ANTARA
Parte.2
Trate de levantarme rápidamente, pero me volvió a golpear y esta vez no pude recobrarme del frió piso. Solo podía escuchar el estruendo de la batalla que se suscitaba a mi alrededor.
El tipo me cargo sobre sus hombros, lo cual le fue fácil por mi baja estatura y peso.
“!HOLD PERSON¡” De repente escuche estas palabras, y el hombre que me llevaba se dejo de mover instantáneamente. Yo aun me encontraba un poco desconcertada, caí al suelo cuando el me soltó.
“¿Te encuentras bien?” El muchacho me hablo preocupado, era el mismo que momentos antes había estado observando, aquel adolescente de 16 años.
Yo no le conteste, no quería que por ninguna razón supieran que yo no era lo que aparentaba ser, que era una elfa y no una humana.
El no insistió mas en encontrar una respuesta por parte mía, simplemente me sonrió y regreso a ayudar a sus amigos contra los tratantes humanos.
“tengo que pagar de alguna forma su ayuda” pensé y agarrando la espada larga me dispuse a ayudar a la mujer encapuchada que al parecer tenia problemas con algunos humanos.
Al final de la batalla la mayoría de los enemigos se había retirado. Con la mirada trate de buscar a mis congeneres, pero no había ninguno pues todos ellos huyeron sin yo saber a donde. Mis heridas por la batalla no dejaban de sangrar y me sentía cada vez peor.
“permíteme, por favor” Me dijo el adolescente que me ayudo antes y puso sus manos sobre
la herida mayor que estaba en mi brazo y rápidamente al decir unas palabras que no entendí la herida se cerro rápidamente. No me sorprendí pues en mi pueblo hay clérigos que pueden hacer esto y mas.
“Yo soy Syols” se presento y a continuación me nombro a sus amigos uno por uno.
“Ella es Iraiki” Esta era la chica que me abrió la jaula, la encapuchada.
“Hola mucho gusto” Me dijo alegremente. “gracias por tu ayuda”. No comente nada.
“Ella es Hielo” La chica azul, vio a través de mi, como si no existiera.
“y por ultimo Deivid” Este se comporto igual a Hielo. Era enorme viéndolo de cerca y parecía un buen guerrero.
“¿y tu como te llamas?” Pregunto Iraiki
No quería hablar, lo cual fue bastante notorio, se quedaron observándome y yo a ellos.
Hielo y Deivid se alejaron, quedando solo Syols e Iraiki.
“Vamos, si no lo quieres decir no hay problema” Comento Iraiki.
En los meses que siguieron me mantuve adentro de la carreta fingiendo estar dormida todo el tiempo. A ellos les sucedieron muchas cosas, Iraiki me traía de comer y me contaba lo que le había sucedido en el día sin esperar respuesta de mi parte, creo que me trataban como una especie de enferma mental o algo así. Cuando Iraiki no llegaba, era Syols quien me llevaba la comida, pero el no me decía nada.
“¿O mujer por que no te mueves ni dices nada?” Llegaba siempre Iraiki con este comentario a la carreta.
“¿Recuerdas al chico Brian el que te conté?” continuo sin esperar a que dijera algo.
“El que se nos unió en el pueblo Remiré, pues le he dicho que se vaya, no deja que lance mis hechizos, quiere protegerme a toda costa y no puedo divertirme en el campo de batalla.”
“Lo aprecio pero será mejor que no este con nosotros” Diciendo esto sonrió. Yo pensé que era muy cruel recordando a Rowen.
“Te dejo, tengo que vigilar a Hielo, últimamente a estado haciendo cosas extrañas”. Salió de la carreta.
Pasaron semanas, y a Ireiki le pasaron cosas bastantes peculiares, un tiku una especie de pájaro intento comerse su bondad que de no haber sido por la ayuda de Hielo se hubiera vuelto bastante malvada, una hechicera le puso una maldición, no podía acercarse al fuego por que este la atacaría, ahora quería encontrarla para que se lo quitara. Brian se fue por que Iraiki le dijo que estar con ella era muy peligro, pobre humano, tal vez ella si tenia razón, por que una vez vi cuando se quito la capucha, tenia unos pequeños cuernos y cabello blanco como el de esa chica Hielo, pero su tez era mortalmente pálida y sus ojos eran violetas, no muy naturales, pero su amabilidad contrastaba contra toda su apariencia.
“Vamos chica, esta vez si tendrás que salir de la carreta” Llego Iraiki diciendo esto.
Yo la mire estúpidamente. Me agarro de la mano y me jalo hacia fuera.
“Vamos, llegamos a whitelain” dijo feliz.
“Aquí somos como héroes sabes?, salvamos a gente de su pueblo el mes pasado, no se por que te pierdes toda la diversión.” Ella desvió la vista hacia otra mujer que cargaba con un gran libro.
“!Tasheeva¡” grito y se alejo hacia ella.
Me quede ahí parada, estábamos en un patio de un enorme castillo, era asombroso como los humanos podían construir edificios así, los humanologos que venían con nosotros lo hubieran escrito todo. Pero no estaban, estaba completamente sola.................
Continuara.....