ANTARA
Parte.5
“Pues yo, vengo del sur” Conteste rápidamente y sonó tan falso que seguramente el no lo creyó.
“¿De que parte?” Me pregunto. A mi me empezaba a molestar su interrogatorio.
“¿Señor Eric, no cree que ya es muy tarde? Le dije un poco ofuscada.
“Perdone mi atrevimiento, por favor, la escoltare a su habitación” Eric me guió hasta mi cuarto y no hablo en el camino, yo me alegraba de eso.
Después de un rato, llego Iraiki muy feliz, pues a ella si le había ido bien en su cita con Alec.
“Hola Walkiri, ¿cómo te fue hoy je?” No conteste ni ella lo espero, al parecer estaba muy ansiosa.
“ Mañana en la madrugada nos iremos, tenemos que cumplir con una misión que nos encargaron, ¿dime quieres venir o deseas quedarte en el castillo?,”
Estaba indecisa ya en este punto, no quería regresar a Silverwood por Rowen, pero ¿quedarme con desconocidos?.
“Los acompañare” Dije sin ganas realmente.
Después de todo era mejor irme con ellos que quedarme sola entre esos humanos o regresar a Silverwood lo cual era difícil aunque quisiera, pues no sabia donde estaba yo actualmente.
“¡Bien! Nos vemos mañana temprano, vendré por ti”
Los humanos duermen el doble que nosotros, así que cuando Iraiki llego se sorprendió no verme ni ligeramente adormilada. Nos dirigimos a la entrada, donde ya se encontraba Syols, Deivid, Hielo, y otros a los que no conocía.
“Walkiri, te presento a Tasheva” Iraiki me presentaba a una mujer de cabello ondulado, lago y oscuro, de tez blanca , y a pesar de que era una humana común, había algo en ella que me decía que no era lo que parecía.
“Hola Walkiri” Dijo Tasheva con una voz solemne y profunda.
Yo asentí con la cabeza saludándola pero sin decir ni una palabra.
Empezamos a desplegarnos hacia la salida. Syols se la paso hablando y hablando así como yo ignorando sus palabras que no tenían sentido para mi.
No recuerdo exactamente cuando fue que llegamos donde ellos deseaban, todos empezaron a prepararse, tanto con armas como con provisiones, yo solo los observaba.
“Walkiri, a donde vamos es peligroso, dime, ¿vienes o te quedas?” Iraiki se mostró seria, no la había visto con esa expresión.
“No iré” Le dije mirando hacia otro lado.
“No seria de ayuda para ustedes” Seguí diciendo. No me creía capaz de enfrentarme a algo
desconocido, por causas desconocidas.
“Esta bien, quédate aquí cuidando la carreta, si pasa tiempo y no volvemos, regresa al pueblo y trata de reportarlo ¿lo harás?” Ella me hacia sentir que era una obligación, pero después de todo, me había ayudado.
“Si”
Ellos partieron de buena gana, iban Deivid, Syols, Hielo, Alec, Iraiki y Tasheva, los seguí con la mirada hasta que pronto los perdí de vista, regrese a la carreta pensando en que tal vez por lo que me había dicho Iraiki, podría ser la ultima vez que llegara a verlos.
Paso el tiempo, no puedo recordar cuanto fue pues me encontraba en un estado próximo al adormecimiento, para los elfos el tiempo es lento, no pasa tan rápido como para los humanos.
Vislumbre una figura humana a lo lejos, se acercaba rápidamente, venia de la misma dirección en la que todos se habían alejado. Me baje de la carreta y prepare mi espada. Yo podía defenderme perfectamente ya que mi maestro me instruyo en la mayoría de las armas corto pulsantes , aunque mi favorita era la llamada espada bastarda, una espada con una altura de 2 metros aproximadamente y que tenia que ser asida con ambas manos, era realmente curioso ya que yo solo tenia una altura de 1.53cm.
“¿Quién anda ahí?” Pregunte a la figura que aun no veía bien; mi raza los Alfen no teníamos infravisión a comparación de otros elfos.
Empuñe mi espada preparándome para cualquier ataque del sujeto que ya estaba a un rango en el que podía verlo con claridad, pero como estaba encapuchado aun no sabia que o quien era.
“¿Quién eres?” Pregunte otra vez al encapuchado, solo esperaba que hiciera el mas mínimo movimiento para atacar. La experiencia de haber sido prisionera de humanos no había pasado desapercibida en mi mente, prefería morir a ser esclava de nuevo.
“WALKIRI” El personaje que estaba a unos metros de mi hablo con una voz enigmática.
Yo me sorprendí mucho.
¡Como podía ser que este ser conociera mi nombre¡.......
Continuara.....