"La última Pesadilla" 
Por Doc.exe
Capítulo 10: De la calma a la tempestad
 
Las negras nubes desaparecían lentamente en la distancia mientras las turbinas de la aeronave rompían con el sepulcral silencio de las tierras baldías. Este lugar alguna vez estuvo repleto de vegetación, pero ahora sólo quedan cenizas. No hay ser viviente alguno, sólo una enorme nube de polvo.
 
- Ya estamos por llegar. – Comunicó uno de los pilotos.
 
- Mantengan el curso. – Respondió Nightshade desde su asiento.
 
- Afirmativo.
 
La capitana desvió la mirada hacia la ventana de la aeronave, contemplando la desolación en los alrededores, no pudo evitar llevar su mano hacia el colgante de plata. A su lado se encontraba Vulture. El nuevo líder de la unidad 00 permanecía  con los brazos cruzados en expresión pensativa, Nightshade le volteó a mirar con algo de curiosidad.
 
- Así que... – Dijo tratando de hacer conversación para romper con la monotonía del vuelo. – Tú eres quien ahora está a cargo de la unidad Shinobi, ¿no es así?
 
- ¿Shinobi? – Preguntó Vulture alzando la ceja. – ¿Te refieres a la unidad de fuerzas especiales?
 
- Efectivamente. – Respondió ella. – Es así como sus miembros solíamos llamarla. Por cierto, ¿ya conociste a Hanzo y a Galford? ¿Cómo se encuentran? Hace mucho que no los veo.
 
- Ellos están bien. Te mandan saludos.
 
Nightshade sonrió.
 
- Por favor, cuídalos bien. Ellos dos son como hermanos para mí. – Le dijo con  algo de nostalgia.
 
- Descuida, lo haré. – Respondió con frialdad, desviando la mirada en dirección contraria.
 
- No eres muy sociable por lo que veo. – Comentó ella, algo incómoda por la actitud de su compañero.
 
- No me agrada perder el tiempo en conversaciones inútiles. Un soldado siempre debe mantenerse concentrado en su misión, no más.
 
- Es curioso. – Respondió llevando una mano a su mentón. - Eso se parece mucho a lo que Zero solía decirnos a Anthon y a mí cuando nos entrenaba.
 
Vulture levantó una ceja.
 
- ¿Fuiste discípula de Zero? – Preguntó, levemente extrañado.
 
- Anthon y yo comenzamos en los maverick hunters dentro de la unidad de fuerzas especiales. Zero fue como un padre para nosotros. Muchos de los mejores maverick hunters en la historia fueron entrenados por él, incluyendo a X.
 
- Ya veo... – El capitán pareció irritarse al escuchar el nombre del cazador azul. - Es una lástima lo que le sucedió a Zero, era uno de los mejores combatientes que he conocido. Me sorprende que no hayan desintegrado la unidad después de su desaparición.
 
Nightshade se encogió de hombros.
 
- ¿Qué puedo decir? A Signas le pareció un desperdicio disolver una unidad que durante años había funcionado eficientemente. Además, no creo que a Zero le hubiera gustado que la unidad 00 desapareciera, después de todo, él personalmente reclutó y entrenó a todos sus miembros, hubiera sido injusto que sus esfuerzos se tirarán a la basura. La unidad permanece actualmente como un homenaje hacia él, aunque no se pudieron evitar los cambios en los miembros de su personal, como en mi caso, que me transfirieron a la unidad 28 como capitana.
 
- No pareces muy contenta con eso.
 
- No me malinterpretes, agradezco el ascenso. La paga de un capitán es mejor que la de un teniente, pero hubiera deseado permanecer con Anthon y con mis viejos compañeros en la unidad Shinobi.
 
- Imagino que el cambio de unidades dificultó su relación.
 
- Sí... se puede decir que sí... – Contestó algo desanimada.
 
Vulture la miró por un momento, después desvió la mirada de nuevo. Ambos oficiales permanecieron callados por algunos minutos. Nightshade dirigió su vista hacia los asientos en la parte trasera, observando a Hawk, quien permanecía en una esquina con la cabeza gacha. De vez en cuando levantaba ligeramente la vista y miraba a su hermano de reojo. Parecía que Vulture ni siquiera lo notaba, o al menos disimulaba no hacerlo.
 
- Tu hermano luce verdaderamente apenado. ¿Qué fue lo que pasó entre ustedes?
 
- Eso no es de tu incumbencia. – Respondió el reploid alado con hosquedad.
 
- Por lo menos deberías ir a hablar con él, parece que te admira mucho. – Replicó ella, un poco molesta.
 
- No trates de intervenir en lo que no te importa, Nightshade. En lo que a mí respecta, nunca perdonaré a Megaman X por lo que le hizo a mi hermano. – Dijo sin cambiar de postura.
 
- ¡Bueno! ¡Como gustes! – Contestó la cazadora, fastidiada.
 
Nightshade volteó de nuevo hacia la ventana. Pasaron varios segundos en silencio.
 
– Por cierto, lamento mucho lo de tu prometido. – Dijo Vulture con muy leve consternación en su voz.
 
Nightshade se sorprendió por esas palabras, poco después bajó la mirada, apretando con más fuerza el colgante.
 
- Son cosas de la vida, al menos eso es lo que dicen. Un día están allí y al siguiente desaparecen sin dejar rastro. Es uno de los riesgos de ser un cazador, nunca sabes cuando será tu turno de pasar al otro lado.
 
Vulture la miró de reojo, contemplando los signos de tristeza que se dibujan en su rostro.
 
- Eso no sólo se aplica a los cazadores, sino a todos los reploids. De verdad lo lamento, según tengo entendido, él era un gran peleador.
 
 - Grande es poco para describirlo... – Respondió mientras un destello cruzaba por sus ojos. “Y yo me aseguraré de que su muerte no quede impune.”
 
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En el cuartel de los maverick hunters, la tormenta seguía azotando. Se sentía una enorme agitación en la base, sobre todo por las condiciones de la misión a la zona muerta.
 
- La tormenta está afectando las comunicaciones a larga distancia. Perdimos contacto por radio con los integrantes de la expedición. – Informó Alia.
 
- ¿Qué hay del radar y el posicionamiento vía satélite? – Preguntó Signas.
 
- Negativo. La tormenta está distorsionando la transmisión, no podemos ubicar la posición de la aeronave.
 
- Eso no es buena señal. – Comentó X mientras volteaba hacia Signas.
 
El comandante supremo permaneció en expresión pensativa por algunos segundos, ponderando la situación.
 
- Alia, ¿cuál es la situación de la base?
 
Alia frunció el ceño tras observar los datos que aparecieron en su terminal.
 
- No es nada buena. Los instrumentos indican que la presión atmosférica está descendiendo rápidamente, la tormenta está por arreciar.
 
- Y los miembros de la expedición, ¿cuánto falta para que lleguen al cuadrante?
 
- Si mis cálculos son correctos, ya deben estar a 15 minutos de allí.
 
- Ya veo. Mantenme informado de cualquier cambio en las condiciones ambientales.
 
- Afirmativo.
 
El comandante supremo se volteó hacia el cazador, a X no le agradó mucho la expresión en su rostro, una expresión que reflejaba resignación.
 
- Lo lamento, pero no podemos hacer nada por el momento. Tendremos que esperar a que pase la tormenta.
 
- Una vez que los miembros de la expedición lleguen al cuadrante, se encontrarán sin apoyo alguno hasta que logremos reestablecer las comunicaciones, eso puede tomar horas. - Respondió X, casi en tono de réplica.
 
- Lo sé, pero no nos queda otra cosa que hacer, sólo esperar que la tormenta termine pronto.
 
- Genial, absolutamente genial. – Contestó el cazador con desazón
 
Signas contempló la enorme intranquilidad en el rostro de X.
 
“Esperemos que nada malo suceda mientras tanto.” Fueron los pensamientos del comandante supremo mientras observaba al cazador azul caminar hacia la terminal de Alia.
 
Justo en ese momento, un rayo golpeó directamente la base de los cazadores. Hubo un leve apagón, que aunque sólo duró dos segundos, fue suficiente para estremecer a todo el personal.
 
- ¡Cielos! ¡Eso sí que se sintió fuerte! – Exclamó Blues.
 
- ¡Aumenten la potencia de los escudos! – Ordenó Signas.
 
- Eso disminuirá el rango de alcance de los radares. – Contestó Alia.
 
- No importa, no podemos comprometer la integridad de la base.
 
- Entendido.
 
X permanecía parado al lado de la terminal, aparentemente sin prestar atención al hecho de que Alia estaba tecleando una serie de comandos en el computador. El cazador azul no desviaba la vista del monitor que indicaba la posición de la aeronave. La tormenta en verdad estaba afectando los instrumentos, la pantalla se distorsionaba a cada segundo. Alia levantó la mirada, contemplando la preocupación en el semblante del cazador, que lucía más intranquilo a cada instante.
 
- X, ¿estás bien?
 
- Me preocupan Hawk y el resto de la expedición. Ojalá y no suceda nada grave.
 
- No te preocupes, ya verás que todo saldrá bien. – Le dijo bajando la mirada hacia el monitor de la terminal. En realidad, ella estaba tan o quizá más nerviosa que X, sin embargo lo disimulaba, no deseaba preocupar más al cazador azul.
 
- Eso espero. – Respondió éste con sequedad, su vista aún clavada en el monitor.
 
- Por cierto, aún no me haz explicado que fue lo que sucedió entre tú y Vulture. ¿Por qué te odia de esa manera? Está claro que tiene que ver con que Hawk haya dejado a los Birds of Prey para unirse a la unidad 17, pero aún no lo comprendo del todo.
 
X lanzó un suspiro.
 
- En parte es por ello, Vulture tiene razón, fui yo quien influyó para que Hawk se uniera a los maverick hunters. Eso me hace responsable de que haya abandonado la milicia.
 
- Pero la decisión la tomó Hawk, Vulture no tiene porque tratarte de ese modo.
 
- No se trata sólo del hecho de que Hawk haya abandonado el ejército, Alia, hay mucho más. Vulture fue instruido por antiguos militares que pertenecían a la Repliforce, para él, el honor del soldado es lo más importante, la rendición y la deserción no están permitidas y son vistas como la peor de las deshonras. De allí que Vulture trate tan mal a Hawk. Vulture cree que Hawk lo traicionó cuando renunció al ejército y abandonó a los Birds of Prey, para él aquello fue peor que una puñalada por la espalda: Fue traicionar los ideales bajo los que fue entrenado.
 
- Ya veo. – Respondió Alia, parpadeando al escuchar las palabras de X.
 
- Y sin embargo, esa no es la única razón de su rencor hacia mí. Es algo mucho más grave y tiene que ver con el incidente que ocurrió durante las dos semanas que yo y Zero estuvimos en los laboratorios del campo Midgar.
 
Alia se estremeció al escuchar esas palabras.
 
- ¿Acaso tiene algo que ver con el oficial fallecido?
 
- Así es... – Respondió el cazador con sinsabor.
 
Mientras X continuaba explicando a Alia lo sucedido, Blues y Target permanecían en otra terminal, observando.
 
- ¡Cielos! El capitán y la teniente en verdad lucen preocupados. – Exclamó Target, dirigiéndose a Blues. – ¿Crees que sea verdad aquella historia que nos contó el capitán X, acerca de lo que ocurrió en aquel campo militar?
 
Blues no respondió, no alejaba su mirada del rostro de su líder, parecía que en ese momento era lo único en que podía concentrarse.
 
- ¡Blues! ¡Blues te estoy hablando! –Target empezó a zarandear a Blues, detestaba cuando las personas no le prestaban atención mientras hablaba. - ¡¡¡¡Blues!!!! – Le gritó finalmente, provocando que el cazador casi cayera al suelo del sobresalto.
 
- ¿Eh? ¿Qué? ¿Qué sucedió? – Preguntó desorientado.
 
- ¡Te estoy hablando y no haces caso! ¡¿Qué te sucede?! – Le reprendió Target.
 
- ¡Oh! Lo siento. ¿Qué me decías?
 
- Te preguntaba si crees que sea verdad lo que el capitán X nos contó acerca de lo sucedido en ese campo militar. Suena muy inverosímil para mí.
 
El novato de la pañoleta respondió con una ligera risa.
 
- Créeme, con el capitán X todo es posible.
 
La navegante bajó la mirada, algo consternada.
 
- Pobre Hawk, de verdad lo siento por él. Su hermano lo trata tan mal por causa de ese incidente y no fue culpa suya.
 
Blues se cruzó de brazos.
 
- No puedo decirte mucho acerca de ello, ya que yo aún no me unía a los cazadores cuando eso sucedió. Debo confesar que Hawk muy rara vez comenta algo sobre sus hermanos, aunque por lo que he visto, puedo decir que él de verdad  admira a Vulture. Al parecer, durante todo este tiempo ha tratado de recuperar su confianza.
 
- ¡Pobre Hawk! Debe ser muy duro el intentar obtener el respeto de un hermano al que tanto admiras, más si éste no te considera alguien lo suficientemente capaz.
 
Blues no respondió ante el último comentario, simplemente desvió su vista hacia su capitán. X continuaba hablando con Alia, sin percatarse que la mirada del novato se había clavado en él.
 
“No te lo imaginas, Target, no te lo imaginas...”
 
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La aeronave descendió lentamente en medio del desolado paisaje, levantando algo de polvo al aterrizar. Mientras que en la base de los maverick hunters apenas era media noche, en el cuadrante 12F5877 ya estaba por amanecer. Los tenues rayos del sol coloreaban la planicie con diversas tonalidades de naranja y violeta, brindándole una sepulcral belleza al silencioso lugar. La compuerta de la aeronave se abrió lentamente, emitiendo un sonoro chirrido mecánico que rompió con la quietud de la zona muerta.
 
- ¡A trabajar, muchachos! – Ordenó Nightshade, descendiendo del vehículo a bordo de una Ride Armor.
 
- ¡A la orden!
 
Los seis cazadores fueron los primeros en salir, cada uno de ellos montando una Ride Armor, rápidamente formaron un circulo alrededor de la nave, desde  donde montaban guardia ante la posibilidad de cualquier amenaza, mientras tanto, el resto de la tripulación se encargaba de desempacar el equipo. Un grupo de pequeños Metools descargaba los instrumentos mientras que los científicos se encargaban de instalarlos en el lugar. Los pilotos, por su parte, intentaban reanudar las comunicaciones con la base de los cazadores, sin mucho éxito. La agitación de aquel pequeño grupo de androides podía notarse a varios kilómetros, rompiendo con la monotonía que generalmente imperaba en la zona. Al cabo de algunos minutos ya se había montado un pequeño campamento.
 
- ¿Cuáles son las condiciones del ambiente, JMY? – Preguntó un científico a uno de los investigadores.
 
- Aún falta realizar pruebas, pero mis sensores ya detectan niveles de radiación bastante elevados, profesor Cid.
 
- Ya me lo temía. – Respondió el científico, preocupado.
 
Mientras los científicos terminaban de ajustar el equipo, Nightshade aprovechó para comunicarse con uno de los pilotos por medio de la radio.
 
- Lance, aquí Nightshade. ¿Han logrado reestablecer las comunicaciones con la base? Cambio.
 
- “Negativo, capitana. Hay demasiada interferencia, seguiremos intentando, pero creo que tardaremos poco más de una hora.”
 
“¡Maldición” Pensó la oficial, mordiéndose el labio.
 
- Sólo infórmenme tan pronto consigan algo.
 
- A la orden, señor. Cambio y fuera.
 
- Bueno, no nos queda de otra más que empezar con el operativo. – Dijo dirigiéndose a Vulture.
 
- Es demasiado arriesgado. La situación puede complicarse sin el apoyo de la base.– Comentó el capitán con actitud impasible.
 
- Lo sé, pero no tenemos otra opción.
 
Nightshade llamó al resto del equipo para darles las ordenes de la misión.
 
- JMY y B1Y, permanezcan en el campamento y analicen el área, infórmenos de cualquier anomalía que se detecte. Wedge y Biggs se quedarán con ustedes y montarán guardia alrededor de la aeronave. El resto de nosotros iremos a explorar.
 
- A la orden, capitana. – Respondieron todos al unísono.
 
Nightshade se dirigió hacia donde se hallaban el profesor Cid y BOB, los dos científicos que acompañarían a los cazadores durante la labor de exploración. Estos ya se encontraban a bordo de un par de Ride Armors.
 
- ¿Qué opina usted, profesor? ¿Cree que hallemos algo?
 
El científico miró en dirección de la árida planicie.
 
- No sabría que decirle, capitana. Para ser sincero, me cuesta trabajo creer que  en un lugar como este haya algo que esté emitiendo esas señales, pero sea lo que sea, no dudo en que lo encontraremos.
 
- Eso espero profesor.
 
El profesor Cid era el único de los investigadores al que se le podía diferenciar a simple vista. Era un reploid de cabello castaño claro, casi rubio, el cual llevaba acomodado en una cola de caballo. Su apariencia era la de un hombre de edad madura, si fuera humano tendría alrededor de cuarenta años. Portaba unos lentes de vidrio grueso que impedían ver el color de sus ojos.
 
Nightshade se aproximó a Mike, quien iba a bordo del Centurión.
 
- ¿Y bien? ¿Qué tal funciona?
 
- Todos los sistemas funcionan perfectamente, aunque me siento un poco raro a bordo de este armatoste.
 
La capitana rió ligeramente.
 
- ¡Ja! Sólo esperemos que el juguete de Douglas cumpla con todo lo prometido.
 
Terminada la instalación del campamento, las Ride Armors formaron un pequeño convoy, con Vulture y Nightshade al frente del grupo.
 
- Regresaremos en un par de horas. Mantengan comunicación por radio en todo momento e infórmenme inmediatamente de cualquier percance.
 
- Como usted ordene, capitana. – Respondió Wedge, haciendo el saludo militar.
 
- Démonos prisa, francamente, este lugar me da mala espina. – Le comentó Nightshade a Vulture en voz baja.
 
Vulture se ahorró el comentario. La preocupación de Nightshade tenía buenos fundamentos, el ambiente que se percibía en el área parecía el de un cementerio. Había una quietud y una calma de lo más incómodas. El silencio que imperaba en la zona muerta, en lugar de brindar tranquilidad a los maverick hunters, les provocaba mayor nerviosismo. Un silencio de esa magnitud, tan absoluto, tan profundo, parecía extenderse infinitamente por todo el cuadrante, ni siquiera el viento producía sonido alguno al levantar polvo en las llanuras. Era el silencio propio de un lugar completamente desolado, en el que no existe ser viviente alguno.
 
- No perdamos más tiempo. ¡Equipo, avancen!
 
A la orden de la oficial, las Ride Armors comenzaron a caminar en tropel. Los sonidos mecánicos que emitían sus extremidades eran como música para los sistemas auditivos de algunos miembros del equipo, quienes ya no podían soportar el lúgubre silencio. Hawk se hallaba en la parte posterior del grupo, parecía haberse quedado rezagado.
 
- ¡Date prisa, Hawk! ¡No te quedes atrás! – Le llamó Nightshade.
 
- ¡Sí, capitana!
 
El novato de la unidad 17 no apartaba la vista de su hermano mayor, quien se encontraba al frente. Éste ya se había percatado de la forma como su hermano lo miraba, sin embargo, no parecía inmutarse. Permanecía con la vista fija en el frente, su semblante recio e inalterable, sin darle la menor importancia al gesto de súplica de su hermano.
 
Hawk bajó la cabeza, se sentía avergonzado, no sabía que hacer o que decir. ¿De qué manera podría congraciarse con Vulture? Parecía que no existía modo de lograrlo. Los recuerdos de aquél incidente regresaban a su mente con velocidad. Aún cuando los otros miembros de los Birds of Prey no lo responsabilizaban por lo sucedido, eso a Hawk no le importaba, se sentía culpable, bastante culpable. El remordimiento le corroía las entrañas, como si fuera ácido puro. Sabía que tenía una deuda con Vulture, lo que no sabía era si podría pagársela algún día.
 
El grupo siguió su marcha a través de las desoladas llanuras del cuadrante. Sin que los cazadores se percataran de ello, a lo lejos un pequeño insecto cibernético había captado todos sus movimientos con una cámara miniatura.
 
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“Este es el lugar, no puedo equivocarme.“ Pensó Zero mientras examinaba los alrededores. “Cuadrante 00E4679, a 14 metros de altura y 8 de profundidad, tiene que ser aquí.”
 
El sitio en que se encontraba parecía un laboratorio antiguo, el cual llevaba bastante tiempo de haber sido abandonado. El lugar estaba en ruinas, a Zero le sorprendía que no se hubiera derrumbado todavía. El cazador carmesí empezó a remover los escombros, esperando encontrar alguna pista de lo que tanto había buscado. Al cabo de algunos minutos, encontró un pasadizo oculto tras una pared falsa. El pasadizo conducía a un túnel de mayor tamaño, al examinar el lugar con sus sensores de energía, Zero registró extrañas lecturas que parecían provenir del interior del túnel.
 
“Mmm... Bastante peculiar. Según el informe que recibí, el Dr. Cain cerró este lugar después de extraer la cápsula. Desde entonces el sitio ha estado completamente abandonado, nadie había regresado aquí antes que yo. Entonces, esas señales de energía sólo pueden significar...”
 
Con la esperanza de haber encontrado la pista que buscaba, Zero inició su marcha a lo largo del túnel. El pasadizo se volvía más amplio conforme avanzaba, Zero se percató de que había cableado eléctrico corriendo a lo largo de las paredes, las cuáles estaban hechas de concreto.
 
“Será mejor que tenga cuidado, no creo que este lugar haya permanecido oculto  por tanto tiempo sin un buen sistema de seguridad. Puede haber trampas por aquí y definitivamente no quiero volver a sufrir lo de la vez pasada.”
 
El cazador avanzaba sin percatarse de que el objetivo de una cámara oculta en la pared se había posado sobre él. Una serie de sensores escondidos a lo largo del túnel comenzaron a examinarlo.
 
“¡ALERTA! ¡ALERTA! FIRMA DE ENERGÍA DESCONOCIDA. INTRUSOS DETECTADOS”
 
Ese fue el mensaje que apareció en la pantalla de un computador. Una serie de compuertas ocultas a lo largo del túnel comenzaron abrirse, revelando una serie de ametralladoras listas para disparar.
 
- ¡Ja! Lo suponía – Exclamó Zero al tiempo que las ametralladoras abrían fuego en su contra.
 
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“La serie Birds of Prey fue uno de los proyectos más ambiciosos de los laboratorios Cain. No es para menos, ya que representan un tributo directo a los esfuerzos del Dr. Cain por mejorar el desempeño de los maverick hunters.”
 
Blues recordaba el relato que X le narrara a él y a Target un par de horas atrás. El novato argumentaba estar agotado después de un arduo día de trabajo, así que solicitó permiso para retirarse del centro de mando y dirigirse a las barracas. Mientras caminaba por los pasillos de la base, a su memoria acudían las palabras de X, acerca del origen de su (otrora) mejor amigo Hawk.
 
“Como ustedes saben, las armaduras que yo utilizo para pelear me permiten incrementar mis capacidades de combate a niveles exponenciales, no existe ningún otro reploid que sea capaz de emplearlas. Por ello, en sus últimos años de vida, el Dr. Cain realizó toda una serie de estudios en torno al diseño de mis armaduras de combate, y por casi una década trató de desarrollar copias para uso de los maverick hunters. No obstante, el secreto tras la construcción de las armaduras es todo un misterio. El doctor esperaba que al agregar un elemento como éste al arsenal de los cazadores, la eficiencia de la organización aumentara y el número de bajas durante los ataques maverick fuera reducido, pero hasta el final de la guerra de Repliforce, todo intento por imitar las capacidades de estas armaduras había resultado en un rotundo fracaso. No es para menos, más del 60% de los componentes de las armaduras tiene cerca de 100 años de antigüedad, mientras que el resto es completamente desconocido, ello dificulta encontrar materiales que les asemejen en sus propiedades. Por si fuera poco, una buena parte de los mecanismos que permiten el funcionamiento de las armaduras presenta un nivel de tecnología muy inusual, es tan avanzada para la época en que fueron construidas, que por un tiempo el Dr. Cain llegó a pensar que el Dr. Light había recibido ayuda extra-terrestre para fabricar semejantes trajes de batalla.”
 

Blues sonrió en sus adentros, tal vez la teoría del Dr. Cain no resultaba tan disparatada después de todo...

 

“No fue sino hasta que Alia logró duplicar la armadura Nova, que los laboratorios Cain encontraron la manera para desarrollar una armadura con capacidades semejantes a las que fueron creadas por el Dr. Light. Desgraciadamente, el proceso resultaba tan complicado de repetir a nivel industrial, que los laboratorios sólo pudieron desarrollar 4 armaduras. Estas fueron destinadas a un cuerpo especial de reploids, los cuales fueron construidos específicamente para vestirlas. Así nació la serie Birds of Prey, de la cual Hawk es el prototipo número 4. Este grupo de reploids posee capacidades especiales que los convierten en toda una unidad de combate elite. Aún sin las armaduras, sus habilidades los transforman en peleadores de alto nivel. Gran parte de la información sobre ellos es confidencial, pero tal como lo pueden apreciar por las habilidades de Hawk, no cabe duda que todos sus miembros son excepcionales. Desgraciadamente, el Dr. Cain no vivió lo suficiente para ver su nacimiento.”
 
Blues recordaba la indignación que apareció en el rostro de X al narrar lo que sucedió después de la construcción de los Birds of Prey.
 
“...El Dr. Cain había especificado en su testamento que deseaba que los Birds of Prey se integraran a los maverick hunters como una nueva unidad especial, pero al Dr. Andrews, jefe del Supremo Consejo de Regencia, no le importó contrariar sus últimos deseos y asignó a la unidad entera a una subdivisión del ejército que antiguamente pertenecía a la Repliforce. Zero y yo fuimos llamados a asistir a las pruebas preeliminares de los Birds of Prey, realizadas en el Campo Midgar, unas semanas antes de que la Crisis de Eurasia comenzara...”
 
El novato entró a su cuarto, las luces de la habitación estaban apagadas, Blues quedó en penumbra tan pronto la puerta se cerró tras él. Una verdadera atmósfera de apatía se respiraba en la habitación. Con pesadez, se retiró el casco y caminó hacia su cápsula de hibernación, sentía que no estaba solo, había alguien más en la estancia.
 
- Ha pasado tiempo... – Dijo el reploid, sin voltear hacia la presencia que se encontraba a sus espaldas.
 
- Así parece. – Comentó un individuo cuyo cuerpo parecía desprender un extraño brillo azulino. Su figura era etérea, como si se tratara de un fantasma, su voz sonaba hueca, parecía no proceder de ningún lugar.
 
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- ¡Hawk, está a tu merced! ¡Ya lo tienes!
 
- ¿Qué estás esperando Hawk? ¡Acaba con él!
 
- No... No puedo hacerlo...
 
- ¡¿Qué diablos te sucede?! ¡Elimínalo de una vez!
 
- Es sólo que... yo...
 
- ¡Vulture! ¡Cuidado! ¡Tras de ti!
 
- ¡¿Pero qué...?!
 
El sonido del disparo resonó a través del pasillo, mientras un torrente de fluidos rojo oscuro se derramaba por el suelo...
 
- ¡Hawk, apresúrate! ¡No te quedes atrás! – Llamó Nightshade al novato de la unidad 17. El gritó de la capitana sirvió para despertar a Hawk del ensueño en que se encontraba.
 
- ...Sí, ya voy. – Respondió con voz trémula.
 
“Ese recuerdo...” El novato pensaba con cierto pesar en el incidente en el campo Midgar. Lo que sucedió allí lo marcó de por vida.
 
Nightshade observaba al novato mientras éste avanzaba a bordo de su Ride Armor, se veía muy distraído. Vulture, por su parte, seguía con su actitud arisca hacia Hawk. Ya le había dicho por tercera vez a Nightshade que no le importaba en lo más mínimo lo que le sucediera a su hermano.
 
Los miembros del equipo de investigación seguían inspeccionando los alrededores del cuadrante 12F5877, habían llegado hasta una zona rocosa. El lugar estaba repleto con los restos de construcciones destruidas. Mike abría camino entre los escombros usando el cañón del Centurión.
 
- ¡Vaya! Esa cosa en verdad es útil. – Comentó el profesor Cid.
 
- Profesor, las lecturas de energía se vuelven más intensas en esta área. Debemos estar cerca de la fuente. – Indicó BOB.
 
- Eso es buena señal. – Comentó Nightshade. – Muy bien, equipo, ¡sepárense! Así cubriremos más terreno.
 
Los 4 cazadores y los 2 científicos se dispersaron, removiendo los escombros en busca de alguna pista.
 
- ¡Esto es ridículo! – Comentó BOB. – Ni siquiera sabemos que es lo que estamos buscando.
 
- Lo sabrás cuando lo encontremos. – Respondió Vulture con hosquedad.
 
- ¡Capitán! ¡Creo que encontré algo! – Gritó Mike.
 
Los otros reploids instantáneamente se dirigieron hacia donde se encontraba el piloto del Centurión. Al parecer, Mike había encontrado un cráter a ras del suelo.
 
- Los sensores del Centurión detectan humedad en el fondo. Parece ser la entrada a un río subterráneo. – Dijo Mike, examinando los alrededores del agujero.
 
- No me sorprendería que así fuera. – Comentó el profesor Cid. - Si mal no recuerdo, cerca de aquí había una zona agrícola. Hace poco vi los restos de un acueducto, probablemente extraían agua para los cultivos de este río.
 
- Las lecturas de energía parecen aumentar en el interior de la caverna. Tal vez este lugar nos conduzca hacia lo que está produciendo esas señales. – Señaló BOB.
 
- Tal vez, pero no es prudente avanzar sin precaución. – Opinó Vulture.
 
- Lo mejor será que me comunique con el cuartel para informarles de lo que hemos descubierto. - Nightshade trató de comunicarse de nuevo con la base de los cazadores... nada, sólo se escuchaba estática por la radio. - Parece que seguimos sin apoyo.
 
Nightshade intentó comunicarse entonces con la aeronave en el campamento, nuevamente el resultado fue desalentador.
 
- ¡¿Qué demonios está pasando en este lugar?! – Se preguntó, frustrada.
 
- Capitana, no podemos seguir retrasando la labor de exploración. – Comentó el profesor Cid.
 
- Ya lo sé, doctor, pero puede ser peligroso si investigamos ese túnel sin las medidas apropiadas.
 
- Es cierto, además, no es prudente que todos entremos al túnel. – Agregó Vulture.
 
- En ese caso,  lo mejor será que dos miembros del equipo esperen aquí mientras el resto investiga. Así tendremos apoyo en caso de emergencia. – Recomendó el profesor.
 
Una idea cruzó rápidamente por la mente de Nightshade.
 
- En ese caso, Vulture, tú y Hawk son los más fuertes del grupo, pueden esperar aquí mientras el resto descendemos por el túnel. Vayan por refuerzos en caso de que suceda algún percance.
 
Los dos hermanos casi se caen de la Ride Armor al escuchar aquello.
 
- ¡P-pero, capitana...!
 
- Es una orden, Hawk. – Nightshade respondió rápidamente antes de que el nervioso novato replicara.
 
- ¡¿Qué estás tramando, Nightshade?! – Le reclamó Vulture, bastante molesto.
 
- ¿Y quién está tramando algo? – Contestó la capitana con expresión pícara. – Sólo me parece que es una buena oportunidad de que tú y tu hermano conversen un poco.
 
- ¡Nosotros no tenemos nada de que hablar! – Replicó Vulture, volteando en dirección contraria a Hawk.
 
- Es una orden Vulture.
 
El aludido gruñó algo por lo bajo antes de responder con un sonoro “¡Qué más da!”
 
- Bueno, no perdamos más tiempo. Equipo, prepárense, vamos a descender.
 
El grupo de Ride Armors rodeó el cráter, Mike disparó un gancho sujeto a un cable de acero, mismo que se afianzó en una roca. Asistidos por el cable, las 4 máquinas saltaron una por una al interior del túnel. Nightshade fue la última en descender.
 
- Buena suerte, capitana.
 
- Gracias, Hawk, y buena suerte a ti también con ya sabes que. – Nightshade le guiñó el ojo a Hawk, éste se ruborizó un poco. Vulture, por su parte, se cruzó de brazos, mirando en dirección contraria.
 
Los dos hermanos fueron los únicos que quedaron en el lugar. El cazador de la unidad 17 permaneció mirando a su hermano mayor por algunos segundos.
 
- ¡¿Qué?! ¿Tengo algo en la cara? – Replicó Vulture con rudeza.
 
- Vulture... es que... yo...
 
- ¡Déjate de estupideces, Hawk! Ya te lo dije antes: ¡No tenemos nada de que hablar!
 
- Sí... está bien...
 
Hawk se alejó lentamente de Vulture, dio un último vistazo a su hermano antes de centrar su vista en el horizonte.
 
Las acciones de los miembros del equipo de exploración no pasaron desapercibidas. El insecto mecánico los seguía vigilando.
 
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Precisamente, en algún lugar cercano al cuadrante 12F5877, cierto par de científicos recibían una buena reprimenda después de que su amo observara las imágenes que el insecto había captado.
 
- ¡¡¡Idiotasss!!! Penshé que habían tomado las medidas preventivas necesarrias. ¡¡¡Mirren!!! ¡Por su incompetencia, los maverrick hunters están a punto de encontrar el primerrr prototipo!
 
La criatura gritaba enardecida mientras usaba sus tentáculos para dar potentes latigazos al par de reploids.
 
- P-por favor, amo... tenga misericordia... – Imploró el regordete, mientras la bestia empezaba a estrangularlo con uno de sus tentáculos.
 
- Nosotros... no imaginábamos que los maverick hunters la buscarían en ese cuadrante... – Dijo el alto, que apenas podía hablar después de la salvaje golpiza que había recibido.
 
- ¡¡Parr de imbéciles!! Era obvio que sosspecharrían de ese cuadrante en primerrr lugar, en una zona desolada algo que produshca señales tan intensas no puede pasar dessapercivido.
 
El monstruo se preparaba a ultimar al par de incompetentes que le habían fallado, no obstante, fue detenido por una voz muy peculiar.
 
- Deberías tratar mejor a tus lacayos. Créeme, te lo digo por experiencia, la violencia física como forma de castigo no es muy útil que digamos, en lugar de servir para que escarmienten, lo único que logra es que se vuelvan más estúpidos de lo que ya son. Además, no querrás deshacerte de ellos tan pronto, en esta época es difícil encontrar buena servidumbre.
 
- ¿Issoc? – La bestia se sorprendió tanto de ver al susodicho en su escondite que soltó al par de reploids que tenía atrapados en sus tentáculos. Los dos científicos quedaron en el suelo, doliéndose, la criatura avanzó hacia el reploid anciano, ignorando los lamentos de su par de sirvientes.
 
- ¿Qué hachess aquí? ¿Cómo encontrasste este lugar?
 
- Eso no importa ahora. Lo que puedo ver es que necesitas ayuda para deshacerte de tu problema de maverick hunters.
 
- ¡¡Esso no es de tu incumbencia!!
 
- ¿En serio? – Preguntó Isoc burlonamente. – Yo no lo creo así. En lo que a mí respecta, si fracasas con tu parte del plan, todo nuestro esfuerzo se irá a la basura.
 
La criatura meditó un momento sobre las palabras del científico.
 
- ¿Qué ganarrás tú a cambio de tu ayuda? – Preguntó con desconfianza.
 
Isoc respondió en el mismo tono burlón.
 
- ¡Oh! Nada en especial. Precisamente venía a pedirte algunos materiales que necesito para completar mi parte del trato, pero ante la urgencia en la que te encuentras, creo que podemos ayudarnos mutuamente.
 
- ¿Qué eshz lo que sugierres?
 
Isoc se acercó al monitor, donde se observaban los movimientos de los maverick hunters.
 
- Lo que necesitas para deshacerte de esa plaga es un buen exterminador, pero no a ese par de inútiles. – Dijo señalando al par de científicos que seguían malheridos en el suelo. – Sino a alguien de confianza. Alguien que pueda eliminar a los maverick hunters sin muchos problemas, y lo mejor de todo, sin ser detectado. Precisamente tengo al individuo perfecto para la misión.
 
- ¿De quién hablass? – Preguntó el monstruo, receloso.
 
- Habló de alguien verdaderamente excepcional, deberías haberlo visto en acción, él solo pudo eliminar a uno de los mejores peleadores de los maverick hunters. Su construcción a decir verdad fue por error, él es resultado de un experimento fallido. Después de que sus creadores se deshicieran de él, yo lo encontré y lo protegí. Lo mantuve en un lugar seguro hasta hace unas semanas, cuando tuve oportunidad de realizar pruebas de campo. Debo decir que sus capacidades me dejaron atónito, él es el más indicado para deshacerse de esos molestos cazadores.
 
- ¿Y cómo estás tan segurro de que tendrá écshito?
 
- Confía en mí, lo tendrá. Mientras él se encarga de los maverick hunters, sugiero que mandes a tu par de achichincles a que remuevan la bomba de ese lugar, no querrás que los cazadores envíen una nueva unidad a investigar.
 
- Sssí. Supongo que estásss en lo cierto.  ¡Glitch! ¡Bounce! Vayan porr la bomba.
 
Mientras el anciano y la criatura hablaban, Glitch ayudaba a Bounce a levantarse, ninguno de los dos estaba en buenas condiciones como para cumplir con el encargo de su amo. Isoc caminó hacia el par de científicos.
 
- Será mejor que se apresuren a remover la bomba, me tomé la libertad de enviar por anticipado a mi protegido, y créanme, no querrán toparse en su camino mientras se está divirtiendo con los maverick hunters, je, je...
 
Algo en la sombría expresión del reploid anciano realmente hizo temblar a los dos científicos.
 
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El tiempo pasaba tranquilamente en el campamento de la zona muerta, no había sucedido nada fuera de lo común. Los pilotos intentaban reanudar las comunicaciones con la base, mientras que los dos científicos examinaban los alrededores y analizaban muestras de las rocas y del suelo. Los dos maverick hunters que habían quedado en el campamento seguían montando guardia en la cercanía, uno al norte y el otro hacia el sur. Biggs bostezó, aburrido de lo tranquila que estaba resultando la misión.
 
- No sé porque la capitana nos dejó aquí. Esto empieza a resultar monótono. – Le comunicó a Wedge por la radio.
 
- “Lo sé, pero no hay nada que podamos hacer. Ordenes son ordenes.”
 
- Estoy de acuerdo, pero desearía que tuviéramos algo más de acción. No te parece que las cosas serían más interesantes si de verdad hubiera una emergencia aquí.
 
Wedge le replicó con dureza.
 
- “¡No digas estupideces! Lo menos que necesitamos son problemas. Francamente, este lugar no me agrada para ser mi tumba.”
 
- Está bien, está bien. No te enfades, yo sólo decía que las cosas podrían estar más entretenidas por aquí, eso es todo.
 
El cazador no se había percatado de ello, pero no se encontraba solo. Cerca de él había cierta presencia merodeando los alrededores. La criatura se movía con gran agilidad entre las rocas cercanas al campamento, con su vista fija en el reploid.
 
- Por cierto, ¿qué no fue en el cuadrante vecino donde emboscaron al capitán Anthon?
 
- “Sí... creo que sí.”
 
- Ese maverick debió ser un verdadero demonio. No me imagino que clase de criatura pudo vencer al capitán.
 
- “No lo sé, pero espero que no vuelva a aparecer.”
 
- ¿Tú crees que esa cosa siga por aquí? ¿Qué tal si se encuentra en este mismo cuadrante?
 
- “Biggs, por favor, no digas eso... me estás poniendo nervioso...”
 
- ¡Oh! Vamos, Wedge. ¿No me digas que tienes miedo?
 
- “Este cuadrante no me gusta nada... tú lo sabes...”
 
Biggs empezó a reír en forma socarrona.
 
- Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja... ¡Oh! El pobre y pequeño Wedge tiene miedo de la zona muerta. Pobre, pobre pequeño, será mejor que su mami lo lleve a su cama y lo arrope, no sea que los malvados monstruos lo atrapen.
 
- “¡Vamos, Biggs! ¡No es gracioso!” – Replicó por la radio un Wedge bastante irritado, sin embargo, ello sólo alentó a su compañero a seguir burlándose.
 
- ¡Wedge es un gallina! Cloc, cloc, cloc, cloc... ¡Pobre! ¡Pobre pequeño! Llamen a su mami urgentemente, parece que está por orinarse en los pantalones.
 
- “¡Cállate!”
 
Biggs estaba tan ocupado burlándose de Wedge, que no notó como se aproximaban a él lo que parecía ser un grupo de tentáculos.
 
Wedge, por su parte, ya estaba más que harto de las burlas del otro cazador.
 
- “Biggs, sigues con eso... y le diré al capitán X que has estado robándote la ropa interior de la teniente Alia de la lavandería...”
 
La amenaza hizo reflexionar a Biggs.
 
- ...Está bien, está bien, me calmaré.
 
El maverick hunter no era tonto, sabía lo que le esperaría si X se enteraba de lo que había estado haciendo en su tiempo libre. Mientras reflexionaba, uno de los tentáculos empezó a trepar por encima de su Ride Armor, a la luz del sol era casi transparente.
 
- Wedge, en verdad, eres un cobarde... ¿Pero qué demo...? ¡¡Wedge!! ¡¡¡Auxilio!!!
 
- “¡Oh, no! No me engañaras, sé que este es sólo otro de tus trucos para asustarme y burlarte de mí.”
 
- ¡¡Wedge!! ¡Habló en serio! ¡¿Qué diablos es esta cosa?!... ¡Oh! ¡No!... Wedge... de prisa... ¡¡¡Ayúdame!!!
 
- “Biggs, necesitas mejorar tus dotes artísticas, ese grito sonó más fingido que nada.”
 
- ¡¡¡¡¡Wedge!!!!!
 
Repentinamente la transmisión se cortó, Wedge ya sólo escuchaba estática por su radio.
 
- ¿Biggs?... Responde, aquí Wedge... No es gracioso, Biggs... ¡Biggs!...¡Responde de una buena vez!
 
No pasó mucho antes de que Wedge escuchara una explosión en el extremo norte del campamento. Por encima de la aeronave se alcanzó a observar una enorme cortina de humo.
 
- ¡¿Pero qué demonios...?!
 
- ¡Wedge!
 
Los dos científicos que se habían quedado en el campamento corrieron presurosos hacia el maverick hunter.
 
- ¿Qué sucedió? ¿Y esa explosión? – Preguntó JMY, bastante preocupado.
 
- No... no lo sé... – Wedge se hallaba tan nervioso como los científicos. Al parecer, su amigo no estaba bromeando después de todo.
 
- Tienes que hacer algo. – Le dijo B1Y.
 
- C-cierto... M-muy bien, ustedes regresen a la aeronave y comuníquense con la capitana Nightshade. Y-yo iré a investigar.
 
Mientras los dos científicos acataban la orden, Wedge se armó de valor y se dirigió hacia donde momentos antes se encontrara su compañero.
 
“Biggs, si esta es otra de tus bromas, juro que esta vez no te la vas a acabar... Ya verás lo que te hará el capitán X...”
 
Cuando llegó al lugar, quedó boquiabierto, la Ride Armor de su amigo había sido destruida y estaba incendiándose. Cerca de allí se hallaba un cuerpo tirado en el piso.
 
- ¡Biggs!
 
Wedge bajó de su Ride Armor y corrió rápidamente hacia donde se hallaba su compañero, o mejor dicho, lo que quedaba de él. Dos de sus extremidades habían sido arrancadas de su cuerpo, lo mismo que su cabeza. En su torso había una serie de heridas que sorprendieron a Wedge: Consistían en una especie de surcos que recorrían el cuerpo del hunter caído formando espirales, el agresor había utilizado algún tipo de arma que había derretido la piel y la armadura de Biggs para formarlos.
 
Wedge se acercó a la cabeza de Biggs y la tomó en sus manos, quedando horrorizado al verla. Su rostro estaba irreconocible, la piel sintética se había fundido dejando una mancha de silicón sobre una serie de circuitos quemados. Wedge sintió tanta repugnancia que arrojó la cabeza de su amigo lejos, al tiempo que empezaba a retroceder lentamente hacia su Ride Armor, no sin antes mirar en todas direcciones, tratando de cerciorarse si aquello que había atacado a Biggs se encontraba cerca de allí. Más allá del hecho de que “eso” hubiera aniquilado a su compañero, lo que realmente aterraba a Wedge era que ese tipo de heridas ya lo había visto antes... en el cuerpo del oficial que sucedió a Zero como líder de la unidad de fuerzas especiales...
 
De repente escuchó algo parecido a un zumbido. Wedge, siendo el cobarde que era, no tardó en lanzar un potente grito, al tiempo que corría aterrorizado hacia su Ride Armor. Sin embargo, antes de que pudiera alcanzarla, el mecha explotó violentamente, lanzándolo por el aire varios metros. Wedge se reincorporó con dificultad, observando como algo parecía surgir de entre las llamas de la Ride Armor. El cuerpo de la criatura era traslúcido, apenas se podía distinguir su silueta en medio de las flamas. El cazador le miró asustado, repentinamente sintió como algo empezaba a tirar de su pierna, arrastrándolo hacia los restos de la Ride Armor.
 
- ¡¡No!! ¡¡¡Por favor!!! ¡Se lo suplico! ¡¡¡Tenga misericordia!!! – Wedge gritaba y suplicaba mientras una mueca de terror desfiguraba su rostro, una serie de tentáculos empezaron a envolverlo, disolviendo la piel de su cara al contacto.
 
- ¡¡¡¡¡AAAAHHHHHHH!!!!! – El terrible alarido pareció haberse escuchado en toda la zona muerta.
 
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- Con eso tendrán. – Dijo Zero con una sonrisa mientras despachaba a la última ametralladora. No le costó ningún trabajo repeler sus disparos usando su sable y destruirlas por medio de su Z-Buster. Zero se acercó a una de ellas y comenzó a examinarla.
 
“Mmm... no parecen tan peligrosas que digamos. No creo que sean la única defensa por aquí, deben ser sólo el comienzo.”
 
Un mensaje en rojo apareció en la pantalla de la computadora que había accionado las ametralladoras contra Zero.
 
“PRIMERA LÍNEA DE DEFENSA TRASPASADA. ACTIVANDO AL ROBOT GUARDIÁN.”
 
Un par de ojos amarillos se encendieron en medio de la oscuridad del túnel.
 
Zero continuaba su camino a través del pasadizo, de repente escuchó el sonido de una compuerta abriéndose.
 
- ¡Excelente! ¿Y ahora qué?
 
El hunter carmesí no tardó en descubrirlo, pues una esfera de color verde salió disparada en su contra.
 
- ¿Pero qué...?
 
A Zero no le costó trabajo esquivar la esfera, la cual chocó contra una pared, liberando una especie de red que quedó incrustada al muro.
 
- Necesitarán mucho más que eso para detenerme. – Se jactó Zero, sin darse cuenta que una segunda red venía en dirección suya. Mirando el proyectil de reojo, el cazador dio un rápido giro con su sable, partiendo en dos la red.
 
- Muy bien. ¡Quien quiera que seas, será mejor que te dejes de juegos y me enfrentes de una buena vez! ¡Me estoy cansando de esto! – Gritó Zero hacia la oscuridad.
 
El par de ojos amarillos destellaron, instantáneamente una serie de rejillas se abrieron a lo largo del pasadizo, liberando un torrente de gas, el cual no tardó en inundar el túnel.
 
- ¿Gas lacrimógeno? ¡Ja! Deberías saber que esto no funciona con los reploids. – Gritó el cazador mientras avanzaba entre la neblina con todos sus sentidos alerta.
 
No muy lejos de él escuchó un sonido de golpeteo. Rápidamente, una pinza mecánica salió de entre el gas, el maverick hunter no tardó en evadirla y cortarla de un sablazo.
 
- ¡Te dije que te dejarás de juegos!
 
Desgraciadamente, lo que el cazador no vio venir fue un tercer proyectil en forma de esfera, el cual lo golpeó envolviéndolo en una red. Zero intentó liberarse, pero la red empezó a producir descargas eléctricas ante sus forcejeos.
 
- ¡Argh!... ¡Cobarde! ¡Muéstrate de una vez! – Zero gritó mientras seguía forcejeando.
 
Una silueta salió de entre el gas que ya empezaba a disiparse. Zero reconoció un voluminoso robot de color verde, el cual llevaba una especie de bazooka en el hombro. Su diseño era antiguo, pero su tamaño le brindaba un aspecto temible. Sus ojos amarillos se posaron en el indefenso reploid, que yacía en el suelo todavía envuelto en la red. El robot se acercó a Zero contoneándose, como jactándose de su victoria, el hunter le miró furtivamente mientras se aproximaba.
 
- ¿Con qué eras tú? Bueno, supongo que ya te habrás divertido lo suficiente, ¿no? – Le dijo Zero con una sonrisa confianzuda, el voluminoso autómata asintió. – Es una lástima... ¡Porque esta fiesta apenas comienza!
 
Para sorpresa del robot, Zero se liberó de la red utilizando su sable. Casi instantáneamente embistió al guardián, que intentó defenderse disparando otra red con su bazooka, sin embargo, a Zero no le costó ningún esfuerzo esquivar el disparo e inutilizar el arma con un rápido sablazo. El robot contraatacó usando la pinza de su brazo izquierdo, logrando sujetar al hunter por la cintura, acto seguido, lo estrelló violentamente contra la pared del túnel.
 
- ¡Ugh!... Si que eres fuerte amigo... – Dijo el cazador, colocando sus manos sobre la pinza que aún lo mantenía sujeto. – ...Pero no lo suficiente.
 
Zero empezó a apretar la pinza c