“And she was gone”

Por Meleena Mirage

 

Ella miró al cielo, maldiciendo su existencia, no entendía la razón de su sufrimiento, sólo sabía que ella misma tenía la culpa. 

Trató de hablar una vez, pero sólo se escuchó un grito ahogado, se dio cuenta de que con todo lo que había dicho y echo, ya no tenía voz propia, deseó saber cuándo fue que todo su mundo se había caído, pero el silencio no le respondió. 

Cada noche soñaba con ser ella misma, sin cuerdas de marioneta, sin qué nadie le dijese que hacer o qué decir, porque ella sabía la diferencia de lo bueno y lo malo, ¿Por qué a ellos les costaba tanto?. 

Soñaba con ser un ave, para volar lejos, hacia el horizonte, y perderse en la noche, vivía soñando con ser el fuego que bailaba envuelto en brillo, celosa del viento que hacía del aire su único hogar, sólo quería un momento de libertad. 

Sentía lástima por el césped que tenía que quedarse ahí, pero no había diferencia visible, ella también se quedaría en ese lugar, no por voluntad, sólo porque siempre había alguien que le decía qué hacer. 

Escuchó la voces del pasado que le trajo el viento como un regalo, sólo quería olvidar, no quería saber lo que pasaría después, su destino ya estaba escrito, sólo le quedaba vivirlo sin quejarse. 

Una vez preguntó por qué, no recibió respuesta, pensaba en huir lejos para no ver más, quería que le quitaran los ojos y que sus labios le fueran arrebatados, después de tanto dicho, tanto echo, el gritar ya no tenía ningún sentido. 

Levantó la vista al cielo en busca de una señal, pero solo vio estrellas y una inmensa soledad, no podía saber mas de lo que le habían enseñado, no podía hablar mas de lo que se le preguntaba y no podía ver mas de lo que se le era permitido, ¿Tenía alma?, no sabía, desde hacía ya mucho tiempo había perdido la esperanza y todo deseo de seguir viviendo. 

Ahora, después de tantos años de no haber sentido, se había dado cuenta de que lo único realmente importante era ella misma, ¿Los demás?, si ellos no se habían acordado de ella por tanto tiempo, ella no tenía por qué acordarse de nadie ahora. 

Cayó al suelo derrocada, siempre creyó que era fuerte, sólo eran palabras, decía ser la mejor, un triunfo inexistente, creía que era sadismo, un dolor profundo que salía mediante palabras hirientes cómo un grito de ayuda desesperado. 

Pero nadie la escuchó. 

Siempre se preguntó una cosa, ¿Por qué nadie la tomaba en serio?. .sólo eran mentiras. 

Nunca pensó que todo ello podría acabar, por un momento creyó que todo era perfecto, que por fin algo estaba saliendo bien...pero así como vino, se fue. 

Algunos decían que esperaba mucho, otros que por mucho tiempo, ella creía que soñar era lo único. Cuando en verdad no era nada. 

La fantasía se convirtió en su manera de vida, el soñar en una adicción, el grito ahogado de la ignorancia y codependencia hacia alguien que no era se convirtieron en su condena y el único refugio que era ella misma, se convirtió en su prisión. 

Porque es tanto tiempo de vida y tan poco de haber vivido....ya no miró mas. 

Muchas cosas quedaron por decir, otras mas que no debieron de haberse dicho, pero ya no había salida, todo ahora en el pasado, todo..... 

Quiso llorar pero no pudo, tal vez porque después de tanto haber llorado sus lágrimas se habían secado. 

Miró una vez mas hacia arriba, los frágiles hilos que antes manipulaban sus movimientos se habían vuelto mas duros, cadenas, no sólo la controlaban, la hacían sufrir. 

No sentía miedo de lo que pasaría después, sino de lo que estaba pasado ahora. 

-“Que suerte la mía de haber conocido a alguien como tú”- 

Las mentiras eran mentiras, sus cómplices en la huída, su ausencia, su compañía en soledad.

 Pensó en no volver la mirada, el pasado ahora era pasado, pero de él nacía el futuro, eso la hizo pensar, si en las vidas de ellos habría un lugar para ella, porque siempre supo, que el mundo sería un mejor lugar sin que ella hubiera nacido.

 Los que para otros eran insultos, eran su descripción, lo que para otros era malo, para ella era su rutina, lo que nadie entendía, lo que nadie quería ver, ella lo sabía.

 Era extraño, lo sabía, pero no quedaba mas por decir, la sombra del pasado ahora nublaba su futuro y el presente no le favorecía. 

Ella siempre pregunta por qué, ellos dicen que pregunta mucho, otros que qué es lo que quiere saber y el resto dice que no es la pregunta correcta.

 ¿Por qué le está pasando esto?, ¿Cómo esto llegó tan lejos?, ¿A caso ese es su verdadero destino o sólo es una broma de la vida?.

 Los árboles dicen que fueron testigos, el cielo se niega a hablar, pero alguien que sí lo vio dice que todo salió bien.

 Cuando nada se siente bien, cuando todo carece de sentido, cuando estás gritando pero no hay nadie que te escuche, cuando estás harta de todas sus estúpidas mentira y falsas sonrisas, sentirte perdida, sentirte confundida, cuando haz caído y nadie te ayuda, cuando todo lo que creías importante no era mas que una mínima parte, cuando no queda mas que decir, cuando haz sido empujada, cuando estás pedida en la oscuridad, cuando le escribes una canción al tiempo, cuando estás tan triste que ves el frío de un lamento.

 Así se siente ella.

 Abrió los ojos y se dio cuenta que no todo estaba perdido, todavía quedaba un poco de esperanza dentro de sí misma, tal vez no aquí, quizá no en esta vida, pero aún había algo, en otro lugar.

 Todo el mundo llora.

 Y es que nadie la puede ver, porque ella, tal vez, no quiere que la vean, tal vez porque está harta, tal vez porque quiere algo diferente. Sea cual sea la razón, sólo quiere que alguien la rescate.

 Y hoy, un día de otoño, nos levantamos para darnos cuenta de que estábamos equivocados, lo que le dimos no fue lo que pedía, lo que ella pidió no era lo que necesitaba.

 Y hoy, un día de otoño, nos levantamos para darnos cuenta de lo mucho que sufrió, siempre esperando en las sombras por su turno, siempre callada, sin decir nada, pero ella gritó por mas, nosotros no la escuchamos.

 Y hoy, un día de otoño, nos levantamos para darnos cuenta de que ella sólo quería algo bueno, un final feliz, una segunda oportunidad, no pedía mucho, sólo un poco de amor.

 Y hoy, un día de otoño, nos levantamos para darnos cuenta de lo mucho que se le puede extrañar a su llanto.

Porque ella nos dio mucho sin pedir nada a cambio, no lo pidió, pero nosotros tampoco se lo dimos.

Y hoy, un día de otoño, nos levantamos para darnos cuenta de que ella no está, alzó sus manos al cielo para recibir el nuevo día, y ella, se fue.... 

 

 

 

Es una poesía diferente a todas las que había escrito, fue para la escuela pero me mandaron con un psicólogo por el tema tan controversial del que se habla y mi personaje principal era algo taciturna, al escucharlo me trataron como a una loca maniaco-depresiva, pero estaba bien.

Al principio no entendí la actitud tan alarmista de la gente, pero después de analizar la filosofía china y un tiempo de reflexión, me di cuenta de que fue porque todos se sintieron identificados con mi personaje principal, incluyéndome. Y supongo que es porque nuestra vida es tan monótona y aburrida que al escuchar algo diferente la gente se asusta, y más porque con éste poema descubrieron un lado de sí mismos, un lado que tal vez no habían querido escuchar, un lado mas...íntimo.

 

 

“And she was a gone” (Y ella se fue) es propiedad de Yami-Lee Isel Maldonado Ortiz, cualquier plagio, copia o cualquier falta a los derechos de la autora:

Será vengada de la manera mas cruel y dolorosa posible a manos de la misma.

Y será penado por la ley...y algunos medios ilegales que haría la autora por venganza y satisfacción propia.

Toda copia SIN el PERMISO de a autora....tendrá que atenerse a las consecuencias.

 

~*Meleena Mirage*~


"And She was gone " es propiedad de Meleena Mirage presentado por Yersi Fanel

~* Yersi-Nirvana*~