- "La última Pesadilla"
- Capítulo
8: Una noche agitada
-
- Ya eran casi las diez
de la noche y a pesar de la hora había mucha actividad en el cuartel de
los maverick hunters. En la oficina de Signas, el comandante supremo y
el Dr. Koi discutían el personal que habría de ser enviado a
investigar el cuadrante 12F5877.
-
- - Creo que la capitana
Nightshade es la más adecuada para dirigir la operación. – Comentó
el científico sin apartar la vista del expediente que tenía en la
mano.
-
- - No lo sé. Nightshade
puede ser muy impulsiva algunas veces, sin mencionar que acaba de
recuperarse de una crisis emocional muy severa. ¿No cree que sería más
recomendable poner otro oficial al frente?
-
- - ¿Pero qué oficial
sugiere usted? Por lo que tengo entendido, todas las demás unidades ya
tienen asignado un plan de trabajo para mañana, a excepción de la
unidad 14. Supongo que sólo nos queda enviar al capitán Red Wing.
-
- - Eh... tampoco lo
considero recomendable. Hay ocasiones en que Red Wing es un tanto...
mmm... ¿cómo decirlo?
-
- - ¿Descuidado? –
Preguntó el doctor mientras tomaba el expediente de Red Wing.
-
- - En realidad, yo más
bien lo definiría de otra manera... – Una gran gota de sudor apareció
en la frente de Signas al recordar aquella misión en que Red Wing casi
ocasiona la IV Guerra Mundial al ordenarle a su unidad vaporizar una
planta nuclear que había sido ocupada por un escuadrón de mavericks,
eso con tal de demostrar que podía barrer con un batallón entero en
menor tiempo que X. – La palabra que yo estaba buscando era...
-
- - ¿Irracional? –
Preguntó el científico con los ojos del tamaño de piedras de molino
tras revisar el contenido del fólder.
-
- - Más bien algo que
empieza con “E”, como “estúpido”.
-
- Al mismo tiempo, en la
sala de entrenamiento, Blues y Hawk estaban enfrascados en un combate de
práctica que más que otra cosa parecía un duelo a muerte.
-
- - ¡Eres un traidor!
– Gritó Blues, disparando repetidamente con su ametralladora. Hawk
esquivaba las ráfagas gracias a sus propulsores y contraatacaba con su
cañón de plasma. Blues apenas podía protegerse con su escudo de energía.
-
- - ¡¿Cómo te
atreviste a pedirle a Target que saliera contigo?! – Preguntó
furioso.
-
- - No es mi culpa. Yo no
sabía que a ti también te gustaba.
-
- - ¡Lo sabías
perfectamente! ¡No es justo! ¡Yo la vi primero! Además, ¿cómo es
que ella pudo aceptar salir con alguien como tú? ¡Sí te desmayas cada
vez que le pides a una chica su teléfono!
-
- - ¡Tal vez porque yo SÍ
sé tratarla como un caballero! No soy ningún rufián de visor negro
que se la pasa alardeando de sus dizque “proezas” y lanzándole estúpidos
piropos a las mujeres.
-
- - ¡¿Qué dijiste?!
–El reploid de pañoleta se acercó al fortachón con expresión
furiosa.
-
- - ¡Lo qué escuchaste!
Yo no soy ningún pelmazo que le dice a las chicas cosas como: “¡Oye
mamí! ¿Sabías que tienes las mejores CENSURADO que he visto? ¿No
quieres ir a dar una vuelta con el rey del mambo, osease yo? Te aseguro
que te divertirás.” ¡Bah! ¿Sabes lo denigrante que es para una
mujer que le digan algo como eso?
-
- Blues a estas alturas
ya estaba hirviendo de rabia.
-
- - Grrrr... ¡¡¡No
necesito que nadie me enseñe cómo tratar con las mujeres!!! ¡Muy
bien, Hawk! ¡Defiéndete!
-
- - ¡Con gusto!
-
- Ambos cazadores
saltaron el uno sobre el otro, levantando una enorme nube de polvo a su
alrededor. Los que pasaban por la sala de entrenamiento no se inmutaban
por el sonido de disparos, golpes, vidrios quebrándose ni metal siendo
doblado. Ya era algo típico en ese lugar, aunque por alguna razón esta
vez los ruidos sonaban con mayor intensidad y frecuencia, sin mencionar
que venían acompañados de gritos como “¡Muere, maldito bastardo!”
o “¡Ya verás, enano del demonio!”
-
- Mientras tanto, en el
hangar, los ingenieros de la base trabajaban arduamente para terminar la
construcción del “Centurión” en menos de 24 horas. Una grúa
levantaba uno de los pesados brazos mientras los técnicos se ponían en
posición para anexarlo al resto de la armadura. Douglas supervisaba la
operación desde lo alto de una plataforma, a su lado había una
computadora en cuya pantalla aparecían los planos de la nueva Ride
Armor.
-
- - Muy bien, despacio, bájalo
con cuidado... ¡Con cuidado dije!
-
- La grúa colocó el
brazo a la altura adecuada para que los técnicos se encargaran de
soldarlo.
-
- - ¡Dense prisa,
muchachos! Recuerden que tenemos que tenerla lista para mañana antes de
las 3 de la tarde. – Dijo Douglas a través de un megáfono.
-
- - ¡Este negrero! –
Refunfuñaba uno de los técnicos en voz baja, mientras realizaba las
conexiones de los circuitos del brazo con el sistema neuromotor de la
armadura. – Nosotros hacemos todo el trabajo pesado y él es quien se
va a llevar todo el crédito.
-
- - Yo no entiendo el
porqué de esta obsesión por probar al Centurión en batalla. –
Comentaba uno de sus compañeros.
-
- - Ya conocen a Douglas,
es un tonto sin remedio. Lo más seguro es que el Centurión acabe
destruido en su primera misión. – Mencionó el que operaba la grúa.
-
- - ¡Y todo nuestro
trabajo se irá a la basura! – Dijeron los dos técnicos al unísono,
con cascadas de lágrimas fluyéndoles de los ojos.
-
- - ¡Oigan ustedes! ¡A
trabajar! No les pago para que vengan aquí a charlar tranquilamente.
– Les reprendió el jefe de ingenieros desde la plataforma.
-
- - ¡Tú ni siquiera nos
pagas! – Se quejaron los tres.
-
- No tan lejos de allí,
en el laboratorio de la base, un importante experimento se llevaba a
cabo.
-
- - Ya están listas las
conexiones, inicia la descarga del programa.
-
- - ¡Enterada! Las
lecturas indican que el generador ya está a máxima potencia. Libera el
pulso eléctrico.
-
- - Muy bien.
-
- Una corriente de
electricidad cruzó a través de una serie de cables hasta llegar a un
cilindro de cristal, en cuyo interior descansaba el cuerpo de un reploid
de armadura dorada.
-
- - ¡Está funcionando!
El programa está rompiendo las barreras neuronales. – Exclamó Alia,
mirando la pantalla de su computador.
-
- - Si es así, dentro de
pronto podremos acceder a su sistema operativo y reactivar su matriz de
conciencia. – Comentó Life Saver.
-
- - Sólo espero que así
sea. – Alia mantenía la mirada fija en la pantalla, la tensión que
sentía era inmensa, no tardó en quebrar el lápiz que traía consigo
en una mano. - ¡Vamos! ¡Vamos!...
-
- El líquido en el
interior del cilindro donde reposaba Gate comenzó a burbujear. Los párpados
del científico empezaban a moverse, como si estuviera despertando.
-
- - Sólo un poco más, sólo
un poco más...
-
- De repente, la pantalla
del computador se tornó roja mientras aparecía el mensaje “ERROR.
ACCESO DENEGADO. SUSPENSIÓN DEL SISTEMA”.
-
- - ¡Oh, no! ¡Maldición!
-
- El burbujeo en el
interior del cilindro cesó, los párpados de Gate dejaron de moverse.
-
- - Hemos fracasado...
Apaga el generador, Life Saver. – Ordenó Alia, bastante decepcionada.
-
- - No te deprimas, Alia.
Esta vez estuvimos más cerca que las anteriores.
-
- - Sí, claro. – Dijo
en forma sarcástica, su mirada denotaba algo de tristeza. -
Estuvimos a un 60% de romper sus barreras neuronales. ¡Vaya
logro!
-
- - ¿Qué hay de la
concentración del virus?
-
- - Eliminamos cerca del
80%. Pero aún así, temo que el virus pueda replicarse de nuevo. – La
muchacha suspiró resignada, Life Saver colocó una mano en su hombro.
-
- - No te sientas mal.
Hiciste lo mejor que pudiste.
-
- - Lo sé, Life Saver,
es sólo que esta vez realmente pensé que lo traeríamos de vuelta. Me
duele mucho verlo así. – Respondió mirando hacia el cilindro.
-
- - Comprendo como te
sientes, pero no podemos hacer nada más por el momento. No te
preocupes, te aseguro que la próxima vez lo lograremos.
-
- - Eso espero, Life
Saver, eso espero...
-
- El Dr. Koi entró al
laboratorio en ese momento.
-
- - Doctor Koi, que bueno
que llega. ¿Cómo le fue en su reunión con el comandante? – Preguntó
Life Saver.
-
- - No tan mal, doctor, sólo
que me sorprende la “calidad” de los ineptos que el comandante
Signas tiene bajo su mando. –
Respondió sarcásticamente.
-
- - Se refiere a Red Wing,
¿verdad? No me sorprende. Personalmente, no sé cómo pudieron ascender
a un cretino como él al rango de capitán. – Comentó Alia.
-
- - Tienes que admitir
que cuando toma las cosas con seriedad, es uno de los mejores cazadores
de la base, tal vez incluso mejor que X. – Comentó Life Saver.
-
- - Tú lo has dicho,
cuando las toma con seriedad, lo cual ocurre sólo una vez cada mil años.
– Alia gruñó levemente al recordar la faena por la que tuvo que
pasar el día anterior, al tratar de convencer a Red Wing de que fuera a
prestar ayuda a la unidad 17.
-
- - Red Wing, por
favor. Tú unidad se encuentra en la posición más cercana al campo
militar, son los únicos que pueden ir a apoyar a la unidad 17. –
Suplicaba Alia con desesperación, los datos que aparecían en su
terminal se volvían cada vez más preocupantes. – Si tú no los
auxilias, no sé que es lo que pueda sucederles.
-
- El reploid ave rió
burlonamente desde el otro lado de la línea.
-
- - Vaya, vaya, vaya.
¿Qué les parece esto? La novia de mi buen amigo, Megaman X, me llama
interrumpiendo una importante práctica de tiro con los miembros de mi
unidad, sólo para pedirme que vaya a rescatar al papanatas de armadura
azul que está en “grave peligro”. Así es, muchachos, Megaman X, el
invencible bombardero azul, el omnipotente cazador estrella está siendo
apaleado por un solo adversario. ¿Pueden creerlo? – Alia pudo
escuchar las risas de los otros miembros de la unidad 14 por el
transmisor. - Y esperen, esa no es la mejor parte, ahora resulta que su
novia quiere que yo vaya a arriesgar mi trasero para sacar el suyo de la
lumbre ¿No les parece más gracioso todavía? – Se escucharon más
risas. - ¿Qué sucede, Alia? ¿Acaso tu “noviecito” no es capaz de
manejar a un solo maverick sin ayuda?
-
- Alia enrojeció de
rabia tras escuchar todo aquello.
-
- - ¡Él no es mi
novio! ¡Es un cazador que está en peligro y necesita de tu ayuda! Sé
que ha habido rencillas entre ustedes en el pasado, ¿pero vas a darle
la espalda a uno de tus compañeros cuando te necesita?
-
- El pajarraco volvió
a reír
-
- - Lo que le pase a
Megaman X no es asunto mío. En lo que a mí respecta, ya es hora de que
alguien le de a ese presumido lo que se merece.
-
- Alia enfureció más
-
- - ¡Escúchame bien,
pedazo de zopenco! Más te vale que vayas para allá ahora mismo y
auxilies a la unidad 17 o te juró que te voy a...
-
- - ¿A qué, Alia?
Sinceramente, creo que no estás en condiciones de lanzar amenazas.
-
- - Grrr.... Sólo ve
allá y préstales un poco de apoyo, por favor.
-
- - Mmm... ¿Saldrás
conmigo después de que termine la misión?
-
- Ahora si que Alia
estaba que arrojaba chispas.
-
- - ¡¡¡No saldría
contigo ni aunque fueras el último reploid sobre la faz de la Tierra!!!
-
- - Sinceramente, Alia,
no sé que le ves al perdedor de X. Yo podría enseñarte lo que es una
verdadera “ave de acero”, claro, eso si me dejarás... – Dijo con
tono pícaro, Alia realmente estaba enardecida.
-
- - ¡Escucha bien,
imbécil! ¡Será mejor que te dirijas al campo 47 ahora mismo y te
dejes de tonterías! O de lo contrario, yo misma iré a donde te
encuentras y después de que te parta el pico tomaré una cuerda y te
colgaré de un árbol de los testi... – Alia se percató en ese
momento de que todos en el puente de mando, incluyendo a Signas y a
Target, la estaban observando mientras le gritaba a Red Wing. La joven
se sonrojó y lanzó un largo suspiro de resignación. – Escucha, sólo
ve al campo militar, ¿quieres? Velo de esta manera, al menos así X no
podrá decir que no te debe una.
-
- Red Wing pareció
meditarlo por un momento.
-
- - ...Sí, tal vez
tengas razón. No es mala idea, además, quiero ver la expresión de X
después de que le restriegue en la cara el hecho de que no pudo con un
solo maverick y yo estaba allí para verlo, ja, ja, ja, ja, ja....
-
- El pajarraco siguió
riendo burlonamente, Alia sólo pudo suspirar con una enorme gota en la
frente.
-
- - Grrr… Pero juro que
si ese pajarraco vuelve a coquetearme de nuevo, le daré una patada en
el trasero que lo mandará a Saturno... – Alia apretaba el puño
mientras uno de los conductos de alimentación en su frente estaba por
reventar. El Dr. Koi y Life Saver sólo la miraban extrañados, la joven
al notarlo se cruzó de brazos, algo sonrojada. – Bueno, creo que ya
entendieron lo que pienso de él, es un cretino.
-
- - Y que lo menciones.
– Comentó el Dr. Koi con una gota en la frente. - Después de ver su
expediente francamente quedé horrorizado.
-
- - ¿Y quién no lo
estaría? – Dijo Alia, todavía cruzada de brazos.
-
- - Por lo menos ya
elegimos a los participantes en la expedición de mañana, y
afortunadamente, el capitán Red Wing no participará en ella.
-
- - Eso es un alivio,
doctor.
-
- - Sólo espero que los
integrantes del grupo que designamos se reúnan a tiempo... – El científico
lucía algo consternado.
-
- - ¿Qué sucede, Dr.
Koi? – Preguntó Life Saver.
-
- - Estoy preocupado por
mis asistentes, Glitch y Bounce. Después de todo, yo los envié a
explorar las regiones cercanas al cuadrante 12F5877. Espero que no les
haya sucedido nada malo.
-
- - Me pregunto si el
descubrimiento del que le comunicaron tendrá algo que ver con esas
reacciones de energía que hemos estado detectando en la zona muerta. -
Preguntó Alia.
-
- - No lo sé, pero
espero que no sea así. ¿Quién sabe que esté sucediendo allí? No
quisiera que mis asistentes estuvieran en peligro por culpa de un nuevo
brote en ese cuadrante.
-
- - ¿Para cuándo se
supone que llegarán a la base? – Preguntó Life Saver.
-
- - Se supone deben estar
aquí en dos días, eso si no sucede ningún percance.
-
- - Ojalá y no sea así,
doctor. – Mencionó el médico con seriedad.
-
- - ¡Teniente! –
Target irrumpió en el laboratorio, bastante alegre como siempre. - Ya
terminé mi ronda en el puente de mando. – Dijo poniéndose en firmes.
-
- - Muy bien, Target. ¿Podrías
hacerme un favor? Necesito que archives esos documentos. – Señaló
hacia una pila de papeles sobre la mesa del laboratorio.
-
- - ¡Con gusto,
teniente!
-
- Target se dirigió
hacia la mesa y comenzó a revisar los papeles. Alia aprovechó
que su aprendiz había comenzado con el encargo para hablar con
el doctor Koi
-
- - Por cierto, doctor,
quería preguntarle en qué consiste ese hallazgo del que le informaron
sus asistentes.
-
- - No estoy muy seguro,
pero según lo que me han dicho, es muy posible que hayan encontrado
muestras de la cadena original del virus Nightmare.
-
- - ¡La cadena original!
– Exclamó bastante sorprendida. - No puedo creerlo, es la que hemos
estado buscando por meses.
-
- - ¿Por qué es tan
importante ese descubrimiento, doctor? – Preguntó Target, algo extrañada
por la reacción de su superiora.
-
- - Porque fue a partir
de esa cadena que se desprendieron todas las demás variantes del
Nightmare, o al menos eso es lo que suponemos. – Respondió el científico.
-
- - ¿Cómo es eso? –
La principiante parpadeó confundida.
-
- - Te lo explicaré,
Target. - El científico encendió la pantalla de una terminal, donde
aparecieron una serie de códigos binarios y la imagen de una cadena de
DNA. - Como tú sabes, el virus Nightmare es el virus informático más
poderoso que existe, es tan poderoso que incluso puede tomar forma física.
-
- En la pantalla apareció
la imagen de un Nightmare drone.
-
- - Cuando empezaron a
analizarlo se pensó que sería fácil eliminarlo por esta característica,
sin necesidad de una vacuna especial, sólo era necesario atacarlo
directamente con armas convencionales, sin embargo, las cosas no
resultaron como lo esperábamos.
-
- Alia continuó con la
explicación.
-
- - Las muestras que
analizamos inicialmente pertenecían a una variante de Nightmare cuya
principal función consistía en borrar los sistemas de conciencia, DNA
e IA, de los reploids que infectaba, reemplazándolos con un programa de
control mental. Gate lo diseñó de esa manera para esclavizar a la raza
reploid y eliminar a aquellos que se interpusieran en su camino. Esa
variante del virus fue borrada junto con el virus Sigma después de que
el laboratorio de Gate fuera destruido. Pensamos que ese era el fin del
Nightmare, sin embargo, apenas unos días después de la pelea entre X y
Gate, detectamos nuevos brotes virales en diversas áreas. En un
principio pensamos que se trataba de un virus diferente, pero después
de analizar su comportamiento así como los efectos que tenía sobre su
entorno, concluimos que de nuevo se trataba del Nightmare.
-
- En la pantalla
aparecieron las imágenes de varios Nightmare drones, algunos eran
diferentes de los demás en cuanto al diseño de sus armaduras.
-
- - No obstante, esta vez
el virus había cambiado, había mutado en un periodo de tiempo bastante
corto dando lugar a una familia entera de variantes en sólo un par de días.
-
- Life Saver prosiguió.
-
- - Esta vez se trataba
de virus más poderosos que el que habíamos analizado, sin mencionar
que no tenían la misma función que el anterior de reemplazar los
sistemas operativos de sus víctimas por el programa de control de Gate.
Por el contrario, únicamente se dedicaban a borrar sus sistemas de
conciencia, transformándolos en mavericks con un comportamiento más
salvaje y agresivo que aquellos infectados por el virus Sigma. Conforme
pasaba el tiempo, más variantes del virus aparecían, todo ello nos
llevo a pensar que la variante que en un comienzo analizamos era sólo
una de las múltiples derivaciones que Gate diseñó del virus.
-
- - Tenemos la teoría de
que nuestras primeras muestras del Nightmare, así como las demás
variantes que han aparecido, provienen de una misma cepa, “la cadena
inicial”. Seguramente Gate diseñó una muestra primaria del virus, la
cual tenía todas las características propias de sus demás
derivaciones. Posiblemente, dicha cadena era demasiado peligrosa para
ser utilizada, Gate debió haber dudado al momento de emplearla así que
seguramente la reformuló y creó una nueva derivación, menos difícil
de controlar y más acorde a sus planes de convertirse en soberano del
planeta. – Mencionó el Dr. Koi.
-
- - Es muy probable que
esa cadena inicial se halla dispersado después de que su laboratorio
fuera destruido, y haya engendrado las demás variantes que existen
actualmente. Es casi seguro que él lo haya planeado así, como un medio
para continuar su venganza en caso de que lo derrotaran. – Dijo Alia,
con algo de tristeza mientras desviaba la vista hacia el cilindro.
-
- - ¿Y cómo llegaron a
la conclusión de que era necesaria una vacuna para detener al virus?
– Preguntó Target.
-
- El Dr. Koi señaló
hacia el computador, donde se desplegaba una lista de todas las
variantes que hasta el momento se tenían registradas del Nightmare,
alrededor de unas ochenta mil.
-
- - El virus toma formas
muy diversas y aunque es posible eliminar algunas variantes atacándoles
directamente con nuestras armas, la mayoría se reproducen a velocidades
tan aceleradas que la única forma de barrer completamente con una cepa
sería arrojando bombas de hidrógeno en cada área infectada por ésta,
lo cual resultaría fatal para el planeta, que de hecho ya está en muy
graves condiciones. El daño que la Tierra sufrió después de la crisis
es tan severo que en un año no hemos logrado ni siquiera acelerar su
recuperación. Peor aún, ya que existen muchas derivaciones del virus
que prefieren reproducirse en zonas donde se concentran recursos
naturales, resulta más cómodo para ellas movilizarse en dichas áreas.
Si atacamos esas zonas, nos quedaríamos sin reserva alguna y sólo
contribuiríamos al objetivo del virus. Por todo esto, una vacuna es la
solución más razonable que nos queda, pero para fabricarla necesitamos
de la cadena inicial.
-
- - Pero aún no entiendo
por qué es tan indispensable encontrar esa cadena para fabricar la
vacuna.
-
- Life Saver contestó a
la pregunta.
-
- - Verás Target, una de
las características principales de la familia de virus engendrados del
Sigma es que se replican y mutan a una velocidad increíble. El caso del
Nightmare es el peor de todos, ya que mientras el virus Sigma mutaba
cada cierto periodo de tiempo, el Nightmare muta cada vez que se
transmite de un huésped a otro. Por ello es tan difícil elaborar una
vacuna efectiva, pero si logramos descubrir la cadena inicial, es
posible que identifiquemos los segmentos principales que comparten todas
las variantes de Nightmare.
-
- - Hasta el momento sólo
hemos logrado identificar unos cuantos segmentos afines a varias
muestras, pero hay variantes cuyas cadenas son enormes, sin mencionar
que no todas repiten los mismos segmentos que hemos identificado.
Incluso hay cepas en las que ni siquiera aparecen segmentos de nuestra
primera muestra. Si ese hallazgo del que hablaron los asistentes del Dr.
Koi es efectivamente la cadena inicial, entonces tendríamos las
herramientas para analizarla detalladamente y encontrar una vacuna
efectiva contra la mayoría de variantes del virus. – Agregó Alia.
-
- - ¡En ese caso esas
muestras sí que son importantes! – Exclamó Target.
-
- - Y vaya que lo son. Si
lo que sus asistentes dicen tener en su poder es verdad, entonces podría
ser nuestra última esperanza para fabricar la vacuna, doctor. –
Mencionó la teniente.
-
- - No es sólo por ello
por lo que estoy preocupado, sino también por lo que pudiera pasarles
si permanecen en ese sector por más tiempo. Hace unas horas traté de
entrar en contacto con ellos y no recibí respuesta alguna, lo que me
recuerda que tampoco recibí información suya en varios días, eso en
verdad me preocupó. Me pregunto qué habrá sucedido para que no se
hayan comunicado en todo ese tiempo.
-
- - Probablemente la
interferencia se haya debido a la presencia del virus.
-
- - Eso espero, Alia. No
quisiera que se tratara de algo más grave... – El científico lucía
bastante intranquilo.
-
- - Eso me recuerda,
doctor. Necesito que me acompañé a la zona de alta seguridad. Descubrí
algo muy extraño al corroborar los análisis del cuerpo de Panther. –
Interrumpió Life Saver.
-
- - Creo saber a lo que
se refiere. Yo también encontré lecturas muy extrañas. Lo mejor será
que las analicemos más detalladamente. – El científico acompañó al
médico hacia la puerta blindada al otro lado del laboratorio. Al pasar
junto al cilindro de Gate, se percató de los cables conectados a éste.
– Veo que siguen trabajando en él. ¿Cómo les fue esta vez, Alia?
-
- La reploid bajó la
mirada, realmente no deseaba hablar de ello.
-
- - Nada bien, el
programa falló de nuevo. A este paso no sé si lograremos despertarlo.
– Respondió desanimada.
- - No te deprimas, lo
lograras. Todos confiamos en ti. – Dijo el científico, acercándose a
ella y colocándole una mano en el hombro de manera comprensiva. Life
Saver asintió a sus palabras.
-
- - ¡Es cierto,
teniente! ¡Usted es la mejor! ¡Lo logrará! – Agregó Target
sonriendo.
-
- La joven oficial sólo
pudo sonreír levemente al gesto de los tres reploids. Su mentor, su
colega y su subordinada estaban tratando de reanimarla, no quería verse
desagradecida con ellos, por lo menos debía levantar un poco el ánimo.
-
- - ¿Por qué no tomas
un descanso? Has trabajado mucho el día de hoy.
-
- - Gracias, doctor, pero
preferiría ayudarlos con el análisis de Panther.
-
- - No te preocupes por
eso, Alia. El doctor tiene razón, has trabajado mucho y mañana será
un día muy pesado. Necesitas descansar. – Dijo Life Saver, con su clásico
tono grave de médico.
-
- - Bueno... tal vez
tengan razón. Quizá no me venga mal descansar un par de horas. Iré a
la cafetería. ¿Necesitan que les traiga algo?
-
- - No, gracias Alia.
Personalmente, siento aversión por ese lodo oscuro al que el encargado
de la cafetería llama café. – Mencionó el Dr. Koi con algo de
sinsabor.
-
- - ¡Ja! Sí cree que
ese café es malo, debió probar el que Blues preparó la otra vez.
Desde entonces, X le tiene prohibido terminantemente acercarse a la
cafetera en un radio de 10 metros. – Comentó Alia, riendo
ligeramente. - ¿Tú necesitas algo, Life Saver?
-
- - Sólo un par de
botellas de agua, Alia. Tú sabes el calor que hace dentro del área de
alta seguridad y lo difícil que es para el doctor y para mí mantener
la estabilidad de nuestros sistemas de enfriamiento.
-
- - Bien, en ese caso las
traeré en un momento. Target, ¿necesitas que te traiga algo?
-
- - No, gracias Teniente.
¡Estoy bieennnnn.....! – La aprendiz de navegante se tropezó con una
silla al llevar los papeles hacia el archivero y terminó desparramándolos
por el piso. – No se preocupe, teniente, yo los recojo. – Respondió
tratando de reunirlos de nuevo, algunos habían caído debajo de la
mesa, trató de alcanzarlos, aunque por la prisa golpeó el mueble y tiró
un par de matraces de encima de éste. - ¡Oh! No se preocupe, yo lo
barro. – Al tomar la escoba, Target dio un giro rápido y el palo de
escoba golpeó varios de los instrumentos sobre la mesa, provocando un
desastre mayor.
-
- - ¡Oh, por Dios! –
Alia se llevó una mano al rostro. – Supongo que pedir a Target ayuda
en laboratorio no fue tan buena idea. - Comentó con una gran gota en la
frente y una expresión de desencanto en el rostro. El médico y el
científico sólo asintieron en silencio con una expresión semejante a
la de Alia. – Creo que lo mejor será que me quede a supervisarla, no
vaya a ser que ocurra una catástrofe.
-
- - ¡Nada de eso! –
Repuso su antiguo maestro con severidad. – Necesitas descansar, ve a
relajarte un poco, lo necesitas. El doctor y yo podemos encargarnos de
Target.
-
- - Pero doctor...
-
- - Nada de peros, Alia.
– Dijo Life Saver aumentando la gravedad en su tono de voz. -
Necesitas relajarte. No te preocupes, nosotros la vigilaremos en lo que
regre... – Fue interrumpido por el ruido de varios cristales que se
rompían en el suelo.
-
- - No se preocupen, yo
lo levanto. – Decía Target, tratando de reunir los pedazos con un
recogedor.
-
- Alia miró un momento
hacia Target, luego hacia los doctores que seguían mirándole
gravemente, ocultando el par de gotas que les habían aparecido en la
nuca. Alia suspiró, sabía que se iba arrepentir pero finalmente asintió
a las palabras de los dos investigadores.
-
- - Sólo háganme un
favor y vigilen que Target no vaya a destruir el laboratorio en el
proceso. – Les rogó con mirada suplicante.
-
- - Descuida, nosotros
nos encargare... – Nuevamente el médico fue interrumpido, esta vez
por el sonido de una explosión.
-
- - No se preocupen, ya
lo tengo bajo control. – Decía Target, extintor en mano, tratando de
apagar un pequeño incendió sobre la mesa del laboratorio.
-
- - ...¿Están seguros
de esto? – Preguntó Alia mirando de nuevo a los dos investigadores.
-
- - Absolutamente. –
Respondieron al unísono, todavía escondiendo las gotas en sus nucas,
que habían aumentado de tamaño.
-
- Alia sólo suspiró con
resignación y caminó hacia la puerta del laboratorio, algo desanimada.
-
- “¡Cielos! Mejor me
apresuro, si no, Target puede acabar demoliendo el edificio. “ Pensó
antes de salir corriendo por el pasillo.
-
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-
- El reloj casi marcaba
las once de la noche. La cafetería era el único lugar tranquilo en
toda la base, principalmente porque, a diferencia de otras noches, esta
vez se hallaba casi vacía. Los únicos que se encontraban en el lugar
eran el encargado y un reploid de armadura azul y mirada melancólica.
-
- X mantenía la mirada perdida en la taza de café
en su mano, el vapor que emanaba de ella apenas lograba opacar la
tristeza en su rostro. Después de que la reunión con Signas terminara
a eso de las 2 de la tarde, el capitán de la unidad 17 regresó a las
barracas, en un intento por dormir un poco más y acelerar su proceso de
auto-reparación. Sin embargo, desde que entró en su cápsula de
hibernación hasta que salió de la habitación a las 10 de la noche, el
cazador sólo había conseguido dormir 3 horas, y eso a duras penas.
Cada vez que cerraba los ojos, horrendas imágenes de destrucción y
muerte aparecían frente a él. No sólo se trataba de la pesadilla que
había tenido en la mañana, ahora había visiones mucho peores, sueños
espantosos en los que el caos y la destrucción imperaban, en los que
millones de cadáveres descuartizados gritaban su nombre, imágenes que
resultaban poco más que perturbadoras. Incluso los extraños sueños
que tenía con Zero eran preferibles a esas horribles pesadillas.
-
- - ¿Qué le pasa, capitán
X? Lleva más de 15 minutos contemplando esa taza y generalmente usted
es uno de los mayores consumidores de café en la base. – Preguntó el
dependiente al otro lado de la barra, sacando al bombardero azul de sus
pensamientos.
-
- - No te preocupes, ED,
no me sucede nada. Sólo estoy un poco cansado, es todo. – Contestó
X, sin apartar la mirada de la taza.
-
- ED-29 era el encargado
de la cafetería, se trataba de un reploid de armadura magenta y piel
azulada. Portaba un casco con un extraño diseño tubular y tenía un
semblante malencarado, sin mencionar una enorme cicatriz que cruzaba su
ojo derecho. Por lo general era algo hosco con los clientes, pero le
guardaba respeto y estima a X, no es para menos si consideramos que el
capitán de la unidad 17 era uno de sus mejores clientes, sin mencionar
que lo conocía desde que ingresó a los maverick hunters. Sobra decir
que era uno de los pocos reploids de primera generación que quedaban en
la base.
-
- - Por cierto, me enteré
por Red Wing de lo del maverick. ¿Cómo se encuentra, capitán? Escuché
que esta vez le costó bastante trabajo vencerlo. Claro, Red Wing no lo
dijo de esa manera, más bien se jactaba de que la habían dado una
buena golpiza.
-
- El cazador azul suspiró,
ese miserable de Red Wing... ¿Por qué no le sorprendía saber que el
pajarraco había esparcido el chisme de su “casi” derrota
ante Panther por todo el cuartel?
-
- - Estoy bien, ED. De
todas formas, gracias por preocuparte. – Respondió mientras acercaba
la taza de café a sus labios.
-
- “Bendita cafeína, no sabes lo mucho que te
necesito ahora. Mi amor por ti nunca morirá...” Fueron sus últimos
pensamientos antes de darle un sorbo a la taza. Casi instantáneamente
una mueca de asco apareció en su rostro, al tiempo que escupía lo que
había bebido en una hortera al lado de la barra.
-
- - ¡¿Pero qué
significa esto?! ¡Este café es asqueroso! – Exclamó mientras miraba
horrorizado el líquido en el recipiente de porcelana. ¡Hasta el café
de Blues sabía mejor que esa... cosa!
-
- - ¿Le gusta? Es mi
propia receta secreta, yo mismo la inventé. – Comentó el encargado,
algo sonriente.
-
- - Pero ED, ¿qué pasó
con ese delicioso café colombiano que siempre preparas?
-
- - ¡Ah! Ese. Lo siento
mucho, capitán, pero el comandante Signas decidió recortar el
presupuesto de la cafetería. ¿No se lo informó? Los miembros del
Supremo Consejo de Regencia recortaron el presupuesto para la base de
nuevo.
-
- - ¿Otra vez? ¿Y ahora
cuál fue la causa?
-
- - Dicen que no están
satisfechos con la labor de los maverick hunters en la reconstrucción
de la Tierra.
-
- - ¡Dios! No puedo
creerlo... – X se llevó una mano al rostro con frustración. - Me
pregunto qué habrá en la mente de los miembros del consejo, con esta
clase de medidas no nos favorecen en lo más mínimo. Ellos piensan que
la labor de reconstrucción es fácil, me pregunto si realmente sabrán
el tamaño de la crisis que enfrentamos.
-
- - A mí no me pregunte.
– Contestó ED encogiéndose de hombros. – Como sea, la reducción
del presupuesto obligó al comandante a reducir los fondos destinados a
algunos servicios no indispensables dentro del cuartel, como toallas en
los baños, portavasos en las mesas o importar café de otros países
para la cafetería.
-
- - ¡Eso es genial! ¡Absolutamente
genial! – Respondió el cazador sarcásticamente.
-
- - Así que hasta que
vuelvan a aumentar el presupuesto, si es que lo hacen, yo tendré
que seguir preparando mis propias recetas secretas con mi propio grano
secreto. – El encargado lucía bastante animado con la propuesta.
-
- X bajó la vista a la
taza de nuevo, lanzándole una mirada recelosa a su contenido.
Definitivamente no quería saber de dónde provenía ese “grano
secreto” del que hablaba ED.
-
- - Tontos burócratas...
– Refunfuñó. - No se dan cuenta que con esta medida nos están dañando
a todos, especialmente a reploids adictos a la cafeína como yo. –
Pensó en voz alta, con pequeñas cascadas de lágrimas fluyéndole de
los ojos.
-
- - ¡Oh! Capitán, no
exagere. Usted no necesita cafeína para sobrevivir, después de todo es
un androide.
-
- - Sí, pero un androide
con terribles trastornos de sueño y que necesita café para mantenerse
despierto. – Respondió X, desanimado. – Y por cierto, precisamente
por ser un androide mi sentido del gusto está más desarrollado que el
de un ser humano, así que
ED, no es por ofenderte, pero este café sabe horrible.
-
- - Mmm... – El
encargado se llevó una mano a la barbilla en expresión pensativa. –
¡Ya sé! Tal vez sólo sea cuestión de agregar un poco más de jarabe
para la tos a la mezcla.
-
- Sobra decir que la
expresión de horror en el rostro de X aumentó dramáticamente.
-
- - ¡Dios mío!... Y
todo por culpa de los miembros del consejo. – Se lamentó llevándose
una mano al rostro. Permaneció mirando a la taza por varios segundos,
cada vez con mayor repugnancia al pensar en todo lo que ED podría haber
mezclado con el café. Así fue hasta que una voz femenina lo sacó de
sus pensamientos.
-
- - Una taza de café y
dos botellas de agua, por favor.
-
- - En seguida, teniente.
-
- X miró hacia su lado,
sentada en un banco vecino se encontraba Alia, no se percató del
momento en que la cazadora había entrado a la cafetería. La joven
suspiró mientras se retiraba el casco-diadema que siempre llevaba
consigo, liberando con ello su largo cabello rubio (NA: Esto no es
invención mía, Alia en realidad tiene el cabello largo, sólo que
siempre lo trae recogido en una especie de tocado en la parte posterior
de su casco. Esto no se nota mucho a primera vista). X permaneció
mirando embobado como la joven se acomodaba el cabello, lentamente el
rubor empezó a subirle al rostro antes de darse a sí mismo una
cachetada para sacarse del trance.
-
- “¡Tonto! Deja de
mirarla, ¿quieres que todos en la cafetería empiecen a murmurar?... Un
momento... ¡pero sí no hay nadie más aquí!”
-
- - ¿Mmm?... - Alia
volteó a mirar en dirección de X, extrañada.
-
- - Ah... Ho-hola. –
Dijo sonriente, ligeramente sonrojado y con una expresión de “yo no
fui” en el rostro.
-
- - Hola. – Respondió
Alia, todavía extrañada por lo raro en la expresión del cazador.
-
- - No te he visto desde
la mañana.
-
- - Lo sé, he estado
ocupada, el laboratorio francamente es un desastre, la cantidad de
trabajo que hemos tenido las últimas semanas es terrible. Hasta tuve
que pedir a Target que supliera mi turno en el centro de mando.
-
- X parpadeó, ahora
comprendía porque al salir de las barracas vio a un par de reploids
dirigirse a la enfermería, con varias grietas en sus armaduras y quejándose
de que por culpa de la navegante habían acabado atrapados en medio del
fuego cruzado.
-
- - ...Y además está el
asunto de Gate. – Comentó Alia, llamando la atención de X. El
cazador azul se percató de la tristeza en los ojos de la joven.
-
- - Aún no han podido
despertarlo, ¿cierto?
-
- - No... y dudo mucho
que lo logremos. - La reploid suspiró, la expresión de desolación en
su rostro se acentuaba. - Esta vez estuvimos más cerca que en nuestros
intentos anteriores, incluso realmente llegué a pensar que lo lograríamos.
Hasta imaginé el momento en que él abriría los ojos y saldría de ese
cilindro, ya recuperado. No sabes lo frustrante que fue recibir el golpe
contra la realidad y darme cuenta de lo lejos que
en verdad estuvimos.
-
- Ver a Alia preocuparse
de esa manera por Gate hacía sentir a X como si le clavaran una daga de
hielo en el pecho, sin embargo, debía entenderla y apoyarla, después
de todo, él sabía mejor que nadie lo que era perder a un compañero.
Acercó su mano, colocándola encima de la de Alia. La muchacha volteó
a mirarle, un tanto sorprendida por su gesto, sin mencionar ruborizada.
-
- - No te preocupes, lo
lograrán. – Dijo mirándole a los ojos con decisión. - Ten
confianza. Dijiste que esta vez estuvieron más cerca que las
anteriores, eso significa que van por buen camino. Sé que lo conseguirán,
confío en ti y sé que Gate también lo haría. Te aseguró que él
despertará, sólo es cuestión de tiempo. Tú misma me dijiste alguna
vez que nunca hay que perder las esperanzas sin antes haber luchado.
-
- Alia no pudo evitar
sonreírle, la determinación en los ojos de X le hizo sentir mejor.
-
- - Sí, tienes razón.
Supongo que aún es demasiado pronto para darme por vencida.
-
- X también sonrió al
ver que había conseguido reanimarla.
-
- - Aquí tiene,
teniente. Mi propia mezcla especial, la creé especialmente para usted.
– ED llegó con una charola en la que venía la taza de café y las
dos botellas que Alia había ordenado.
-
- - Muchas gracias, ED.
– Respondió la joven mientras acercaba la taza hacia sus labios.
-
- - Eh... Alia... no creo
que sea buena idea... – Dijo X con una expresión de terror en el
rostro.
-
- Su advertencia llegó
muy tarde, Alia dio un par de sorbos e instantáneamente su rostro se
puso blanco, antes de devolver lo que había bebido de vuelta a la taza.
-
- - ¡Dios! ¡Esto es
asqueroso! – Exclamó con una enorme expresión de repugnancia.
-
- - Te lo dije... -
Murmuró el cazador azul con una gota en la frente.
-
- - ¡¿Pero qué
significa esto?! ¡¿Qué clase de café es este?!
-
- - Mi propia receta
secreta, teniente. ¿Qué le parece? Buena, ¿no? – ED permanecía
sonriendo orgulloso. X y Alia no sabían si esa sonrisa era de cinismo o
de qué.
-
- - ED, ¿qué diablos
era lo que contenía ese café?
-
- - Alia, créeme que
tampoco querrás saberlo... – Intervino X, más asustado todavía.
-
- - Sólo un poco de mi
grano secreto y algunos edulcorantes, incluyendo ese extraño líquido
aroma lima-limón que encontré en la parte baja de la alacena y que venía
con la foto de un hombre calvo cruzado de brazos en la etiqueta.
-
- Alia miró por varios
segundos hacia la taza en su mano, la sensación de nauseas se incrementó,
dejó el recipiente sobre la barra y lo alejó de ella con una mano.
-
- - Sinceramente, creo
que ya bebí suficiente café por el día de hoy.
-
- - Sí, yo también. –
Dijo X, imitando su ejemplo. Alia le miró sorprendida, era la primera
vez en su vida que escuchaba a X decir que ya no quería más café,
aunque no lo culpaba. Con razón el Dr. Koi se había negado a que le
llevará del café de la cafetería, cualquiera otra cosa era preferible
a beber algo tan repulsivo.
-
- - Y todo por culpa de
esos burócratas... – Mencionó el cazador azul con cascadas de lágrimas
fluyendo de sus ojos.
-
- - ¿Burócratas? ¿Qué
burócratas? – Preguntó la joven, extrañada.
-
- - ¿Qué acaso soy el
único enterado del asunto? – Respondió ED con fastidio. - El
comandante Signas tuvo que recortar el presupuesto de la cafetería,
ello porque los miembros del Consejo de Regencia recortaron el
presupuesto de la base, alegando que no están conformes con nuestros
resultados en el proceso de reconstrucción.
-
- - ¡¡¿Qué hicieron
qué?!! – Alia realmente se puso furiosa al escuchar esas palabras.
– ¡Ese grupo de imbéciles! ¡¿Qué se han creído?! ¡¿Cómo se
atreven a cortarnos el presupuesto?! ¡¿No se dan cuenta del problema
que estamos enfrentando?! Ellos piensan que es sencillo reconstruir la
Tierra, pero no han movido ni un solo dedo para ayudarnos, sólo se
sientan a observar mientras los maverick hunters y los miembros del
Instituto de Investigación hacemos el trabajo. No tienen idea del tamaño
de la crisis, no han analizado que tan grave es en realidad y ni
siquiera nos han apoyado un poco, todavía se atreven a cortarnos el
presupuesto y a exigirnos resultados. ¡Ya quisiera yo verlos recogiendo
escombros en el cuadrante 20H9632! ¡Ah! Pero los pobres señores no
pueden arriesgarse a hacerlo, no señor, sería muy peligroso, corren el
riesgo de fatigarse mucho o
de que se les rompa una uña. – Alia apretó los dientes con rabia.
Después de escuchar sus palabras, X empezó a reír. - ¿Y tú de qué
diablos te ríes? ¡Esto es serio, X! – Le reprendió enfadada.
-
- El cazador trató de
recobrar la compostura.
-
- - L-lo sé. – Dijo
entre risas. – Es sólo que no puedo evitarlo... ja, ja, ja... Con ese
discurso que acabas de dar... ja, ja... sonaste exactamente igual que
Bolt Kraken.
-
- - ¿Eh? ¿Cómo Bolt
Kraken? – La maverick hunter parpadeó boquiabierta mientras se
imaginaba a sí misma vestida con un traje de calamar. - ¡Oh Dios! ¡Qué
horrible!
-
- - Es verdad, capitán
X. Ahora que lo menciona, recuerdo que el capitán Kraken solía
criticar continuamente al consejo. – Comentó el encargado.
-
- - Cierto, en verdad los
odiaba. Sobre todo después de que decidieron aprobar esa ley en que se
negaba conceder amnistía a los mavericks y se prohibía resucitar a
cualquier reploid señalado como tal, así sus sistemas de conciencia
estuvieran a salvo. Fue por culpa de esa ley que no pudieron reconstruir
a Launcher Octopauld, incluso los miembros del consejo se encargaron
personalmente de borrar sus sistemas operativos. Recuerdo lo furioso que
se puso Kraken cuando le informaron de lo sucedido, por un momento temí
que fuera a hacer algo en contra del consejo.
-
- - Fue una suerte que el
comandante Signas consiguiera que se vetara esa ley, aunque es una lástima
que no lo lograra hasta mucho después de terminada la guerra de
Repliforce, muchos de los reploids sacrificados hubieran sido salvados
si se le hubiese vetado antes. – Mencionó el dependiente con
tristeza.
-
- – Empiezo a pensar
que Kraken tenía razón en las críticas que frecuentemente lanzaba
contra ellos. – Murmuró X.
-
- - Sí, definitivamente
la tenía. – ED miró en dirección de una de las mesas del fondo, el
recuerdo de cuatro reploids jugando cartas con toda una multitud de
cazadores a su alrededor llegó a su mente. No pudo evitar suspirar con
melancolía. - ¡Ahh!... ¡Qué tiempos aquellos! Ahora que mencionó al
capitán Kraken, recordé la época en que él, usted y los capitanes
Zero y Dragoon se reunían a jugar póquer aquí en la cafetería.
-
- - ¡Vaya! Eso no lo sabía.
– Exclamó Alia.
-
- - Es natural que no lo
supieras, Zero y yo nos empezamos a reunir con ellos un par de años
antes de que los incidentes en Doppler Town tuvieran lugar. Tú aún no
habías ingresado a la organización en ese entonces. – Confesó X.
-
- - Sí, de hecho, apenas
me habían activado. Recuerdo que recién comenzaba a trabajar en el
Instituto de Investigación cuando nos informaron que el Dr. Doppler había
enloquecido y estaba dirigiendo una armada en contra del cuartel de los
maverick hunters. Enterarse de eso fue un golpe muy duro para el Dr.
Koi, por lo que tengo entendido, ellos dos eran muy buenos amigos.
-
- - Eso había
escuchado...
-
- - ¡Ahh!... ¡Qué
tiempos! – El encargado volvió a suspirar, interrumpiendo la
conversación entre los dos reploids. – Debió haber estado allí
teniente, debió haberlos visto. En aquél entonces había cuatro
cazadores que destacaban de entre todos los de la base, cuatro valientes
capitanes que sobresalían por su valor y capacidad como líderes: Magma
Dragoon de la unidad 14, Bolt Kraken de la unidad 6, Zero Omega de la
unidad 00 y, por supuesto, Megaman X de la unidad 17. Los cuatro se reunían
aquí todos los miércoles en la noche a jugar cartas. Claro que no sólo
se dedicaban a jugar, aprovechaban para conversar y discutían sobre
diversos temas: Política, economía, ciencia, la situación en el
frente, los cambios en la milicia, etc. ¡Y vaya debates que se armaban
entre ellos! Era delicioso estar allí presente, nunca escuché
conversaciones más fluidas y argumentos tan bien planteados como los
que ellos exponían. Inclusive, todos los cazadores jóvenes se reunían
en torno a ellos y guardaban el mayor silencio para escuchar a los
grandes maestros hablar. – ED lucía cada vez más emocionado conforme
hablaba, X y Alia le sonreían con pequeñas gotas en la frente mientras
el encargado continuaba con sus recuerdos. – Eran los mejores, sin
duda. “La elite de los cuatro”, así los llamaban.
-
- - Si mal no recuerdo, tú
nos pusiste ese nombre, ED. – Comentó X con una gota en la frente.
-
- - Pensé que tan
grandes reploids como ustedes merecían un sobrenombre elegante, pero no
me gustaron “Los cuatro grandes” ni “Los cuatro fantásticos” ni
“Los cuatro magníficos”, así que pensé que “La elite de los
cuatro” era el más adecuado para ustedes.
- - Supongo... – La
gota en la frente del reploid azul aumentó de tamaño.
-
- El encargado prosiguió
relatándole a Alia.
-
- - Ojalá y hubiera
estado allí, teniente. ¡El capitán X y los otros tres eran
sensacionales! ¡Esas discusiones que se armaban entre ellos eran increíbles!
Aún lo recuerdo bien, como si fuera ayer: Un par de tazas de café para
el capitán X y para Kraken, una botella de agua para el capitán
Dragoon y algo de licor para el capitán Zero, se cortaba la baraja, se
repartían las cartas y comenzaba el debate. Allí permanecían horas y
horas, hasta el amanecer o hasta que el capitán Dragoon descubriera que
el capitán Zero había hecho trampa y comenzaran a pelear entre sí.
-
- - ¡Y que lo menciones!
– Exclamó X. - Recuerdo que perdí la mitad de mi sueldo en más de
una ocasión en esos juegos. Yo nunca me daba cuenta, pero Zero siempre
encontraba la forma de mirar mis cartas y las de los demás, sin
mencionar que conocía todas las trampas posibles en el póquer y al
final siempre nos engañaba a todos. – A Alia le apareció una gota en
la nuca mientras escuchaba al reploid azul, ¿por qué eso no le extrañaba
de él ni mucho menos de Zero? X prosiguió. – Al final Dragoon
siempre era el que lo descubría y entonces se armaba la gresca. Casi
siempre la mesa acababa destrozada y Kraken y yo teníamos que correr a
detenerlos antes de que se mataran el uno al otro.
-
- - Muy cierto. Recuerdo
que tuve que cambiar muchas mesas en aquellos años, la mayoría casi
siempre acababa partida por la mitad de un sablazo o reducida a cenizas
por una bola de fuego. – Agregó ED.
-
- - ¡Vaya! No sabía que
te relacionaras de esa manera con Dragoon y con Kraken. Por la forma tan
fría como tú y Kraken se trataban, pensé que estaban enemistados o
algo por el estilo. – Comentó la joven rubia al cazador de titanio.
-
- - No, ellos eran mis
amigos, o al menos creo que lo eran. Claro, nunca fui tan cercano a
ellos como lo fui con Zero. En realidad, casi nunca los veía, nuestras
obligaciones con nuestras respectivas unidades nos mantenían ocupados
la mayor parte del tiempo. Las pocas veces que pudimos charlar fueron
durante las noches en que nos reuníamos a jugar cartas. A ambos los
conocí cuando apenas era un novato en la organización. Kraken, Dragoon
y el Dr. Cain me apoyaron después de la muerte de Zero al terminar la
primer guerra contra Sigma, aunque perdí contacto con ambos durante la
segunda. Después de que reconstruyeron a Zero, tuve la oportunidad de
volver a verlos, entonces acordamos reunirnos los miércoles a jugar póquer
y pasar el rato. Hasta cierto punto mi relación con ambos era buena,
aunque Kraken todavía me guardaba algo de rencor por lo sucedido con
Octopauld y Dragoon seguía tratándome como un novato... – El cazador
suspiró. - ED tiene razón, eran buenos tiempos...
-
- Alia contempló como
cierta melancolía empezaba a formarse en los ojos del jefe de la unidad
17.
-
- “Con razón le afectó
tanto tener que eliminar a Dragoon y a Kraken. Nunca entendí el porqué,
pero ahora lo comprendo.”
-
- El pensar en sus
antiguos compañeros de armas hizo sentir nostalgia al bombardero azul.
¿Cuánto había pasado desde la última vez que pudo jugar cartas con
Dragoon y con Kraken? Ya debían ser casi 6 años.
-
- “Sí, seis años. Seis años han pasado desde la
última vez. La última vez que nos reunimos fue un mes antes de que la
guerra de Repliforce comenzara. ¿Cuánto ha cambiado desde entonces? En
aquél tiempo la situación era muy diferente. No se había registrado
una nueva aparición de Sigma desde el incidente Erasure, y aunque el
virus seguía causando estragos, las primeras vacunas ya empezaban a
tener efectividad. El número de ataques maverick había decrecido, la
relación entre la Repliforce y los maverick hunters era armoniosa.
Nadie imaginaba que de un día para otro una serie de sublevaciones darían
comienzo... Nadie imaginaba que esa guerra estaba por iniciar...”
-
- X empezó a meditar
sobre la frase de ED: “...reducida a cenizas”. En aquella época el
futuro lucía tan diferente, nadie imaginaba el trágico destino que les
esperaba a los miembros de la elite de los cuatro. Magma Dragoon, uno de
los luchadores más fieros y honorables dentro de los maverick hunters,
sería infectado por Sigma y terminaría ayudando al maverick a derribar
Sky Lagoon, dando comienzo a la guerra de Repliforce. Más tarde, sería
señalado como un traidor y castigado como tal. Después de que la
guerra terminara, Bolt Kraken, incapaz de tolerar el grado de
militarización fascistoide al que los cazadores habían llegado,
presentó su renuncia a los maverick hunters. Posteriormente, durante la
crisis de Eurasia, se convertiría en una víctima más del virus. Y en
lo que respecta a Zero... de todos los antiguos compañeros de X, Zero
era probablemente al que le tocó experimentar las peores desgracias. La
muerte de Iris era sólo la punta del iceberg comparado con lo que le
esperaba...
-
- “Al final todo acabó
de esa manera: Reducido a cenizas. Dragoon está muerto, Kraken también,
Zero sigue desaparecido...” El maverick hunter dirigió de nuevo la
vista hacia la taza de café, la imagen de su amigo aparecía reflejada
en el oscuro líquido. “Zero... De todos los cazadores que conocí
durante la primera guerra, tú eres el único amigo que me queda con
vida. No sé donde estés, pero por favor, regresa pronto, de verdad me
has hecho mucha falta...”
-
- X suspiró. Para
sorpresa de Alia, llevó de nuevo la taza de café a sus labios y bebió
un poco de su contenido, casi instantáneamente escupió lo que había
ingerido.
-
- - ¡Agh! Lo olvidé.
– Dijo limpiándose la boca con un gesto de repulsión. Alia no pudo
contener una ligera risa, el cazador de titanio estaba tan concentrado
en sus propios recuerdos que había bebido de la taza por reflejo.
-
- - ¡Ja! Déjame
ayudarte. – Dijo mientras le alcanzaba una servilleta.
-
- - No, no te molestes.
– El hunter azul trató de alcanzarla por sí mismo. Al hacerlo, las
manos de ambos se tocaron en el aire. Los dos maverick hunters voltearon
a verse el uno al otro, bastante ruborizados, casi instantáneamente
apartaron las manos, volteándose en direcciones distintas. Ante esa
escena, el dependiente sólo pudo sonreír levemente mientras se alejaba
al otro lado de la barra para dejarlos solos. Ambos androides
permanecieron mirando en direcciones opuestas por algunos minutos, el
silencio empezaba a volverse incómodo.
-
- - S-sabes... – La
primera en hablar fue Alia. – Nunca me habías hablado sobre eso,
sobre tu relación con Dragoon y Kraken ¿Por qué no lo habías hecho?
-
- - No había mucho que
decir al respecto. A decir verdad, esa es una de las partes de mi pasado
que más alegría me da recordar, pero que al mismo tiempo me trae una
enorme tristeza...
-
- Alia volteó en dirección
de X, el cazador azul seguía con la mirada perdida en la taza de café,
la melancolía en su rostro era cada vez mayor.
-
- - Realmente les
apreciabas, ¿no es cierto?
-
- X suspiró.
-
- - Como te dije, casi
nunca hablaba con ellos, pero a pesar de todo les estimaba. Eran grandes
cazadores, y también grandes compañeros. Nunca conocí a nadie más
leal que ellos. Antes de ser infectado, Dragoon era el más confiable de
todos los maverick hunters, tal vez fue por ello que Sigma lo eligió
para su plan. Era natural que nadie sospechara que alguien como él podría
estar detrás del incidente en Sky Lagoon. – X tomó nuevamente la
taza y la acercó a su rostro. - Y en lo que respecta a Kraken, siempre
me sorprendió que a pesar del rencor que me guardaba por haber
eliminado a Octopauld, me apoyara después de la muerte de Zero. Supongo
que ya comprendía lo que era perder a un camarada. – X dio un sorbo a
la taza de manera inconsciente, nuevamente la mueca de asco apareció en
su cara.
-
- - Lo comprendo, yo
también sé lo que es perder a un amigo... – Dijo Alia con ligera
nostalgia, ignorando el hecho de que X estaba escupiendo y frotándose
la lengua con papel de lija. – Bueno, lo mejor será que me despida.
Dejé a Target acomodando unos papeles en el laboratorio y no quiero
imaginar la clase de desastre que debe estar armándoles al Dr. Koi y a
Life Saver. Será mejor que me apresuré, el lugar ya debe estar
clasificado como zona de guerra.
-
- - Síp... como digas...
nos veremos... – Respondió el cazador azul, todavía haciendo muecas
de desagrado.
-
- La joven se acomodó el
cabello, se puso de nuevo la diadema, tomó las dos botellas de agua y
se dirigió a la puerta. Antes de salir le lanzó una última sonrisa a
X. El cazador respondió con un ademán. X permaneció mirando hacia la
puerta por varios segundos después de que Alia se marchara. El
encargado se le acercó de nuevo mientras secaba con un pañuelo una
taza de café recién lavada.
-
- - ¡Vaya! Primero lo de
Zero e Iris y después lo de Anthon
y Nightshade.
Hace mucho que no veía semillas de romance floreciendo aquí en la
base. Realmente le gusta, ¿no es así, capitán X?
-
- - ¿Eh? ¿Cómo dices?
-
- - Realmente le agrada
la teniente. Sí le gusta tanto, ¿por qué no la invita a salir?
-
- -
No bromees
ED. Alia es sólo mi amiga, es todo.
-
- - ¡Ja! Capitán, puedo
ser viejo y obsoleto, pero no soy tonto. Usted está enamorado de ella,
se nota en sus ojos y en la forma como le sonríe. ¿Por qué no se lo
dice? Sinceramente, pienso que ustedes dos pueden llegar a algo serio.
-
- - ED, no quiero
ofenderte, ¿pero por qué no nos haces un favor a todos y vas a mejorar
tu receta para el café? – Respondió X, algo irritado.
-
- - ¡Oh! Vamos, no puede
ser tan malo.
-
- X sujetó a ED de la
barbilla, abriéndole la mandíbula y vaciando el café que había
sobrado en la taza por su garganta.
-
- - ¡¡¡Oh!!! ¡¡¡Santo
Cielo!!! ¡¡¡Esto es asqueroso!!! – Gritó el dependiente mientras
corría hacia la cocina a lavarse la boca con jabón y agua.
-
- - ¡Te lo dije! –
Gritó X, sonriendo levemente.
-
- --------------------------------------------------------------------
-
- - ¡Maldición! –
Exclamó Zero golpeando la mesa, frustrado ante lo inútil que
resultaban sus esfuerzos. Por más que trataba, no lograba decodificar
el archivo. – Ahh... Supongo que no tiene caso que continúe con esto.
No importa que programa utilice, no podré decodificarlo. Ojalá y Alia
estuviera aquí, ella es mucho mejor que yo para esto, es una lástima
que no pueda pedir su ayuda.
-
- Zero desenchufó el
cable en su muñeca que mantenía conectado a la laptop. El análisis de
su DNA había terminado.
-
- - ¡Bien! Los archivos
que encontré en el laboratorio fueron realmente útiles, mi DNA ya está
más estable, sin embargo, aún no consigo eliminar al virus.
-
- Zero revisó de nuevo
los archivos con cuidado. La clave para eliminar al virus Zero de su
sistema estaba allí, pero aún no lograba identificarla.
Desgraciadamente, sus conocimientos técnicos no eran lo bastante
amplios como para encontrarla.
-
- “Aún sigo siendo una
amenaza. No puedo regresar a la base todavía, si pudiera, le pediría a
Alia y a Life Saver que me ayudaran con esto.”
-
- El cielo estrellado
alcanzaba a apreciarse por un agujero en el techo de metal. El espadachín
escarlata miró hacia allá.
-
- “Sólo conozco a una
persona que puede ayudarme a solucionar este problema... si tan sólo
supiera donde encontrarlo. El único lugar que se me ocurre es...”
-
- Zero revisó el reloj
en su muñeca.
-
- - Ya es hora.
-
- El cazador conectó una
antena a la laptop, encendió la fuente de poder y tecleó una serie de
códigos.
-
- “Nombre de usuario:
Zero Omega”
-
- “Password: ****”
-
- “Login”
-
- “Iniciando sesión en
red. Por favor espere.”
-
- “Sesión iniciada.
Comprobando nombre de usuario y contraseña.”
-
- “Bienvenido”
-
- No pasó mucho antes de
que un mensaje apareciera en su pantalla.
-
- - “Estaba esperándote.
Me tenías preocupado.”
-
- - ¡Ja! Viejo, si
supieras lo que estamos por enfrentar te preocuparías todavía más.
-
- El cazador tecleó la
respuesta.
-
- - “Sé que no te he
mantenido al tanto, pero he estado muy ocupado últimamente. Descuida,
estoy bien, pero mi DNA sigue inestable. ¿Aún no encuentran la
vacuna?”
-
- - “No, pero el equipo
del laboratorio sigue trabajando en ello. Hace poco me enteré de una
noticia que resulta interesante. Te la comentaré después, tan pronto
investigue más al respecto.”
-
- - “Por cierto, ¿es
seguro que hablemos ahora?”
-
- - “No te preocupes,
la frecuencia está protegida, no hay nadie que pueda molestarnos, ni
tampoco nadie que pueda enterarse de esta conversación. Tu secreto
sigue a salvo.”
-
- - “Me alegro.”
-
- - “Aún no entiendo
por qué tanto misterio, Zero.”
-
- - “Por seguridad,
nadie debe enterarse de lo que estoy haciendo.”
-
- - “¿Por qué no
quieres que informe a Alia y a X? Ellos dos podrían ayudarte.”
-
- - “¡No! Ellos no
deben verse involucrados. Mantenlos fuera, no se te ocurra decirles
nada. Te lo advierto, la situación es muy peligrosa, lo menos que
quiero es exponerlos a esto.”
-
- - “Está bien, como
desees. De cualquier forma no les he informado de tu paradero. Sólo
espero que sepas lo que estás haciendo.”
-
- - “Descuida, lo sé.
Sólo déjame pedirte un favor. Necesito que decodifiques un archivo por
mí. Usa todos los recursos que tengas, pero por favor, trata de tenerlo
listo lo más pronto posible. Y por lo que más quieras, no dejes que
nadie se entere de su contenido.”
-
- - “Está bien, lo haré,
aunque sigo sin entender la razón por la que no quieres que nadie en la
base se entere de tus actividades.”
-
- - “Es simple: Si
alguien se entera, se lo dirá a X y lo más probable es que él trate
de buscarme. En mi estado actual soy un peligro para todos, no quisiera
pensar en lo que podría suceder si me vuelvo a encontrar con X siendo
un maverick, la última vez estuve a punto de nulificarlo. Por eso te
pido que lo mantengas alejado, ya llegará el momento en que yo le
informe de todo.”
-
- - “Está bien, confío
en que lo hagas, sólo cuídate por favor.”
-
- - “Sabes que siempre
lo hago.”
-
- - “Sigues tan fanfarrón
como siempre, en eso no has cambiado.”
-
- - “¿Qué puedo
decir? Cuando se tiene personalidad, se tiene personalidad.”
-
- - “Supongo.”