"Una Vez mas"
Por Carrie
Nuria
se dirigió corriendo a toda pastilla hacia su casa por que su madre se enfadaba
mucho si llegaba tarde. La muchacha vivía en un barrio residencial, famoso en
la ciudad por ser el mas caro y mas lujoso del lugar. La casa de Nuria tenía
tres pisos (sin contar el desván), un patio delantero y otro trasero con una
piscina enorme.
Nuria:
(mientras corría como el viento “perdigón”) – Mi madre me mata, hoy se
suponía que tenía que poner la mesa…-
La
chica cruzó la verja de hierro, se introdujo en el patio y entró en la casa
con sigilo. Al pasar por el pasillo Nuria escuchó unas voces detrás de la
puerta cerrada de madera, eran su
madre y su novio. Hace mas o menos un año que Lucas, el novio de su madre vivía
en la casa con ellas dos. Desde que su padre murió, cuando ella solo tenía dos
años. Su madre había tenido muchos novios pero ninguno de ellos se había
quedado más de unos meses, por lo que Nuria ya estaba acostumbrada
a los hombres extraños.
Nuria:
(acercándose a la puerta) – Que raro, tienen la puerta cerrada, ¿y si
cotilleo un poquito? No, no está bien espiar…note des la vuelta, no te des la
vuelta…-
Pero
la curiosidad pudo con ella y a los cinco segundos se dio la vuelta, se arrodilló
y se apoyó con la oreja en la puerta para poder escuchar mejor. Dentro de la
habitación efectivamente estaban su madre y Lucas, hablaban medio alto, parecía
una discusión así que Nuria no tuvo que esforzarse mucho para saber lo que decían.
Lucas:…
Yo no puedo hacer nada, lo acordamos así con el juez y no puedo decir que no.
Madre
de Nuria: No me parece bien que no me lo contaras antes. La casa es bastante
grande, en eso no hay problema. Pero ten en cuenta que Nuria no está
acostumbrada…
Lucas:
Sé que es un poco precipitado decirlo ahora. Perdóname, no es una situación fácil.
Madre:
No sé, no sé…
Lucas:
Ya verás como será mejor para todos.
Nuria
detrás de la puerta no entendía nada de nada, se encontraba allí, en
cuclillas, con la cartera todavía en la espalda. Lucas dio un beso a su novia y
se levantó del sofá donde estaba hablando con esta hace unos segundos.
Lucas:
(Abriendo la puerta) Ya es muy tarde, me voy a trabajar cielo.
Al
abrir la puerta este, a Nuria no le dio tiempo a apartarse y se precipitó para
adelante sonando un estrepitoso ruido al caer con la cartera. Lucas se quedó
muy sorprendido viviendo a la muchacha tirada en el suelo a sus pies. LA madre
de Nuria se levantó del sofá y fue hacia la escena.
Madre
de Nuria: (Enfadada) ¿Qué coño haces, hija?
Nuria
quería que la tragara la tierra y se estaba poniendo nerviosa por momentos. Si
no contestaba algo convincente en los próximos quince segundos ya se podía ir
preparando…
Nuria:
(Insegura y nerviosa) No es lo que parece…no os estaba espiando por detrás de
la puerta – Que va…- es que…
Madre
de Nuria: (Con el cuchillo de jamón preparado) - Más te vale que sea algo
bueno…-
Nuria:
yo… ¡Estaba mirando las puertas! ¿Sabes que necesitas darles una mano de
barniz? ^^U Aunque no lo parezca la madera sufre. Tiene sentimientos derechos
y….
Madre
de Nuria: …
Nuria:
(con miedo) Oye mami… ¿a colado o no ha colado?
Madre
de Nuria: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¿¿TU QUE CREES???????!!!!!!!!!!!!
Nuria:
Eso pensaba.
Nuria
se levantó corriendo y su madre la empezó a perseguir con la zapatilla en la
mano. Corrieron por las escaleras, por los cuartos, el jardín…
Madre
de Nuria (corriendo como una loca chillando) ¡¡¡ TE VAS A ENTERAR TÚ, NIÑA!!!
¿¿QUÉ ES ESO DE ESPIAR LAS COMVERSACIONES AJENAS?? ¿¿POR QUÉ HAS LLEGADO
TAN TARDE?? ¿¿POR QUÉ YA NO TE PONES ESE VESTIDO BLANCO CON LACITOS TAN MONO
NI TE PONES EL JERSEY QUE TE TRICOTÓ TU ABUELA???
Nuria:
(Gritando asustada) - ¿y eso a que viene?-
¡¡¡¡¡¡¡¡¡MAMA, POR FAVOR, EL VESTIDO DE COMUNIÓN YA NO ME
VALEEEE!!!!
Madre
de Nuria: (lanzándole una de las zapatillas a la cabeza) ¿Y EL JERSEY? ¿SABES
CUANTO TIEMPO Y ESFUERZO LE LLEVÓ A TU ABUELA??
Nuria:
(esquivando la zapatilla) ¡¡ES
QUE LA ABUELA LO TEJIÓ TENIENDO PARQUINSON, NO ACERTO NI UNA PUNTADA!!!
La
madre de Nuria ya sí que estaba mosqueada. Las dos corrían chillándose a
gritos en el piso de arriba ante la mirada atónita de Lucas, que seguía en el
pasillo de la entrada, al lado de la puerta que daba a la calle.
.
Madre
de Nuria: ¡¡¡ UN RESPETO A TU ABUELA!!!
YA ME CANSÉ DE TONTERIAS!!! SUPER LANZAMIENTO ZAPATILLA – BOOMERANG
WWWWWWAAAAAAAAAAAAAASSSSSSSSSSS
Cogió
la zapatilla que le quedaba y la lanzó con todas sus fuerzas, de esta Nuria no
tenía escapatoria. La chica estaba entre la pared y el hueco de las escaleras.
Un paso en falso y se caería rodando por las escaleras. Al ver que la zapatilla
se aproximaba a su cara, haciéndose
cada vez mas grande. Pegó un salto para atrás con giro de 360º, hizo matrix
con la zapatilla y se sentó en la barandilla de las escaleras resbalando por
ellas justo a tiempo.
Nuria:
(Resbalando a toda mecha) – Woooo, le estoy sacando brillo a la barandilla con
el pandero –
Nota
de la autora: Que pensamiento más estúpido, en fin.
Pero
ahí no quedaba la cosa, por que Nuria se dirigía a toda velocidad hacia Lucas
que estaba justo al pié de la escalera. La madre de Nuria también se subió a
la barandilla e iba justo detrás de esta. La muchacha al ver que iba a chocar
contra Lucas cuando llegó al final de la escalera, en el último momento se
agarró a los hombros del novio de su madre y le saltó por encima.
Nuria:
(Corriendo hacia la puerta de salida) ¿Qué? ¿¿ Sorprendidos?? Tengo un 10 en
gimnasia…
Inmediatamente
después apareció la madre dirigiéndose a toda velocidad también hacia Lucas,
pero esta no pudo frenar y se lo llevó por delante cayéndose encima.
Madre
de Nuria: (encima de Lucas) Mierda, se me ha escapado.
Lucas:
(debajo de la madre) X_X
Mientras
tanto, cuando Bea se dirigía hacia
su casa, se encontró de pronto con Natalia. Esta parecía estar bastante
preocupada por algo.
Bea:
¡Hola Natalia!
Natalia:
Hola Bea ¿adonde vas?
Bea:
Voy a mi casa a por mis libros. Es que esta tarde todas hemos quedado para hacer
los deberes en casa de Luna.
Natalia:
Eso está muy bien.
Bea
y Natalia se quedaron calladas. En verdad
Natalia tenía mala cara. Tenía ojeras y parecía cansada.
Bea:
tu… ¿estas bien, Natalia?
Natalia:
(sorprendida) ¿yo? Bueno… yo… tengo remordimientos. Sé que me pasé mucho
con Cloe en la cafetería aquel día.
Natalia
parecía arrepentida de verdad, en su voz tenía un deje triste. Le temblaba la
barbilla según hablaba y las lágrimas la nublaban la vista.
Natalia:
ella… ella… no, no ti...tiene la culpa de que Miguel quiera volver.
Así
que ahí estaba el problema, debía de haberlo supuesto. Natalia estaba loca por
Miguel y en cierto modo, Bea comprendía por que se había comportado así.
Bea:
(Abrazando a Natalia) Natalia…
Natalia:
(llorando e hipando) Pero me dio tanta rabia. Yo lo quiero mucho y él me trata
como si le molestara mi presencia… sé que es un cerdo, que ha jugado conmigo
y con Cloe... pero yo ¡¡No puedo evitar quererle!! Ya no sé que puedo
hacer…
Bea:
(consolándola) ya ya. Lo único
que puedes hacer si de verdad lo quieres, es intentar estar a su lado cuando te
necesite, ya verás como al final las cosas se arreglan…
Natalia:
Me alegro de que haya una persona que me entienda…
Natalia
se separó de Bea, parecía que ya se le había pasado el sofoco, se limpió las
lágrimas con la manga y sonrió, pero esta vez, parecía una sonrisa de verdad,
esta parecía decir “gracias”. Bea la contestó con otra.
Natalia:
(todavía limpiándose las lágrimas) Son bajones que me dan, no me pasa nada…
Bea:
¿por qué no vienes tú también esta tarde a casa de Luna?
Así de paso puedes pedir perdón a Cloe en persona y te olvidas de los
malos rollos.
Natalia:
Esta bien, iré. ¿A que hora es?
Bea:
A las cinco y media.
Natalia:
(yéndose corriendo) Allí estaré ¡Adiós!
Al
mismo tiempo Nuria ya hacía rato que estaba dando vueltas por su barrio.
No la apetecía volver a su casa en ese momento por si a su madre se la
ocurría lanzarle sus nuevas botas de montaña. Hacía un día bastante bueno,
mucho sol y una agradable brisa. Ya que no tenía nada que hacer decidió ir a
su lugar preferido para escribir, el parque que había pegado a su antiguo
colegio. Lo de que escribía era una especie de secreto. Nuria desde hacía
tiempo componía poemas pero nunca se los había enseñado a nadie, la daba vergüenza
que la gente se enterara. Aunque últimamente no conseguía escribir ni un
verso, por que su musa, la había abandonado. Decidida a intentarlo, siguió la
calle, alrededor de una plaza con una fuente en el medio y divisó de lejos el
parque. Cuando llegó a este, se aproximo a uno de los muchos árboles que
estaban allí dispuestos, y se tumbó a su sombra encima de la verde hierva. Era
un lugar muy bonito, todo lleno de árboles con flores de muchos colores y un
poco mas adelante un parque infantil, con toboganes, columpios, sube y baja, lo
típico. Sacó su cuaderno de poesías, un lápiz.
Nuria:
-Haber si esta vez se me va el bloqueo, este lugar es perfecto. Que paz, que
tranquilidad… ¡¡Eh??!!-
Cuando
se disponía a escribir un niño pequeño de unos cinco años y rubito la quitó
el cuaderno. Nuria seguía tumbada en el árbol y el niño en cuclillas, la
miraba fijamente con el cuaderno en la mano. Este estaba a pocos centímetros de
distancia de ella.
Nuria:
(sonriendo nerviosa) Perdona guapo ¿podrías devolverme mi cuaderno por favor?
^^U
El
niño regaló a Nuria una amplia sonrisa dejando ver su dentadura infantil, a la
que le faltaban todavía dientes. La muchacha ya no se sentía nerviosa, también
ella sonrió y alargó la mano delante del niño para que la tendiera el
cuaderno. Pero para sorpresa de esta, no solo no la devolvió el cuaderno aquel
niño con carita de ángel, sino que se levantó, caminó unos cuantos pasos
alejándose de ella y se dio la vuelta de repente.
Niño:
(haciendo una mueca) brrrrlllddddddddd
¡¡¡Cógelo si puedes, bruja!!!!
Nuria:
(sorprendida) ¡¡¿¿QUÉ??!!!
Nuria
se levantó de un salto y miró al chiquillo con aires de superioridad. Un niñato
como ese no iba a ser capaz de sacarla de sus casillas, no estaba a acostumbrada
a tratar con niños y la verdad, es que los niños la ponían muy nerviosa.
Nuria:
(con tono de superioridad) Esta bien mocoso, dame mi cuaderno y te dejaré
vivir.
El
niño se quedó un momento serio y totalmente quieto mirando a Nuria, soltó una
carcajada y acto seguido se empezó a reír con unas ganas enormes retorciéndose...
Se estaba partiendo el culo delante de ella. Cosa que a esta no le hacía
ninguna gracia. Aún así, Nuria
intentaba contener su rabia.
Nuria:
(apretando los dientes) – Maldito renacuajo, se está riendo de mí…
-
Nuria
respiró hondo y contó hasta diez, la poca paciencia que tenia se estaba
agotando y que el chiquillo la señalara con el dedo riéndose no hacía mas que
ponerla aún mas rabiosa. Los demás niños de la escuela salieron hacia el
parque en una ola inmensa. En un último esfuerzo, intentó negociar con el
chaval.
Nuria:
Esta bien, enano. Me estas empezando a tocar las narices. Como no tengo ganas de
pelearme contigo, lo que haremos es muy simple. Tú me devuelves mi cuaderno
ahora mismo y yo me quedo con las ganas de arrancarte la cabeza de un mordisco.
Además, creo que tengo caramelos por aquí.
Nuria
miró en los bolsillos de su falda (aún llevaba el uniforme del instituto) y
efectivamente, llevaba un par de caramelos con sabor a cereza. Le ofreció al niño
los caramelos y este los cogió sonriendo con agrado.
Nuria:
¿Qué me dices? ¿Me das mi cuaderno?
Nuria
sintió que algo le golpeaba en la cara, había sido ese maldito niño que la
había lanzado los caramelos a la cara. Ay si que Nuria mandó a la mierda el
autocontrol y el “tranquilízate”. Salió corriendo detrás del niño por el
parque. Era bastante difícil seguirle la pista puesto que los otros niños
también habían salido de la escuela y se encontraban, como no, en el parque
jugando a los columpios, al fútbol… Nuria corrió por los columpios, pasó
por encima del sube y baja, se puso perdida de barro al poner un pie en un
charco. Por fin, subidos a las barras acorraló al monstruito, no tenía
escapatoria.
Nuria:¡¡Ríndete
proyecto de chorizo!! Suelta ese cuaderno ahora mismo.
El
chiquillo sonrió otra vez, con cara maliciosa.
Niño:
Esta bien, lo suelto.
Soltó
el cuaderno y este calló en el suelo poniéndose perdido de arena.
Nuria:
(yendo hacia el niño) ¡¡La madre que te parió!! ¡¡Serás cabrón!!
El
niño saltó de las barras. Debajo de estas, había un grupo de niños pequeños
que no pasaría el más mayor de siete años. Uno de ellos cogió el cuaderno y
volvió a echarse a correr. Nuria era muy rápida, pero los niños se lo iban
pasando tan deprisa que hacían imposible que los alcanzara. Muerta del
agotamiento y con la lengua fuera, Nuria se rindió apoyándose en un árbol
para intentar recuperar el aliento. Los niños seguían pasándose el cuaderno
unos a otros, saltaban de alegría como señal de triunfo. De pronto se oyó un
grito que retumbó por todo el parque.
Chico:
(Chillando) ¿¿DONDE COÑO OS HABEIS METIDO??
Los
niños dejaron de gritar y reírse, parecían asustados. Nuria se giró y a lo
lejos distinguió la silueta de del chico
que estaba gritando. Parecía muy enfadado.
Chico:
(chillando) ¡¡¡¡¡¡¡¡¡COMO NO
VENGAIS AHORA MISMO SE OS VA A CAER EL PELO!!!!!!!!!!!
El
grupo de pequeños fue corriendo hacia el chico, menos el niño rubio que empezó
todo, que no le hacía ni caso, él seguía con sus juegos infantiles. El chico
enfadado por la actitud del niño, se dirigió hacia donde estaba jugando. Le
fulminó con la mirada, se notaba que estaba realmente enfadado.
Chico:
¿Qué pasa? ¿No me has oído cuando te he llamado?
El
niño parecía nervioso, se esforzaba por esconder el cuaderno que tenía sujeto
detrás de su espalda. El chico se dio cuenta de su reacción y sonrió con
picardía.
Chico:
¿qué es eso que tienes escondido detrás de la espalda, Pedro?
El
chiquillo no tuvo mas remedio que mostrarle el cuaderno, apretaba los ojos con
fuerza, como si tuviera miedo de aquel chico que tenía delante. Aunque este ya
no lo miraba con cara de enfado, sino con aire divertido. Examinó el cuaderno,
lo abrió y le empezó a leer, al joven le volvió a cambiar la cara. Estaba muy
serio.
Chico:
Esto no lo has escrito tú. ¿De quien es este cuaderno?
Pedro,
que es así como se llamaba el niño pequeño, señaló temeroso con el dedo a
Nuria que seguía de pié apoyada al tronco del árbol, recobrando el aliento.
El joven al ver a Nuria sonrió y se fue hacia ella. Nuria no se había enterado
de nada, estaba muy cansada (pensad, la carrera con su madre y luego con los niños
¿Quién no lo estaría?) cuando vio al muchacho se quedó sin habla. Era un
chico alto, rubio con el pelo de punta, tenía un aspecto musculoso y todavía
le duraba el bronceado del verano. Nuria empezó a ponerse nerviosa al ver que
el chico se dirigía derecho a ella y con la mirada clavada.
Nuria:
- Dios, que tío mas bueno, como está… aarrggg cebollaaaaaaaa…-
El
chaval saludó a Nuria y esta se quedó cortadísima y toda colorada. Claro que
se llevó una pequeña desilusión cuando vio que en la mano el chico llevaba su
cuaderno.
Chico:
(enseñándola el cuaderno) ¿esto es tuyo?
El
chaval sacó el cuaderno. La tapa estaba rota, las hojas sucias de barro y
tierra de haberlo tirado los niños tantas veces por el suelo.
Chico:
(mirando el cuaderno que, sinceramente daba pena) Siento mucho lo que te han
hecho mis hermanos, son bastante revoltosos, sobre todo Pedro.
El
chico estaba avergonzado por la actitud de sus hermanos que se habían vuelto a
dispersar y seguían jugando corriendo por el parque. Eran cuatro niños y una
niña. Nuria fingió que el estado del cuaderno no la importaba pero en realidad
estaba desquiciada.
Nuria:
No, si no ha sido para tanto… -
No deberías dejarlos salir sin correa - … seguro que en el fondo son buenos
chicos… - En el fondo de un pozo es donde me gustaría verlos -
Chico:
de verdad que siento que te hayan dejado el cuaderno en este estado… ¿Es
importante?
Nuria:
No que va eran solo tonterías, tranquilo… -aún puedo limpiarme con el
cuaderno el culo, por que otra cosa…- ...sin ninguna importancia.
Chico:
Pues para ser tonterías te tomaste muchas molestias para recuperarlo.
Jejejejeje
Nuria:
(Despistada) ¿eh?? - Perdona, estaba tan ocupada mirándote el culo que no te
estaba escuchando… -
Chico:
(sonriendo) De todas formas me siento mal. (Llamando a su hermano gritando) ¡Pedro,
ven aquí ahora mismo y deja la falda a esa niña!
Pedro
se dirigió corriendo a donde estaban Nuria y su hermano mayor. Nuria ahora que
tenía a los dos hermanos al lado pensó que se parecían un montón. El pelo
rubio, la sonrisa inocente, la misma forma descarada de mirar… El niño se
acariciaba la mejilla, en la que tenía una mano señalada.
Chico:
(a Pedro) ¿qué has hecho ahora?
Pedro:
(orgulloso) No puede resistirlo, la tengo en el bote.
A
Nuria se la escapó una carcajada.
Mario:
(poniéndose serio) Quiero que la pidas perdón por lo que has hecho.
Pedro:
(quejándose) ¿y los demás? ¡No era yo solo!
Chico:
No se por que me da que esta la empezaste tú ¿o me equivoco?
Niño:
(resignado) Esta bien…¬¬!
Pedro
se puso delante de Nuria con la cabeza agachada y la mirada severa del tío
wenorr… digo del hermano.
Pedro:
(susurrando) pjbujcona
Nuria:
¿Qué?
Pedro:
Que me pjbojnes…
El
chico se hartó de tanta tontería por parte de su hermano menor y le soltó una
colleja de estas que hacen historia.
Pedro:
lo siento, perdónanos.
Nuria
sonrió, más por el hermano mayor que por otra cosa. La verdad es que Pedro,
era muy mono.
Nuria:
Estáis perdonados. Ahora lárgate antes de que me arrepienta
Chico:
¡Ya te puedes ir demonio!
Pedro:
¿yo?
Pedro
salió corriendo a toda velocidad detrás de una bicicleta, junto con sus otros
tres hermanos.
Chico:
(gritando como un loco) ¿¿DONDE COÑO VAIS?? ¡¡¡¡¡ESPERADME!!!
El
pobre salió corriendo detrás de sus hermanos con todos mirando y el dueño de
la bici flipando. Nuria todavía seguía embobada riéndose de la escenita.
Nuria:jajajajajajajajaja
XD ¡Que divertido! Menudos elementos. Jooo al final se ha ido tan deprisa que
ni le he preguntado su nombre ¡Que pena! Oye, ahora que lo pienso… ¡Se ha
quedado el cuaderno!
La
alarma de su reloj comenzó a sonar sacándola de sus pensamientos.
Nuria:
(mirando el reloj) ¡Mierda! Ya son y veinticinco, mas me vale correr si no
quiero llegar tarde a casa de Luna.
Solo
la quedaban cinco minutos para llegar, menos mal que Luna vivía bastante cerca
de allí, en un bloque de pisos en el centro de la ciudad. Cuando Nuria llegó
al portal estaba con la lengua afuera después
de todas las carreras que se había metido para el cuerpo… La casa de
Luna estaba en el primer piso pero a Nuria le pareció un quinto, agarrándose a
la barandilla de las escaleras para poder subir, consiguió llegar a la puerta y
llamar al timbre. Luna abrió la puerta y la saludó dándola dos besos e invitándola
a pasar. Atravesaron el salón donde los padres de Luna estaban sentados viendo
un concurso por la televisión. Pasaron a la cocina donde estaba una mesa
circular con un montón de libros y apuntes encima. Sentadas alrededor de la
mesa, estaba Cloe y Bea hablando de la redacción de lengua.
Luna:
Estamos haciendo los deberes aquí por que en mi habitación no cabemos todas.
Nuria
se sentó con Bea y Cloe en una de las sillas. Respiraba entrecortadamente,
estaba sudando y acalorada.
Bea:
(agitando un bote vacío de coca cola) Gracias por la coca cola, me ha sentado
genial.
Luna:
¿quieres tu también algo de beber, Nuria?
Nuria:
Si, tráeme un coca cola por favor. Y ¿no tendrías también algo de comer por
ahí? Es que todavía no he comido nada.
Luna:
Vale, creo que tengo patatas fritas por aquí.
Luna
empezó a buscar por los armarios de la cocina lo que Nuria la había pedido.
Cloe:
(bebiendo su refresco) Nuria parece que vienes de la guerra. ¿No me digas que
te has cansado subiendo las escaleras? ¡Que solo es un primero!
Nuria:
¿solo unas escaleras? Si tú supieras lo que llevo corrido hoy… (No penséis
mal)
Bea:
(Haciendo los deberes de historia) ¿qué
te ha pasado?
Nuria:
Me ha pasado algo estupendo. Bueno, es estupendo en parte...
Bea:
Venga cuéntanos.
Luna:
(rebuscando por toda la cocina) No encuentro las malditas patatas ¿Dónde las
abre metido?
Nuria:
Pues que estaba en el parque de al lado del colegio escribiendo en mi cuaderno
cuando…
Cloe:
(extrañada) ¿qué escribías en ese cuaderno?
Nuria
no estaba dispuesta a confesar que otro de sus muchos hobbies es escribir poesías,
seguro que ellas se reían si se lo contaba, así que prefirió no decirlo.
Nuria:
Nada, no escribía nada importante, tonterías… La cosa es que una panda de niñatos
me lo quitaron y me pasé por lo menos cuarto de hora corriendo detrás de
ellos.
![]()
Cloe
y Bea: jajajajaja ¿y esa es la cosa tan estupenda que te ha pasado?
Nuria:
(molesta) No jilipollas, espera a oír el resto. Entonces llegó el hermano
mayor que estaba de toma pan y moja, me pide perdón y justo cuando parecía que
me iba a preguntar el nombre…
Bea:
¿qué?
Nuria:
(con tono de decepción) Se va corriendo detrás de una bicicleta persiguiendo a
sus hermanos.
Cloe:
jajajajajaja Eso es parte de tu encanto.
Bea:
¿y no sabes como se llama?
Nuria:
Ni idea, solo sé que tiene cinco
hermanos y que uno de ellos se llama Pedro.
Se
oyó un gran estruendo en la cocina. Se le había caído a luna la coca cola y
las patatas que llevaba en la bandeja. El suelo se encharcó y Luna se puso
nerviosa intentando no pisar el charco de coca cola del suelo.
Nuria:
Pero que torpe niña ¡Ya has triunfado!
Luna:
No pasa nada, traigo la fregona y lo limpio enseguida.
Cogió
la fregona del armario de la terraza, pero estaba tan nerviosa que no acertaba a
la mancha y pisaba por donde iba fregando.
Bea:
¿Qué te ha dado un yuyo repentino o que?
Desde
el pasillo se oyó el ruido de la puerta, alguien llamaba. Como luna estaba
fregando pidió que alguien la hiciera el favor de ir a abrir la puerta. Nuria
iba a hacerlo pero Bea dijo que mejor lo hiciera Cloe. Esta al abrir la puerta,
se encontró de frente con Natalia.
Cloe:
(un poco cortada) Hola Natalia.
Natalia:
(igual de cortada) Hola ¿puedo pasar?
Bea
apareció por el marco de la puerta. Lo de que abriera Cloe había sido aposta,
por que estaba segura de que era Natalia, y como ven, no se había equivocado.
Esta se abalanzó a Natalia y la dio un gran abrazo.
Bea:
(dando un codazo a Natalia) ejem… ¿¿no tienes nada que decirla??
Natalia:
Cloe, quiero que sepas que ya no estoy molesta contigo.
Los
padres de Luna gritaron desde el sofá que cerraran la puerta y pasaran de una
vez. Las chicas obedecieron y volvieron a la cocina. Nuria y Luna saludaron a
Natalia. Todavía había rastros de patatas y de coca cola.
Natalia:
Estaba celosa y me enfadé contigo sin motivo. Me pasé bastante, por eso quiero
que me perdonéis por haber sido tan borde, sobre todo contigo, Cloe. ¿Amigas?
Luna
dejó la fregona y Nuria se levantó de la mesa. Todas se dieron un abrazo en
grupo.
Todas:
¡Amigas!
Después
de abrazarse sacaron sus cuadernos y demás y empezaron a hacer los deberes.
Bea
se encontraba en la puerta de su clase. Ese día había empezado un poco raro ya
que, no había casi nadie en los pasillos, no había el bullicio que había
normalmente. Bea miró a ambos lados del pasillo buscando con la mirada a
alguien de su clase pero no vio a nadie.
Bea:
(apoyada en el marco de la puerta de su clase) ¿es que todo el mundo se ha
puesto de acuerdo para hacer pellas el mismo día? Todavía no ha aparecido
nadie de mi clase y ya casi es la hora de empiece de las clases.
En
realidad Bea estaba esperando a Isaac para preguntarle acerca de la feria que ya
estaba abierta al público y, la oferta de Isaac había quedado en el aire.
Deseaba con todas sus fuerzas pasar ese momento con sus amigos y sobre todo con
él, seguro que sería un día genial. La campana tocó y nadie había
aparecido.
Bea:
-Que raro, normalmente viene temprano ¿qué le ha pasado hoy? –
De
repente se oyó un gran golpe procedente del piso inferior. Bea corrió
escaleras abajo alarmada por el gran golpe y encontró a Isaac tirado en el
suelo de las escaleras. Se acercó a él asustada, parecía que se había dado
un golpe en la cabeza al darse con el escalón, tenía los ojos cerrados. Bea
bajó asta donde se encontraba Isaac y le empezó a dar unas palmadas en la cara
a ver si se despertaba, pero este no abría los ojos.
Bea:
(Chillando) ¡Isaac despierta! ¡No me des estos sustos! ¡Por favor! ¡Háblame!
Isaac
abrió los ojos lentamente, como si se hubiera despertado de un sueño. Se llevó
la mano a la cabeza, donde se había dado un golpe. Bea al verle consciente la
inundó una alegría enorme y le abrazó con todas sus ganas.
Bea:
(abrazándole) ¡Como me alegro de que estés bien! Me asusté mucho cuando no
abrías los ojos.
A
Isaac le dolía todo el cuerpo, se había dado un golpe muy grande en la cabeza.
Isaac:
(incorporándose) Me duele mucho la cabeza… que golpe más tonto…
La
campana del comienzo de las clases sonó pero después de oírla, todo siguió
tan tranquilo como antes.
Bea:
¿Cómo es que hay tan poca gente en el instituto??
Isaac:
(intentando levantarse del suelo) Hoy es huelga general ¿no lo recuerdas?
Isaac
pegó un chillido y se agarró fuerte a su rodilla.
Bea:
(asustada) ¿te duele mucho?
Isaac
no hacía mas que retorcerse de dolor agarrándose fuerte la rodilla. Respiraba
con dificultad del dolor tan agudo que tenía, se notaba que estaba haciendo
muchos esfuerzos para no echarse a llorar. Bea no sabía que hacer, estaba de
los nervios.
Bea:
No te preocupes, buscaré ayuda.
Bea
se puso de pie delante de Isaac, este la agarró del tobillo. Bea sorprendida,
se dio la vuelta y se le quedó mirando.
Isaac:
(con lágrimas en los ojos) Por favor, no me dejes solo.
A
Bea se le encogió el corazón, parecía un cachorrito indefenso. Isaac siempre
había sido fuerte y cabezota, reacio a que nadie le ayudara. Si le estaba
pidiendo un favor, es que lo necesitaba de verdad.
Bea:
Esta bien, te ayudaré a caminar.
Bea
tomó a Isaac y este le puso el brazo alrededor del cuello. Apoyado en Bea se
dirigieron hacia la clase de 3º6.
En
la clase de 3º6 tenían el record de asistencias. Eran cuatro: Pablo, Nuria y
Cloe dibujaban tonterías en la pizarra y Mónica leía una revista totalmente
absorta mientras escuchaba el walk- man. Cuando Bea abrió la puerta de la
clase, Nuria, Cloe y Pablo se asustaron, creyendo que era un profesor. Mónica
ni se dignó a mirar a la puerta, ya que con la música a tope, parecía no oír
nada. Al ver a Isaac colgado del cuello de Bea todos se sorprendieron y se
acercaron a los dos.
Cloe:
¡¡¿¿Qué te ha pasado Isaac??!!
Bea
le ayudó a sentarse en una de las sillas. Parecía que Isaac estaba más
calmado, el dolor ya no era tan fuerte como momentos antes.
Nuria:
Hay que avisar a algún profesor.
Isaac:
(chillando) ¡No quiero!
Todos
se quedaron con cara de sorpresa ante la reacción de su amigo.
Isaac:
Además, ya estoy bien…
Isaac
con dificultad se intentó poner en pie y dio otro grito. Se cayó encima de la
silla otra vez.
Isaac:
- Mierda, ¿por qué no me responde?-
Pablo:
¿estas de broma? No puedes quedarte aquí, tío. ¿Y si te has roto algo?
Isaac:
(gritando) ¡Esto no es asunto tuyo! No quiero que llamen a mis padres ¡No
quiero que me vea el médico!
Bea:
¡Estas loco si piensas que te vamos a dejar aquí!
Nadie
comprendía por que Isaac se negaba a que le prestaran ayuda. Se respiraba tensión
en el ambiente.
Isaac:
No lo entendéis, aunque llamaran a mi casa, no hay nadie. Y si aviso a los
profes como no puedo irme por mi cuenta me obligarán a quedarme de todas
formas. No tiene caso.
Bea:
Pues vámonos sin pasar por secretaría, así no hay problema.
Cloe:
(con cara de extrañada) ¿vamonos?
Bea:
no puede irse solo ¡Si no puede ni ponerse en pie!
Pablo:
Ya le acompaño yo. ¡¡Oouchh!! (Mirando a Cloe) ¿Pero que haces?
Cloe
le había dado un codazo. Le cogió del hombro y se lo llevó al pasillo. Esta
era una situación genial para que Isaac y Bea se acercaran y pudieran hablar a
solas. No iba a permitir que pablo se metiera en medio.
Cloe:
¡Esta es la oportunidad perfecta! ¿No lo ves, pablo?
Pablo:
Lo único que veo es una chica que está como una regadera.
Cloe:
¿quieres ayudar a Bea?
Pablo
estaba extrañadísimo, no entendía que tenía que ver eso con el codazo.
Pablo:
Claro que sí, es mi amiga.
Cloe:
Tienes que ayudarme para que Bea e Isaac se vallan (solos) del instituto.
Pablo:
¿por qué solos?
Cloe:
(al oido) Esto no se lo digas a
nadie. Te lo cuento por que confío en ti.
Pablo:
Tranquila, seré una tumba.
Cloe:
Verás, Bea está enamorada de Isaac y esta es una oportunidad de oro para que
estén juntos.
Pablo:
- Ole, la basta…- ¡Ah! Con que era por eso lo del codazo. ¡De acuerdo! ¿Qué
hay que hacer?
Cloe:
Bueno, hay que conseguir que se vallan sin ser vistos por el conserje y el jefe
de estudios que está en la puerta. Una forma sería saltando la valla…
Pablo:
¡para saltar vallas está Isaac! por favor Cloe, deja las paridas un rato…
Cloe:
¡Era solo una sugerencia! ¿Confías en mí?
Pablo:
No sé que decirte, tus ideas me dan miedo…
Cloe:
no digas bobadas.
Cloe
y Pablo volvieron a entrar en la clase, Cloe tenía una sonrisa de oreja a
oreja, se encontraba feliz por que iba a ayudar a su amiga en el amor. Dieron un
portazo al volver a entrar, todos se los quedaron mirando.
Cloe:
¡Chicos! Tengo la solución.
CONTINUARÁ
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Notas
de la autora: Wwwooollllaaa!! No puedo creer que hayáis leído el tercer
episodio. Muchísimas gracias ^^ ¿Qué os está pareciendo? Este episodio es
mas corto que los anteriores aunque sigue siendo demasiado largo para mi gusto
¬¬U en fin. Este episodio se centraba sobre todo en Nuria, la verdad es que
este es muy divertido (como a mí me gusta que sean) A veces pongo cosas un poco
surrealistas como al principio la persecución que tienen Nuria y su madre.
Repasemos lo más importante… Mm.… Nuria conoce a un chico en el parque,
Natalia pide disculpas, y lo del castañazo de Isaac… Por cierto, de aquí en
adelante en los comentarios me dedicaré a poner curiosidades y respuestas a las
preguntas que me hagáis (siempre que las puede contestar, claro) Basta ya de
tanta charla frívola mía. ¿Qué es lo que pasa en casa de Nuria? ¿Volverá a
ver al chico misterioso y recuperará su cuaderno? ¿Qué pasa con la reacción
de Luna ante el comentario de Nuria? ¿Por qué no quiere Isaac que le ayude
nadie? ¿Qué pasa con el triángulo (weno, yo lo llamo así pero eso por lo
menos es un pentágono) Natalia- Miguel- Cloe- Pablo- Mónica? Si quieres saber
mas ya sabes…
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"Una vez mas " es propiedad de Carrie, presentado por Yersi Fanel