada de lo que es el carácter.
Isoc se reincorporó y dirigió su mirada a lo que quedó de su brazo.
- Pudiste haberme matado si hubieras querido.
- Tú lo has dicho. Si te dejé vivir fue porque algo de lo que dijiste me
llamó la atención. Además, me juré a mi mismo que no volvería a
asesinar a nadie sin una buena razón. Y acabar con una cucaracha como tú
es tan fácil que no me parece una buena razón.
- ¡Auch! Eso dolió Zero, en verdad me dolió.
- Lo lamento. - Dijo Zero, sonriendo sarcásticamente mientras
desconectaba el cable de la terminal. El científico avanzó hacia él.
- De todas maneras, ¿qué descubriste acerca de la cápsula?
- ¡Descubrí que detesto a los que se meten en lo que no les importa! Así
que mejor lárgate porque estoy empezando a reconsiderar mi oferta de
piedad.
Zero le dio la espalda al científico y se dirigió a la entrada de la
cueva.
- Zero, créeme, por favor, no estoy tratando de engañarte, mi objetivo
no es atacar a los maverick hunters. Aunque como tú has dicho, detesto a
X, temo que tendré que posponer mi venganza contra él para una mejor
ocasión, en este momento la situación es demasiado riesgosa.
Zero siguió caminando sin prestar atención a las palabras de Isoc.
- Aunque no lo creas, Zero, tú y yo estamos buscando lo mismo.
Zero se detuvo.
- Dime una cosa, Isoc. ¿Para qué necesitas de mi ayuda?¿A qué te referías
cuando dijiste que si no te acompañaba estaríamos en grave peligro?
La expresión en el rostro de Isoc cambió por una de mayor seriedad.
- Zero, sé porqué no has regresado a la base de los cazadores. Sabes que
"él" ha despertado.
Zero volteó rápidamente, sorprendido.
- ¿T-tú sabes que él...?
- Sí, lo sé. Sé que estás tratando de detenerlo. Sabes que él está
relacionado de algún modo con tu pasado, por eso viniste a este lugar, en
busca de respuestas. Ahora que recuerdo, este sitio está apenas a un par
de kilómetros del cuadrante 11F5646. ¿Qué no fui allí donde apareció
el virus Zero y donde tú y X combatieron contra Sigma?
Zero recordó. Precisamente había empezado a explorar esa zona por su
cercanía al cuadrante 11F5646. Sabía que ese lugar tenía algo que ver
con su verdadero origen. Después de todo, fue allí donde encontró la cápsula
en donde el científico misterioso lo había encerrado, poco antes de
tener esa pelea con Sigma en la que estuvo cerca de morir. También fue
allí, cuando estaba tumbado en el suelo con la mitad de su cuerpo
destruido y sus sistemas a punto de la sobrecarga fatal, que tuvo esa visión,
esa aterradora visión que le reveló el propósito por el que lo habían
construido.
- Dime, Isoc. Tú sabes quien fue él que me reparó después de la
batalla con Sigma.
Isoc negó con la cabeza.
- Lo siento Zero, pero ni yo puedo responder a eso. Aunque te he estado
investigando desde hace tiempo, prácticamente desapareciste sin dejar
rastro después de que ese combate tuviera lugar. Me tomó mucho tiempo
descubrir tu paradero después de eso.
- Ya veo...
- Pero lo que si puedo es ayudarte a liberar tu potencial al máximo. Sólo
si te fortaleces podrás hacer frente a esa criatura, antes de que sea
demasiado tarde.
- ¿Por qué deseas ayudarme a combatirlo?
- Mi vida también estará en riesgo si "él" continua con sus
planes. Además, quiero saber hasta que punto puede llegar tu poder. El
científico que te construyó debe estar muy orgulloso de lo fuerte que
eres.
- ¡El científico que me construyó estaba loco si fue capaz de construir
a esa cosa también! - Dijo Zero, señalando hacia la cápsula. - Sólo
espero que "él" no lo haya encontrado.
- Realmente es tan terrible lo que estaba dentro de esa cápsula como para
que incluso tú sientas miedo de enfrentarlo.
- No lo sé. Sólo sé que había algo muy poderoso allí dentro, algo
maligno... Por lo que pude observar, la cápsula se abrió recientemente.
No sé si "él" lo habrá encontrado o si esa cosa se habrá
escapado. La mayoría de sus especificaciones estaban incompletas. Sólo sé
que ahora tengo dos motivos para preocuparme.
- Y un motivo más para acompañarme. Piénsalo bien. Aún conservo
algunas muestras del virus Zero. Si experimentamos con ellas tal vez
lleguemos a resultados asombrosos.
- ¡¿Tienes muestras del virus Zero?!
Isoc ya esperaba que la reacción de Zero fuera así.
- No tienes porque preocuparte, ese virus no es en realidad lo que tú y
los otros cazadores pensaron cuando lo descubrieron. Por lo que pude
descubrir durante mi investigación con Gate, el virus Zero no es un virus
propiamente dicho, sino una especie de programa que se desprendió del
virus Sigma cuando fuiste infectado por él. Este programa parece tener un
extraño efecto en tu organismo, normalmente un reploid se debilita cuando
es infectado por el virus Sigma, pero en tu caso, gracias a ese programa
tu cuerpo se fortalece al ser infectado. Imagina qué pasaría si siguiéramos
experimentando con él, más aún, lo que sucedería si el Nightmare te
infectara mientras llevas en tu interior el virus Zero, ¡los resultados
tan asombrosos a los que daría lugar! Siendo el Nightmare infinitamente más
poderoso que el virus Sigma, sólo piensa de que manera repercutiría en
tu cuerpo, ¡tu poder incrementaría a niveles exponenciales! ¡Sólo imagínalo!
¡Todo el potencial oculto dentro de ti! ¡Te convertirías en el reploid
más poderoso del planeta! ¡No habría nadie que pudiera vencerte! - Isoc
lucía visiblemente emocionado. - Por eso te pido que me acompañes.
Mataremos dos pájaros de un tiro: Haré de ti el reploid más poderoso de
todos y te brindaré información de tu pasado, a cambio, tú me protegerás
y me permitirás estudiarte a fondo.
Zero no parecía muy contento con la propuesta.
- ¡Olvídalo Isoc! No me convertiré en tu conejillo de indias. Guárdate
tus experimentos de Dr. Frankenstein para el próximo idiota que pase por
aquí. Y sobre la información de mi pasado, guárdatela también. He
decidido que no quiero saber nada más sobre mi creador, lo que hizo fue
imperdonable. Por cierto, si quieres un consejo, borra esas muestras del
virus, no sabes lo peligrosas que son.
Isoc frunció el ceño.
- ¿No te das cuenta de la oportunidad que estás dejando pasar? Con mi
ayuda y este programa misterioso tú podrías...
- ¡Sé lo que podría pasar! Y por eso es que no me arriesgare. Es cierto
que al ser infectado me volví más poderoso de lo que nunca había sido,
pero estuve cerca de hacer algo que nunca podría perdonarme. Dijiste que
en el pasado yo era el más despiadado de todos los cazadores, tienes razón
y me arrepiento de ello. En aquel entonces me dejaba llevar por mi
arrogancia, alguien muy importante para mí murió por culpa de mi falta
de perspectiva. No volveré a dejar que eso suceda de nuevo.
- Pero si no te fortaleces no podrás vencerlo. - Isoc parecía cada vez más
preocupado. - Tanto tú como yo sabemos que ese sujeto es capaz de hacer
cosas peores que Sigma. Si no dejas que libere tu potencial oculto
entonces...
- ¡¿Quién dice que ese virus es la única forma de volverme más
fuerte?! -- Zero interrumpió irritado. - Ahora comprendo lo que X solía
decir con eso de "el fin no justifica los medios". La primera
vez que lo escuché no le di importancia a sus palabras, tal vez debí
haberlo hecho, hubiera evitado que esa tragedia sucediera. Ya no importa,
el punto es que por culpa de ese virus infernal estuve a punto de matar a
mi mejor amigo. No me arriesgaré a que algo así pase de nuevo.
Isoc frunció el ceño de nuevo.
- Tu devoción hacia ese pedazo de chatarra azul causa problemas me
desconcierta. ¿Cómo puedes sentir afecto por un reploid que es,
evidentemente, tan inferior a ti como una hormiga lo es a un león?
- Es fácil, Isoc, X es casi un hermano para mí. Además, ya antes he
fallado al tratar de proteger a mis seres queridos, X es el único amigo
que me queda. No cometeré el mismo error dos veces, no volveré a dejar
que mi propio poder y orgullo se apoderen de mí al punto de acabar
asesinando a alguien que me importa. Encontraré la forma de volverme más
fuerte sin necesidad de ese virus... - Zero le dio la espalda al científico.
- ...¡Y sin tu ayuda! Aún no confió en ti completamente, así que si te
vuelves a cruzar en mi camino, no dudes que te cortaré algo más que un
brazo.
Zero se alejó por el túnel hacia la entrada de la cueva. Después de
perderlo de vista, Isoc se dirigió hacia la cápsula con una sonrisa
satisfecha.
- ¡Y mejor no intentes analizar la cápsula! No te servirá de nada. Ya
extraje toda la información y borré la original, así que mejor lárgate
y busca otra rata de laboratorio, porque ni este reploid ni nada de lo que
haya en esta cueva te servirán para tus artimañas.
El tono burlón en la voz de Zero provocó que el científico echara vapor
de la rabia.
- ¡Maldición! Veo que es más astuto de lo que pensé. ¡Demonios! El
viaje hasta aquí fue una completa perdida de tiempo. - Isoc gruñó
mientras le daba una patada a la cápsula. - Zero... Si tan sólo no
fueras tan obstinado. Tú podrías convertirte en el mecías para este
mundo al borde de la destrucción, pero continuamente reniegas de tu
destino... Tal vez sea hora de tomar cartas en el asunto.
Isoc suspiró, estaba más frustrado que antes.
- - ¡Maldito Sigma! Tu
misión era provocar que Zero recuperara la memoria, de haberlo hecho, él
me hubiera seguido y todo este asunto del Nightmare no hubiera sido
necesario. Pero fallaste... ¡Fallaste miserablemente! - Isoc apretó los
dientes con rabia, permaneció en silencio por unos segundos antes de reír
con una expresión de saña en el rostro. - Ja, ja, ja, ja, ja... Por eso
te merecías morir en manos de X, el castigo más digno para una basura
como tú. Todos creerán que fue X quien te borró cuando la fortaleza de
Gate estalló, pero fui yo quien contaminé la muestra del virus Sigma
para que te borraras a ti mismo. Y tú, ¡tan imbécil! ¡Realmente creíste
que ibas a regresar después de esa pelea! Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja,
ja...
Isoc se alejó por un pasadizo al otro lado de la caverna.
- Como sea, lo que realmente me preocupa es que "él" se haya
apoderado del contenido de la cápsula. Tengo que encontrarlo, si "él"
continua actuando como hasta ahora, puede que al final acabe arruinando
los planes que he estado elaborando desde hace tanto. Debo encontrarlo y
detenerlo antes de que Zero y los maverick hunters lo hagan.
El científico desapareció en la oscuridad de la cueva.
Mientras tanto en el exterior, Zero se alejaba de la barranca sonriendo.
El solo imaginarse la expresión en el rostro de Isoc después de echar
por tierra sus planes había sido suficiente para que el viaje hasta allí
valiera la pena, no obstante, eso no le ayudaba a hacer a un lado la
preocupación que sentía. Sabía que un peligro muy grande estaba cerca,
más aún si esa cosa se había apoderado del contenido de la cápsula. No
estaba del todo seguro, pero parecía recordar lo que su creador había
encerrado allí dentro, sin embargo sólo le quedaban imágenes difusas.
Para colmo, tardaría mucho en reconstruir la información que extrajo de
la terminal, pero lo peor era que no podía regresar a la base de los
cazadores, esta vez X tendría que enfrentar el problema solo.
"¡Rayos! Si tan sólo no hubiera perdido la memoria cuando Sigma me
llevó a la base de los cazadores... Podría saber que es exactamente lo
que se encontraba dentro de esa cápsula. Y más importante, saber que es
lo que 'él' está tramando... Debo advertir a X antes de que sea tarde.
Pero no puedo dirigirme a la base ahora... lo más seguro es que 'él' me
esté buscando. Además, mi DNA sigue sin estabilizarse, soy un peligro
para todos. No quiero ni imaginar lo que puede llegar a suceder si me
transformo en maverick de nuevo. Tendré que seguir moviéndome en las
sombras hasta que encuentre la solución."
Zero miró hacia el firmamento.
"X... pase lo que pase, tienes que ser fuerte. Tú eres el único que
puede enfrentarse a 'él', no te rindas. Si encuentro la manera de
estabilizar mi DNA, te ayudaré. Pero mientras tanto, el futuro de todos
está en tus manos."
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Mientras tanto, a cientos de kilómetros de donde Zero se hallaba, un
reploid con apariencia felina corría a toda velocidad abriéndose paso
entre las ramas de los árboles. A pesar de que tras la crisis de Eurasia
millones de hectáreas de selva y bosque desparecieron, ciertas
extensiones tropicales habían podido ser salvadas. El reploid se hallaba
en una de ellas.
Se detuvo en un claro, sabía que sus perseguidores estaban muy cerca. No
dejaba de mirar a su alrededor, debía mantenerse alerta.
- Vaya, vaya. Que curioso que el cazador se haya convertido en la presa. -
Dijo una voz burlona que no parecía provenir de ningún lugar.
El reploid rugió.
- ¿Quién está allí? ¡Salga ahora mismo!
- Tranquilo amigo, nuestro interés no es hacerte daño, por el contrario,
nos vas a servir muy bien. - Dijo otra voz.
El reploid volvió a rugir, empezaba a enfurecerse.
- Será mejor que salgan cobardes o de lo contrario los haré...
- ¡Tú no nos harás nada! Nosotros nos encargaremos de ti.
En ese momento, cientos de Nightmare drones aparecieron de la nada y
comenzaron a rodear al reploid, éste trató de defenderse pero eran
demasiados para él. Lo atraparon con sus tentáculos, inmovilizándolo.
Dos científicos aparecieron de entre los matorrales.
- Parece ser que no eras tan peligroso, amigo. - Dijo el más alto.
- Será mejor que lo infectemos, antes de que de más problemas. -
Respondió el otro.
En ese momento, un aura violeta cubrió el cuerpo del reploid, permitiéndole
hacer trizas a los Nightmare drones sin mucho esfuerzo.
- ¡¡Tendrán que hacer algo mejor que eso!! - Gritó, antes de lanzarse
sobre los dos científicos. Poco antes de que los atacara, una descarga eléctrica
lo golpeó, tumbándolo al suelo.
- Amo. - Dijo uno de los científicos mientras hacían una reverencia.
La bestia apareció antes ellos, un par de Nightmare drones lo acompañaban.
Estos eran diferentes, de mayor tamaño y un color más oscuro.
- ¡Idiotassss! ¿Por qué tardaroun tanto? - La bestia señaló hacia el
reploid. - ¡¡¡Encárguense de él!!!
Los dos Nightmare drones obedecieron y se lanzaron sobre del reploid,
clavando la punta de sus tentáculos en su cuerpo para después
introducirse dentro de él. El reploid de apariencia felina gimió y se
retorció por unos segundos antes de quedar inconsciente en el piso.
Permaneció allí por un momento antes de levantarse como si fuera un
zombi.
- Bien, muy bien. - La bestia se volteó hacia sus dos compinches. - ¿Qué
fue de la cápsula? ¿La encontraron?
- Ya nos encargamos de ella, amo, no se preocupe. - Dijo el científico
regordete.
- Su contenido estaba en malas condiciones, pero ya iniciamos la labor de
reparación. - Agregó el alto.
- ¡Exshelente! - La criatura sonreía complacida. - Ahora esss cuando
comienza la primerra parte del plan. - Dijo mientras observaba al reploid
felino, éste sonreía en forma macabra, sus ojos brillaban teñidos de
sangre.
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- ¡Esto es una faena interminable! - Decía Blues mientras se secaba el
sudor de la frente. - Capitán, ya le pedí perdón unas 50 veces, incluso
le lustré sus botas. ¿No podría levantarme el castigo, por favor?
- Blues... - La mirada de X se tornó más severa.
- Está bien, está bien, seguiré. - Dijo mientras tomaba de nuevo el
cepillo de dientes y continuaba fregando el piso del centro de mando.
- Será mejor que te apures, aún falta el piso de la oficina de Signas.
Blues suspiró con resignación. Después de todo su suposición había
sido correcta, el capitán lo había puesto a fregar todos los pisos de la
base con un cepillo de dientes, un castigo ejemplar a su... ¿insolencia?
- Si sólo le dije la verdad. No es mi culpa que él sea un amargado,
dictador, tirano, mandón, opresor... - Era lo que murmuraba cuando la voz
de X le provocó un escalofrío en la espalda.
- ¡Blues, apresúrate! Y asegúrate de hacer un buen trabajo. Más vale
que cuando termines con este piso, pueda ver mi rostro reflejado en él.
- Sí, capitán. - Respondió con nerviosismo. - Dictador, autócrata,
injusto, déspota... - Blues seguía murmurando mientras lamentaba el
haberse querido pasar de listo la noche anterior. Quien diría que el
capitán X podía ser tan "susceptible" a esa clase de
comentarios. - Capitán, por favor. ¿No podría levantarme el castigo? Sólo
por esta vez. Incluso le prepararé una taza de su café favorito.
X frunció el ceño.
- No te atrevas a apoyarte en una taza de café, porque la verdad, el café
que preparas es asqueroso. ¡Continua tu trabajo y no protestes!
- Sí, señor... - Dijo el otro resignado.
Por lo menos ya sólo faltaba terminar con el centro de mando y la oficina
del comandante Signas. Lo único que Blues esperaba era que su capitán
fuera lo bastante benevolente para no tenerle asignada otra
"actividad especial" después de eso.
- ¡Esto es una faena interminable! - Dijo Alia, entrando al centro de
mando con una enorme pila de documentos que había que revisar y archivar,
entre ellos los reportes del día anterior, incluyendo un reporte de 502 páginas
de la misión de la unidad 17. "X, sé que eres muy dedicado para tu
trabajo, ¡pero un reporte de esta magnitud ya es el colmo!"
- ¡Alia! ¡Cuidado!
La cantidad de documentos que Alia traía consigo era tal que no le dejaba
ver al frente, por lo que acabó tropezándose con el balde de agua con el
que Blues estaba fregando el piso. A X apenas le dio tiempo de detenerla
antes de que cayera al suelo, aunque al hacerlo, pisó uno de los cepillos
de dientes que Blues tenía de repuesto (¡Hey! ¿Acaso creen que un solo
cepillo va a bastar para fregar tantos pisos?). Sobra decir que ambos
fueron a dar al suelo mientras los papeles de Alia salían volando por los
aires, afortunadamente, una joven cazadora que pasaba por allí los atrapó
antes de que cayeran sobre el piso mojado.
- Vaya, ¿y luego por qué comienzan las habladurías? - Decía Blues,
riendo, mientras observaba como sus superiores habían quedado en una
posición un tanto, err... incómoda: Alia había acabado sentada encima
de X mientras éste yacía de espaldas contra el suelo. Ambos voltearon a
ver a Blues, luego se miraron el uno al otro con los ojos muy abiertos.
Alia estaba un poco ruborizada, X lo estaba más. Inmediatamente se
levantaron y recobraron la compostura, volteando en direcciones
diferentes, como si nada hubiera pasado.
- Ja, ja, ja, ja. ¡Esto sí que fue cómico! Esperen a que le cuente a
Hawk sobre esto.
X y Alia voltearon unísono, matando al novato con la mirada.
- ¿Quieres volver a hacer esto mañana? - Preguntó X, enfadado.
- ¡Gulp! No, señor.
- Entonces cállate y continua con tu trabajo.
El novato tragó saliva nerviosamente antes de obedecer la orden. Más le
valía no seguir abriendo la bocota o quien sabe que clase de castigo
terminaría dándole su jefe.
Por suerte para Alia y X, el centro de mando estaba casi vacío y nadie,
aparte de Blues y la cazadora que había salvado los documentos, había
visto el incidente.
- Eh... Por cierto. - Interrumpió la muchacha con los documentos. - ¿Dónde
pongo esto?
- En la mesa de allá por favor. - Dijo Alia señalando un lugar a un lado
de las terminales de computadora.
Alia y X se fijaron en la muchacha mientras ésta colocaba los papeles en
su sitio, nunca antes la habían visto. Su cabello era oscuro, con algunos
tonos entre azul y morado. Llevaba unas gafas de vidrio grueso y usaba una
diadema blanca. Su traje de neopreno era negro, mientras que su armadura
era de colores celeste y blanco.
- Mmm... Disculpa. - Dijo X aproximándose a ella. - Me parece que no te
he visto antes en la base.
- ¡Ah! Sí, disculpe. - La joven se puso en firmes mientras hacía el
saludo militar. - Mi nombre es Target. Fui transferida del centro de
investigación aeroespacial a la unidad 17,al mando del capitán Megaman
X.
- ¡Es cierto! - Exclamó Alia, recordando las instrucciones que le habían
dado en la mañana. - Tú eres nuestra nueva recluta, pero se suponía que
debías llegar hace una semana.
- Tuve algunos problemas durante la transferencia y eso me retrasó un
tiempo, ¡pero ya estoy aquí! - Dijo con entusiasmo. - Disculpe, ¿no
sabe donde puedo encontrar a la teniente Alia y al capitán X? Estoy bajo
su tutela y me dijeron que estarían en el centro de mando a estas horas.
- Estás frente a ellos. - Dijo X sonriendo mientras él y Alia respondían
al saludo. - Yo soy el capitán Megaman X y ella es la teniente Alia.
- Es un placer conocerte. - Dijo Alia ofreciéndole la mano. - Estás aquí
para el puesto de navegador, ¿no es así? Espero que podamos hacer un
buen equipo.
La joven permaneció mirando a Alia y a X por unos segundos, parecía
fascinada.
- ¡¡¡Guau!!! - Exclamó finalmente. Mientras le daba la mano a Alia y
empezaba a agitarla vigorosamente. – ¿UstedeslatenienteAlia?,esunplacerconocerla,nosabelomuchoqueheoídodeustedydelcapitánX.Losheadmiradodesdehacemucho,soysufannúmerounoteniente.Escuchémuchodesutrabajoduranteeltiempoqueestuvoenelequipodeinvestigación.Esustedungenio,nosóloeso,tambiénesmuybella,muylinda,todaunainspiraciónparajóvenescomoyo.
- Eh... sí... claro... gracias... - Dijo Alia, mareada por lo rápido que
hablaba la chica y con algo de dolor en el brazo por lo
"vigoroso" del saludo.
Target cambio de blanco y se dirigió a donde estaba X.
- YustedcapitánX,elreploidmásvalientequehaexistido,nosabelomuchoqueloadmiro,es
elamodelcombate,elmástemidodetodosloscazadores.¿Cómonoloreconocíantes?Sialaleguasevesuporte,sucarisma,sugallardía.
- Sí... claro... gracias. - Respondió X con una gota de sudor en la
nuca, mientras escuchaba el parloteo de la recién ingresada. Vaya que era
una chica muy... err... “animosa".
Por su parte, Blues estaba paralizado, no paraba de observar a la recluta,
la miraba con una expresión de tonto que daba a entender que lo había
dejado embelesado.
"Vaya... que... es... bonita..." Pensaba.
De repente Target dejo de hablar sobre X y miró a donde estaba Blues.
- ¿Pero quién es ese reploid tan apuesto de ahí? - Preguntó apuntando
hacia el cazador de visor negro.
- ¿¿Quién?? ¡¿Él?! - Exclamó Alia, mirando hacia donde la joven había
apuntado.
- ¡¡¿Él?!! - Exclamó X, señalando a Blues con un dedo.
- ¿¿Yo?? - Preguntó Blues ruborizado.
- ¡¡Sí!! - Dijo la joven aproximándose a Blues rápidamente. -
Vayaqueesapuesto,ybastanteservicial,mirenqueayudarlimpiandolospisosdelabase.
Sutemple,sucarisma,suporte,sindudadebeserdelosmejorescazadoresdelaunidad.
La joven parloteaba rápidamente mientras empezaba a medir el tamaño de
los músculos de Blues y mencionaba algo sobre lo devoto y responsable que
era. Blues no escuchaba, no respondía, ni se movía, estaba tan impactado
que no podía ni pronunciar palabra, no era el único. Alia y X
contemplaban la escena, uno con la mandíbula abierta hasta el suelo y la
otra con los ojos del tamaño de platos soperos.
- Bueno... parece ser que Blues tiene una nueva amiga. - Dijo Alia con una
gota en la cabeza.
- Sí... supongo... - Respondió X, con una gota el doble de grande. - ¿Tú
crees que sus lentes necesiten mayor graduación?
- No lo sé. - Respondió Alia con los ojos muy abiertos.
En verdad les costaba trabajo creer que una mujer se hubiera fijado en
Blues, y más aún, que hasta le hubiera llamado apuesto... claro que
Target no parecía estar muy cuerda que digamos.
En ese momento, Signas y un par de cazadores entraron al centro de mando.
Target lo miró y rápidamente corrió a preguntarle a Alia.
- Teniente, disculpe ¿y ese individuo de allá?
- Es el comandante Signas. - Respondió Alia, todavía sorprendida por la
hiperactividad de la joven.
- Ah... ya veo...
Sobra decir que Target corrió hacia Signas y repitió la misma escena que
con los otros cazadores. El capitán y la navegante seguían abrumados por
el "entusiasmo" que la recién llegada mostraba.
- Vaya, tu aprendiz sí que es un caso... "especial". - Dijo X,
tratando de buscar las palabras correctas.
- No tanto como el tuyo. - Respondió Alia, mirando hacia Blues, que seguía
con su cara de tonto enamorado y repetía frases incomprensibles, algo así
como "Ella... dice... yo... apuesto... "
- ¡Dios! - Suspiró X llevándose una mano al rostro.
En ese momento sonó la alarma. Alia corrió a toda velocidad hacia su
terminal.
- Oh, oh... esto no es nada bueno.
- ¿Qué sucede? - Preguntó X aproximándose a ella.
- Un maverick atacó el campo militar #47, cerca de la zona selvática.
Precisamente un brote de Nightmare acaba de surgir en ese lugar.
- ¿Cuáles han sido los daños?
- Hasta el momento el mayor problema ha sido en la base. El maverick ha
barrido con sus defensas y ha acabado con todos los cuerpos de seguridad
que han tratado de detenerlo. Incluso, una unidad maverick hunter que
estaba cerca de allí fue llamada a prestar ayuda y no se ha sabido nada
de ella desde que entraron a la base.
- ¿No hay más unidades cerca de esa área?
- Al parecer no.
- En ese caso lo mejor será que des la señal de alerta a la unidad 17.
Iremos para allá ahora mismo.
- X, ten cuidado. Según el reporte, este maverick es de rango GA, es muy
peligroso.
- Ya me lo temía. No te preocupes, estaré bien.
Alia observó a X mientras éste se dirigía hacia la puerta, un detalle
llamó su atención: El capitán de la unidad 17 cojeaba al caminar.
- ¡X, tu pierna! Pensé que habías ido a la enfermería ayer. ¡Aún no
te has recuperado! - Dijo un tanto enfadada.
- No te preocupes Alia, estoy bien, sólo es una herida leve, no me
molesta.
- Pero X, es un maverick demasiado poderoso. No puedes enfrentarte a él
en esas condiciones. Lo mejor será que envíe a los miembros de la unidad
16. - Respondió ella con severidad.
X se acercó a Alia, y le miró a los ojos mientras le sonreía con
dulzura.
- Tranquila, estaré bien, te lo prometo.
La confianza en los ojos de X provocó que Alia se estremeciera.
- Pero...
- No te preocupes, no me sucederá nada. - X le sonrió una vez más antes
de darse la vuelta y dirigirse de nuevo a la salida. Antes pasó por donde
Blues, que seguía embobado, y le dio una leve palmada en la cabeza.
- ¿Qué? ¿Qué?
- Vamos Blues, hay trabajo que hacer.
- ¿Eh?... Sí capitán. - Blues seguía algo confundido pero siguió a su
líder hasta la salida.
- Alia, mantente en contacto por si necesitamos ayuda.
- Pero X... - A Alia no le dio tiempo de terminar su frase antes de que X
abandonara el centro de mando. La puerta se cerró detrás del jefe de la
unidad 17 y de su subordinado.
- Capitán, ¿qué está pasando? - Preguntó Blues mientras se dirigían
al telepuerto.
- Es un ataque maverick, Blues, debemos darnos prisa.
Blues aún no dejaba de pensar en Target, hubiera deseado quedarse a
conversar con ella (si es que es posible llevar una conversación con
alguien así), pero por lo menos le alegraba saber que el ataque ponía
fin a su castigo.
- Por cierto, Blues...
- Sí señor.
- No creas que ya terminaste, cuando regresemos a la base quiero que
vuelvas a fregar todo el piso del centro de mando, y no se te olvide darle
un tratamiento especial al del comandante Signas.
- ¡Ugh! - Dijo Blues, mordiéndose el labio para evitar que alguna mala
palabra se le escapara.
Mientras tanto, Alia permanecía mirando hacia la puerta por donde X y
Blues se fueron. Se llevó una mano al pecho, tenía la sensación de que
algo muy malo estaba por ocurrir.
"X... sólo espero que no vaya a cometer ninguna tontería. Ojalá y
esté bien."
Fin del capítulo 4
Notas del autor:
¡Por fin terminé este capítulo! Esta vez no quise extenderme tanto como
en los anteriores, principalmente porque es casi seguro que los próximos
sean el doble de largos (que puedo decir, se me ocurren tantas cosas que
escribir que termino extendiéndome demasiado).
Como pueden ver, el temor de Zero se ha vuelto realidad, la bestia se ha
apoderado del contenido de la cápsula ¿Qué es? No coman ansias, lo sabrán
dentro de poco (espero ¬_¬U)
¿Qué les pareció la pelea entre Zero y Isoc? Quizá no muy
espectacular, pero no crean que será la última vez que se verán las
caras estos dos. Aprovecho para hacer algunas aclaraciones en torno a la
historia de MMX, esto por si alguien no ha jugado MMX5 o MMX6 y se
pregunta quién diablos es Isoc o qué onda con Zero y el virus. Bueno, el
asunto de MMX5 va más o menos así:
-
- A lo largo del juego hay
varios caminos para llegar al final (uno de los aspectos más rescatables
del juego, si consideramos que el X5 deja mucho que desear en comparación
con las entregas anteriores). Independientemente de cual ruta se tome, al
final siempre habrá un enfrentamiento entre X y Zero, pero las
condiciones son diferentes dependiendo de la ruta.
-
- El juego tiene tres
finales, uno con Zero (el mejor a mi gusto) y dos con X. Lo que realmente
es trascendente para el cambio de final (además del personaje con que se
elimine a Sigma, obviamente) es que, dependiendo de lo que suceda a lo
largo del juego, Zero se puede transformar o no en maverick (generalmente
esto sucede si la colonia espacial choca contra la Tierra), entonces X
tiene que confrontarlo, dándose a entender que ambos estaban destinados a
enfrentarse. Al final, la lucha acaba en empate y ambos quedan
inconscientes. Sigma, como de costumbre, mete su cucharota en el asunto y
trata de eliminar a X, pero Zero, ya recuperado del virus, interviene y
protege a X, aunque al hacerlo muere aparentemente. X va por Sigma y, como
de costumbre, lo derrota, pero la explosión de su cuerpo es tan poderosa
que acaba dañando también a X. Nuestro héroe acaba partido por la mitad
en medio del desierto, entonces aparece el holograma del Dr. Light y
decide reparar a X, y de paso también borrar todos sus recuerdos
dolorosos del pasado. Unas semanas después, X ya está de nuevo en la
base de los hunters, todos se preguntan cómo se recuperó. X comenta su
sueño de construir una utopía para los humanos y los reploids, pero lo
realmente extraño (y triste del asunto) es que no recuerda a Zero.
-
- En el otro final de X y
en el final de Zero, el cazador carmesí no se convierte en maverick, pero
de todas maneras ocurre una pelea, esto por un malentendido que se genera
cuando X descubre las extrañas lecturas que Zero presenta ante el virus
(a lo largo del juego frecuentemente aparecen virus que pueden llegar a
infectarte, cuando eso sucede la reacción es variada dependiendo del
personaje: X pierde energía pero Zero se hace invencible por un rato).
Life Saver cree que Zero podría ser un maverick y eso es lo que genera la
disputa entre Zero y X.
-
- Al final de nuevo acaban
empatados e inconscientes -_-U, entonces Sigma aparece y trata de
destruirlos, pero Zero despierta y lo detiene. Ambos hunters van por el
maverick, al final lo derrotan, pero la explosión que provoca Sigma es
tan potente que acaba dañándolos a ambos, en especial a Zero, que acaba
partido por la mitad. X trata de salvarlo, pero entonces la cabeza de
Sigma se activa y ataca a los hunters, partiendo a X en dos. Zero usa su
último aliento para destruir a Sigma (esta vez parecía la definitiva).
-
- En el final de Zero se
puede apreciar la escena de su muerte (muy emotiva por cierto), Zero le
pide a X que sobreviva y pelee por él, de paso también le da un pequeño
regalo. Antes de morir, Zero empieza a tener visiones de su pasado: Su
primer encuentro con Sigma cuando él era el maverick y Sigma el cazador,
una última visión de Iris y, más importante aún, el momento de su
creación. En ese instante, Zero descubre los motivos por los que fue
construido y decide que para mantener la paz tiene que morir. En MMX6 no
se explica con exactitud como fue que lo reconstruyeron, ni siquiera el
Dr. Light o el propio Zero lo saben. No obstante (y ojo, que esto es
spoiler) en MMZ3 se descubre que el Zero que aparece en los juegos
posteriores a MMX5 es en realidad un clon al que le transfirieron la
“mente” y el “alma” del Zero original. ¿Quién construyó esta
copia? Ese es otro misterio.
-
- El otro final de X viene
a complementar el final de Zero. Se repite la escena de X partido a la
mitad y el Dr. Light llegando a repararlo, aunque esta vez no borra su
memoria. Tres años después, X sigue como líder dentro de los maverick
hunters y pelea usando el regalo que Zero le dejó, efectivamente me
refiero al Z-Saber.
-
- Por otro lado, en
cualquiera de los finales, al llegar a Sigma éste explica a X y a Zero
que conoció a un científico anciano muy interesante, uno que sabe mucho
sobre Zero y que además odia a X profundamente. Sobra decir que se trata
del Dr. Wily, creador de Zero (los de CAPCOM nunca lo dicen abiertamente,
pero es innegable que se trata de él). Según esto, Wily hizo un trato
con Sigma: A cambio de construirle un nuevo y poderoso cuerpo (en mi opinión
personal, lo logró, ya que el Sigma del X5 es el más difícil de vencer
en sus dos formas), Sigma le ayudaría a transformar a Zero de nuevo en
maverick y así éste pudiera completar su misión, la cual al parecer es
destruir a X y a los reploids. De hecho, todo parece indicar que fue el
propio Dr. Wily quien creo al virus maverick, ya que la forma final de
Sigma en MMX5 es extremadamente similar (por no decir casi idéntica) a
Gamma, el robot gigante con el que Wily ataca al final de MM3. Inclusive,
el lugar en el que X y Zero pelean contra Sigma parece ser en realidad la
última fortaleza del Dr. Wily (los peligros que aparecen en el escenario
son idénticos a los de este tipo de fortalezas en la serie clásica de
Megaman)
-
- Más tarde, en MMX6 (que
a mi gusto es mucho mejor juego que el X5, aunque no tiene tan buena
historia ni finales tan emotivos) aparece un curioso personaje como
asistente de Gate, Isoc, quien es extremadamente similar tanto en carácter
como en apariencia al Dr. Wily, es más, da la impresión de que él es en
realidad algún tipo de reencarnación de Wily, y es muy probable que haya
sido él con quien Sigma hizo el trato en MMX5.
-
- Para la historia de este
fic, decidí mezclar un poco los finales del X5, de manera que Zero se
transforma en maverick cuando él y X parten a investigar sobre el virus
Zero (tal vez en un capítulo posterior incluya esa escena), pero al final
logra reaccionar y protege a X de Sigma. Más tarde ambos derrotan a Sigma
y la historia ocurre tal como en los finales de Zero y X: Zero muere (o
eso pensábamos) y le deja el Z-Saber a X, quien no pierde los recuerdos
de su amigo.
Pasando a otra cosa, Target es otro de mis personajes, sin embargo no
tendrá un rol muy importante dentro de la trama, salvo hacer enfadar a
Alia un par de veces (y de paso generar una pequeña escena de celos que
espero incluir en el próximo capítulo). Sé que suena irrelevante, pero
me pareció buena idea meter a alguien que le de dolores de cabeza a Alia
(y vaya que se los dará) de la misma manera como Blues se los da a X.
-
- Ya estoy comenzando el
siguiente capítulo, pero tendrán que esperar un poco (créanme que la
escuela está peor que nunca). Espero verlos dentro de otro mes (eso si
los de Prodigy deciden terminar su guerra declarada en mi contra, en fin
¬_¬).
Have a nice
month!
-
-