"Una Vez mas"
Por Carrie
Pablo se encontraba hurgando en el escritorio del profesor. Abrió uno de los cajones superiores mientras movía negativamente la cabeza.
Pablo: ¿Por qué me habré dejado convencer por esta loca?
Cloe: ¡Deja ya de quejarte! Estamos juntos en esto ¿no?
Pablo siguió mirando y en uno de los cajones encontró lo que buscaba.
Pablo: ¡Encontré la llave!
Cloe: ¡Perfecto!
Todos se encontraban sentados en corro en el centro del aula de 3º6. Todos, excepto Mónica que seguía en la parra escuchando música y ojeando una revista en la otra punta de la clase.
Cloe: Bea e Isaac ahora mismo están en el baño de las chicas que hay cerca de la salida. Es el lugar mas seguro para esconderse mientras distraemos a…. ¿cuál era el nombre clave de los profes, Nuria?
Nuria: “monos castrados”
Pablo: ¿de verdad es necesaria esta tontería de los nombres en clave? ¿Y quien los está eligiendo? Mas ridículos imposible…
Nuria: (enseñando el puño) ¿Qué pasa? ¿No te gusta la idea?
Cloe: Dejad de hacer el indio. Esta es una operación muy seria, hay que estar preparados para el combate.
Pablo: Ni que esto fuera Vietnam… jajajaja
Nuria: Un detalle jefa. ¿Qué pasa con doña Mónica?
Cloe: No le digáis nada, con el asco que me tiene seguro que lo fastidiaría todo.
Pablo: A ver que yo me entere. Os quedáis dentro de clase Mónica, Nuria y tú. Yo os encierro por fuera usando la llave del profe…
Nuria: ejem
Pablo: … vale, la llave del mono castrado…
Nuria: ¡¡No has dicho todos los nombres!! Nosotros también tenemos nombres claves ¿por qué no los usas?
Pablo: Paso de decir esas jilipolleces. Si usamos estos nombres claves, los que lean “Una vez más” no se van a enterar de quien coño estamos hablando.
Nuria: Pues tienes razón. Mejor usamos los nombres normales.
Cloe: (gritando) ¡YA ESTÁ BIEN! Me estáis desquiciando. Vamos al grano por favor que a este paso cuando se vallan los dos solos, a Bea ya se le habrá pasado el arroz.
Pablo: pues entonces sigo. Yo os encierro por fuera usando la llave del profe y me la escondo en el bolsillo…
Cloe:… vas a decirle al conserje y al jefe de estudios (los que están vigilando la puerta de salida) que nos hemos quedado encerrados…
Pablo: … entonces vendrán a clase y dejarán la puerta de la salida libre para que salgan Isaac y Bea.
Cloe: ¡Lo habéis pillado! En cuanto se vallan estos dos tu nos abres la puerta con la llave ¿vale?
Nuria: Yo sí lo he pillado, lo que no estoy tan segura es si lo han pillado los que nos están leyendo ahora mismo…
Cloe: ¿lo habéis entendido, lectores?
Pablo: Casi seguro que no… pos a la saca.
Nuria: Si no lo han entendido de todas maneras, hubiera molado mas usar los motes, joer.
Cloe: No empecemos otra vez, que rallada por favor…
Nuria: Esto va a ser genial. ¡Empieza la operación salida! El primer pasó de la operación.
Usar los últimos avances tecnológicos con el fin de informar a la parejita de cuando el mono castrado abandona el nido.
Cloe: ¡Nuria! Ya te vale con los motes ¡Y llámalos por el móvil de Pablo de una vez!
Pablo: ¿por qué por mi móvil?
Nuria: (marcando el número de Bea) ¿no pretenderás que gaste el saldo del mío? Lo que faltaba…
Nuria: (hablando por el móvil) Bea ¿estáis en posición?
Bea: (hablando por el móvil) Estamos en el baño a la espera de la señal para huir.
Nuria: OK (a Cloe) Están en posición.
Cloe: Ya sabes lo que tienes que hacer, Pablo.
Pablo salió de la clase y puso especial atención en asegurarse que no había nadie para ver lo que estaba haciendo. No había moros en la costa, metió la llave en la cerradura y dejó encerradas a las tres chicas dentro del aula. Se guardó la llave en uno de los bolsillos laterales del pantalón y se fue corriendo al otro edificio para avisar al jefe de estudios y al conserje. Mientras, dentro de la clase Mónica que estaba pintándose las uñas, al ver cerrada la puerta se extrañó, así que se quitó los cascos del walkman.
Mónica: ¿Qué hace cerrada la puerta?
Cloe: (con toda la tranquilidad del mundo) Nos hemos quedado encerradas.
Mónica se pintó el dedo entero de la sorpresa, se levantó, empezó a dar vueltas por la clase nerviosa y a chillar.
Mónica: ¿¿¿Qué??¡¡Eso no puede ser!! ¡Tengo cita en la peluquería!
Nuria: Agárrame, que la atizo.
Cloe: (sujetando a Nuria) Tranquilas, solo estaremos aquí un rato. Pronto Pablo nos abrirá.
Se empezaron a oír detrás de la puerta las voces de Pablo, el jefe de estudios y del conserje. Había llegado el momento de la parte más complicada de la operación, la salida sin ser vistos de Bea e Isaac.
Cloe: Nuria, llama a Bea que oigo detrás de la puerta al jefe de estudios.
Nuria: (llamando al móvil de Bea) Bea, ya podéis iros.
Bea: Entendido, muchas gracias a todos.
Nuria: Dáselas a Pablo, que le he dejado sin saldo Jejejeje. Esto se corta ya, date prisa que seguro que vuelven pronto.
La llamada se cortó al quedarse el móvil por el que llamaba Nuria sin dinero. Bea miró antes de salir del baño con Isaac apoyado en ella. No podían ir muy deprisa pero fueron tan rápido como pudieron. La pequeña cabina donde se sentaba a vigilar el conserje estaba vacía, entraron en ella y le dieron al interruptor que abría la puerta. Ahora que la puerta estaba abierta estaban a muy pocos metros de la libertad (que bien me ha quedado). Salieron del instituto sin problemas, aunque no aminoraron la marcha asta que estuvieron seguros de que se habían librado. Estaban cansados, sobre todo Bea que tenía que cargar con el peso de Isaac aunque eso no la importaba, estaba muy feliz de haberlo conseguido y de poder estar con él.
Bea: (agotada y con los músculos entumecidos) ¿Te importa que paremos en algún sitio? Es que estoy un poco cansada.
Isaac: Yo también, gracias por dejar que me apoye en ti. ¡Venga, que te invito a un refresco!
Bea: - ¡¡que bien!! Que majo…. Que ilusión… -
El muchacho se empezó a reír para él solo, Bea se extraño y se le quedó mirando. Cuando Isaac fue a hablar sus caras quedaron a muy pocos centímetros, esto hizo que se pusiera aun más nerviosa y tragara saliva.
Isaac: Estaba pensando…
Bea: (emocionada) ¿el que?
Isaac: Que la próxima vez podías llevarme a caballito jajajajajaja
Bea se puso rojísima y miró para el lado contrario.
Bea: tonto.
No tardaron en llegar a una terracita bastante mona. Las mesas y las sillas eran de mimbre y estaba muy concurrida. Se acomodaron en una de las mesas y el camarero enseguida les atendió
Isaac: Una coca cola y un Nestea.
El camarero se fue a por su pedido. Bea estaba muy nerviosa, hoy Isaac estaba muy guapo y no podía dejar de mirarle. Lo malo era que lo hacía tan descaradamente que temía que se diera cuenta.
Bea: En el instituto no has querido contarnos nada ¿Cómo te caíste?
Isaac: Es que…
Parecía que le costaba hablar del tema.
Isaac: Hace unas días que… me duele mucho la rodilla. Cuando esta mañana subía las escaleras… simplemente no pude mover la rodilla del dolor que tenía y me caí.
Isaac se arremangó el pantalón para que Bea pudiera ver su rodilla, la tenía enrojecida.
Isaac: ¿ves? Yo creo que me di un golpe y por eso me duele.
Bea: A lo mejor te has roto algún hueso o algo así ¿te la ha visto un médico?
Isaac se volvió a colocar el pantalón y puso cara seria.
Isaac: No, no se lo he dicho a nadie.
Bea: ¿pero por qué? Es normal ir al médico…
Isaac: Es que si es cierto que la tengo lesionada estaré un tiempo sin poder jugar al fútbol. Ya llevo perdidos dos entrenamientos y como siga así… me expulsarán del equipo.
Para Isaac el fútbol era muy importante. Su sueño era llegar a ser jugador profesional algún día al igual que su padre. Jugaba en el equipo del instituto junto con Miguel y Pablo.
Isaac: Además, no me fío nada de los médicos. Son unos mata-sanos.
Bea: Eso es una bobada, deberías ver a un doctor…
Isaac: (muy serio) No quiero hablar mas de este tema, por favor. Me hace ponerme de mal humor.
El camarero dejó los refrescos encima de la mesa.
Camarero: (sonriendo) ¡Aquí están los refrescos! Que los disfrutéis parejita…
Al oír esto, los dos se ruborizaron y se quedaron cortados. Isaac cogió su coca cola, le puso una pajita y la empezó a beber despacio, Bea al no saber que decir, hizo lo mismo.
Isaac: Creo que tengo que darte las gracias. Por ayudarme cuando estaba en el suelo… y no dejarme solo.
Bea: No hace falta que me las des, tú hubieras echo lo mismo por mí ¿verdad?
Isaac: (sonriendo) Claro ^^
Bea: (roja) - ¡¡Que sonrisa mas bonita!! Wwooo no puedo creerlo, esto es estupendo. Este es el momento ideal para confesarle mis sentimientos, ahora o nunca…- Esto… Isaac… yo…
Isaac: (sonriendo) ¿si?
Bea: (tragando saliva) – No puedo hacerlo, cuando me sonríe me deja sin habla…-
Bea estaba estrujando como una loca una de las servilletas de papel que había en la mesa, Isaac estaba muy tranquilo mirando a la gente pasar por delante y terminándose de beber su refresco.
Bea: Pues que tu me…
Miguel: ¡¡Weeennass!!
Bea: -La madre que te…-
Miguel: ¿Qué hacéis aquí? ¿No habías ido tú a clase hoy Isaac? ^^
Isaac: Si pero, Bah, es muy largo de explicar.
Bea: - ¿Qué haces TU aquí? ¿No ves que sobras????????????????-
Bea estaba rabiosa, la habían estropeado su declaración de amor. Miguel siempre tenía que estar en medio.
Miguel: Oye tío ¿Por qué no fuiste ayer por la tarde a entrenar?
Isaac: No me encontraba bien, me dolía…
Miguel: Ya, la rodilla. ¿Habéis visto por casualidad a Natalia?
Bea: (cruzada de hombros con cara de mala leche) No que yo sepa.
Miguel cogió una silla de la otra mesa la puso al revés y se sentó con Bea e Isaac. Bea estaba de morros, esperaba que los saludara y se fuera pronto, no que se les acoplara…
Miguel: ¡Esa chica me tiene más que harto! No hace mas que perseguirme, parece mi sombra. Que si espérame, que si quedamos esta tarde… me está empezando a sacar de mis casillas. Como siga así se está rifando una ostia y ella tiene todas las papeletas.
Bea estaba fuera de sus casillas, había intentado no contestarle por educación, pero que encima hablara mal de sus amigas era el colmo. Bea dio un golpe a la mesa y se levantó de repente.
Bea: (gritando enfadada a Miguel) ¡Eres un caradura! No puedo creer que digas eso de Natalia ¡Ella te quiere mucho!
Los dos chavales se quedaron sorprendidos. Bea nunca perdía los papeles, era una chica bastante tranquila, no saltaba por cualquier cosa. Miguel también se levantó pero aparentando estar calmado ante el comentario de Bea.
Miguel: Puede que yo sea un caradura pero… reconócelo Bea. Es normal que defiendas a Natalia ya que tu haces lo mismo persiguiendo a Isaac. ¿O es que crees que no me he dado cuenta de por qué os quedáis en la parada?
Isaac: (sorprendidísimo) ¿eso es cierto Bea?
Bea se quedó tan blanca como la nieve pero no menos que Isaac que los estaba mirando con una cara de espanto terrible. Miguel no solo la había destrozado la oportunidad de declararse, sino que por su culpa, ahora Isaac se había enterado de lo que sentía, pero de la peor manera. Temblando de rabia y de impotencia, le empezaron a resbalar las lágrimas por sus mejillas hasta caer al suelo. Estaba furiosa y quería que la tragara la tierra, salir corriendo. Pero no, no iba a dar a Miguel ese gusto. Puede que ya no pudiera volver a acercarse a Isaac, pero de esta Miguel no iba a salir de rositas, no esta vez. Bea se acercó a Miguel intentando que no le temblara la voz al hablar.
Bea: ¿sabes? … creo que as echo mal los cálculos por que… ¡Enhorabuena, la rifa la as ganado tú!
Bea le propinó en el carillo derecho de Miguel una sonora bofetada, acto seguido salió corriendo llorando desesperada.
Bea: (mientras lloraba y corría) – No puedo creerlo, miguel es un estúpido. Ahora Isaac lo sabe todo, ¡no quiero perderle como amigo! Que raro… antes era tan feliz y ahora… no voy a poder volver a mirarle a la cara-
Isaac y Miguel estaban desconcertados mientras veían a Bea alejándose llorando. Miguel se acariciaba la mejilla, la había dado bastante fuerte pero este estaba más herido en su orgullo que el dolor del tortazo en sí.
Miguel: ¿Quién se ha creído que es esa niñata de mierda? Otra igual que Natalia, tal para cual… esta me la paga.
Isaac, que había permanecido paralizado asta ese momento se levantó de la silla furioso.
Isaac: (gritando enfadado) ¿¿qué te crees que has hecho?? Yo te hubiera echo lo mismo o peor ¡¡No debiste hacer ese comentario solo por que te había dejado mal!!
Miguel: Ahora resulta que estas de su parte ¿Es que Bea te gusta?
El chico se ruborizó un poco, Miguel era único para sacar los colores a la gente. Demasiado sincero para su gusto…
Isaac: ¡Y eso que importa! ¿Cómo puedes estar seguro de lo que has dicho antes?
Miguel: Isaac, por favor ¡tienes que estar ciego para no darte cuenta!! Te espera en la parada todos los días, te pone ojitos y se pone como un pimiento cada vez que habla contigo…
Isaac: (sorprendido) ¿A si? Pues yo pensaba que se quedaba en la parada para verte a ti, como tienes asta un club de fans… Jejejeje
Miguel: - Nada, que no se entera… - (con sarcasmo) ¡OH sí, claro! está loca por mí. Tanto que ha decidido hacerme una cara nueva a hostias, para que no tenga que pagar la cirugía estética.
Isaac: jajaja Puede que tengas razón con lo de que le gusto…
Miguel: ¡Pues claro que la tengo! ¡Yo nunca me equivoco!
Isaac: mira que eres creído, chaval…
Miguel: Si de verdad te gusta, pídela salir.
Isaac: Lo voy a hacer. Las invité a ir a la feria, allí la pediré a Bea que sea mi novia.
Miguel: Así se habla.
Isaac: Por cierto…
Miguel: (sonriendo) ¿si?
Isaac: ni se te ocurra devolverle el tortazo a Bea ¿me has entendido? Aquí no ha pasado nada. ¬¬
Miguel: Ya, si ya olvidé lo de la bofetada… (^_^U)
Mientras tanto en el instituto las cosas no iban precisamente bien. Desde que Bea e Isaac se fueron ya había pasado muchísimo tiempo. Dentro de la clase de 3º6 se respiraba la tensión y el nerviosismo de no tener noticias de Pablo, las tres chicas se estaban impacientando.
Cloe: ¡Ya llevamos más de dos horas aquí encerradas! ¿A qué aspira Pablo para sacarnos?
Nuria: ¿Por qué tubo que ser él el que se quedara fuera?
Cloe: ¿y por que tendrías que haberte quedado tú fuera?
Nuria: Pues por que tengo que ir al baño ¡Tengo la hora cogida y así no hay manera!
Mónica que estaba de muy mal humor, estaba harta de Cloe y Nuria, las tenía un odio profundo y estar encerrada con ellas era algo que no podía soportar.
Mónica: (chillando) ¿QUEREIS DEJARLO YA? Esto parece un Zoo.
Nuria: (con cara de pocos amigos) ¿A quien estás llamando tú animal?
Mónica: Ya lo has oído.
Nuria: Aquí el único animal que hay eres tú. Que eres una ¡¡zorral!!
La disputa estaba servida, las dos chicas comenzaron a discutir a gritos y a pelearse. Cloe estaba al fondo de la clase cuando la sonó el móvil. No sabía si contestarlo por que salía número desconocido, al final aceptó la llamada.
Cloe: ¿Diga? ¡Pablo! A buenas horas majo ¿de donde has sacado este móvil si el tuyo lo tenía Nuria?
Pablo: Una amiga me lo acaba de prestar. Escúchame…
Cloe: ¿Cuándo piensas sacarnos de aquí? Las cosas se están descontrolando.
Cloe al decir esto miró a las dos chicas. Por la clase estaban volando trozos de tiza, gomas de borrar… Nuria y Mónica se habían montado un campo de batalla en medio de la clase. Nuria se encontraba agachada detrás de una de las mesas y Mónica igual.
Cloe: (esquivando una tiza) Venga, contesta.
Pablo: Es que tenemos, bueno… un pequeñísimo problemita
Cloe: (temblándole la voz) Por favor, no me digas que has perdido la llave…
Pablo: (aliviado) uff Genial, pues no te lo digo.
Cloe: (Gritando a pleno pulmón) ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿QUE??????????????????????????
En ese mismo momento en la otra punta de la ciudad
Miguel: Isaac, me ha parecido oír a Cloe.
Isaac: (haciendo toques con el balón de fútbol) Tío, estas fatal…
Volvemos al instituto Miguel de Cervantes.
Cloe: ¿¿COMO HAS PODIDO??
Pablo: No fue culpa mía. El bolsillo en el que guardé la llave estaba roto…
Cloe: (con sarcasmo) Ya, y vas a decirme que todo este tiempo la as estado buscando como un desesperado ¿No?
Pablo: ¡Pues claro que sí! Por todos los pasillos, por las clases… - creo que 10 minutos mas o menos-
Cloe: Aja… ¿No habrás estado hablando con la chica esa que te ha dejado el móvil?
Pablo: Joder, que la duda ofende - ¿¿Cómo lo ha sabido?? Mierda-
Cloe: (Enfadada) Como no encuentres la llave no sé lo que te hago.
Pablo: ¿hacerme? Jeje A mi si se me ocurren un par de cosas que podrías hacerme…
Cloe: ¿Qué has dicho? Perdona es que con tanto chillido no te oigo bien.
Pablo: Nada, nada… Que el conserje y el jefe de estudios se han ido a por las herramientas para desmontar la cerradura. Se ve que no han encontrado ningún cerrajero libre.
Cloe: (preocupada) ¿y cuanto crees que van a tardar en desmontarla?
Pablo: Teniendo en cuenta el arte con el que arreglaron la máquina de café de la sala de profesores…
Cloe: ¿qué máquina?
Pablo: Te lo diré en una palabra, beben “Nescafé”. Por lo menos se van a tirar dos horas más. Aunque yo contaría antes con que superman viniera a sacaros que consigan desmontarla a la hora de salida.
Cloe se sentó en el suelo con cara de desesperación ¿dos horas más?
Pablo: ¿Cloe? ¿Estas ahí?
La chica apagó el móvil, se había llevado un chasco horrible. Si los profes descubrían el pastel se les caería el pelo si no acababan expulsados (Era un instituto muy estricto con las normas). Cloe pensó que tal vez no fuera una buena idea lo de la operación salida, si les pillaban no solo la pillarían a ella, sino que arrastraría a todos los demás.
Cloe: Todo esto es por mi culpa, el plan ha sido un desastre total. Me siento fatal…
Nuria y Mónica dejaron la pelea con las tizas y se acercaron a Cloe.
Nuria y Mónica: (a la vez) ¿Qué pasa? ¿Por qué dices eso?
Nuria y Mónica se miraron con cara de odio.
Cloe: jejeje Sois tal para cual…
Nuria y Mónica: (a la vez) ¿Qué dices? ¿Yo parecerme a esta? (gritando la una a la otra) ¡¡¿¿Quieres dejar de imitarme??!!
Cloe: Pablo ha perdido la llave. No saldremos de aquí hasta por lo menos dos horas.
Nuria y Mónica: (a coro y con la boca abierta) ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿QQUUUUUUUEEEEEEEEE????????????
En ese mismo momento en la otra punta de la ciudad (otra vez)
Miguel: Isaac, que esta vez oigo a Mónica y a Nuria.
Isaac: (dándole una palmadita en la espalda) Tranquilo Miguel, yo también oigo a veces como me llama Naomi Cambell…
Volvemos al instituto Miguel de Cervantes.
Nuria: No puede ser…
Mónica: (gritando) ¡Esto os va a costar caro! Pienso contar todo a los profesores.
Nuria: De acuerdo, hazlo. Pero diremos que tú estabas metida en el ajo y saldrás perdiendo bonita…
Mónica: No te atreverás…
Nuria: Tú no me conoces lo suficiente. Estate segura de que te echaré la culpa.
Cloe con un silbido puso fin a la discusión.
Cloe: (todavía con lagrimillas en los ojos) ¡Vale ya! No podemos pelearnos siempre. Ya sé que no nos llevamos bien contigo, Mónica no espero que cambien las cosas. Pero por lo menos estaros quietas asta que salgamos de aquí.
Todas estaban llenas de tiza por toda la ropa, la cara… Las sillas, las mesas todas revueltas y dadas la vuelta, volcadas en forma de trinchera.
Mónica: (Furiosa) ¡Todo esto es culpa tuya, Cloe! ¿Cómo te atreves a darme órdenes? ¡Yo me estoy quieta si me sale del coño! ¿Esta claro?
Mónica mientras dijo esto, cogió el borrador de la pizarra y se lo lanzó a Cloe, esta estaba delante de la puerta. Cloe esquivó el borrador y justo se abrió la puerta.
Pablo: (avergonzado) Lo siento mucho, se ve que había puesto la llave en el otro bolsillo. La acabo de encontrar. No pasa nada ¿vale?
El borrador le dio en toda la cara al pobre de Pablo, que al recibir el golpe se cayó de bruces al suelo. Las chicas estaban desconcertadas. Cloe y Nuria se acercaron a Pablo asustadas, este tenía la nariz sangrando.
Nuria: (zarandeándole asustada) ¡¡Pablo responde!! ¿Te has muerto?
Pablo: (grogui y desconcertado) ¿si? ¿Quién es?
Nuria: (a Cloe llorando) ¡¡hay que se nos ha muerto!! ¡Que desgracia!! ¡¡Con lo mal que me sienta a mi el negro!!
Cloe: ¿¿Cómo va a estar muerto si te está hablando??
Las dos chicas ayudaron a Pablo a incorporarse. De fondo se oían las risas de Mónica.
Mónica: ¡¡Que patético!! La que tendría que estar en el suelo eres tú, no el tonto de Pablo.
Cloe se levantó y se puso delante de Mónica con cara de pocos amigos, llevaba el borrador en la mano.
Cloe: (enfadada) Lo menos que puedes hacer es pedirle disculpas. Le has hecho sangre.
Mónica: no pienso pedirle perdón, además ¿a ti que más te da?
Cloe: (en serio) Pídele perdón.
Mónica se dispuso a salir de la clase, ya que esta ya estaba abierta y llegaba tarde a la peluquería. No había ninguna razón por la que seguir allí por más tiempo. Cloe al ver que Mónica se iba la agarró de la manga, la dio la vuelta y la metió el borrador en la boca. Las dos se tiraron al suelo tirándose de los pelos, dándose patadas y puñetazos. Nuria estaba viéndolo todo desde el pasillo con Pablo tirado en el suelo a su lado. El muchacho parecía que ya se había espabilado un poco.
Nuria: Esas dos se están dando de lo lindo, Cloe está furiosa.
Pablo: ¿Qué pasa? ¿Qué está pasando?
Nuria: (gritando contenta) ¡Bien! Parece que ya estás mejor.
Cloe dio un empujón a Mónica y está se cayó al suelo. Cloe salió corriendo a al pasillo para ver como se encontraba Pablo.
Pablo: (tocándose la sangre de la nariz) Que golpe más tonto. ¡AUH, me duele!
Nuria:- Será mejor dejarlos a solas- Yo me voy. (A Pablo)Te dejo en buenas manos ^^
Cloe sacó un pañuelo y le empezó a limpiar la sangre.
Pablo: no hace falta, dame. Ya lo hago yo. ^^
Al darle el pañuelo, sus manos se rozaron y Cloe se puso roja. Dentro de la clase se encontraba Mónica todavía en el suelo. Se levantó y se limpió la falda, al hacer esto levantó la vista y vio claramente la reacción de Cloe. La que la pareció sumamente sospechosa.
Ya un rato después, al salir del instituto, Mónica se encontraba andando sola por las calles limpias y claras de la ciudad. Todo parecía estar en paz, en calma, se respiraba la armonía en el ambiente. Mónica se encontraba fuera de lugar, una sonrisa, hubiera dado cualquier cosa por encontrar una sonrisa para ella en las caras de los extraños que se reían y conversaban con sus amigos mientras daban largos paseos.
En el norte de la ciudad, cercano a la casa de la muchacha, se encontraba un puente que cruzaba el río. Alrededor de este y antes de cruzarlo, había muchos puestos callejeros: Tiendas de regalos, de caramelos… Ya había perdido la hora para la peluquería y realmente no le apetecía volver a su casa. Se sentó en la acera entre el barullo de la gente que entraba y salía de las tiendas. De entre tanta gente, puso su atención en una niña que se encontraba como ella, sentada justo en la acera de enfrente, con la mirada perdida en el suelo, su expresión era la misma que la de Mónica, de soledad. Un niñito de la misma edad que la niña de la acera de enfrente salió de la tienda de golosinas con una bolsa de caramelos que rebosaba, con una piruleta en la mano izquierda y la mano de su padre en la derecha. Al contrario que la niña, el niño tenía una sonrisa de oreja a oreja, mientras daba largas lametadas a su piruleta y caminaba mirando agradecido a su padre. De repente el niño se paró y soltó a su padre de la mano, dirigiéndose a la solitaria niña. No dijo nada, solamente la tendió la bolsa de chucherias. Ambos estaban colorados, la niña levantó la cabeza, se notaba que había estado llorando, sonrió como agradecimiento por los caramelos. El niño tomó otra vez la mano de su padre y se alejaron. Ese gesto, ese mismo gesto, ya lo había vivido ella una vez. Justamente, volvió a mirar y aquella niña ya no estaba, había desaparecido. Solo había sido fruto de su imaginación, era su propio recuerdo de cuando ella solo contaba ocho años, en ese mismo puente… La sonrisa del niño volvió a su cabeza como una ráfaga de viento helado, que la hizo sacudir la cabeza para alejar de ella esos recuerdos de su infancia.
Mónica: -Es hora de volver a casa, mamá me está esperando-
Cruzó el puente y a menos de cinco minutos, su casa. Era una enorme casa con patio delantero, piscina, y un gran jardín alrededor de la casa. Mónica cortó algunas de las flores que bordeaban el caminito de piedras que llevaba a la puerta principal. Al entrar en su casa no oyó ningún ruido, estaba oscura y en absoluto silencio. La joven alzó la voz llamando a su madre pero no oyó respuesta alguna. Se dirigió a la cocina del primer piso, preparó algo de comer, lo puso en una bandeja junto con las flores y se lo llevó a una de las habitaciones del piso superior.
Mónica: (golpeando suavemente la puerta con los nudillos) ¿puedo pasar mami?
Una voz que se oyó como un susurró la indicó que podía pasar. La habitación era bastante grande, de estilo antiguo, era bastante tétrica. La habitación tenía unos grandes ventanales pero las cortinas permanecían echadas no permitiendo que pasara la luz. La chica se acercó a la enorme cama de matrimonio que había en el medio, en esta había un bulto bajo las sábanas, era una mujer. La mujer era la madre de Mónica, era madura aunque muy guapa y bien conservada para su edad. Tenía ojeras y estaba echa un ovillo, encogida entre las sábanas de la cama. Mónica se sentó a su lado poniendo la bandeja a los pies de la cama.
Mónica: (sonriendo) Te he traído algo de comer, seguro que tienes hambre.
Madre: (hablando muy bajito sin moverse de su postura) ¿ha vuelto?
Mónica dio un largo suspiro.
Mónica: Te he traído también flores, son de las que te gustan.
Madre: ¿Ha vuelto? ¿Le has visto?
Mónica: No, todavía no. Pero no te preocupes, come lo que te he traído, mañana seguro que aparece.
Madre: entonces comeré mañana.
La muchacha sabía que no había nada que hacer. Dejó las flores en la cama y cogió la bandeja mientras se dirigía a la puerta.
Madre: ¿tú crees que volverá mañana? Podríamos ir a buscarlo…
Mónica: No hace falta, estoy segura de que volverá.
Según iba avanzando por el pasillo hacia la habitación del fondo, más furiosa e impotente se sentía. Su madre en los últimos meses se había reducido a un saco de huesos. Cada vez comía menos y su mente se iba nublando cada vez más. Mónica empezó a llorar, cayéndose las lágrimas sobre la bandeja. Cuando cruzó el umbral de la puerta de su habitación se sentó en su tocador. En él tenía un espejo y alrededor un montón de fotos. Fotos en las que salía abrazada a Cloe, con su madre, con su padre, con sus antiguos amigos… Mónica lanzó las fotos al aire, rompiendo algunas y chillando.
Mónica: (mirando una foto de una excursión del años pasado en la que salían ella, Cloe, Bea y Nuria sonriendo) ¡Todo es por vuestra culpa! ¡NO ME MIREIS ASÍ! Encontraré la forma de amargaros la vida, os lo juro… Cloe, Ahora ya lo entiendo... claro. La razón por la que te has puesto tan furiosa en clase, en condiciones normales no lo hubieras echo. Te lo veo en los ojos, a ti Pablo te gusta ¿Cómo no me habré dado cuenta antes? ahora si que estás en mis manos y tu Nuria, en cuanto acabe con Cloe, te tocará el turno a ti. Me habéis arrebatado lo que yo mas quería ¿estáis contentas? ¿Os gusta reíros? Ya veremos quien ríe el último.
Mónica lanzó la bandeja contra la pared rompiendo las tazas y los platos. Se arrodilló y empezó a reírse histéricamente.
Nuria: … A si que Isaac apareció echo un cromo por la puerta, Bea le llevaba casi a rastras. El pobre estaba casi llorando, se ve que se había caído rodando las escaleras, casi se abre la cabeza. Lo raro es que el tío, cuando le dijimos que por qué no iba a l médico se puso hecho una fiera, muy borde…
Luna: Vamos, estas exagerando. No puede ser…
Nuria, Luna y Natalia se encontraban en una de las mesas de la cafetería del instituto hablando de lo que pasó el día anterior.
Nuria: Te estoy diciendo la verdad. Lo que no sé es por qué se enfadó tanto.
Natalia: ¡Pero bueno, que marujonas! Vallamos a lo que interesa… ¿Qué fue de Bea e Isaac cuando se fueron del insti?
Nuria: Eso me gustaría saber a mí, no he visto a Bea en todo el día. No ha aparecido esta mañana para venirnos juntas al insti.
Luna: ¿ah no? Que raro... rarro…rarro….
Cloe apareció muy nerviosa por la puerta de la cafetería, mientras andaba se habría paso a empujones ya que estaba lleno de gente, por fin llegó hasta sus amigas.
Cloe: (preocupada) ¿habéis visto a Bea? Tiene mi libro de biología y me toca después del recreo…
Luna: No la hemos visto ¿As mirado en su clase?
Cloe: En su clase, en la biblioteca, en el patio, en dirección, en el gimnasio…
Natalia: Vale, vale, ya nos hacemos una idea.
Nuria: Pues no sé chica… ¿As mirado en el baño?
Cloe: Pues no se me había ocurrido, voy volando
Cloe se fue corriendo lo mas deprisa que pudo.
Nuria: joe, como corre la jodía…
La muchacha se imaginó que si estaba en el baño, seguramente sería el que estaba mas cerca de su clase, así que se dirigió a él lo mas deprisa que pudo. Cuando entró no parecía que hubiera nadie, estaba totalmente en silencio sino fuera por el sonido hueco del gotear de los grifos. También se oía una especie de gimoteo detrás de una de las puertas.
Cloe: (abriendo la puerta) ¿Bea, estas aquí?
Elvira: ¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!
Cloe abrió la puerta y se encontró de frente con Elvira. Elvira la lanzó el rollo de papel higiénico chillando.
Elvira: (yéndose del baño) ¡Eso para que vuelvas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Cloe: Joe, que vergüenza
Bea que estaba dentro de uno de los baños llorando dejó de llorar al escuchar todo el alboroto de fuera.
Bea: (lloriqueando) ¿Cloe? ¿Eres tú? ¿Qué quieres?
Cloe: (Preocupada) E venido a buscarte ¿te encuentras bien?
Bea abrió la puerta del baño, se encontraba agachada con los brazos encima de la tapa de la taza del water.
Bea: (llorando) Yo… llevo evitando a Isaac todo el día…
Cloe entró en el lavabo con Bea y se arrodilló con ella. Bea estaba con los ojos totalmente rojos, se notaba que llevaba allí por lo menos una hora llorando. Parecía realmente desesperada y no parecía encontrar consuelo por más que lo intentara. Cloe la abrazó y la empezó a acariciar su precioso pelo rubio.
Cloe: (abrazándola) Venga, cuenta, que es lo que pasó.
Bea: ¡Ese… ese cabrón de Miguel! No podía estarse callado. Que yo esté ahora así es por su culpa, todo iba tan bien… ¡Lo tubo que estropear!...
Cloe: Tranquila, ya verás que todo se arregla, cuéntamelo todo con calma…
Ya hacia bastante que había sonado la campana que indicaba el final de las clases. Todos los alumnos se habían ido a casa. Todos, menos cloe que por no traer el libro de biología (Con todo el jaleo se le olvidó pedírselo a Bea) estaba castigada a séptima hora con la profesora. Pero por suerte para cloe no todo era malo… ya que los del equipo de fútbol todavía no habían abandonado el recinto y se encontraban jugando al fútbol en una de las pistas. Cloe al no ver a la profesora decidió esperarla viendo el partido en uno de los bancos que había dispuestos alrededor de la pista.
Cloe: (Mientras se sentaba en uno de los bancos) – Mira que tenerla delante tanto tiempo y no pedirla el libro de biología. Seré estúpida, aunque si lo pienso bien…. Tengo buenas vistas jejejejejeje.
La mayoría de los jugadores estaban sin camiseta por el asfixiante calor, se pasaban el balón unos a otros y hacían pases increíbles que dejaban a Cloe alucinada, se notaba que tenían mucho nivel. Entre estos se encontraba jugando Isaac, aunque parecía estar mejor de la pierna, no corría todo lo que corría antes y se lo tomaba con calma. En ese momento miguel metió un gol impresionante, algunos chicos le felicitaron por el gol y al darse la vuelta vio a cloe sentada en el banco. Mientras se acercaba al banco donde estaba sentada la chica se iba limpiando las gotas de sudor de la frente.
Miguel: (sonriendo) ¿has venido a verme jugar?
Cloe: Más quisieras tú… Estoy castigada.
Miguel: (sentándose con Cloe) De todas formas el gol te lo dedico
Cloe: Isaac parece que está mejor.
Miguel: Sí, pero no te creas. Su rendimiento viene bajando desde hace algún tiempo. El entrenador, Cristóbal, le dijo que fuera al médico, pero no quiere ni oír hablar de ello.
Cloe: Es extraño.
Miguel: (mirando al frente) Bueno, así será mejor. ^^ Nos preocupaba que no pudiera jugar el torneo de…
Miguel miró a Cloe y esta estaba que echaba chispas. Lo miraba fijamente pero no a los ojos, sino a la cara. Cloe de repente puso una cara de mala ostia que para que…
Miguel: (asustado) ¿Qué pasa?
Cloe: (chillando) ¡¡¡¡¡Eres un cabrón y un sinvergüenza!!!! ¡¡¡¿¿¿Por qué dijiste eso a Bea delante de Isaac???!!!
Miguel: Así que es eso ¿Cómo que te acuerdas ahora de repente?
Cloe: Por que el que tortazo que te dio Bea te ha dejado marca en la mejilla.
Claro, Cloe el ver a Miguel de perfil vio perfectamente la marca, por eso se acordó de lo de Bea. Miguel se tocó la mejilla y se bajó del banco. Detrás de este estaba uno de los edificios del instituto. Se miró en el reflejo de la ventana. Era cierto, tenía una marca de mano estampada en la cara.
Miguel: ¡Anda, pues si es verdad!
Cloe: (Enfadada) ¡Claro que es verdad, Einstein!
El cristal era de una de las ventanas de la sala de profesores, donde estos corregían los exámenes, charlaban, y descansaban bebiendo café. Uno de ellos se dio cuenta de que Miguel estaba en la ventana y supuso que les estaba mirando.
Profesor: ¿Qué hace ese pegando la cara contra el cristal?
El profesor se levantó del sofá donde se estaba bebiendo café y salió fuera.
Profesor: (A miguel) ¿Qué se supone que haces?
Miguel: Yo nada señor, solo miraba la…
Otros profesores que se encontraban dentro de la sala, salieron fuera para ver lo que pasaba.
Profesor: Así que mirando…, ya veo. ¿Te parece bonito espiar a los profesores?
Miguel: Se equivoca, yo no les estaba espiando - ni ganas…-
Profesora: ¿Cómo que no? ¿Lo vas a negar ahora? ¡Si todos te hemos visto!
Los profesores habían echo un corro alrededor de Miguel, lo miraban como si fueran perros hambrientos y Miguel un pobre conejito en peligro de extinción. Cloe, harta de tanta tontería y pasando del castigo se levantó del banco.
Cloe: (enfadada) Está claro que no se puede hablar contigo.
Miguel: (gritando de entre el mogollón) ¡Espera! ¡Que te acompaño!
Uno de los profesores le cogió del hombro y lo miró con mirada asesina.
Profesor: Tú de aquí no te mueves chaval, hasta que no nos expliques todo.
Miguel: (gritando) ¡Cloeeeeeeeeee!!!
Cloe estaba ya fuera del recinto.
Cloe: - Paso de ti, mañana nos vamos a la feria solas.-
La muchacha sacó el móvil y marcó el número de Bea, esta la contestó enseguida.
Cloe: hola Bea ¿estas mejor?
Bea: Sí, se me ha pasado un poco el sofoco.
Cloe: Genial ¿Vas a ir mañana a la feria?
Bea: No sé, creo que me quedaré en casa.
Cloe: Venga Bea, sé que es difícil pero no vas a esconderte siempre.
Bea: Mm. ¿Tú que harías?
Cloe: Yo iría y me lo pasaría de miedo. Ya queda poco para que se acabe el buen tiempo y hay que aprovecharlo.
Bea: Esta bien, iré.
CONTINUARÁ
Notas de la autora: ¡¡¡¡¡Buenos días, tardes, noches o lo que sea!!!!! ¿Qué por qué son buenos? ¿Por qué va a ser? ¡¡Por que os habéis leído el capítulo 4!! ¿Por qué sino? No me canso de dar las gracias, que majos que sois ^^. ¿Conseguirá Isaac declararse a Bea? ¿Cloe perdonará algún día al mete patas de Miguel? ¿Qué es REALMENTE lo que le ocurre a Isaac? (Aunque es un secreto a voces) ¿Cuál es el oscuro pasado de Mónica? ¿Qué es lo que de verdad pasó hace un año y por lo que Mónica odia a Cloe y a Nuria? Solamente te enterarás si te lees el próximo episodio (o si te lees mis apuntes, una de dos. Tu sabes muy bien de quien hablo ¬¬)
"Una vez mas " es propiedad de Carrie, presentado por Yersi Fanel