- "La última Pesadilla"
- Capítulo
11
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- “X... X...”
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- “¿Quién...?
¿Quién está allí?”
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- “Despierta
X... despierta...”
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- “¿Quién...?
¿Quién me llama?”
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- “Ya es
hora...”
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- “Esa voz...
es... es tan familiar... ¿acaso...?”
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- Abrió los ojos
con dificultad, todo se veía nublado. Burbujas de aire ascendían a
través del fluido verdoso que parecía envolverle. En medio de esa
marea verde alcanzó a divisar dos siluetas que le observaban.
-
- - ¿Está seguro
de esto? – Preguntó uno de los presentes, su voz poseía un
timbre juvenil, parecía tratarse de un adolescente.
-
- - Temo que no
nos queda otra salida. – Respondió su acompañante, cuya voz
denotaba que se trataba de un hombre de edad avanzada.
-
- - Usted dijo que
su sistema de Inteligencia Artificial aún es demasiado inestable,
que aún necesitan hacerse más pruebas... ¿Qué pasará si sucede
algún percance?
-
- - Sé que es
arriesgado... Pero desgraciadamente no tenemos otra opción, él es
nuestra última esperanza.
-
- - Tal vez...
pero aún así, creo que es una decisión precipitada... – La
silueta se aproximó, ahora podía distinguirle con claridad: Era un
muchacho de baja estatura, su apariencia indicaba que se trataba de
un robot, uno bastante antiguo, probablemente de mediados del siglo
XXI. Su rostro era casi infantil, pero en sus ojos resaltaba una
intensa frialdad. Llevaba una bufanda alrededor del cuello y cargaba
consigo un gran escudo, en sus manos sostenía un casco que
destacaba por una visera negra... algo en él le resultó muy
familiar.
-
- - ¡Es realmente
increíble! Demasiado avanzado ...probablemente más que cualquier
otro robot que se haya construido... No, quizás él sea la máquina
más avanzada sobre la faz de la Tierra... – El muchacho volteó
en dirección del anciano. - Si algo sale mal, él podría
convertirse en una amenaza mucho mayor que ese androide rojo.
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- El viejo asintió
con pesadumbre.
-
- - El riesgo es
muy alto, no tienes porque repetírmelo... Pero ahora que Rock ya no
está, él es el único que puede hacerle frente a ese demonio...
– El anciano se aproximó. Al distinguir su silueta en medio del
fluido verde, sintió que se le formaba un nudo en la garganta. Allí
estaba ese hombre al que tantas veces había visto en la forma de un
holograma, tantas preguntas que había deseado hacerle en el pasado,
todas ellas aún sin respuesta...
-
- - Realmente desearía que fuera de otro
modo... – Dijo con tristeza. - Se suponía que él sería el
primero de la nueva generación. Esperaba que el mundo le diera la
oportunidad de vivir de una manera diferente, en una era pacífica,
sin tener que pasar por el mismo sufrimiento que tú y tus
hermanos...
-
- El joven robot
colocó una mano sobre el hombro del anciano, la frialdad en su
rostro se vio atenuada por una expresión más amable, aunque sólo
duro así por unos instantes. Al parecer las palabras del hombre habían
logrado conmoverle, por lo menos un poco.
-
- - Para bien o
para mal, sólo nos queda esperar lo mejor...
-
- - Sí... tal
parece que es todo lo que podemos hacer...
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- “¿...padre?”
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- - ¡Capitán X!
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- - ¿Eh? – La voz
de Blues sacó a X de la ensoñación en que se hallaba.
-
- - Los demás
miembros del equipo de rescate ya están aquí, ¡démonos prisa!
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- - Cierto... ¡En
marcha! – Gritó el capitán de la unidad 17 mientras corría
hacia el telepuerto.
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- “¿Qué diablos
fue esa visión?...”
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- Capítulo 11: Vorágine
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- En algún lugar del
cuadrante 12F5877, un par de reploids alados observaban espantados
una gran explosión a lo lejos.
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- - ¡Santo cielo! ¡Eso
vino del campamento! – Exclamó Hawk al tiempo que volteaba
consternado hacia Vulture.
-
- El hermano mayor no
contestó, simplemente permaneció mirando con recelo en dirección
de la enorme nube de humo. Hawk intentó comunicarse con Nightshade
por la radio. Desgraciadamente la interferencia continuaba, era como
si algo estuviera bloqueando las comunicaciones.
-
- - No puedo
comunicarme con la capitana. ¿Qué es lo que haremos ahora? – Le
preguntó a su hermano, bastante preocupado.
-
- Vulture seguía
mirando hacia el campamento, como si estuviera ponderando la situación.
-
- - ¡Ve a buscar a
Nightshade! ¡Yo iré a investigar! – Respondió tras un par de
segundos.
-
- - ¿Estás seguro
de ir tú solo? Podría ser peligroso...
-
- - ¡No contradigas
las ordenes! – Le contestó toscamente. – ¡Sólo ve!
-
- - E-está bien....
– Hawk suspiró con resignación. - Sólo... cuídate...
-
- - No necesito que
te preocupes por mí. ¡Ve y adviértele a Nightshade! Habrá que
abortar la misión de ser necesario.
-
- - ¡A la orden! –
Hawk se dirigió hacia la entrada del túnel, antes de descender,
miró a su hermano por última vez. – Buena suerte.
-
- Vulture sólo le
miró de reojo. Después de que Hawk se marchara, descendió de la
Ride Armor y con la mirada clavada en el cielo, desplegó sus
majestuosas alas y se elevó por los aires.
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- La cazadora se había
quedado sin habla al observar las marcas en el cuerpo del
investigador. Sujetó con fuerza su colgante de plata, por un
momento sintió que todo le daba vueltas, parecía estar a punto de
desmayarse. Esos surcos de metal fundido sobre la armadura del científico
provocaron que esa horrenda imagen regresara a su mente... Aquel
valiente guerrero, de los mejores cazadores de la unidad 00, siempre
con esa sonrisa confianzuda en el rostro... uno de los más
confiables discípulos de Zero, a quien decidió dejar a cargo de la
unidad en caso de que algo le sucediera... “¿Cómo pudo terminar
de esa manera tan horrible? ¿quién pudo hacerle algo así?”, las
preguntas de los azorados miembros de la unidad de fuerzas
especiales, tras descubrir el cadáver de su jefe, volvieron a hacer
eco en la mente de la reploid.
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- - ¡Capitana! –
La voz del piloto del Centurión la sacó de sus pensamientos.
-
- - ¿Qué sucede?
– Preguntó Nightshade.
-
- - ¡Se aproximan!
– Respondió Mike, señalando en dirección del río subterráneo.
-
- Las aguas se sacudían
violentamente, los tres reploids las observaban expectantes. Mike
empezó a cargar poder al máximo en el cañón láser del Centurión.
Al cabo de unos segundos, una miríada de tentáculos se levantaron
sobre el río.
-
- - ¡Santo cielo!
– Exclamó el profesor Cid.
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- Los tres androides
quedaron anonadados tras ver los enormes apéndices danzando sobre
las aguas subterráneas, como si se tratara de un grupo de
serpientes bailando al compás de una flauta. Casi instantáneamente,
los tentáculos se abalanzaron sobre ellos.
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- - ¡Prepárense!
– Gritó Mike, antes de soltar un disparo con el cañón a máxima
potencia.
-
- La gran descarga de
energía desintegró los tentáculos y provocó una explosión,
sacudiendo por completo la caverna. Algunas piedras se desprendieron
del techo y cayeron
sobre el río, una gran cantidad de vapor envolvió el lugar.
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- - ¡Cielos! Eso
estuvo cerca. – Dijo el profesor con un suspiro. - ¿Qué habrá
sido eso?
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- Nightshade se acercó
lentamente al río, observando la enorme cortina de vapor que lo
cubría.
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- - ¡Capitana! –
Le llamó Mike. – ¡Debemos salir de aquí! No sé que hayan sido
esas cosas, pero aún no estamos a salvo, el disparo sólo debe
haberlos aturdido.
-
- Nightshade no
respondió, parecía estar en trance, no apartaba su mirada de la
neblina.
-
- - Mike... esas
marcas en el cuerpo de BOB... – Antes de que Nightshade pudiera
terminar la oración, un extraño zumbido resonó a través del túnel.
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- El vapor finalmente
se disipó y de entre las aguas emergió un grupo de extraños
seres. Los tres reploids los observaron sorprendidos. Eran casi
transparentes, de cuerpos rechonchos con forma de campana, debían
tener por lo menos unos 50 centímetros de diámetro, de la parte
inferior de sus cuerpos brotaban una serie de pequeños apéndices.
A primera vista no parecían más que un grupo de sacos gelatinosos,
excepto porque en su interior flotaba una esfera que asemejaba un
ojo mecánico, de la parte dorsal del mismo se desprendía un cable
transparente que salía de sus cuerpos y se perdía en las aguas del
río.
-
- - ¡¿Pero qué
demonios son esas cosas?! – Exclamó el profesor Cid, espantado.
-
- Nightshade las
miraba fijamente, como si aquellos seres gelatinosos le hubieran
hipnotizado. Lentamente, una mueca de odio empezó a formarse en su
rostro, mientras
llevaba su mano izquierda al mango en su cinturón.
-
- - Son... son... –
Tartamudeo mientras lágrimas parecían aglutinarse en sus ojos.
Empezó a apretar los dientes con fuerza – Son... ¡¡¡SON UNOS
DESGRACIADOS!!! – Les gritó finalmente a todo pulmón. En ese
momento los apéndices de las criaturas comenzaron a vibrar,
aumentando de tamaño hasta transformarse en enormes tentáculos que
inmediatamente lanzaron en contra los cazadores.
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- - ¡Capitana! ¡Cuidado!
– Gritó Mike, al tiempo que preparaba la ametralladora del
Centurión.
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- - ¡Los aniquilaré!
– Gritó Nightshade, sin hacer caso de la advertencia de Mike. Un
destello cruzó por los ojos de la cazadora al ver a los tentáculos
aproximarse, rápidamente les esquivó de un salto. La hoja láser
de su cuchillo de energía los rebanó en cuestión de un segundo,
los trozos de los tentáculos cayeron al suelo disolviéndose en un
líquido viscoso. Las criaturas emitieron un nuevo zumbido al tiempo
que regeneraban sus apéndices. Antes de que pudieran atacar de
nuevo a Nightshade, Mike soltó una ráfaga de metralla en contra de
ellas, obligándolas a retroceder.
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- - ¿Capitana, que
son esas cosas? – Preguntó Mike, extrañado por la reacción de
la líder de unidad.
-
- - No lo sé, pero
sean lo que sean estoy segura de algo: ¡Esas cosas fueron lo que
asesinó a Anthon!
-
- - ¿Cómo dice,
capitana? – El piloto del Centurión quedó bastante sorprendido.
-
- - ¡Profesor, saque
a BOB de aquí! – Gritó Nightshade, al tiempo que preparaba una
serie de dardos en su mano derecha. – Nosotros nos ocuparemos de
ellas.
-
- - E-entendido...
– El profesor tomó sobre sus hombros al maltrecho científico y
trató de llevarlo hacia su Ride Armor.
-
- - ¡No! ¡Espere!
– Mike se volteó súbitamente y disparó una granada contra la
Ride Armor del científico. Justo a tiempo, ya que en ese instante,
un grupo de criaturas apareció alrededor del mecha, listas para
lanzarse sobre el anonadado investigador.
-
- - ¡Gracias! ¡Eso
sí que fue oportuno! – Dijo suspirando aliviado.
-
- El resto de los
entes voladores arremetieron contra los maverick hunters. Mike
intentó alejarlos con una nueva descarga de la ametralladora.
Nightshade, por su parte, lanzó una ronda de dardos, logrando
impactar algunas de las criaturas. La especialidad de la cazadora
era el empleo de dardos venenosos, cuya efectividad no tardó mucho
en quedar demostrada. Los dardos liberaron un fluido azul oscuro
dentro del cuerpo de las criaturas, los extraños seres se hincharon
violentamente, sacudiéndose y emitiendo un horrendo zumbido, para
después reventar como si fueran globos de agua. Los cables que habían
estado conectados a su parte dorsal fueron retraídos hacia el río
y desaparecieron en sus aguas. Un instante después, un nuevo grupo
de entes gelatinosos había emergido del río subterráneo.
-
- - ¡Maldición!
-
- Nightshade y Mike
trataban de mantener a raya a las criaturas mientras que el profesor
Cid se resguardaba detrás de ellos. Al percatarse de la Ride Armor
desocupada de Nightshade, trató de arrastrar a BOB hacia allí,
pero nuevamente una serie de criaturas rodearon la armadura,
comprimiéndola en un santiamén con sus tentáculos. Acto seguido,
intentaron atacar a los dos científicos, que esta vez fueron
salvados por la capitana.
-
- - ¡Escuchen! Lo
mejor será que estemos cerca, así podremos resguardarnos – Les
dijo el piloto del Centurión.
-
- - Mike tiene razón,
¡reagrupémonos! – Ordenó Nightshade.
-
- El científico
asintió mientras arrastraba a su maltrecho asistente cerca del
Centurión.
-
- - Esto no será
nada fácil. – Murmuró Mike sin dejar de disparar.
-
- - ¡Lo sé! –
Respondió Nightshade con desazón, al tiempo que lanzaba un par de
dardos. Entablar una pelea contra aquellos entes no había sido una
buena idea.
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-
- Ocho rayos de luz
multicolor descendieron sobre el árido terreno, materializándose
en la forma de un grupo de reploids, al frente de los cuales iba
cierto cazador azul.
-
- - “Lo lamento, es
lo más cerca que puedo enviarlos del cuadrante. Algo está
interfiriendo con los sensores del satélite, no nos permite
analizar el terreno. Tendrán que continuar a pie.”
-
- - No te preocupes,
Alia, estaremos bien. – Respondió X a través de la radio.
-
- - “El Dr. Koi
asegura que el dispositivo que te entregó puede filtrar la
interferencia, pero he estado examinando la situación y es muy
probable que dentro de la zona muerta nos sea imposible
contactarlos.” – Dijo la navegadora, preocupada.
-
- - Estoy conciente
de ello. – Contestó el cazador azul, con la misma desazón que
ella.
-
- - “Por si acaso,
voy a enviarte el programa de la armadura Giga. Sé que no tiene un
armamento tan eficiente como el de la armadura Force o el de la
Blade, pero dado que no estoy segura de brindarles apoyo dentro del
cuadrante, los sensores ópticos amplificados en la armadura te
permitirán anticiparte al peligro.”
-
- - Entendido, estoy
listo para recibirlo.
-
- La maverick hunter
tecleó una serie de comandos en el computador.
-
- - “Inicia la
transferencia.”
-
- Una serie de números
binarios cruzaron a través de los ojos de X.
-
- - Ya tengo el
programa, Alia, trataremos de mantenernos en contacto.
-
- - “Buena suerte a
todos... Y por favor, X, no te arriesgues.”
-
- - ...No lo haré.
– X bajó la mirada con pesadumbre, detestaba preocupar a Alia de
ese modo. - Cambio y fuera.
-
- X se dirigió al
improvisado grupo de rescate, todos ellos hunters de alto nivel.
-
- - Démonos prisa.
Los miembros del equipo de investigación pueden estar en serios
aprietos.
-
- - ¡Ya oyeron al
capitán! ¡A trabajar! – Añadió Blues.
-
- Los hunters se
pusieron en marcha rumbo al cuadrante, con X al frente del grupo.
-
- X pensó nuevamente
en la mirada de Alia antes de salir de la base, una mirada realmente
intensa, casi pudo sentir como si los ojos de la reploid penetraran
hasta lo más profundo de él...
-
- “¡No es momento
para pensar en estas cosas!” Se dijo mentalmente, sacudiendo la
cabeza.
-
- - ¡Equipo! ¡Al
frente y avancen!
-
- - ¡A la orden, señor!
-
- Los 8 cazadores
activaron sus sistemas de aceleración, desplazándose a gran
velocidad a través de la llanura.
-
- “Hawk,
Nightshade, ¡resistan!
Ya vamos en camino.” Pensó X, con su
mirada clavada en dirección de la zona muerta.
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- La lucha contra los
extraños seres gelatinosos se había prolongado por varios minutos.
La situación no era nada alentadora, las criaturas habían
encerrado a los cuatro reploids en un círculo. A pesar de que
Nightshade y Mike lograban mantenerlos a raya, cada vez que
eliminaban a uno aparecían dos más para suplirlo. La capitana ya
había intentado comunicarse con Hawk y con Vulture, así como con
los miembros de la expedición en el campamento, pero nuevamente sus
esfuerzos habían resultado inútiles.
-
- - Capitana, no
tiene caso intentarlo, creo que acabo de descubrir la causa de las
interferencias. – Dijo Mike, al mismo tiempo que acribillaba a una
de las criaturas con su ametralladora.
-
- - ¿A qué te
refieres? - Preguntó Nightshade, esquivando los latigazos de los
tentáculos y respondiendo con sus dardos venenosos.
-
- - Hay algo en este
lugar, es una especie de campo electromagnético que envuelve a toda
la caverna, parece estar interfiriendo con nuestros transmisores. No
he podido ubicar su fuente con exactitud, pero parece estar
relacionada con estas criaturas, la frecuencia que emiten es muy
parecida. Ya ha comenzando a afectar los sensores del Centurión, no
puedo analizar qué diablos son estas cosas en realidad.
-
- - ¡Diablos! Eso
significa que no podremos pedir refuerzos hasta que las eliminemos.
– Dijo el profesor Cid, bastante alterado.
-
- - ¡Hablando de la
ironía! – Refunfuñó Nightshade, partiendo un par de entes con
su cuchillo.
-
- Los miembros de la
expedición estaban demasiado ocupados luchando por sus vidas como
para haberlo notado, pero de entre las aguas del río brotó un tentáculo
mucho más voluminoso que los demás, en cuyo extremo parpadeaba lo
que parecía ser un ojo.
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- La zona muerta no
era el único lugar que se había convertido en zona de combate Al
mismo tiempo, a miles de kilómetros del cuadrante donde Nightshade
y su grupo se encontraban, otra pelea se desarrollaba en el
subsuelo, en un territorio árido y desolado, al que se había
vetado el acceso hacía ya bastante tiempo. Las marcas de la lucha
podían verse en las paredes del túnel de concreto, a estas alturas
el lugar ya amenazaba con derrumbarse, y a pesar de eso ninguno de
los combatientes tenía intenciones de ceder.
-
- - ¡Yiargh...! ¡Maldición!
– Nuevamente Zero había sido azotado contra el muro. Apenas tuvo
tiempo de esquivar el disparo del robot guardián. La pelea se había
tornado más difícil de lo que esperaba. El autómata lo mantenía
a raya disparando continuamente ráfagas de energía con el cañón
en su pecho. Por si no fuera suficiente, cada vez que lograba
aproximarse, el guardián se las ingeniaba para esquivarlo con
veloces saltos de un extremo al otro del túnel. A pesar de su tamaño,
el guardián era bastante ágil, a cada pequeño descuido del
cazador, el robot aprovechaba para sujetarlo con su única pinza y
arrojarlo contra un muro. Zero ya se encontraba bastante magullado,
numerosas grietas y abolladuras adornaban su armadura.
-
- - Supongo que fue
una verdadera estupidez el subestimarlo, no pensé que fuera tan
fuerte. – Dijo para sí al tiempo que sujetaba con fuerza el mango
de su sable de luz. – ¡Sin embargo no te confíes amigo, la pelea
aún no termina!
-
- El guardián
respondió al desafío del cazador con un ademán. A pesar de que
había recibido menor daño físico que Zero, en realidad no se
encontraba en mejores condiciones que el reploid escarlata. Pese a
que sus capacidades de combate e inteligencia artificial eran muy
superiores a las de muchos mechaniloids, su cuerpo ya empezaba a
resentir lo prolongado del combate. Nunca antes había tenido que
enfrentar a un adversario verdaderamente peligroso, era la primera
vez que tenía que pelear a su máxima capacidad, lo cierto es que
sus sistemas ya empezaban a sobrecalentarse, no pasaría mucho antes
de que su poder se agotara.
-
- - ¡Prepárate! –
Gritó Zero al tiempo que volvía a embestir contra el robot guardián.
Éste no tardó en responder con una serie de ráfagas de energía.
-
- “¡Ja! Tal como
lo pensé, se está volviendo predecible. Ya tengo analizados sus
patrones de ataque, puede ser muy hábil, pero no deja de ser un
simple mechaniloid.” Pensaba Zero, esquivando los disparos con
ayuda de sus impulsores y avanzando hacia el guardián con veloces
saltos.
-
- - ¡Kuuenzan! –
Tras dar una voltereta, Zero consiguió ubicarse por encima del
robot, listo para asestar un golpe. El guardián intentó defenderse
lanzando su pinza contra el cazador...
-
- - ¡Twin Dream!
-
- Para sorpresa del
robot, el ataque atravesó la imagen de Zero, como si se tratara de
una ilusión.
-
- - ¡Caíste en la
trampa! – Gritó Zero, al tiempo que apuñalaba al autómata por
un costado, para después derribarlo con una patada.
-
- El guardián trató
de reincorporarse, pero fue sorprendido por el cazador que le
embistió con un potente sablazo, estrellándolo contra el muro.
Acto seguido, disparó una serie de ráfagas de energía con su Z-Buster,
derribando la fracturada pared y sepultando al autómata bajo los
escombros.
-
- - Con eso tendrás.
-
- El reploid rubio
dio la espalda a la pila de rocas y se alejó caminando. Apenas había
dado unos pasos cuando la pinza del autómata emergió velozmente de
entre los escombros, sujetándolo de las piernas y tumbándolo al
suelo.
-
- - ¡¿Qué
diablos...?!
-
- El maltrecho guardián
emergió de entre los escombros, sus ojos amarillos brillaban con
intensidad, lo mismo que la boquilla del cañón en su pecho.
-
- - ¡Oh! ¡Maldita
sea...! – Fue lo último que Zero pudo gritar antes de ser
impactado por el rayo de energía.
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-
- La tensión no había
disminuido en el cuartel de los maverick hunters. Lo que había
comenzado como una operación de rutina se había transformado en
una situación de emergencia. En el centro de mando se respiraba un
clima de angustia, en especial en cierta reploid de cabello rubio.
-
- “¡Demonios! Esto
simple y sencillamente no funciona.”
-
- Alia mantenía la
mirada fija en el monitor de su terminal. Las señales del satélite
se tornaban cada vez más erráticas, algo muy grave estaba
sucediendo en ese cuadrante. No sólo le preocupaba la seguridad de
los miembros de la expedición, también la de los integrantes del
equipo de rescate, estos estaban a punto de enfrentarse a una
situación muy difícil, en especial X...
-
- “En su estado
actual no creo que salga bien librado de esta misión... ¡Maldición!
¿Por qué no pude disuadirlo de participar en esto? Algo terrible
está a punto de pasar, de eso estoy segura.”
-
- Repentinamente,
Alia sintió como alguien colocaba una mano sobre su hombro. Al
voltear, se dio cuenta de que se trataba del Dr. Koi, quien le
miraba consternado.
-
- - Deberías
tranquilizarte, nunca antes te había visto tan alterada.
-
- Alia suspiró con
pesadez.
-
- - No puedo
evitarlo, doctor, me siento inútil. Desearía hacer algo para
ayudar a X y a los otros.
-
- - Lo único que
puedes hacer es brindarles tu apoyo como navegante, deberías
concentrarte en eso.
-
- La joven volteó en
dirección de la terminal.
-
- - Lo sé, pero
temo que ni aún así puedo servir de ayuda. – Alia señaló
hacia la pantalla. – Mire esto, la interferencia no permite
analizar el terreno con los instrumentos del satélite, y por más
que he intentado comunicarme con los miembros de la expedición,
todo es inútil. Temo que ni aún con ese aparato que le entregó
a X podamos brindarles alguna clase de apoyo.
-
- - ¡Je! Deberías
tenerme más confianza. – Le replicó sonriendo. - Yo mismo diseñé
la tecnología de ese dispositivo en base a mis viejas
investigaciones. No sé que es lo que está bloqueando las
transmisiones, pero te aseguro que el sensor podrá filtrar la
interferencia.
-
- Alia no respondió,
simplemente siguió mirando a la pantalla.
-
- - Además, existe
otra razón por la cual le di ese sensor al capitán X.
-
- Ese comentario
llamó la atención de la navegante.
-
- - ¿A qué se
refiere, doctor?
-
- El rostro del
científico tomó una expresión grave.
-
- - Esa firma de
energía que detectamos hace poco... no me agrada en lo más mínimo.
Apareció muy repentinamente y justo ahora que enviamos un grupo a
investigar el cuadrante. Es muy extraño que no la hayamos
detectado antes...
-
- Alia comprendió
a donde se dirigía el científico.
-
- - ¿Cree que
tenga algo que ver con lo que causa las señales que detectamos
inicialmente?
-
- - Así es, además
de que los instrumentos la captaron justo antes de que recibiéramos
la llamada de auxilio. No creo que todo esto sea coincidencia,
debe haber algo más.
-
- Alia llevó una
mano a su barbilla, consternada.
-
- - Tiene razón,
hay algo muy extraño en todo esto. Es casi como si alguien o algo
tratara de evitar que descubramos qué está pasando en la zona
muerta.
-
- - Son sólo
suposiciones mías, pero aún así es preocupante, por eso fue que
decidí darle ese dispositivo al capitán X. Es cierto, existe
riesgo de que el intercomunicador falle, pero si al menos el
dispositivo consigue enviarnos información de lo que capte en el
cuadrante, tal vez podamos determinar lo que está sucediendo en
realidad e idear un plan de apoyo para el equipo de rescate.
-
- Alia asintió, al
tiempo que apoyaba una mano sobre su consola y apretaba los puños.
No podía evitar preocuparse, ¿y si de verdad había algo en el
cuadrante que estuviera asechando a los cazadores? Se sentía
afligida al saberlo y no poder brindarle ayuda a X.
-
- El científico
miró el semblante de su antigua alumna, comprendía la impotencia
que la invadía en esos momentos. Colocó ambas manos sobre sus
hombros, en gesto comprensivo.
-
- - Desearía hacer
algo más que sólo quedarme aquí a esperar. – Le dijo ella.
-
- - A veces no
podemos hacer otra cosa más que tener fe en aquellos que
queremos, y esperar que salgan con bien. – Dijo el doctor con
solemnidad. – Debemos confiar en que el capitán X, la capitana
Nightshade y los demás miembros de la expedición regresarán a
salvo. Debemos mantener las esperanzas y confiar en ellos, ya que
si no lo hacemos, ¿quién más lo hará?
-
- Las palabras del
científico parecieron provocar cierto efecto en la navegadora.
-
- - Sí... tal vez
tenga razón... - Respondió
mientras algo de determinación se formaba en sus ojos.
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-
- - ¡Capitán X,
miré eso! – Blues señaló hacia una enorme nube de humo que se
divisaba en el horizonte.
-
- - ¡Fue cerca de
esas coordenadas donde la teniente Alia ubicó la última
transmisión de la expedición! – Comentó uno de los cazadores.
-
- El líder de la
17 apretó los dientes, era innegable lo que significaba esa
ominosa nube.
-
- - ¡Aceleren! ¡No
podemos perder más tiempo! – Gritó mientras aumentaba la
potencia de sus propulsores, los demás hunters le imitaron.
-
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-
- - ¡Ahh! ¡Maldita
sea! – Gritó Nightshade. Uno de los tentáculos había
alcanzado a golpearle en la pierna, dejando una profunda marca en
uno de sus muslos.
-
- - ¡Esto no pinta
nada bien! – Comentó Mike, que seguía intentando mantener a
raya a las criaturas con su metralleta. - No se cuanto tiempo más
podamos resistir.
-
- - ¡Y qué lo
digas! – Decía la capitana, tratando de evitar los mortales
latigazos de los tentáculos, algunos ya empezaban a provocar
rasguños en su armadura, lo mismo que en la coraza del Centurión.
A espaldas de los dos cazadores, se encontraban el profesor Cid y
el maltrecho BOB, agazapados contra la pared del pasadizo subterráneo,
observando como los hunters eran lentamente acorralados por las
criaturas.
-
- - ¡No podremos
contra ellos! ¡Son demasiados! – Dijo Mike.
-
- - En ese caso
tendremos que escapar de aquí. ¿No puedes abrirnos camino usando
el armamento de esa Ride Armor?
-
- - Si se tratara
de eso, podría exterminarlas fácilmente usando el cañón láser
del Centurión, pero el último disparo estuvo a punto de provocar
un derrumbe. Temo que el túnel se desplome sobre nosotros si
vuelvo a utilizarlo.
-
- - Quizá, pero a
este paso, tal vez sea nuestra única forma de escapar...
-
- Para sorpresa de
los cazadores, un grupo entero de los entes gelatinosos fue
acribillado de forma súbita.
-
- - ¡¡¡Capitana!!!
-
- - ¿Hawk?
-
- El novato de la
unidad 17 llegó a toda velocidad a bordo de su Ride Armor,
disparando rápidamente con sus ametralladoras.
-
- - ¡Justo a
tiempo Hawk! – Dijo Mike, al tiempo que se unía al fuego del
novato.
-
- La sorpresiva
llegada del nuevo adversario descontroló a las criaturas,
provocando que fueran presa fácil de los disparos. Las que apenas
pudieron escapar de ser acribilladas se replegaron bajo las aguas
del río.
-
- - Parece ser que
pudimos ahuyentarlas. – Comentó Mike, con la ametralladora del
Centurión humeando.
-
- Aprovechando el
breve momento de tregua, Nightshade se aproximó a Hawk.
-
- - Hawk, ¿qué ha
sucedido? ¿Qué haces aquí?
-
- - Capitana, algo
terrible pasó en el campamento, Vulture y yo vimos una enorme
explosión en esa dirección hace poco. Vine aquí a advertirles
cuando noté que los estaban atacando.
-
- La cazadora se
mordió el labio.
-
- - ¡Maldita sea!
¡Como si no tuviéramos suficientes problemas ya!
-
- Hawk miró en
dirección del río subterráneo, de momento las aguas se habían
tranquilizado.
-
- - Capitana, ¿qué
eran esas cosas?
-
- - No lo sé, pero
me alegra que llegaras. De verdad estábamos en aprietos, si no
fuera por ti, probablemente nos hubieran hecho pedazos.
-
- Hawk se sonrojó
levemente por el comentario, aunque no apartó una mirada recelosa
del río.
-
- - ¿Dónde está
Vulture?
-
- - Fue a
investigar lo que sucedió en el campamento... Espero que esté
bien... – Dijo preocupado.
-
- A Nightshade le
fascinaba ver la lealtad que Hawk mantenía hacia su hermano, pese
a lo mal que éste lo trataba, eso hablaba bien de él. Por
supuesto, no tenía tiempo para distraerse con eso, estaba más
preocupada por lo que había sucedido en el campamento.
-
- - ¿Capitana
Nightshade, cree usted que estas cosas hayan sido las responsables
de esa explosión que mencionó Hawk? – Preguntó el profesor
Cid.
-
- - No lo sé, pero
sinceramente, no me sorprendería. – Respondió ella, bastante
irritada. Cierto rencor podía verse en sus ojos. – ¡Debemos
regresar a la aeronave de inmediato!
-
- En ese momento
todos escucharon un chapoteo. Las aguas del río volvieron a
agitarse.
-
- - Están
comenzando a reagruparse. – Advirtió Mike. – Y esta vez
vienen en mayor número. Algo muy grande se está aproximando, tal
vez sean cientos de ellas.
-
- - Y yo que me
quejaba por la falta de acción en la base. – Dijo Nightshade,
preparando un par de dardos.
-
- ---------------------------------------------------------------------------
-
- - ¡¿Pero qué
diablos pasó aquí?! – Vulture no daba crédito a lo que veía.
La aeronave literalmente había sido partida en dos y sus restos
se hallaban incendiándose. Al acercarse a explorar en busca de
sobrevivientes, sólo encontró restos mutilados de cadáveres,
calcinados por la explosión.
-
- “¡¿Qué pudo
causar esto?!” Se preguntaba mientras examinaba lo que quedaba
de la nave. Avanzaba cuidadosamente, con sus sentidos alerta, el
macabro suceso le daba muy mala espina. “Será mejor que vaya
donde Nightshade, tenemos que abortar la misión, es demasiado
peligroso permanecer aquí por más tiempo.”
-
- De repente sintió
haber pisado algo, al voltear hacia abajo vio el casco de uno de
los pilotos medio enterrado en la tierra. Lo recogió y examinó,
estaba rodeado por numerosas grietas y en el interior podía
sentirse la humedad del fluido rojo oscuro.
Su rostro, generalmente inexpresivo, mostró una mueca de
desazón. Con cuidado colocó el casco sobre una roca, contemplándolo
por algunos segundos, después cerró los ojos y entonó una breve
oración. Era lo único que podía hacer por los tripulantes caídos.
-
- Entonces escuchó
el sonido de propulsores aproximándose. Al voltearse no tardó en
divisar al grupo de cazadores, liderado por X, aproximándose a
gran velocidad dejando tras de sí una enorme nube de polvo.
Aunque no se sentía a gusto con la presencia del reploid azul, en
cierto modo le reconfortaba la llegada de más hunters, después
de todo, era casi seguro que lo que atacó el campamento aún
rondaba por la zona.
-
- - ¡Maldita sea!
¡Llegamos tarde! – Gritó Blues tan pronto vio los restos de la
aeronave y el humo elevándose en el cielo.
-
- X sólo apretó
los dientes, tratando de contener la rabia que le provocaba esa
escena.
-
- - ¡De prisa! ¡Todavía
puede haber sobrevivientes! – Gritó mientras aceleraba.
-
- - ¡Capitán X,
miré! ¡Es el capitán Vulture! - Gritó Blues, señalando a una
figura cerca de los escombros.
-
- - Vulture... –
Murmuró X, con algo de sinsabor.
-
- El nuevo capitán
de la unidad de fuerzas especiales no tardó en salirle al
encuentro.
-
- - ¡Vulture! ¿Qué
sucedió? ¿Qué significa todo esto?
-
- - No lo sé.
Nightshade, yo y algunos miembros de la expedición salimos a
explorar los alrededores cuando la aeronave fue atacada. Yo regresé
a investigar, pero aún no he descubierto que fue lo que los atacó.
-
- - ¿Encontraste
algún sobreviviente?
-
- - Negativo. La
nave está completamente destrozada, al parecer todos sus
ocupantes fueron asesinados.
-
- - Ya veo... –
Musitó X, bajando la mirada y apretando ambos puños. Al mirarlo,
Vulture no tardó en darse cuenta de cual era la causa por la que
el hunter azul estaba tan consternado.
-
- - Si acaso es lo
que te preocupa, Mike y Hawk no iban a bordo de la aeronave.
Nightshade, Mike y un par de investigadores estaban investigando
un túnel cuando detectamos la explosión de la aeronave. Le ordené
a Hawk que fuera a buscarlos. Ya deben venir en camino.
-
- X se volteó
sorprendido hacia Vulture, no sabía si había sido un gesto
involuntario de parte del reploid alado, pero sus palabras le habían
tranquilizado... al menos de momento.
-
- - ¡Capitán X!
– Gritó Blues aproximándose a los dos capitanes.
-
- - ¿Qué sucede?
-
- - He estado
tratando de contactar a la base para informar de la situación,
pero hay demasiada interferencia, tampoco he podido ubicar por
radio a la capitana Nightshade. Es tal como dijo la teniente Alia,
hay algo que no está nada bien en este lugar.
-
- - No es
sorprendente. – Interrumpió Vulture. - Desde que llegamos hemos
estado teniendo problemas con las comunicaciones, no sólo con la
base sino también entre nosotros. Mientras estuvimos explorando
fuera no pudimos contactar a la aeronave, tampoco pudimos
contactar a Nightshade y a los investigadores mientras se hallaban
en el túnel. Todo esto me da muy mala espina.
-
- - Es bastante
extraño... – Dijo X, con expresión pensativa. –
Interferencias en las comunicaciones, esas señales extrañas en
el satélite... y este ataque. – X volteó en dirección de los
restos de la aeronave, contemplando las llamas que comenzaban a
extinguirse. - ¿Estará todo relacionado de algún modo?
-
- - ¡Capitán X!
– La voz de uno de los cazadores interrumpió las cavilaciones
del hunter azul.
-
- - ¿Qué sucede?
-
- - ¡De prisa!
Tiene que ver esto, encontramos algo.
-
- - ¡¿Qué?!
-
- X, Blues y
Vulture siguieron consternados al otro cazador. La imagen de los
reploids avanzando se reflejaba en la pupila del ojo mecánico del
tentáculo, que como culebra al acecho, espiaba a sus futuras víctimas
escondiéndose entre las rocas.
-
- ---------------------------------------------------------------------------
-
- Los tres hunters
se hallaban en guardia, observando impacientes las aguas del río
agitarse. Detrás de ellos se resguardaban el profesor y su
asistente.
-
- - ¿Cuántos son,
Mike?
-
- - No lo sé,
capitana. Los sensores del Centurión se están sobrecargando,
estoy recibiendo lecturas de todas direcciones. Algo es seguro, se
trata de un enjambre enorme.
-
- Las palabras del
cazador provocaron que Hawk apretara con más fuerza los mandos de
su Ride Armor.
-
- - No podremos
contra tantos. Lo mejor será salir de aquí.
-
- - No consideró
recomendable movernos. – Dijo Cid.
-
- - ¿A qué se
refiere, profesor? – Preguntó Nightshade.
-
- - Ya he visto
antes está conducta en animales así como en algunos tipos de
mechaniloid. Nos están asechando, esperan que tomemos la
iniciativa para tomarnos por sorpresa. Sólo es necesario que
hagamos algún movimiento brusco para que se lancen sobre
nosotros.
-
- - El doctor tiene
razón capitana. Ahora que lo pienso, hace mucho que esas
criaturas pudieron haber atacado. – Comentó Mike.
-
- - Saben que aún
con la desventaja numérica somos capaces de devolver el golpe y
causarles mucho daño. – Continuó el profesor. - Están
esperando a que nos confiemos para iniciar el ataque, de esa
manera no perderán a tantos de los suyos.
-
- - Son muy astutas
las desgraciadas... – Dijo Nightshade, mirando con recelo hacia
las turbulentas aguas del río.
-
- - En ese caso, ¿qué
podemos hacer? – Preguntó Hawk. – Si intentamos escapar es
casi seguro que nos harán trizas.
-
- - Hay una solución.
– Dijo Mike, suspirando con pesadez. – Pero no es nada
agradable...
-
- ---------------------------------------------------------------------------
-
- - ¿Qué sucedió?
– Preguntó X al cazador mientras se alejaban de los escombros.
-
- - Encontramos
unos surcos enormes en el suelo, no muy lejos del sitio de la
aeronave.
-
- El hunter guió a
los capitanes y al novato de la 17 hacia una línea de montículos
de tierra que rodeaban una serie de enormes zanjas. Daba la
impresión de que el suelo hubiera sido escarbado con maquinaria
pesada. El resto del equipo de
rescate ya se hallaba allí, examinado los surcos.
-
- - ¡Miré! –
Dijo el cazador, señalando hacia la tierra removida.
-
- - ¡Cielos! ¡Son
enormes! – Exclamó Blues.
-
- - Es como si algo
gigantesco hubiese estado excavando aquí. – Comentó uno de los
cazadores.
-
- - ¿Pero qué? En
este cuadrante no queda ningún ser vivo o máquina que funcione.
– Respondió otro.
-
- - ¿No habrán
sido los miembros de la expedición?
-
- - ¡Para nada!
– Interrumpió Vulture. – Entre la maquinaria que llevábamos
con nosotros, no había ninguna excavadora, esto es obra de algo más.
-
- X miró las
marcas en la tierra con desazón, no le quedaba duda de lo que había
sucedido. Lo que quiera que hubiese excavado ese lugar, también
había atacado la aeronave, y si algo resultaba claro es que se
trataba de una criatura realmente enorme. Vulture también
observaba la tierra removida sin decir palabra alguna, después de
unos minutos, ambos capitanes voltearon a mirarse entre sí.
-
- - Esto no me
agrada. – Dijo X. – Quien quiera que haya hecho esto también
fue responsable de lo que le pasó a la aeronave.
-
- - De eso no me
queda duda. – Agregó Vulture.
-
- Los otros
cazadores sintieron un escalofrío al escuchar las palabras de los
líderes de unidad. X volteó hacia ellos.
-
- - ¡Ya no podemos
perder más tiempo! ¡Tenemos que ir por Nightshade y por los
otros! Si esta cosa puede viajar bajo tierra, entonces es casi
seguro que estén en peligro.
-
- - Eso es
cierto... – Dijo Vulture. – Pero tampoco podemos dejar a esa
cosa libre.
-
- - ¿Qué estás
diciendo, Vulture? – Preguntó X volteando de nuevo hacia él.
-
- - El Highwind no
era una nave de combate, pero sus defensas estaban diseñadas para
resistir los embates más fuertes. Si esa cosa fue capaz de
penetrar el campo de fuerza y los blindajes, entonces estamos
hablando de un verdadero monstruo. ¡No podemos permitir que algo
tan peligroso ande suelto!
-
- - Vulture... –
X parpadeó con sorpresa al escucharle hablar.
-
- - Es muy probable
que esa criatura, máquina o lo que sea, sea la causante de las señales
que detectamos aquí. No sabemos si es capaz extenderse a otros
cuadrantes, pero si es así, entonces no podemos dejar que escape
de la zona muerta.
-
- - ¡Pero sólo
somos un pequeño contingente de rescate! – Replicó uno de los
hunters.
-
- – Tú lo has
dicho. Vulture, es demasiado peligrosa, no podemos enfrentarla
solos. – Añadió X.
-
- - ¡Claro que
podemos hacerlo! – Reclamó Vulture. – Somos hunters de
primera clase. Con unos cuantos de nosotros debería bastar para
rastrearla y exterminarla.
-
- El cazador azul
no podía creer lo que Vulture estaba proponiendo, era casi un
suicidio.
-
- - Mi misión es
recuperar a los sobrevivientes del equipo de exploración, no
encabezar una persecución suicida en contra de un enemigo
desconocido. – Dijo X con tono firme.
-
- - Pues entonces
puedes ir por Nightshade y luego regresar a la base como el
cobarde que eres, ¡porque no te necesito! – El reploid alado señaló
a tres de los integrantes del equipo de rescate. - ¡Ustedes tres!
¡Vendrán conmigo!
-
- Los tres
cazadores, que hasta ese momento sólo habían permanecido
expectantes ante la discusión de los dos capitanes, se mostraron
bastante sorprendidos.
-
- - E... e-estamos
bajo las ordenes del capitán X. – Apenas atinó a responder uno
de ellos, bastante nervioso.
-
- Vulture se cruzó
de brazos.
-
- - Pues en ese
caso los relevo del mando de X, ahora están bajo el mío, ¡así
que muévanse! – Les gritó mientras empezaba a caminar en
dirección de los surcos.
-
- Los tres
cazadores se miraron perplejos entre sí. “¿Puede hacer eso?”
preguntó uno de ellos en voz baja, los otros dos sólo se
encogieron de hombros.
-
- - Es un líder de
unidad, supongo que puede. – Dijo uno mientras caminaba en
dirección del bird of
prey.
Sus compañeros lo imitaron aunque no estaban del todo
convencidos.
-
- Vulture miró de
reojo a los hunters que empezaban a seguirlo, pero antes de que
pudiera dar un paso más, se percató de que alguien le estaba
bloqueando el paso.
-
- - No puedo
permitir que hagas esto. – Le dijo X decididamente, Vulture sólo
le miró impasible.
-
- - Hazte a un
lado. – Le dijo con desdeño.
-
- - Estás
cometiendo un error. – Insistió el líder de la 17, sin dejarse
amedrentar.
-
- - ¡Hazte a un
lado! – Gritó Vulture, al tiempo que le daba un potente
manotazo a X en el rostro, tumbándolo al suelo.
-
- - ¡Capitán! –
Gritó Blues, mientras corría hacia su líder en compañía del
resto de los integrantes del equipo.
-
- – Si no vas a
colaborar, entonces no me estorbes. – Agregó el hunter alado
con desdén, dándole la espalda al hunter azul, que ya estaba
siendo asistido por sus compañeros.
-
- - Capitán X, ¿se
encuentra bien? – Le preguntó Blues mientras le ayudaba a
incorporarse.
-
- - Vulture...
-
- X llevó una mano
a su labio, notando como el golpe le había hecho sangrar. Apretó
los dientes con rabia mientras veía al nuevo capitán de las
fuerzas especiales alejarse con tres de sus subordinados. No podía
comprender la necedad de
Vulture, ¿qué era lo que trataba de lograr con una empresa tan
arriesgada? ¿Qué no comprendía el peligro en que se hallaban
todos? Peor aún, ¿qué no le importaban la seguridad de
Nightshade y de los sobrevivientes de la expedición? ...¿qué no
le importaba la seguridad de Hawk?
-
- - ¡MALDITA SEA!
¡TIENES QUE ESCUCHAR RAZONES, CON UN CARAJO! – Le gritó
furioso. - ¡Lo que estás haciendo es una locura! ¡Maldición!
-
- Todos los
maverick hunters voltearon a ver a X, bastante sorprendidos, en
especial Blues y Vulture, más que nada porque nadie imaginaba que
X fuera capaz maldecir así.
-
- - Escucha Vulture...
– Dijo X respirando agitado por el arranque de ira. – Cometes
un error, sé que hemos tenido nuestras diferencias en el pasado,
sin embargo, ahora tenemos que trabajar juntos o de lo contrario
no sobreviviremos. Esta cosa es demasiado peligrosa, tu mismo lo
has dicho, si intentas enfrentarla sólo lo único que conseguirás
será tu muerte.
-
- Vulture
continuaba mirando a X en forma impasible, como si esperara el
momento oportuno para hablar.
-
- - ¿Te has puesto
a pensar en lo qué sucedería? ...¿Te has puesto a pensar un
poco en lo que sentiría Hawk si algo te pasara?
-
- Las palabras de X
parecieron irritar al reploid alado.
-
- - ¡Tienes que
escuchar...!
-
- - ¡NO! ¡ESCUCHA
TÚ X! – Le interrumpió bruscamente. – Esa cosa mató a la
mayor parte de la expedición, esos hombres estaban bajo mi
cuidado, ¡era mi responsabilidad protegerlos!
-
- X se sorprendió
al escuchar las palabras de Vulture.
-
- - Un soldado
nunca abandona sus armas ni a sus compañeros, y un capitán debe
anteponer la seguridad de sus hombres a la suya. Si no lo hace
entonces no es más que un fracasado. – Para aumentar el asombro
de X, Vulture bajó la mirada con pesadumbre en ese momento. - Yo
fallé al permitir que la aeronave y su tripulación fueran
destruidos. Mi honor como maverick hunter y como soldado estarían
comprometidos si permito que ese asesino siga libre. ¡Por eso
tengo que detenerlo a cualquier precio!
-
- La determinación
en los ojos de Vulture dejó estupefacto al hunter azul, no
imaginaba que alguien como él pudiese albergar ese tipo de
emociones. Justo en ese instante llegó a su mente una escena muy
familiar...
-
- - No estarás
pensando en ir, ¿o sí? – Le preguntó Alia. X guardó silencio
y bajó la mirada, lo cual bastó como respuesta.
-
- - ¡Es una
locura! – Le gritó angustiada. – Aún no te has recuperado
por completo de tus heridas.
-
- - Alia tiene
razón, X, en tu estado actual no es conveniente que vayas. –
Agregó Signas.
-
- - ¡Ya lo sé!
¡Pero tengo ir! – Respondió extasiado. – Hawk y Mike son
parte de mi unidad, no puedo abandonarlos.
-
- - Pero X...
-
- - Alia, entiéndelo
por favor, ellos son mi responsabilidad, no puedo quedarme aquí
sin hacer nada. ¡Tengo que ir!
-
- - Me
prometiste que no volverías a arriesgarte innecesariamente.
-
- - Lo sé...
pero tiempos desesperados exigen medidas desesperadas...
principalmente de un oficial al mando. Como parte de mi unidad, su
seguridad es lo más importante para mí, no puedo permanecer aquí
sabiendo que sus vidas están en peligro...
-
- Alia le dio la espalda a X, intentando
ocultar las lágrimas que empezaban a formarse en sus ojos, lágrimas
de rabia e impotencia.
-
- - Supongo que
no importa lo que te diga o lo que haga, vas a ir de todos modos.
Esa es tu forma de ser, siempre haces las cosas a tu manera... –
Le reclamó con voz trémula.
-
- - Alia...
-
- Al recordar la
obstinación con la que había actuado en aquel momento, la misma
terquedad que en esos momentos mostraba Vulture, X se sintió como
un idiota. Más aún al recordar la mirada de Alia... Sin embargo
sacudió la cabeza rápidamente, no era el momento para
recriminarse.
-
- - Vulture... –
Dijo pausadamente. – ...Si en verdad te sientes así, supongo no
soy quien para detenerte. Sólo te pido que no te arriesgues
innecesariamente, no vale la pena jugarle a ser héroe. Si la
situación se pone difícil, quiero que salgas de allí de
inmediato.
-
- La expresión
impasible regresó al rostro de Vulture, mientras asentía en
silencio.
-
- - No te
preocupes, no tengo intención alguna de que este lugar se
convierta en mi tumba. – El cazador alado le dio la espalda a X.
-
- - Capitán X, ¿qué
es lo que debemos hacer? – Preguntó uno de los cazadores a los
que Vulture había señalado para que lo siguieran.
-
- - Acompañen a
Vulture y ayúdenlo en lo que necesite, pero tengan cuidado, no
cometan ninguna locura.
-
- - No tienes que
preocuparte por ellos. No permitiré que les pase nada. –
Interrumpió Vulture, sin voltear a verle. – Y por cierto, Hawk,
Nightshade y los demás están a unos 15 kilómetros de aquí,
rumbo al noreste. Será mejor que te apresures, ya perdimos
demasiado tiempo discutiendo, no quisiera que les pasara algo
malo.
-
- X nuevamente se
sorprendió al oírlo.