- "La última Pesadilla"
- Capítulo 7:
Destellos en la penumbra
-
- Abrió
los ojos con dificultad, aún seguía adormilado. Sentía una brisa
soplando a través del cuarto, golpeándole el rostro.
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- -
¡Qué extraño! Estoy seguro de haber cerrado la puerta anoche.
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- Se
levantó con algo de dificultad y se dirigió hacia la puerta. Cual
fue su sorpresa al descubrir que lo único que quedaba de ella era una
lámina de metal tirada en el suelo con un enorme agujero al centro.
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- -
¡¿Qué rayos...?!
-
- Los bordes del agujero estaban adornados por una
línea de metal fundido, como si alguien lo hubiera abierto mediante
un soplete o un rayo láser. Se asomó al exterior del cuarto. Había
trozos de vidrio regados a lo largo del pasillo, provenientes de los
ventanales que habían sido quebrados. Pedazos de concreto y varilla,
residuos de una pared destruida y los cuerpos de algunos reploids
nulificados completaban el cuadro, señales indiscutibles de que una
batalla había tenido lugar.
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- -
Pero... ¿Qué está pasando aquí?
-
- Salió
corriendo a toda velocidad por el pasillo. En su camino encontraba más
señales de lucha: cadáveres regados por el suelo, paredes que parecían
haber sido tumbadas por una bomba, ventanales que habían reventado
por la explosión. Algunos cuartos habían sido invadidos de la misma
manera que el suyo, al mirar al interior se encontraba con sorpresas
por demás desagradables: Los asesinos habían aprovechado que sus víctimas
estaban durmiendo para eliminarlas dentro de sus cápsulas de
hibernación, aún no comprendía cómo es que no había sido víctima
del mismo destino.
-
- -
¿Qué está sucediendo? Esto no tiene sentido... Tengo que llegar al
centro de mando.
-
- En
su camino por la base se encontró con situaciones muy semejantes a
las que encontró en las barracas. Al parecer el cuartel había sido víctima
de un ataque mientras él estaba durmiendo. La batalla había sido
feroz, los maverick hunters habían opuesto resistencia pero sus
esfuerzos resultaron inútiles. Algunas secciones de la base estaban
incendiándose, otras habían sido demolidas por completo. X reconoció
los cuerpos de varios de sus compañeros, algunos de los cuales habían
sido brutalmente masacrados.
-
- “¿Pero
quién pudo hacer todo esto? Sólo espero que el centro de mando se
encuentre a salvo.“
-
- Finalmente
llegó al centro de comando, al abrir las puertas descubrió que había
llegado demasiado tarde. El lugar había sido destruido, los cuerpos
de algunas operarias aún se hallaban en sus terminales, parecía que
las habían acribillado mientras cumplían con su labor, lo que
indicaba que había sido un ataque sorpresa. Lo que más horrorizó a
X fue reconocer algunos rostros conocidos de entre los cadáveres que
se encontraban regados por el cuarto: En una esquina se hallaban los
cuerpos de Douglas y Life Saver, mientras que el cuerpo del Dr. Koi
descansaba sobre una de las terminales al lado del de Target, a quien
violentamente habían estrellado el rostro contra la pantalla de la
computadora. Al otro lado, en la puerta que comunicaba con el ala este
de la base, yacían los cadáveres de dos maverick hunters que habían
perecido valientemente al tratar de defender el lugar. X se aproximó
a ellos y quedó sin aliento.
-
- -
Hawk... Blues...
-
- El
fortachón había perdido un brazo y se encontraba recargado contra el
marco de la puerta, había muerto acribillado por un arma de alto
calibre, tuvo mejor suerte que su compañero. El cazador de la pañoleta
reposaba en el piso, a primera vista parecía que lo habían
decapitado, aunque la enorme mancha de sangre y los circuitos
desparramados por el suelo más bien daban a entender que le habían
reventado la cabeza. X sintió un nudo en la garganta al contemplar el
grotesco y triste final de sus hombres.
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- -
¿Cómo pudieron hacerles esto?
-
- En
ese momento escuchó los pasos de alguien que entraba al centro de
mando. Se volteó hacia él, arma en mano, quedándose mudo al darse
cuenta de quien se trataba.
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- -
¿Z-Zero?
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- -
Veo que he llegado demasiado tarde.
-
- El
cazador de armadura roja y blanco recorrió el centro de mando con la
mirada, la expresión en su rostro reflejaba una enorme desazón.
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- -
¡Zero!
-
- X
corrió a toda velocidad hacia su amigo.
-
- -
Estás de vuelta... pero... ¿cómo?
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- -
Lo siento X, pero no tenemos tiempo para charlas, tenemos que salir de
aquí cuanto antes.
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- -
Zero, ¿qué está pasando aquí? ¿Quién ocasionó todo esto?
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- -
Te lo explicaré en el camino. Ahora sígueme.
-
- Antes
de salir del lugar, X dio un último vistazo al interior del cuarto.
Lo único que le reconfortaba era saber que por lo menos, Signas y
Alia no estaban entre las víctimas. Siguió a Zero hacia fuera de la
base, donde se encontró con una horrible sorpresa: El exterior del
cuartel de los maverick hunters estaba adornado con una copia de la
estatua de la libertad de menor tamaño, en lo alto de dicha estatua
se encontraba clavado el cuerpo de Signas. El comandante supremo había
sido ensartado con sus propias katanas justo a mitad de la frente de
la estatua, una siniestra ironía que representaba el final de los
maverick hunters. X cayó de rodillas al suelo, apretando los puños
con rabia.
-
- -
¡X! – Zero se acercó a él. – No hay tiempo que perder, debemos
salir de aquí antes de que...
-
- X
no respondió al llamado de su amigo, estaba enardecido pero, ante
todo, frustrado. No había podido hacer nada para proteger al cuartel
ni a sus compañeros que ahora estaban muertos.
-
- -
¿Quién... quién hizo esto, Zero? ¡¿Quién fue el responsable de
esto?!
-
- Zero
hubiera respondido de no ser porque el sonido de una siniestra risa le
interrumpió. La risa provenía de la torre más alta del cuartel.
-
- -
Ahí debe estar. ¡Él debe ser el culpable de todo!
-
- -
¡X, espera!
-
- -
Voy a acabar con él, Zero. ¡Voy a hacerlo pagar por esto!
-
- -
X... – Zero estaba sorprendido, nunca antes había visto a X tan
furioso.
-
- -
¡Iré por él y le daré su merecido!
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- -
¡X! ¡No! – Zero trató de detenerlo, pero el cazador de titanio
azul se le adelantó sin siquiera escucharle. – Está sucediendo lo
que temía, está empezando a dejarse dominar por la ira. Debo
detenerlo y sacarlo de aquí antes de que sea demasiado tarde.
-
- El
cazador carmesí siguió al bombardero azul a la azotea de la torre.
Allí, X presenció algo que lo dejó horrorizado. Al centro del lugar
se encontraba una gigantesca cruz de concreto y acero, en la cual
estaba siendo crucificada...
-
- -
¡Alia!
-
- La
joven reploid tenía ambas muñecas y los tobillos encadenados a la
cruz, su rostro estaba pálido, sus ojos lucían opacos. La muchacha
lanzó una mirada suplicante al cazador de titanio azul.
-
- -
X... – Le llamó débilmente.
-
- A
un lado de la cruz, una siniestra figura reía diabólicamente.
-
- -
¿Quién eres tú? ¿Por qué le estás haciendo esto a Alia? –
Preguntó X, enfurecido.
-
- El
misterioso sujeto no respondió, estaba cubierto por una raída manta
negra, lo único que se alcanzaba a apreciar de su rostro eran sus
ojos, que brillaban con un siniestro fulgor rojizo.
-
- -
¡Respóndeme! ¿Fuiste tú quien atacó la base?
-
- -
Ja, ja, ja... ¡Vaya que eres ingenuo, Megaman X! – La voz de la
figura sonaba extremadamente familiar. – No... Yo no fui quien atacó
este lugar. ¡Fuiste tú!
-
- -
¿De... de qué estás hablando?
-
- La
figura comenzó levitar en el aire, dirigiéndose al borde de la
azotea.
-
- -
Cuidado, X. Hay algo de este sujeto que no me agrada. – Susurró
Zero detrás de X, mirando en forma recelosa hacia la siniestra
figura..
-
- -
Mira hacia allá, X. – La sombra señaló hacia los desolados
alrededores de la base. – Contempla la destrucción. La destrucción
que tú provocaste.
-
- -
¿De qué está hablando este tipo? El causante de todo esto fue
Sigma, él fue quien ocasionó que la colonia espacial se saliera de
órbita. X no tuvo nada que ver en ello. – Replicó Zero.
-
- -
Tal vez, pero Sigma sólo era un maverick más. – Respondió el
encapuchado. – Y es bien sabido que los mavericks no hubieran
aparecido de no ser por X. Todos los reploids fueron creados basándose
en su diseño, lo cierto es que esta raza ha resultado ser una maldición
para este planeta y para sus habitantes. De no ser por los reploids,
los mavericks nunca hubieran existido, por lo tanto, X es el causante
de todas las desgracias que ha provocado Sigma. Eso sin mencionar que
fue él quien en su ingenuidad destruyó a Sigma cuando éste atacó
la base de los cazadores, sin saber que con ello ocasionaría que el
virus se propagara por toda la Tierra. ¡Él fue quien comenzó con la
crisis de Eurasia!
-
- Las
palabras del extraño parecieron hacer mella en el capitán de la
unidad 17.
-
- -
¡No es verdad! ¡X no es culpable de nada! – Protestó Zero. – No
lo escuches X, este sujeto sólo trata de engañarte.
-
- -
X sabe que lo que digo es cierto. ¿No es así, X? Sabes que de no ser
por ti, la humanidad no pasaría por estas penurias. Tú sólo has traído
la desgracia a la Tierra.
-
- X
sólo apretaba el puño con frustración. El extraño levitó hacia
donde se encontraba Alia.
-
- -
¡No te atrevas a tocarla! – Gritó el cazador de titanio azul.
-
- El
sujeto le ignoró y tomó una de las mejillas de Alia. La joven no
reaccionaba, mantenía la mirada fija en el bombardero azul, la
expresión en su rostro lucía completamente vacía.
-
- -
¡Quítale las manos de encima! - X estaba furioso. - Más te vale que
la liberes ahora mismo, o de lo contrario... – El capitán de la
unidad 17 apuntó con su X-Buster hacia el encapuchado.
-
- -
Es hermosa, ¿no es verdad? – Dijo éste mientras acariciaba la
mejilla de Alia. – Ella es lo único que queda de tu raza, y también
el último vestigio de la humanidad.
-
- -
¡¿Qué estás diciendo?!
-
- -
Así es, X. Tal como lo escuchaste: La raza humana y la raza reploid
han desaparecido, se han extinguido por culpa tuya. Tu deber era
protegerlas a ambas, pero no pudiste. ¡Fallaste! Fallaste desde el
momento en que permitiste que Sigma se transformara en un maverick,
fallaste al no poder evitar que la colonia espacial se desplomara
sobre la Tierra, al no impedir que el Nightmare se propagara. ¡Tu
fracaso ha traído la desgracia a todos!
-
- X
apretó los dientes, la muñeca empezaba a temblarle. Tuvo que apoyar
su cañón de plasma sobre su otra mano para evitar perder el
objetivo.
-
- -
¡X, no le escuches! Este sujeto no sabe de lo que está hablando.
-
- -
¿Y por qué habría de escucharte a ti, Zero? Después de todo, tú
también estás marcado por los mismos pecados que X. ¿O ya se te
olvidó lo que sucedió con la pequeña Iris y su pobre hermano el
Coronel?
-
- Ahora
fue el turno de Zero de rabiar.
-
- -
¡Cállate! No creas que me dejaré enredar por tu juego.
-
- La
figura rió ligeramente mientras cesaba de acariciar el rostro de Alia.
Sacó de entre sus ropas lo que parecía ser un bastón largo.
-
- -
Contémplala bien, X. Ya que ella será sacrificada para redimir tus
pecados y los de toda tu raza.
-
- El
bastón se transformó en una guadaña de energía.
-
- -
¡No! ¡No te atrevas! – X disparó varias ráfagas de plasma que
acribillaron al encapuchado. Éste se tambaleó en el aire unos
momentos antes de recobrar la compostura y dar un veloz golpe con su
guadaña.
-
- -
X... – Los ojos de Alia se abrieron enormemente al sentir como la
hoja láser atravesaba su pecho. Miró a X por varios segundos, antes
de que el brillo en sus ojos desapareciera para siempre...
-
- -
¡¡¡NO!!! ¡¡¡¡MALDITO!!!! – X disparó la carga de su X-Buster
a máxima potencia, fulminando al encapuchado. Éste cayó al suelo,
reincorporándose nuevamente, la manta que lo cubría había sido
desintegrada. Al verlo, X y Zero quedaron sin habla.
-
- -
No puede ser, ese sujeto...
-
- -
¡No es posible! – X cayó de rodillas al suelo, no podía creerlo.
El atacante de Alia era exactamente igual a él. Ambos eran idénticos
el uno al otro, parecían dos gotas de agua, lo único que los
diferenciaba era el color de sus ojos, los del asesino brillaban con
un siniestro color sangre.
-
- -
No deberías sorprenderte tanto.
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- -
¿Quién... quién eres tú? – Preguntó el cazador azul, aterrado.
-
- -
Acaso no me reconoces... Soy tú. – El siniestro reploid se arrodilló
frente a X, mirándole a los ojos. –Tú y yo somos exactamente lo
mismo. Somos asesinos, asesinos que no dudamos en eliminar a quien
sea. Asesinos que no dudan al momento de jalar el gatillo, sin
importar si se trata de amigo o enemigo.
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- -
No... eso no es cierto...
-
- -
Sabes que lo es. ¿Acaso ya te olvidaste de Magma Dragoon o de Bolt
Kraken? ¿Y qué hay de Spark Scorpion? Ellos eran tus compañeros y
los nulificaste sin compasión alguna. Por mucho que odies la
violencia, sabes que estás destinado a ella. Fue ese el camino que
escogiste, recuérdalo: Estar siempre en guerra, pasar la eternidad
luchando, tener por siempre las manos manchadas con sangre. Vivir y
morir como un soldado, como un cazador, como un asesino. Un asesino
que tarde o temprano será consumido por las tinieblas y que traerá
la desgracia a este mundo. Eso eres, Megaman X.
-
- -
¡No! ¡Yo nunca quise matar a nadie! Nunca quise...
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- -
¡Qué mentira más piadosa! Lo cierto es que no es así. ¿No te has
preguntado por qué nunca dudas al momento de eliminar a tus
adversarios? ¿Por qué los remordimientos vienen siempre después,
nunca antes? La razón es muy simple, es algo que ya llevas dentro. El
impulso de matar, el impulso para destruir es algo que está dentro de
ti y de todos los reploids. El virus Sigma no hace enloquecer a los
reploids como tú y todos los demás pensaron, simplemente los libera
del autocontrol que a sí mismos se imponen, libera ese deseo de
destrucción, ese deseo de muerte que hay en todos ellos. Ese deseo de
destrucción que tú y otros han tratado de controlar, pero que forma
parte de tu naturaleza, y que como un río, cuando se desborda resulta
indomable.
-
- -
No...
-
- -
Al final, tú también has sido consumido por la oscuridad, has
liberado ese deseo de destrucción y lo has manifestado aquí mismo.
– El X siniestro señaló hacia el cuerpo de Alia, que aún permanecía
encadenado a la cruz. – Mírala. ¡Mírala bien! Al final ella fue
quien tuvo que pagar por tus pecados.
-
- -
¡Tú la mataste!
-
- -
No, X. Tú lo hiciste, tú y yo somos el mismo individuo, ¿recuerdas?
Somos parte de la misma persona, el mismo asesino, compartimos la
misma alma podrida. La única diferencia es que tú aún te dejas
llevar por esos remordimientos absurdos, mientras que yo ya los he
superado. Esos remordimientos son lo único que te detiene para
convertirte en maverick. No necesitas ser infectado por el virus, sólo
necesitas librarte de ese estúpido sentimiento de culpa y verás como
inician las carnicerías.
-
- -
¡Ya me canse de escuchar esta patraña! - Una ráfaga de plasma salió
disparada en contra del X maligno, que apenas pudo esquivarla de un
salto. – X, tú sabes que no es verdad lo que este sinvergüenza
dice. Tú nunca podrías hacer algo parecido. No eres ningún malvado
como él te describe, sino todo lo contrario. – Intervino Zero,
desenfundando su sable.
-
- -
Mira quien lo dice, aquél que perdió su inocencia al eliminar a la
mujer que amaba. Sí que das lástima, Zero. – Replicó el doble del
bombardero azul en tono burlón. Zero sólo pudo gruñir en respuesta.
– Mira, Zero. - El X maligno señaló hacia la cruz de concreto, las
cadenas que sujetaban a Alia desaparecieron y su cuerpo cayó al
suelo.
-
- -
¡Alia! – X corrió hacia ella, ignorando a su alterego malvado y al
cazador carmesí. - ¡Alia! ¡Alia! ¡Por favor, respóndeme! ¡¡¡Alia!!!
– X agitaba desesperadamente el cuerpo de la joven, su esfuerzo
resultaba inútil, lágrimas empezaban a formarse en sus ojos.
-
- -
¡Qué conmovedor! ¿No te parece una escena conocida, Zero? Al final,
la chica a la que amabas también tuvo que pagar por culpa tuya.
-
- El
antiguo líder de la unidad de fuerzas especiales sólo apretó los
dientes, contemplando con rabia la escena. Efectivamente estaba
sufriendo un Deja Vu, recordó con dolor como él había reaccionado
en forma parecida cuando Iris estaba muriendo.
-
- -
¡Eres un miserable! - Zero se lanzó sobre del doble de X, éste
esquivó el sablazo y contraatacó con un disparo de su cañón de
plasma, el cual Zero apenas logró desviar. El cazador carmesí
arremetió nuevamente contra el X maligno, quien respondió con un
golpe de su guadaña de energía. Ambas armas chocaron un par de veces
antes de que Zero derribara al siniestro reploid con una patada.
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- -
¡Ya verás!
-
- -
Ni lo sueñes. ¡Accionar armadura Belcebú!
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- -
¡¿Qué demonios...?!
-
- Una
siniestra aura naranja envolvió el cuerpo del alterego de X, el
cazador maligno emergió cubierto por una armadura, pero ésta era
completamente diferente a cualquier otra que Zero hubiera visto. Era
de color rojo oscuro, con leves tonos naranjas y violetas en las
botas, peto y casco. Su diseño en verdad resultaba escalofriante:
Tres cuernos brotaban del tétrico casco, la forma del X-Buster
modificado asemejaba la cabeza de un dragón, las hombreras tenían
forma semejante a un par de cráneos, el peto era adornado por lo que
parecía un rostro gimiendo. Un par de alas, parecidas a las de un
murciélago, o mejor dicho, a las de algún tipo de demonio, daban el
toque final a la armadura.
-
- -
Muy bien. Ahora deshagámonos de la basura.
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- -
¡¿Pero qué demo...?!
-
- El
X diabólico apareció inesperadamente enfrente de Zero y antes de que
éste pudiera reaccionar, le disparó con su X-Buster a máxima
potencia, mandando al hunter carmesí contra una pila de escombros al
otro lado de la azotea.
-
- -
¡¡Zero!! - X sólo observaba, con frustración y temor, como su
alterego se acercaba a él con una sonrisa cruel en el rostro. - ¿Por
qué haces esto?
-
- -
Porque es lo que tú deseas.
-
- -
Eso no es verdad...
-
- -
Sabes que lo es. ¡No lo niegues!
-
- Súbitamente,
una serie de horrendas imágenes aparecieron frente a X.
-
- -
No... ¡No puede ser!... ¡Esto no es cierto!... ¡¡¡No es cierto!!!
-
- X
pudo ver lo que parecía una serie de recuerdos: Como había emergido
de su cápsula de hibernación y abierto el agujero en la puerta con
el Solar Flare... Como había irrumpido en los cuartos de los otros
cazadores, eliminándolos mientras estos se hallaban en sus cápsulas...
Como había eliminado a los guardias de seguridad cuando éstos
llegaron a investigar que sucedía...
-
- Se
vio a sí mismo avanzando a través de la base, destruyendo todo a su
paso. Al llegar al centro de mando, Hawk y Blues trataron detenerlo.
Cortó a Hawk un brazo con el Z-Saber y, acto seguido, usó el Iron
Maiden para fulminarlo. Blues pudo protegerse gracias a su escudo de
energía, pero X lo derribó de un golpe y le voló la cabeza con un
tiro de su X-Buster. Después irrumpió violentamente en el centro de
comando, eliminando a la mayoría de los que allí se encontraban con
el Iron Maiden. Los únicos sobrevivientes fueron Target y el Dr. Koi.
Cuando el científico trató de proteger a la navegante, X lo acribilló
con el arma de Blues, misma que había absorbido después de
eliminarlo. Target corrió en auxilio del doctor, pero X la sujetó
del cuello, quebrándoselo, para después estrellarle el rostro contra
la pantalla de la terminal sobre la que yacía el científico.
-
- -
¿Cómo... cómo pude...?
-
- -
Pero espera, X, aún hay más.
-
- En
la siguiente imagen, X se vio a sí mismo pelando contra Signas en el
exterior de la base. El comandante supremo desenvainó sus dos katanas
de energía para después lanzarse sobre de X, que desenfundó el
Z-Saber y accionó la armadura Falcon. La lucha se prolongó por
varios minutos, hasta que X logró hurtar una de sus espadas a Signas,
para después tomarlo por el cuello y, usando sus propulsores,
levantarlo hasta lo alto de la estatua, estrellándolo contra ella y
rematándolo con la katana que le había arrebatado.
-
- -
Sin embargo, no creas, que fue lo peor que hiciste...
-
- -
¡¡No!! ¡¡¡Alia!!!
-
- La
escena que más horrorizó a X fue aquella en que se vio construyendo
una enorme cruz encima de la torre principal, misma donde, segundos más
tarde, crucificaría a Alia...
-
- -
¡No!... ¡Maldición! ¡No!... ¿Cómo pude...? ¿Cómo pude hacerles
eso?... – X abrazó el cuerpo de Alia, sus lágrimas empapaban el
rostro sin vida de la joven, mientras los fluidos vitales de ésta
manchaban la armadura del maverick hunter. – Hawk, Blues... Life
Saver, Douglas... Dr. Koi, Target... Signas,
Alia... por favor... ¡Por favor perdónenme!
- -
Pobre, pobre X. – Dijo el doble en forma burlona. – Se ha quedado
solo. No te preocupes, yo terminaré con tu sufrimiento.
-
- El
reploid de ojos escarlatas levantó su guadaña de energía, lista
para clavarla sobre de X, pero antes de que pudiera dar el golpe,
alguien le detuvo sujetando el arma por el mango.
-
- -
N-no dejaré que lo lastimes... – Zero estaba gravemente herido, había
perdido un brazo, varios de sus circuitos chisporroteaban y su rostro
estaba manchado con sangre, pero a pesar de ello, seguía luchando.
-
- -
Veo que hay necios que nunca aprenden. – El X siniestro dio un rápido
golpe con su guadaña en el estómago de Zero, partiendo en dos al
cazador.
-
- -
¡Zero!
-
- Zero
trató con dificultad de hablarle a X, estaba agonizando.
-
- -
¡X! N-no te dejes engañar... este... este sujeto sólo trata de
confundir tu mente... trata de doblegar tu espíritu... él no existe
X, es sólo una ilusión... debes... debes escapar de aquí, antes de
que...
-
- -
Vaya que eres resistente. ¡Muere ya de una buena vez! – El X
maligno desintegró la parte superior de Zero con un disparo de su X-Buster.
-
- -
¡¡¡No!!! ¡¡¡Zero!!!
-
- -
Está hecho, X. Has acabado con todos aquellos a los que amabas. Tu
peor pesadilla se ha vuelto realidad, te has convertido en lo que más
odias. Gracias a ello, la raza humana y la raza reploid han dejado de
existir. Ahora, ¿qué vas a hacer? Ya nadie puede detenerte. Ni
siquiera Zero, tu mejor amigo, al que le pediste que se encargara de
ti cuando algo así sucediera, pudo hacer algo.
-
- X
no respondió, bajo la mirada hacia el rostro de Alia, las lágrimas
brotaban incontrolablemente.
-
- -
¿Por qué? ¡¿Por qué?!... Zero... Alia... Por lo que más
quieran... ¡Perdónenme!
-
- El
hunter azul abrazó el cadáver de la joven con todas sus fuerzas,
sollozando con dolor.
-
- -
Descansa en paz, Megaman X. – El diabólico alterego levantó la
guadaña. La hoja láser se desplomó a toda velocidad sobre el cuello
del bombardero azul...
-
- -
¡¡¡AAHHHH!!! – X despertó sobresaltado. Estaba sudando frío y
con el rostro completamente blanco. - ¿Dónde... dónde estoy?
-
- La
puerta se abrió, revelando a una muy preocupada Alia que ingresaba en
la habitación.
-
- -
¡X! ¿Estás bien? Noté que tu cápsula de hibernación no estaba
funcionando y cuando vine a ver, te escuché gritar.
-
- -
¡Alia! – X corrió a toda velocidad hacia ella, abrazándola. - ¡Qué
bueno que estás a salvo!
-
- A
la maverick hunter se le subieron los colores al rostro.
-
- -
Ehh... X... ¿A... a qué viene todo esto?
-
- X
se dio cuenta entonces de lo que estaba haciendo.
-
- -
¿Eh?... ¡Disculpa! – Dijo separándose de ella bruscamente, algo
ruborizado. – Es sólo que... bueno...
-
- El
cazador azul se sentó sobre la cápsula de hibernación, Alia se
percató de lo preocupado en su semblante, se sentó a su lado, mirándolo
consternada.
-
- -
¿Qué sucede, X? Cuéntamelo por favor.
-
- X
permaneció callado por varios segundos antes de responder, su mirada
permanecía fija en la pared.
-
- -
Tuve una pesadilla...
-
- -
¿Una pesadilla?
-
- -
Fue tan real, Alia... Debiste haberlo visto...
-
- -
¿Qué soñaste?
-
- -
Soñé... soñé que todo estaba destruido, la base estaba en ruinas.
Signas estaba muerto, tú también, todos lo estaban, incluso Zero fue
asesinado... – Lágrimas empañaron el rostro de X, Alia le miró
con mayor preocupación. – Y el causante... el causante de todo
aquello... era yo...
-
- -
Pero... ¿cómo? - Alia se sorprendió. X lucía más acongojado.
-
- -
Pero lo peor de todo, Alia... lo peor de todo era que... lo estaba
disfrutando... ¡Estaba disfrutando al hacerlos sufrir a todos! Por
primera vez en mi vida asesiné a alguien sin sentir el más mínimo
remordimiento, me convertí en lo que más temía...
-
- -
X... – Alia colocó una mano sobre el hombro del cazador. Éste ya
no pudo soportarlo más y la abrazó de nuevo, apoyando el rostro
sobre su hombro. Alia respondió al abrazo, le retiró el casco y
comenzó a acariciar comprensivamente sus cabellos. - Soñaste que te
convertías en un maverick, ¿no es así? – El hunter sólo asintió
con tristeza. – X, eso nunca sucederá. Tú no puedes convertirte en
maverick, eres la persona más generosa que he conocido. Jamás podrías
ser capaz de atrocidades como esas.
-
- -
Pero... Alia...
-
- X
miró a los ojos a su amiga, ésta le sonreía.
-
- -
Confía en mí cuando te lo digo: Tú nunca serás capaz de lastimar a
nadie de esa manera, siempre has tenido un buen corazón y siempre lo
tendrás.
-
- El
cazador no pudo evitar sonreír de nuevo mientras se secaba las lágrimas.
-
- -
Perdóname. – Le dijo.
-
- -
No tienes porque pedir disculpas. – Respondió ella.
-
- -
No, sí debo hacerlo. Perdóname por haber actuado tan imprudentemente
ayer. Créeme, esa no era mi intención, es sólo que no quería que
te angustiaras, pero al final resultó todo lo contrario. Los preocupé
a todos, en especial a ti.
-
- -
X... – Alia le miró comprensivamente. – Pues, en ese caso, perdóname
tú también por haberte dado esa bofetada.
-
- -
No, en realidad me la merecía. He estado actuando como un verdadero
idiota, ¿no es así? Te prometo que no volverá a pasar.
-
- Ella
le miró un tanto desconfiada.
-
- -
No sé por qué razón no te creo. – Contestó algo sarcástica. X sólo
le sonrió mientras llevaba una mano a la mejilla que le había
golpeado la noche anterior.
-
- -
....Por cierto, tienes la mano muy dura. – Dijo en tono de broma.
-
- -
¡No tan dura como tu cabeza! – Respondió ella ligeramente
enfadada.
-
- -
Sí, tienes razón, ja, ja, ja, ja, ja...
-
- Alia
no pudo evitar sonreír al escucharle reír de esa manera. Ambos
reploids comenzaron a reír jocosamente, permanecieron sentados encima
de la cápsula por un par de minutos.
-
- -
Bueno. Tal vez sea mejor que vaya con Life Saver, para que me dé los
resultados del diagnostico, veré si ya puedo reincorporarme al
trabajo. Además, tengo que supervisar a Blues y a los otros, debo
cerciorarme de que cumplan con su castigo.
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- -
Sí, yo también tengo cosas que hacer, tengo que analizar algunas
muestras en el laboratorio. – Alia se dirigió hacia la puerta.
Antes de salir volteó hacia el bombardero azul. – X, créeme cuando
te digo esto, tú nunca te convertirás en un maverick.
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- -
Gracias Alia. – Respondió con una sonrisa que fue correspondida por
la bella hunter.
-
- “Porque
yo no permitiré que algo así te suceda.”
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- -
¡Maldita sea! – Zero golpeó la pared de la cueva con rabia. - ¡Fallé!
¿Cómo pude cometer un error tan estúpido?
-
- El
cazador carmesí estaba realmente frustrado.
-
- -
Debí haberlo sacado de allí antes de que ese tipo apareciera. ¡Maldición!
-
- Zero
miró hacia una computadora portátil que descansaba encima de una
roca.
-
- -
Ese sujeto sí que es astuto. Por culpa de esa pesadilla, he perdido
el nexo telepático que mantenía con X, mientras exista esa
interferencia no podré comunicarme con él. Lo peor es que no podré
advertirle de lo que ese maldito está tramando.
-
- Zero
se acercó hacia la computadora, corroborando los datos que aparecían
en la pantalla, su mirada revelaba mayor desazón.
-
- -
Mi DNA está más inestable que nunca. Puedo transformarme en maverick
en cualquier momento. ¡Diablos! ¡No! Definitivamente no puedo
regresar a la base.
-
- Zero
salió de la caverna, dirigiéndose al borde de un desfiladero que se
encontraba cerca de ésta.
-
- “Seguramente
‘él’ lo planeó todo para que no pudiera comunicarme con X. Lo más
probable es que ya hasta me esté buscando. Debo darme prisa, o de lo
contrario... Sólo espero que en ese lugar se encuentre la solución
para estabilizar mi DNA.”
-
- Zero
miró hacia abajo. En una de las salientes del barranco se hallaba la
entrada hacia un túnel.
-
- -
¡Manos a la obra!
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- -
¡Nos veremos después! – Dijo X, despidiéndose de Alia.
-
- La
joven respondió con un ademán antes de ingresar al laboratorio. X
siguió su camino hacia la enfermería. Al doblar la esquina un
reploid le salió al encuentro, alguien a quien REALMENTE no deseaba
ver.
-
- -
¡Vaya! Miren quien está aquí. Si se trata del cazador estrella, el
buen Megaman X. – Dijo en tono mordaz.
-
- -
¿Qué quieres ahora, Red Wing?
-
- -
Nada, sólo quería saludarte, mi buen amigo X.
-
- -
Que yo sepa, tú y yo nunca hemos sido amigos. – Respondió X, un
tanto molesto.
-
- Red
Wing era el líder de la unidad 14. Originalmente era lugarteniente de
Magma Dragoon, pero después que éste traicionara a los maverick
hunters, fue ascendido al rango de capitán y puesto al frente de la
unidad. Era un reploid de apariencia semejante a un ave, una mezcla
entre petirrojo y halcón. Sobra decir que X también sostenía una
rivalidad con él, sólo que a diferencia de la que tenía con
Scorpion, ésta no era nada amistosa. Red Wing siempre había estado
celoso de él y de sus habilidades como líder de la unidad 17, por lo
que siempre aprovechaba cada oportunidad que tenía para fastidiarle.
X realmente lo detestaba. Si Blues de por sí ya lo sacaba de sus
casillas, no se comparaba en nada a Red Wing. Tenerlo cerca de él,
molestándole a cada momento, era peor que recibir un cubetazo de agua
fría en la mañana.
-
- -
Bueno, si quieres que te sea sincero, mi buen X, sólo vine a burlarme
de ti un rato. Para variar, ayer tus habilidades sí que fueron
bastante “eficaces”. – Sobra decir que estaba hablando en forma
sarcástica. – Ya era hora de que un maverick te diera la paliza que
te merecías, aunque por lo que pude escuchar, eso no se comparó en
nada a la que después te dio Alia. Esa chica si que tiene
temperamento.
-
- X
frunció el ceño.
-
- -
Red Wing, si nada más viniste a esto, mejor apártate. Tengo mejores
cosas que hacer que perder mi tiempo contigo.
-
- -
Ya que hablamos de Alia, los vi salir a ti y a ella bastante felices
de las barracas esta mañana, creo que encontraste la forma perfecta
de contentarte con ella anoche, ¿no? – Dijo guiñándole el ojo.
-
- X
enrojeció mientras le lanzaba al pajarraco una mirada asesina.
-
- -
¡No sabes ni lo que dices! Mejor quítate de mi camino, no tengo
tiempo.
-
- -
Cómo gustes, Don Juan. – Red Wing rió ligeramente, X le miraba
enfadado. – Por cierto, sí que diste un buen gemido en la mañana,
hasta yo lo escuché desde mi cuarto. Alia debe ser muy buena en la
cama por lo que veo.
-
- -
¡Eres un imbécil! - El rostro de X tomó diversas coloraciones de
rojo mientras estallaba como volcán. Se volvió colérico hacia Red
Wing, pero el pajarraco salió corriendo antes de que pudiera
estrangularlo. Se alejó riendo mordazmente, X sólo le miraba
furioso, su rostro estaba exageradamente colorado, en lugar de pupilas
tenía un par de hogueras. - Ese... ese... – Estaba tan enfurecido
que no encontraba palabras para insultar al pajarraco, ya había
agotado todas las habidas en el idioma español. Se alejó por el
pasillo hacia la enfermería, lanzando maldiciones contra Red Wing. Se
detuvo a pensar un momento antes de entrar.
-
- “Aunque
pensándolo bien... ¿Cómo sería tener relaciones con Ali...? ¡Ugh!”
X se sonrojó terriblemente. “¡No de nuevo! ¡¿Acaso soy un
pervertido o qué?! ¿Por qué siempre me pongo a pensar en esas cosas
cada vez que alguien menciona algo
relacionando así a Alia?”
-
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-
- El
túnel era bastante largo y muy oscuro, tuvo que activar los sensores
de visión nocturna en sus ojos para poder ver mejor.
-
- “Este
lugar es bastante tenebroso. Sólo espero encontrar lo que busco.”
-
- Explorando
las regiones más inhóspitas del cuadrante 11F5646, Zero había dado
con uno de los últimos segmentos de la fortaleza donde él y X
lucharon contra Sigma, durante los incidentes posteriores a la crisis
de Eurasia. Múltiples recuerdos aparecían en su mente al mirar las
paredes de roca. No podía estar equivocado, sabía que ese lugar no sólo
contenía la clave de su nacimiento, sino también la llave para
solucionar el predicamento en que se encontraba.
-
- “Si
mi memoria no me engaña, en uno de estos túneles debe encontrarse el
pasaje hacia el laboratorio.”
-
- Sin
que Zero lo notara, accidentalmente pisó un interruptor en el suelo.
- ¿Mmm...? ¿Y eso?
-
- Un
extraño sonido empezó a resonar por las paredes del túnel. Zero no
tardó mucho en descubrir la causa. El interruptor había accionado
una trampa, liberando una gran roca que se aproximaba velozmente hacia
él.
-
- -
.....¿Es una broma? – Zero bostezó, no le costó ningún trabajo
partir la roca por la mitad con un sablazo. – ¡Oh! ¡Por favor! No
puedo creer que realmente pensara que eso me iba a detener. ¿Qué
acaso no se le ocurrió colocar mejores trampas?
-
- Apenas
acabó de hablar, el piso se desplomó debajo de él.
-
- -
¡Esto me saco por hablador! – Se lamentó mientras caía a toda
velocidad por el agujero. Al fondo del mismo alcanzó a distinguir
algo. - ¡Picos! Debo hacer algo o me destrozaré contra ellos. - Trató de frenar su caída
clavando su sable sobre el muro. – ¡Esto no funciona!... Ya sé...
-
- Zero
disparó una ráfaga de plasma sobre los picos, logrando destruir
algunos. Dirigió su caída hacia ese pequeño espacio libre, apenas
salvándose de quedar ensartado en los demás. Sin embargo, ello no
significó que no se diera un tremendo golpe contra el suelo.
-
- -
¡Ayy!........... Ja, ja, a pesar de todo, salí bien librado. A esto
le llamó tener habilidad. (NA: Yo más bien le llamo tener suerte
¬¬U)
-
- Se
reincorporó y miró hacia arriba, el hoyo era bastante profundo.
-
- -
¡Genial! ¿Y ahora cómo se supone que saldré de aquí? – Zero dio
un puñetazo contra la pared del agujero, cual fue su sorpresa al
percatarse de que sonaba hueca. - ¡Hey! Esperen un momento.
-
- Soltó
una ráfaga de plasma con su Z-Buster, revelando un pasadizo secreto.
-
- -
Bueno, las cosas ya empiezan a mejorar. Me pregunto qué otra clase de
peligros habrá por aquí.
-
- No
sabía que ponto se arrepentiría de hacer dicha pregunta.
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-
- -
¿A qué te refieres con eso de que el diagnóstico desapareció?
-
- -
A eso, a que el diagnóstico se esfumó. La computadora parece haber
sufrido una falla, toda la información se perdió, afortunadamente ya
había hecho un respaldo de los datos previamente. La única cosa de
la que no tenía copia guardada era tu diagnóstico.
- ¿No sabes cuál fue la causa?
-
- -
No con exactitud, aunque no creo que haya sido un virus informático.
Alia ya protegió todas las computadoras de la base con un programa
especial a prueba de ellos. Si se hubiera tratado de uno, tendría que
tener la potencia del Nightmare para haber superado los firewalls. Más
bien parece ser un daño producto de una falla o descarga eléctrica,
aunque no he podido determinar cuál fue la causa.
-
- -
¡Genial! ¡Absolutamente genial! – Exclamó X, fastidiado.
-
- -
De cualquier forma, logré salvar algunos datos del diagnóstico en mi
memoria interna. Salvo por los análisis del Virus Scanner, la mayoría
de la información que se perdió era irrelevante.
-
- -
¿Entonces qué me recomiendas, Life Saver?
-
- -
Bueno, normalmente te recomendaría que descansaras uno o dos días
antes de reincorporarte al trabajo, eso para que tus sistemas de
auto-reparación terminen de curar tus heridas adecuadamente, pero
como sé que no me vas a hacer caso, mejor me ahorro el consejo.
-
- -
¡Life Saver! – X repuso con severidad a las palabras del médico.
– Sé que a veces soy algo descuidado, pero tampoco soy estúpido.
¿Crees que me arriesgaría innecesariamente sabiendo que aún no
estoy reparado al 100%?
-
- -
¡¡¡Sí!!! - Las voces de Life Saver y de todos los que se
encontraban en la enfermería respondieron al unísono.
-
- -
Francamente, X, hay días en que me pregunto cómo es que has logrado
sobrevivir tanto tiempo con esa tendencia suicida que en ocasiones
presentas. – Agregó el médico.
-
- X
sólo suspiró con resignación.
-
- -
¡Oh! ¡Vamos capitán! No se deprima. Es sólo que, sinceramente,
usted es un adicto al trabajo.
-
- X
le lanzó una mirada severa a Blues, que se hallaba fregando el piso
de la enfermería.
-
- -
¡Tú no hables! ¿Necesito recordarte que sólo te queda una hora
para terminar tu labor antes de que te imponga otro castigo ejemplar?
-
- -
¡No, señor! ¡No es necesario! – Respondió el novato nervioso
mientras cepillaba el piso con mayor velocidad.
-
- -
Y ahora que lo pienso bien, algo me dice que tú y Hawk tuvieron algo
que ver en que la computadora de diagnóstico se haya estropeado.
Después de todo, ¿qué no garantiza que en medio de su riña la
hayan dañado o algo por el estilo?
-
- -
Pues yo no recuerdo que Hawk o Blues se hayan acercado a la
computadora mientras reñían. – Comentó Life Saver.
-
- -
Life Saver, créeme, cuando este par pelea, realmente lo destruye
todo. ¿Ya se te olvido lo que pasó hace un mes en el hangar?
-
- -
¡Oh! No me lo recuerdes. ¡Pobre de Douglas!... ¿Qué digo? ¿Pobre
de Douglas? ¡Pobre de mí! Yo fui quien tuvo que repararlo después
de que ese desastre tuviera lugar. – Respondió el médico
disgustado.
-
- -
¡Oh! Vamos, no es para tanto. – Replicó Blues. – Después de
todo, el jefe de ingenieros sólo tuvo que estar una semana en terapia
intensiva. Además, ¿quién diría que alguien tan gordo pudiera
salir disparado tan alto?
-
- -
Sí, ¿y quién diría que un par de cazadores inexpertos como ustedes
podrían llegar a ser más destructivos que el virus Sigma? No quiero
pensar en la clase de desastre que le hubieran dejado a Life Saver
anoche si yo no intervengo en esa tonta disputa. – Contestó X.
Blues apretó los dientes al recordar los motivos de la pelea que tuvo
con Hawk.
-
- -
Por favor, capitán, ya deje de recordarme eso. Además, no hubiéramos
tenido esa riña si Hawk no fuera un gusano, mal amigo, traicionero y
oportunista. ¡Mira que robar mi idea para tratar de conquistar a
Target!
-
- -
Pues que yo recuerde, no era tu idea. – Repuso el capitán.
-
- -
¡Eso no importa! De cualquier forma, no quita el hecho de que Hawk
sea un vil traidor.
-
- En
ese momento, los dos cazadores y el médico escucharon las voces de
Target y Hawk en el pasillo.
-
- -
Por favor, Hawk, déjame hacerlo. También es mi trabajo.
-
- -
¡Nada de eso!
-
- X,
Blues y Life Saver se dirigieron al marco de la puerta, desde donde veían
como el fortachón movía sus dos brazos a toda velocidad mientras
fregaba el piso con un cepillo de dientes en cada mano, el suyo y el
de Target.
-
- -
¡Oh! Lo siento, capitán X, pero es que no he podido convencer a Hawk
de que me permita lustrar mi parte de la base. – Mencionó Target al
percatarse de que su jefe los estaba viendo.
-
- -
Es que no puedo permitir que unas manos tan lindas y suaves como las
tuyas se maltraten por culpa de una labor como esta.
-
- -
¡Oh Hawk! ¡Qué cosas dices! – Respondió la aprendiz de
navegante, un poco ruborizada.
-
- -
¡Grrrr...! – Blues estaba hirviendo de la rabia. - ¡Ese... Hawk!
Pero juro que me las va a pagar. Le voy a enseñar a no andar
queriendo pedalear las bicicletas de otros. – Decía mientras
apretaba el puño, uno de los conductos de alimentación en su frente
estaba por reventar.
-
- -
¡Dios! No puedo creerlo. – Decía X al observar como reaccionaba su
subordinado. - ¿Cómo puede actuar de esa manera si Hawk siempre ha
sido su amigo? ¿Puedes explicármelo Life Saver?
-
- -
Bueno X, lo que sucede es que a veces los celos lo hacen actuar a uno
en forma irracional. El día que te enamores y la chica que te guste
empiece a ser cortejada por alguien más, te darás cuenta de ello.
-
- -
Pues sólo espero no actuar tan ridículo como Blues lo está haciendo
ahora. – Respondió el hunter azul con una gota en la nuca al
observar como Blues corría a discutir con Hawk después de que éste
se ofreciera a llevar cargando a Target para evitar que la joven se
fatigara. Life Saver suspiró.
-
- -
Amor juvenil... Al ver esa clase de escenas desearía que me hubieran
diseñado con una apariencia 10 años más joven.
-
- -
Life Saver, no digas eso, no luces tan viejo.
-
- -
¿X, sabes lo frustrante que es ser un reploid con menos de 20 años
en funcionamiento teniendo la apariencia de un hombre de 40? Y a eso añade
conocer a otro reploid que tiene más de 80 años de antigüedad y la
apariencia de un muchachito de 17.
-
- -
Eh... bueno... no pero...
-
- -
Ahora imagínate además que la mitad de las mujeres del cuartel estén
locas por ese reploid, y a ti no te prestan ni la más mínima atención
porque sólo eres el médico de la base. Es muy frustrante. – Life
Saver miraba a X con una expresión de médico desquiciado homicida en
el rostro, misma que provocó escalofríos al capitán de la unidad
17. Afortunadamente para X, en ese momento llegó Mike.
-
- -
Capitán, que bueno que lo encuentro, el comandante Signas necesita
que se presente en su oficina.
-
- -
¡Gracias Mike! ¡Voy para allá inmediatamente! – Respondió
saliendo a toda velocidad, apenas salvándose de que Life Saver le
fuera a hacer “algo” (NA: Y es que con esa expresión de maniático
y sus conocimientos de los lugares vulnerables en el cuerpo de un
reploid, ¿quién no se aterraría de Life Saver?).
-
- “Sí que los celos lo hacen actuar a uno
irracionalmente.”
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-
- Zero
continuaba su trayecto a través del pasadizo, el túnel de roca había
pasado a convertirse en uno de concreto y acero.
-
- “Ya
debo estar cerca.”
-
- Lo
que parecía un ojo mecánico en la pared comenzó a captar los
movimientos de Zero. Repentinamente, una serie de pequeñas esferas de
metal cayeron del techo.
-
- -
¿Pero qué diablos?
-
- Las
esferas comenzaron a levitar y a dar giros en el aire a gran
velocidad.
-
- -
¿Qué están haciendo?
-
- A
una de las esferas le brotaron un par de cuchillas y velozmente se
lanzó hacia Zero, el reploid apenas pudo evitarla. Las demás esferas
imitaron su ejemplo y se lanzaron sobre del hunter, cada una de ellas
rodeada por una serie de cuchillas. El cazador carmesí apenas podía
hacer algo para esquivarlas, trataba de desviarlas y partirlas en dos
usando su sable, pero algunas alcanzaban a golpearlo. Series de rasguños
empezaron a ser marcados en su armadura.
-
- -
¡Ah! ¡Demonios! – Una de las esferas alcanzó a hacer un corte en
el rostro del maverick hunter.
-
- Las
esferas se movían a tal velocidad alrededor del cuarto que le
resultaba casi imposible evitarlas, eran demasiadas, lo tenían
acorralado. A ese paso lo harían trizas.
-
- -
¡Muy bien! ¡Es suficiente! – El cazador rubio formó una pequeña
esfera de energía en su mano para después golpear el suelo con ella.
- ¡Rekkoha!
-
- Varios
torrentes de plasma salieron disparados del suelo, golpeando las
esferas y desintegrándolas.
-
- -
Con eso tendrán.
-
- En
ese instante, una compuerta se abrió detrás de Zero, liberando una
enorme bola de metal repleta de picos que se acercaba rápidamente
hacia él.
-
- -
¡Oh! ¡Diablos! Y yo que me quejaba de que la roca no era la gran
cosa.
-
- Zero
corría a toda velocidad por el pasillo, tratando de evitar ser
arrollado por esa gigantesca bola asesina. Cual fue su sorpresa al
descubrir que al fondo del corredor había una pared repleta de
cuchillas que también se aproximaba a él.
-
- -
¡Excelente! Me tienen rodeado, éste definitivamente no es mi día.
– Zero se percató entonces de una reja en el techo. – Por ahí.
– El cazador disparó a la reja, revelando un conducto de ventilación
por el que alcanzó a trepar antes de que la gran bola y la pared lo
aplastaran.
-
- -
Muy bien, ¿ahora qué sigue? – Se preguntaba, algo fatigado, antes
de empezar a gatear a través del conducto. Mientras avanzaba se dio
cuenta de algo peculiar: Ambas paredes del ducto estaban adornadas por
una serie de pequeños orificios, agrupados en pares. – ¿Me
pregunto para qué servirán? – En ese instante, los orificios
revelaron ser en realidad pequeños lanzallamas que se empezaron a
activar en serie detrás de él. - ¡¿Quién me manda a preguntar?!
-