"Una Vez mas"

Por Carrie 

                                        

Capitulo 1: Los Primeros dias de Intisti ¿por que todo me sale mal?

 

Era una clara y apacible mañana de septiembre en esta pequeña ciudad de los alrededores de Madrid. El sol brillaba por encima de los árboles, los pájaros cantaban dando lo bienvenida al nuevo día, Cloe dormía… ¡¡Un momento!! ¿¿Cómo que dormía??

 

Cloe: (Levantándose apurada y mirando el reloj que tenía en la mesilla) ¡Oh

no! Lo que me faltaba, no puedo creerme que me haya quedado dormida el primer día de clase.

 

Cloe era una chica de catorce años, con una media melena pelirroja que le llegaba a los hombros y unos ojos de color celeste. Ella era demasiado despistada y casi siempre llegaba tarde al instituto, y claro… esa mañana no iba a ser menos. Además, Cloe casi siempre se encontraba sola en su casa pues sus padres eran los representantes de una compañía y viajaban muy a menudo. Se vistió rápidamente con el uniforme de su instituto, una falda muy corta plisada de color azul, una sudadera blanca con un lacito marinero, y se dio prisa en salir corriendo hacia el instituto.

Su instituto era el Miguel de Cervantes y allí tenia a todos sus amigos… y a sus enemigos. Ya allí, sonó el timbre.

 

Cloe: -Genial, ¿y ahora donde se supone que está mi clase?-

 

Cloe empezó a mirar por todos lados del edificio principal (El instituto tenía cuatro edificios numerados) se encontraba tan perdida…

 

Bea: Cloe ¿Dónde vas?

 

Cloe se dio la vuelta y vio a una chica de estatura más o menos como la suya, rubia, con unos preciosos tirabuzones en las puntas.

 

Cloe: ¡Ah, eres tu Bea! ¿Qué pasa?

 

Bea era una de las mejores amigas de Cloe aunque la mala suerte las había colocado este año en clases separadas.

 

Bea: (Mirando burlonamente a Cloe) Te has vuelto a perder como el curso pasado ¿Verdad?

 Cloe se avergonzó un poco.

 

Cloe: Ando un poco desorientada…

 

Bea: ¿un poco? (Riéndose) ¡¡Te has equivocado de edificio!!

 

Cloe: (nerviosa por que ya había sonado el timbre hace un rato) Ya vale con la guasa ¿no? ¿Sabes tú donde está mi clase…?

 

Bea: Es 3º6, Estas en la misma clase de Nuria y de…

 

A Bea no le dio a tiempo a contestar por que Cloe salió corriendo hacia su clase. Sin dejar de correr, la muchacha gritó.

 

Cloe: ¡¡Muchas gracias!! Nos vemos luego ¿vale?

 

Bea al ver que su amiga se alejaba gritó con fuerza.

 

Bea: ¡Espera! ¡Tienes que saber una cosa!

 

Pero era demasiado tarde, Cloe ya había desaparecido por los pasillos

 

Bea: Mierda, no me ha oído…

 

Cloe, después de dar varias vueltas (bastante tontas a mi entender) encontró la puerta de su clase. Su clase se encontraba situada en el edificio de la izquierda, debajo de este estaba la cafetería. Cloe miró el letrero de la puerta para estar segura de que no se había equivocado y abrió la puerta decidida. Dando un portazo. La chica sonrió poniendo un pie dentro de la clase.

 

Cloe: ¡¡Buenos días!!

 

Cloe se extrañó por que todos la miraban y algunos, como sus amigas Nuria y Luna se reían, y al cerrar la puerta tras de sí, se dio cuenta de que al abrir la puerta tan bruscamente, había dado a alguien con la puerta en las narices (literalmente hablando). La muchacha cerró la puerta rápidamente y se apresuró a pedir disculpas a la “victima”

 

Cloe:( Angustiada) Lo siento, de verdad perdóname, lo hice sin querer…

 

Cloe se fijó en aquella chica a la que estaba pidiendo disculpas. Estaba tendida en el suelo con una marca roja en la frente y un poco aturdida, tenía un cuerpo muy bonito y llevaba la falda mas corta de lo normal. Tenía el pelo azul muy largo y unos ojos muy grandes y expresivos. Cloe sabía muy bien quien era esa chica…

 

Cloe: (con desgana) ¡Ah! Eres tu Mónica… ¡Entonces da igual! ¡Retiro lo dicho!

 

Todos: jajajajajajajaja

Mónica le lanzó una mirada furiosa a Cloe, se levantó entre todas las risas de los presentes y empezó a sacudirse la falda y a arreglarse el pelo.

 

Mónica: (Rabiosa por ver que Cloe pasaba olímpicamente de ella) ¿te das cuenta de lo que has hecho?

¡¡Me has estropeado el pelo!!

 

Mónica era, como decirlo… el prototipo de barbie sin cerebro. Sus conversaciones eran del tipo ¿me queda bien esta falda?, Narcisista y tremendamente triste para la quien la hubiera conocido antes del instituto, pues no parecía tener amigos. En ese momento entró el profesor y mandó a Mónica a la enfermería por algún posible chichón, se sentó en su silla y apoyó su espalda en el respaldo bruscamente, como si estuviera enfadado. En realidad, él siempre estaba enfadado… Miró a toda la clase con una seria y fría mirada.

 

Profesor: ¡¡Dejen de hacer el tonto y siéntense de una vez!!

 

Cloe se sentaba en la última fila, pegada a Nuria y a Luna. Pero, muy lejos de callarse, empezaron Nuria y Cloe a reírse en alto de la reacción de Mónica e imitándola. El profesor las echó una mirada helada y pasó lo que tenía que pasar…

 

Cloe: (enfadada) ¡No puedo creer que nos echaran de clase, Nuria!

 

Las dos chicas, habían sido castigadas a permanecer en el pasillo hasta que acabara la clase, cosa que a Cloe no le hacía ninguna gracia, pero Nuria parecía estar encantada. Nuria era una chica con el pelo rosa, corto y rizado con unos ojazos verdes muy vivarachos, todos decían que tenía cara de buena. Pero Nuria engañaba mucho, por que tenía un carácter bastante fuerte…

 

Nuria: (Feliz) ¡Da igual! A si podemos hablar a gusto.

 

Cloe y los demás no se habían visto desde hacia un mes, a si que Nuria estaba deseosa de saber que había pasado en ese tiempo.

 

Nuria: ¿Qué tal las vacaciones? (Lanzó a Cloe una mirada picarona) ¿Qué tal con Miguel?

 

Cloe borró completamente de su cara la sonrisa que siempre tenía para dejar paso a una expresión muy triste y pensativa. Nuria se extrañó al ver esta reacción en su amiga.

 

Cloe: (En un susurro) Ya no somos novios…terminamos para siempre.

Nuria  abrió mucho los ojos de la sorpresa. Nunca había visto a una pareja que se quisiera tanto y se llevara tan bien…

 

Nuria: (Sorprendida) ¿en serio? Pero… ¿por qué?

 

A Cloe le costaba mucho hablar de sus sentimientos a veces Era demasiado sensible y ella sabía que no tardaría demasiado en echarse a llorar a si que agachó la cabeza para que Nuria no se diera cuenta.

Cloe: El… bueno, yo… lo pillé enrollándose con Natalia.

 

Cloe dio un largo suspiro y vio la mirada de desconcierto de Nuria, pensó que lo mejor era contárselo.

 

Cloe: Aquel día era nuestro aniversario, pero Miguel me dijo que estaba enfermo, a si que pensé en ir a su casa y darle su regalo.

 

Flash Back.

Vemos a Cloe  paseando por un parque, en un caluroso día de verano. Llevaba un vestido corto con estampado de flores y en pelo dos coletas muy graciosas. Se la veía muy contenta, como siempre, pero con un brillo especial en sus ojos, también tenía agarrada en una mano, una bolsa de plástico.

 

Cloe: -Seguro que le encanta esta camiseta firmada por su jugador favorito, me ha costado mucho pero merece la pena…-

 

La pobre no se imaginaba que unos minutos después se enfrentaría con la dura, y cruel verdad.

Cloe vio de lejos, al lado de un banco a un chico con el pelo castaño muy claro, casi rubio, abrazando con fuerza a una chica con un pelo negro precioso y largo hasta la cintura. Cloe los reconoció inmediatamente y se quedó mirando con los ojos muy abiertos en la distancia. Podría  haberse acercado y montar el espectáculo delante de la gente del parque y de lo niños que jugaban en el parque tan contentos y alegres. Pero no, ella se sentía hundida del todo, no era capaz de decir nada. Abrió poco a poco la mano y dejó caer la bolsa. En ese momento Miguel miró atrás y se dio cuenta de quien los estaba mirando.

 

Fin del Flash Back

 

Cloe: Salí corriendo, no tenía fuerzas para mirarlo a la cara.

 

Por la mejilla de Cloe empezó a caer una lágrima. Nuria se sentía muy enfadada con Miguel.

 

Nuria: (Enfadadísima) ¡¡Como los coja van a desear no haber nacido!!

 

Cloe se limpió la lágrima y fingió una sonrisa.

 

Cloe: (intentando tranquilizar a Nuria) Tranquila Nuria, que no pasa nada. En ese momento se me calló el mundo encima y lo pasé muy mal pero eso ya es agua pasada y aunque no te lo creas ahora somos buenos amigos…

 

Nuria: ¡Que fuerte! Se os veía tan bien juntos

 

Cloe no contestó, en lugar de eso se quedó callada mirando al suelo. Nuria se quedo pensativa y un poco culpable por haber sacado el tema, ella conocía perfectamente a Cloe y la bastaba solo con mirarla a los ojos para saber que sentía y pensaba. Cloe se dio cuenta y volvió a sonreír.

 

Cloe: (Con un contento fingido) ¡Vamos, que no pasa nada mujer! Además, ahora que soy soltera nos vamos a ligar a todos los chicos guapos ¿vale?

 

Nuria: (sonriendo) Vale. –Sé que solo lo haces para que no me enfade con Miguel. Todavía te importa aunque no lo digas ¿verdad?

 

Cuando la campana anunció el cambio de clase, Nuria y Cloe entraron de nuevo. Luna se levantó de su silla sonriendo y se acercó a Nuria y a Cloe.

 

Luna: ¡Hola chicas! Ya estáis como siempre ¿eh? Sabéis perfectamente que el profesor de ciencias es muy estricto ¡Solo a vosotras se os ocurre montar el show delante de él!

 

Luna era una chica un poco mas alta que ellas, tenía el pelo color morado largo cortado de una forma un poco extraña, el flequillo a un lado, y mas corta adelante que atrás. Sus ojos eran rosas, redondos y pequeños con unas pestañas súper largas.

 

Luna: (con una sonrisita picarona)  Oye Cloe, Miguel está allí rodeado de un montón de chicas ¿no estas celosilla?

 

Cloe miró hacia donde estaba Miguel, era cierto, pero él siempre tenía chicas alrededor pues era muy guapo y atractivo, tenía el pelo castaño claro, casi rubio, con unos enormes y rasgados ojos verdes claro, el flequillo le caía sobre los ojos y le hacían aun mas mono. Además era el capitán del equipo de fútbol del instituto (no le faltaban admiradoras) a si que él se lo tenía bastante creído. Cloe no contestó a su pregunta se quedó callada mirándolo fijamente.

 

Nuria: Luna, es que… ellos hace  tiempo que cortaron.

 

Luna pareció tan asombrada como lo había estado Nuria unos minutos antes.

 

Luna: (sorprendida) No lo sabia ¿Por qué?

 

Nuria empezó a contar a Luna toda la historia, pero Cloe no las escuchaba. No podía dejar de mirar a Miguel de reojo.

 

Cloe: - Ummm, a si que miguel está en mi clase. Me alegro en parte… ¿estará …saliendo con Natalia?-

 

Una voz la sacó de sus pensamientos, se dio la vuelta y vio a Mónica con pose desafiante, con las manos en las caderas.

 

Mónica: (en plan chuleta) Te he dicho que quiero hablar contigo ¿es que estas sorda?

 

Cloe puso también pose desafiante y la miró con rabia.

 

Cloe: No estoy sorda, lo que pasa es que te ignoro.

 

Mónica: Solo te digo que no te pases conmigo un pelo, guapa.

 

Cloe: ¿me estas amenazando?

 

Mónica: ¡¡A mi no me hables en ese tono!!

 

Las dos se miraron con cara de odio reconcentrado, parecían estar apunto de abalanzarse la una sobre la otra.

 

Pablo: (Poniéndose en medio) ¡No os peleéis chicas! ¿Qué os ha pasado? ¡¡Si antes erais amigas!!

 

Cloe miró a Pablo y no pudo seguir con la discusión, es verdad, antes habían sido amigas, pero aquellos años parecían tan lejanos… Además, Cloe veía en la cara de Pablo una expresión de angustia. Ella sabía que a Pablo siempre le había gustado Mónica aunque esta solo le hacia caso por que le gustaba tener a un perrito faldero que la acompañara a todos lados. A si es como Mónica trataba a la gente.  

 

Cloe: (dándola la espalda con resignación)  Olvídame Mónica.

 

Mónica la miró por encima del hombro con un aire de superioridad, se apartó el pelo con una mano y se giró a Pablo.

 

Mónica: Pablo, ¿me acompañas al gimnasio?

 

Pablo: (sonriendo) Claro guapísima.

 

Cloe estaba que echaba chispas mientras veía como se iban fuera del edificio. Pablo era un chico castaño con unos ojos azul claro muy bonitos y el flequillo desigual. Con un carácter que Cloe no había visto nunca antes. Siempre estaba coqueteando con todas las chicas y eso a Cloe la ponía atacada. La muchacha se enfadó tanto que dio un puñetazo a la mesa.

 

Cloe: - ¿¿Por qué se tiene que salir siempre con la suya, esa tonta de Mónica?? -

 

Flash Back

 

Vemos a Cloe correr por el parque mientras Miguel la miraba y corría detrás de ella.  Al doblar una esquina, perdió de vista a Miguel. Iba corriendo llorando intentando huir de lo que acababa de ver cuando… ¡¡Se chocó!! Cloe se calló al suelo.

 

Pablo: (tendiéndola la mano) ¿estas bien?

 

Pablo iba vestido con unos pantalones cortos anchos y una camiseta roja con un dragón dibujado, también llevaba un gorra negra. Cloe lo miró con lagrimas en los ojos y se agarró a su mano para poder ponerse en pié.

 

Pablo: ¿Cloe? ¿Por qué lloras?

 

Cloe no quería que nadie la viera llorar, no solía contar sus sentimientos a nadie, ni siquiera a sus amigas. Su primera reacción fue volver a salir corriendo pero Pablo no la dejó.

 

Pablo: (Agarrándola del hombro) ¿Por qué te vas ahora? ¿Qué te ha pasado? ¡¡Contéstame!!

 

Cloe lo miró fijamente, se llevó las manos a los ojos, no aguantó más y empezó a llorar. Pablo se puso nervioso por que creía que había sido por el grito que la había pegado.

 

Pablo: Lo…lo siento, no era mi intención…

 

Cloe seguía llorando de pié, delante de la gente feliz del parque, con Pablo en frente de ella. Pablo metió su mano en el bolsillo y sacó un Clinex de color verde.

 

Pablo: (sonriendo y tendiéndole el clinex) Menos mal que me he traído un paquete para…ya sabes… recoger las necesidades de mi perro.

 

Cloe cogió el pañuelo y se rió mirando al cocker color crema que tenía Pablo al lado.

 

Cloe: (limpiándose las lágrimas y sonriendo) Gracias.

 

Pablo: De nada, preciosa…

 

Un rato después Pablo y Cloe están sentados en uno de los bancos del parque. Cloe tenia la cabeza gacha retorciendo el Clinex que minutos antes la había dado Pablo. Este a su vez, tenía las manos detrás de la cabeza con la espalda apoyada en el banco, como si esperara a que Cloe dijera algo. Al final desistió y cambió de tema.

 

Pablo: Siempre bajo a este parque con mi perro Sansón, yo vivo en ese portal de allí en frente (señalando un portal cruzando la carretera)

 

Pablo se acercó más a Cloe.

 

Pablo: Yo me he sentido muchas veces como tú…

 

Cloe levantó la cabeza.

 

Pablo: No es bueno que te lo guardes dentro, lo mejor es desahogarte. Te ayudará,  creeme.

 

Cloe sintió que podía confiar en él, nunca nadie la había hablado de esa manera. A si que le contó todo, Pablo escuchó atentamente cada palabra y cuando terminó, ella se sintió como si se hubiera quitado un enorme peso de encima.

 

Pablo: Valla, no me extraña que estés así…pero tú ¿lo quieres?

 

Cloe asintió con la cabeza, nunca se había sentido tan mal, tan desilusionada…

 

Cloe: (levantándose decidida) Esta es la última vez, no pienso volver a enamorarme NUNCA, no quiero volver a pasar por nada parecido. No me volverán a romper el corazón una vez más. ¡Lo prometo!

 

 Pablo miró un momento a Cloe con cara de sorpresa , después esbozó una sonrisa y empezó a reír.

 

Pablo: (riéndose) Tonta, eso tu no puedes controlarlo. No puedes prometértelo.

 

Cloe: (sarcástica)  ¿ah no? Está decidido.

 

Pablo: Eres muy inocente si crees que eso te va a servir de algo (Pablo miró a Cloe como si no tuviera importancia lo que acababa de decir) hagamos una cosa mejor.

 

Diciendo esto se levantó él también.

 

Pablo: La próxima vez que necesites desahogarte vendrás a verme, y yo haré lo mismo. ¿Qué me dices?

 

Cloe lo miró y le tendió la mano. Los dos se la estrecharon sellando el pacto.

 

Cloe: ¡¡Si!!

 

Pablo había ido a su clase el curso pasado. Y lo consideraba un buen amigo, pero a partir de aquel día… Cloe empezó a verlo con otros ojos.

Fin del FLASH BACK

 

Cloe – Esa promesa… -

 

Los sentimientos de Cloe hacia Pablo ya no eran simple afecto de amigo. A Cloe le gustaba, y mucho. A ella le dolía que a Pablo le gustara Mónica ¿Qué como lo sabia? Se le notaba. Cuando coqueteaba con cualquier otra no se ponía rojo, con Mónica sí. Nuria y Luna vieron a Cloe que estaba sentada en su silla, mirando fija al cuaderno.

 

Nuria: ¿Por qué has dejado de discutir con Mónica? Nunca haces eso, normalmente lo que empiezas lo acabas, eres muy cabezota.

 

Cloe dejó de lado sus pensamientos y la contestó de mala gana, muy bajito para que no la oyeran la gente que estaba sentada delante.

 

Cloe: Por que esta vez estaba Pablo delante, no podía pelearme con ella con él pegado…

 

Luna: ¿Por qué?

 

A Nuria le cambió la mirada, sonrió.

 

Nuria: (En alto) Ya sé, a ti te mola Pablo ¿a que si? – Je je, que lista que soy-

 

 Cloe se puso como un tomate, los de delante se giraron al oírlo y empezaron a cuchichear.

 

Chico: ¿A quien le gusta Pablo?

 

Chica: Creo que a Cloe.

 

Chica2: ¿de verdad?

 

Chico: No es posible si esta saliendo con miguel

 

Chica2: ¿no te enteraste que le puso los cuernos?

 

Chica: No, cuenta, cuenta…

 

La pobre de Cloe no podía más de la vergüenza

 

Cloe: (Levantándose) ¿os importa? Es privado.

 

Luna:

 

Nuria al ver  a la gente que empezaba a acercarse al oír los cuchicheos pensó que lo mejor sería desaparecer.

 

Nuria: -Yo me voy disimuladamente…-

 

Pero Cloe ya la había pillado.

 

Cloe: (agarrándola del hombro) ¿Dónde se supone que vas?

 

Nuria: -Me ha pillado-

 

Nuria: ¿al baño?

 

Cloe: Ya… que morro –Cuentista-

 

Cloe se volvió a sentar y agachó la cabeza.

 

Cloe: (en bajo) Tienes razón, me gusta mucho.

 

Nuria: Lo sabía je je

 

Luna: (señalando a Nuria) La encanta tener razón.

 

Cloe: Y como le gusta Mónica no pelear con ella. ¿Ahora me entendéis?

 

Nuria: ¿y que es lo que piensas hacer?

 

Cloe levantó la cabeza.

 

Cloe: ¡¡Pues pensaba comprarme una palmera, tengo un hambre!! – MMM chocolate…-

 

Nuria: (enfadada) ¡No me refiero a eso tonta! ¿Se lo vas a decir a Pablo o no?

 

Cloe: No puedo hacerlo…

 

Luna: ¿Por qué? – No me entero de nada-

 

Cloe: Por que… Creo que aun me gusta Miguel. No es fácil olvidar, siempre queda  algo, pero no sé como es de fuerte.

 

Unos días después todos los alumnos ya habían recuperado la rutina de tener que ir al instituto. Las aulas estaban llenas de chavales que recorrían los pasillos riendo y gastando bromas, algunos hasta ya estaban en el patio. Por que el timbre del recreo, ya había sonado.

Luna y Nuria esperaban con impaciencia.

 

Luna: Por favor date prisa Cloe, que todos ya están en el patio.

 

Cloe les enseñó los libros que tenia encima de la mesa a modo de respuesta.

 

Cloe: (Mientras recogía) Tengo que guardar esto en la mochila.

 

La pobre Nuria se revolvía de una forma muy cómica, y no paraba de moverse por todos los sitios de la clase.

 

Nuria: (acalorada haciendo muecas)  - Tengo que ir al baño, voy a explotar…-

 

Luna: Te esperamos en la cafetería, hasta luego.

 

Dicho esto, las dos muchachas  abandonaron el aula, dejando a Cloe sola.

 

Cloe: -Estupendo, genial vosotras dejadme sola…-

 

La chica se agachó para meter el último libro que la quedaba en la cartera.

 

Cloe: (mientras guardaba su libro de música en la mochila) Valla amigas… siempre igual…

 

Miguel: Si no tardaras tanto en recoger…

 

Cloe se sorprendió, pensaba que estaba sola, se levantó deprisa y se puso colorada.

 

Cloe: Hola Miguel…

 

Miguel: No me has hablado desde que empezamos el curso ¿Aun sigues enfadada conmigo?

 

Los rayos del sol entraban por la ventana. Cloe se lo pensó mucho antes de contestar, deseaba con todas sus fuerzas que las palabras que salían de su boca fueran ciertas… pero no lo eran del todo…

 

Cloe: (sonriendo) Eso ya está perdonado. Por que aunque ya no seamos novios seguimos siendo amigos.

 

Miguel: De eso quería hablarte

 

Cloe: (yéndose) ¿no podrías decírmelo luego? Me voy que me están esperando…

 

Miguel dio un paso al frente y cuando Cloe iba a abrir la puerta la agarró del brazo, dándose esta la vuelta y quedando a unos centímetros el uno del otro.

 

Miguel: ¡Espera! No te vallas…

 

Cloe se estaba empezando a enfadar, después de todo. Ella aún estaba muy molesta con él.

 

Cloe: (enfadada) -¿Qué se ha creído?- Suéltame del brazo.

 

Miguel se puso delante de la puerta para que Cloe no pudiera salir de la clase.

 

Cloe: ¡Déjame pasar!

 

Miguel: no te enfades, solo quiero que me escuches un momento

 

De repente la puerta se abrió (es de esas que se abren por fuera) y apareció Pablo.

 

Pablo: Perdón, siento interrumpir, es que me he olvidado el abrigo.

 

Cloe se soltó de mala manera de Miguel que estaba desconcertado.

 

Cloe: No interrumpes nada, me iba a la cafetería ¿te vienes?

 

Pablo: Vale.

 

Miguel: Te veo a la salida.

 

Cloe y Pablo salieron de la clase ante la mirada todavía sorprendida de miguel. Estos, caminaban por uno de los pasillos. Estuvieron un rato en silencio cuando la risa de Cloe lo rompió.

 

Pablo: (sonriendo) ¿y ahora de qué te ríes?

 

Cloe: Oye, gracias.

 

Pablo: (extrañado) ¿por qué me das las gracias?

 

Cloe: (sonriendo maliciosamente) “Siento interrumpir pero me he olvidado el abrigo”

Venga, ¿en serio te crees que soy tan tonta como para tragarme esa bola? No había ningún abrigo en los percheros por que con treinta grados ¿Quién es el idiota que se trae un abrigo? Podías haberte inventado una excusa mejor jajaja.

 

Pablo:(Riéndose) Vale, me has pillado. Menos mal que miguel estaba tan flipado que no se ha dado ni cuenta…

 

Los dos se empezaron a reír.

 

Cloe: No sé por que lo has hecho pero te lo agradezco. Tenía que salir de la clase ¡¡Me muero de hambre!!

 

Pablo: (Riéndose a carcajada limpia) ¡No fue nada! ¿Sabes para que quiere verte Miguel luego?

 

Cloe: Pues no lo sé. Como no sea para pedirme un favor o algo así…

 

Pablo le pasó el brazo a Cloe por los hombros.

 

Pablo: Sigo diciendo que eres muy inocente…

 

Cloe frunció el ceño.

 

Cloe: (molesta) ¿Qué quieres decir con eso?

 

Pablo: (riendo) nada, nada…

 

Cloe: ¿¿¡¡que has querido decir!!!??

 

Los chicos llegaron a la cafetería. No era demasiado grande, habían algunas mesas con varias sillas alrededor y una barra. A pesar de que era pequeña, siempre estaba llenísima de gente y costaba encontrar un sitio. Cloe vio a Luna, Bea y Nuria, sentadas en una de las pocas mesas, una del fondo. Las hizo un gesto con la mano que las demás contestaron de igual manera y se giró a Pablo.

 

Cloe: ¿te sientas con nosotras?

 

Pablo: (mientras saludaba con la mano a un grupo de chicas que Cloe no conocía) No puedo. Tengo que ir a la biblioteca, me está esperando Mónica.

 

A Cloe se le subió toda la sangre a la cabeza. ¡¡Encima con Mónica!!

 

Pablo: ¡Adiós guapa! ¡Nos vemos luego!

 

A Cloe se le pasó todo en un instante.

 

Cloe: (embobada) A…adiós….

 

Cloe se sentó en una de las sillas de la mesa de sus amigas sin siquiera pestañear.

 

 

Luna: Valla, que bien te van las cosas ¿no?

 

Bea: (En broma) ¿Cuándo es la boda?

 

Bea miró a Cloe La cual miraba a las musarañas en otro mundo.

 

Bea: Como siga babeando así va a ver que salir de aquí en piragua.

 

Cloe: (comiéndose una palmera ¿Cuándo la compró?) Os gusta mucho reíros a mi costa y eso no está bien.

 

Cloe: (con un poco de tristeza) Te equivocas, se comporta así por que así es como es. A él quien le gusta de verdad es Mónica. Me pone enferma.

 

Nuria: ¿no será que estas un pelín celosa?

 

Cloe: (mordiendo la palmera) Pues sí, bastante.

 

Las chicas empezaron a reírse, incluida Cloe. Cuando por la puerta de la cafetería apareció una muchacha con el pelo negro, largo y los ojos entre azules y verdes. Miró a los lados de la concurrida cafetería y al verlas, no dudó en ir directa a ellas.

 

Natalia: (sonriendo) ¡¡Hola chicas!! ¿Qué hacéis?

 

Bea: Pos nada, matando el tiempo…

 

Natalia: ¿habéis visto a Miguel?

 

Cloe: La última vez que lo vi, estaba en clase.

 

Natalia miró fijamente a Cloe y le echó una mirada fulminante.

 

Natalia: ¿Quién te lo ha preguntado a ti?

 

Las chicas se quedaron en silencio. Eso no era normal en Natalia.

 

Luna: ¡Eh, no la hables de esa manera! No te ha hecho nada.

 

Natalia: Tú no te metas.

 

Cloe se levantó de la mesa bastante enfadada.

 

Cloe: (A Natalia) No sé que mosca te ha picado pero no voy a permitir que me hables así. Ni a mí ni a mis amigas ¿Qué te pasa? ¿Qué te he hecho?

 

A Natalia le temblaba el labio de la rabia.

 

Natalia: (gritando) Tú sabrás lo que haces. Miguel es mío. Tú y él ya no sois nada a si que… ¡Déjalo en paz! ¡No quiero que te acerques a él!

 

Cloe se quedó muda, no sabía que Natalia estuviera celosa de ella. Cloe sabía que a Natalia le gustaba Miguel y ahora estaba claro que ésta y Miguel, no salían juntos. Natalia salió tan deprisa como entró, sin que le diera tiempo a Cloe a responder.

 

 

Las clases se le pasaron a Cloe a cámara lenta, estaba preocupada por todo. El timbre que indicaba el final de las clases sonó, para el alivio de todos los alumnos. Pronto se organizó un gran revuelo de chicos y chicas que salían atropelladamente, comentando cosas y riéndose.

 

Bea: (A Cloe) Date prisita que te tengo que decir una cosa.

 

Todavía quedaban un par de chicas en la clase. Cloe estaba recogiendo sus cosas y Nuria estaba atenta mirando por la ventana.

 

Nuria: (señalando con el dedo por la ventana) ¡¡Bea, que se va!!

 

Cloe: Tengo que pasar por el gimnasio. El profesor de educación física no me ha dado la lista de las actividades de este año.

 

Luna: Entonces te esperamos en la parada del autobús ¿vale?

 

Cloe: ¡bueno! Al menos acompañarme hasta el patio.

 

Cuando todas bajaron y se despidieron, Cloe se dirigió al gimnasio. El gimnasio no era demasiado grande. Tenía varias espalderas en las paredes y un pequeño despacho. Al otro lado estaban los vestuarios de los chicos y las chicas. La chica entró al pequeño despacho, pero justo cuando ella entraba se chocó con alguien que salía.

 

Cloe: Lo siento profe.

 

Cloe vio que ese hombre no era el profe de educación física. Si no uno mucho mas joven.

 

Cristóbal: Hola Cloe. ¿Qué tal?

 

Cristóbal era el entrenador del equipo de fútbol del instituto. Venía casi todos los días al instituto ya que era como un “alumno” del profesor de educación física. No tendría más de veinticinco años y estudiaba en la universidad.

 

Cloe: Muy bien. Venía a por la lista de actividades pero ya veo que el profesor no está.

 

Cris: Yo ya me iba pero ¿de verdad que no te las dio?  Mónica, dale la lista por favor.

 

Cloe no había caído en la cuenta de que Mónica estaba dentro.

 

Cris: Mónica se ha ofrecido a ayudarme. Se lo agradezco mucho por que tengo un montón de exámenes y así es más fácil.

 

Cris sonrió y Mónica le devolvió la sonrisa. Esta llevaba la lista en la mano.

 

Mónica: (a Cloe) Toma la hoja.

 

Mónica acercó la hoja a Cloe, pero antes de que le llegara a la mano la soltó a propósito. La hoja se calló al suelo.

 

Mónica: (Fingiendo) ¡Uy lo siento! ¡Que torpe soy!

 

Cloe: Deberías de estar atenta Mónica. Las chicas que se pasan de listas suelen acabar mal.

 

Cloe se agachó, cogió la hoja y salió del gimnasio.

 

Cloe: (caminando deprisa)- Esa tonta de Mónica, lo ha hecho aposta la muy…-

 

Miguel: ¿Dónde estabas?

 

Miguel estaba apoyado en la valla de salida. Él había estado esperando a Cloe en la puerta del instituto desde que acabaron las clases.

 

CONTINUARÁ  

 

                          

 Notas de la autora: Antes de nada ¡¡Gracias por leer el primer capítulo de “Una vez mas”!! Espero que les esté gustando. Esta historia la empecé a escribir en diciembre del 2003 pero todavía no esta acabada (Me parece que voy por el episodio ocho). Además la tengo grabada en el ordenata de mi hermana y no la puedo sacar. A si que me toca copiarla en el papel y volver al mío para grabarla, tonto ¿verdad? Pero no tengo otra forma. ¿Cuáles son las intenciones de Miguel? ¿Se reconciliará Cloe con Natalia? ¿Se decidirá de entre los dos? Y lo más importante ¿Cómo fue aquella tarde en la que rompieron exactamente? ¿Qué razones tubo Miguel para hacer lo que hizo? Si sentís curiosidad ya sabes lo que tienes que hacer

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"Una vez mas " es propiedad de Carrie, presentado por  Yersi Fanel

~* Yersi-Nirvana*~